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El reloj dorado — capítulo 47
−¿Qué hace el aquí? −Le pregunto Hermione a Cassie.
−Su hermano George también se ha desmayado.
−¿Ya sabéis que les ha pasado?
−Aun nadie lo sabe, les están haciendo mil pruebas.
Mientras ellos estaban muy preocupados, en un lado Charlus y los mayores se miraban entre sí.
−Eso ha sido el reloj. −Les dijo Orión.
−Lo sabemos, lo que yo quiero saber es ¿cuando se despertaran? −Le pregunto Charlus mirando al primo de su mujer.
−En una hora más.
−¿Lo sabes con seguridad?
−Lo sé. −Le dijo Orión. −Confiar en mí, yo tampoco quiero que les pase nada.
−Espero que tengas razón. −Y tras decir eso volvieron con los demás.
Una hora más tarde, la familia seguía muy nerviosa incluso Hermione había llamado a sus padres para contarles lo que pasaba y se habían acercado haber como seguía su yerno.
La situación cada vez era peor, pues aunque habían hecho muchas pruebas nadie había encontrado lo que les pasaba incluso ya estaban pensando en llamar a especialistas.
De pronto una enfermera se acerco. −Señores, los pacientes se han despertado.
Ante eso todos se miraron sin entender nada, habían estado una hora sin saber que ocurría y de pronto se despertaban, esa situación cada vez era más confusa.
−Tranquilos, los revisaremos. −Les dijo Lily y así los medimagos entraron en la habitación de los chicos, los habían puesto a los tres juntos.
En la habitación Draco pensaba que su cabeza iba a explotar, esa mañana se había sentado realmente bien, pero de pronto todo se había vuelto de color negro y ahora se había despertado y no reconocía el lugar.
−¿Draco como te sientes? −Le pregunto Remus acercándose.
El chico lo miro. −Me duele muchísimo la cabeza, es como si mil martillos estuvieran picando, ¿me puedes dar algo?
−Ahora mismo te lo adre. −Y miro a una enfermera. −Por favor trae tres pociones para el dolor de cabeza.
−Ahora mismo. −Y se fue a cumplir la orden de su jefe.
−Aparte del dolor de cabeza, ¿te duele algo más?
−No, ¿Qué ha pasado?
−Te has desmayado de golpe, a Harry y George les ha pasado lo mismo.
Ante eso el chico supo de que se trataba, era el reloj, ya habían llegado al momento exacto en que habían salido, y según su tío Orion el Draco del otro lugar y el de este se habían juntado.
−Aquí tiene. −Le dijo la enfermera volviendo con las pociones.
−Gracias. −Y cogiendo una botellita se la dio. −Tómatela.
−Sí. −Y tras tomársela le devolvió la botella. −¿Puedo hablar con mi tío Orión?
−Si claro, esta fuera esperando, ¿pero no prefieres hablar con tus padres o Hermione'
−Hablare con ellos luego, ahora tengo que hablar con mi tío Orión.
−Ahora te lo traigo.
−Gracias. −Y acostándose bien espero a que su tío entrara, mientras lo hacía vio que su tía estaba revisando a Harry y otro medi mago a George.
Orión no tardo mucho en entrar y miro a Lily y al otro medi mago. −Por favor, ¿podéis salir un momento?
Ante eso los dos adultos lo miraron.
−¿Orión todo bien? −Le pregunto Lily.
−Tengo que hablar con ellos.
−¿Sobre?
−Nada importante pero necesito hablar con ellos a solas.
−Está bien. −Y miro a su hijo. −Harry no tardare.
−Gracias mama. −Y sonriéndole vio como salía.
Cuando los tres se quedaron a solas con Orión lo miraron.
−Me lanzaste un obliviate. −Les dijo George mirándolos. −Lo recuerdo.
Ante eso el patriarca lo miro. −Creíamos que duraría para siempre que nunca recordarías nada del otro lugar.
−Pues ahora lo recuerdo, ese obliviate no debe de ser muy bueno. −Y miro a Harry y a Draco. −Cumplisteis vuestra promesa, gracias. −Y sonrió. −Estoy con Fred, no hay guerra y tengo novia, no podría pedir nada más. −Y poniendo sus brazo detrás se a costo de nuevo en su cama. −Ni siquiera me molesta los idiotas de mis padres y mis hermanos pequeños.
−Veo que no te molesta mucho que te lanzáramos el obliviate.
−No, lo entiendo, protegíais a la familia. −Y los miro. Y− Harry cumplió su promesa de que podría estar con mi hermano y está aquí, así que como digo no me importa, y no os preocupéis lo del reloj es un secreto ni loco se lo digo igual no me hablo con ellos. −Y sonriéndoles volvió a costarse en la cama.
−Con George ya lo hemos solucionado. −Orión estaba contento de que el chico no se hubiera puesto difícil, lo que menos quería en ese momento es un chico histérico porque le hubieran tocado los recuerdos.
−¿Tío que nos pasara a ahora? −Le pregunto Harry.
−Poco a poco iréis olvidando las cosas del otro lado, hasta que solo recordéis este lugar.
−¿Cambiaremos?
−Puede que un poco, pero no mucho, nada de lo que preocuparse. −Les dijo Orión. −Quiero que los tres os tranquilicéis no pasara nada, lo que habéis vivido aquí es verdad, así que no tenéis que perder nada.
−Mejor, tengo muchos recuerdos hermosos que no quiero perder. −Le dijo Harry y de pronto bostezo. −Lo siento.
−No te preocupes, pronto recuperareis las fuerzas, eso sí tendréis que estar un par de días ingresados o en casa.
−Prefiero mi casa. −Le dijo Draco y miro a su tío. −¿El reloj sigue guardado?
−Sí, está bien protegido y nadie sabe donde esta solo yo y ahora dejare entrar a los demás, deben de estar cada vez nerviosos preguntándose de que estamos hablando.
−Los queremos ver. −Le dijo Harry.
−Ahora los veréis.
−Tío Orión gracias por tener ese reloj en la familia. −Le dijo Draco.
El hombre le sonrió.
−De nada, gracias a vosotros por ser tan valientes y usarlo. −Y sin decir nada mas, abrió las puertas y dejo que sus familias entraran.
Mientras padres y hermanos entraban a ver a los chicos, Orión miraba a sus amigos.
−El obliviate duradero que le lanzamos a George ya se ha ido.
Ante eso todos lo miraron.
De pronto Orión sonrió. −Pero a él no le ha importado que se lo lanzáramos, lo único que le importa es que Fred está vivo.
−Es normal, George y Fred son gemelos y comparten el alma, los gemelos son una sola alma.
−Lo son. −Y vieron como Fred y George se reían, mientras Bill y Charlie los regañaban para que no dieran más sustos.
El miércoles será el epilogo y el viernes empezare el viernes empezare el nuevo relato, es la segunda parte de Le Fay y se llamara Le Fay; en Camelot