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El reloj dorado — capítulo 46
El matrimonio al ver a los adolescentes les sonrieron.
−Buenas tardes, ¿Qué tal vuestros estudios?
−Ya hemos terminado.
−Estupendo.
−Mama, papa. −Hermione los miro. −Draco y yo hemos pensado en alquilar un piso en Oxford, en vez de vivir en el campus.
−Es lo mejor. −Le dijo su padre. −Un campus puede llegar a ser muy ruidoso. −Y miro a Draco. −¿Lo mirara tu padre?
−Sí.
−Ya le llamare así lo miraremos juntos.
−Se lo diré. −Y miro a Hermione. −Nos vemos en la estación el lunes.
−Sí, te acompaño. −Y saliendo al jardín, Hermione le dio un beso y le dijo: −Conduce con cuidado y cuando llegues me llamas.
−Lo hare. −Y dándole otro beso, se puso el casco y ya se fue.
Una vez Hermione se quedo a solas, volvió a su casa y miro a sus padres. −¿No os importa que viva con Draco?
−No. −Le dijo Jane. −Sabemos que ya sois adultos y preferimos que vivas con Draco que lo conocemos a que vivas con alguien que acabas de conocer, por eso preferimos que vivas en un piso.
−Ya le he dicho que busque algo barato, si fuera por el viviríamos en un palacio.
−Seguramente. −Le dijo George riéndose. −¿Quieres que miremos tus asignaturas? Las tenemos que enviar pronto.
−Sí, gracias. −Y así los tres sentándose en el sofá se pusieron a mirar las asignaturas que tendría en Oxford.
Hermione no fue la única, los demás también lo hicieron.
De vuelta en hogwarts, los chicos no tuvieron ningún momento libre, se pasaban todo el tiempo estudiando mientras Sirius, James y Remus buscaban un piso para los chicos, Harry, Cassie, Lyall y Daphne habían decidido vivir los cuatro juntos en Londres y Orión que también iba a Oxford vivirá con Hermione y Draco, al principio el hijo de Sirius no había querido vivir con ellos no quería ser el tercero en nada, pero al final Draco termino por convencerlo, a ellos no les importaba si vivían juntos, además estaría mejor juntos así que Orión se había unido a Lucius y George en la buscada de un buen piso para su nieto.
Y los adultos estaban encantados de que se unieran en grupos para vivir juntos, así se quedaban más tranquilos y como eran ellos los que lo estaban mirando sabrían exactamente donde se encontrarían una vez fueran a la universidad.
Y con tantas cosas de las que ocuparse el tiempo fue pasando, el momento de los EXTASIS, todos pensaban que se morirían en el proceso, por suerte los pudieron superar aunque muchos terminaron encogidos en un lado del miedo que habían pasado.
Después de esa terrorífica experiencia, llego el momento de los exámenes finales y como con los EXTASIS, aquello fue una locura.
Una vez terminaron en vez de ponerse a saltar como locos se fueron a sus habitaciones a dormir apenas habían podido descansar en las últimas semanas, unas horas más tarde ya despiertos sí que estaban eufóricos y pidiéndoles a los elfos bebidas y comida hacían una pequeña fiesta, aun no sabían si se habían graduado así que la gran fiesta la dejarían para cuando lo supieran, ahora solo celebraban que habían superado todos los exámenes.
El lunes por la mañana, tras un fin de semana de relax, los profesores les daban a los de último año sus notas.
−Felicidades Harry, te gradúas. −Le dijo la profesora McGonagall y le dio una cuartilla.
Harry al ver sus notas se puso feliz, después de 13 años estudiando por fin conseguía su graduado.
−Lyall eres el primero de la clase, felicidades. −Le dijo la profesora.
−Gracias. −Y cogiendo su cuartilla lo miro bien.
Los profesores siguieron dando las notas a sus alumnos, al terminar dijeron unos nombres.
−Ronald Weasley, Gregory Goyle, Vincent Crable, Millicent Bulstrode. −La profesora dijo otros nombres. −Si os queréis graduar este año tendréis que recuperar, esta última semana tendréis los exámenes de recuperación, si los suspendéis no se os darán nuevas oportunidades y en septiembre tendréis que volver para repetir el año escolar. −Y miro al resto de los alumnos. −A los que habéis aprobado felicidades, el viernes será la fiesta de graduación, ahora seguro que queréis contárselo a vuestros padres, hoy tenéis la mañana libre, nos reuniremos después de comer en las aulas para hablar de la graduación, ya os podéis retirar.
Los alumnos dándole las gracias se fueron, en el pasillo se pusieron a saltar y abrazarse, cuando se tranquilizaron un poco se fueron a escribir las cartas a sus familias contándoles que ya eran graduados.
En Londres, cuando las familias recibieron las buenas noticias se alegraron por ellos, ya eran graduados ahora solo tenían que aguantar una última semana.
El viernes por la mañana, tras una última semana de estudios, los alumnos que se graduarían se pusieron sus togas y birretes y se fueron a hacer cola hasta que pudieran ir al jardín, hacia tan buen tiempo que habían decidido tener su graduación en el jardín.
−¿Os habéis enterado? −Les pregunto Seamus a los demás.
Harry que no estaba muy lejos lo miro. −¿De qué?
−Que Ron no se va a graduar con nosotros, sus exámenes de recuperación no fueron bien, le faltan dos asignaturas para poder graduarse.
−El no es el único. −Les dijo Draco. Millicent, Gregory, Vincent y un par más de alumnos no se graduaran con nosotros.
Ante eso todos se miraron.
−Este año, hay muchos más repetidores que otros años. −Les dijo Hermione. −No sé que pensaran nuestros padres al ver a tantos.
−No es nuestra culpa. −Les dijo Lyall. −Ni tampoco la de los profesores, la culpa es de ellos que no han prestado atención a sus lecciones.
−Lo que a mí me extraña es que Lavender y Patil se gradúen. −Les dijo Neville. −Se han pasado todo el año hablando de tíos.
−Eso es cosa mía. −Les dijo Orión mirando a sus amigos. −Ellas me pidieron ayuda, y yo acepte.
Ante eso todos lo miraron. −¿Y cuando lo has hecho? −Le pregunto su hermana. −Si siempre estabas con nosotros.
−Por la noche, nos quedábamos hasta las 12 estudiando.
−Pues me alegro. −Les dijo Harry mirándolos. −Ellas también merecen graduarse.
−Sí que se lo merecen. −Le dijo Hermione y sonrió a sus compañeras que estaban un poco lejos y no los habían escuchado.
−Preparados. −Les dijo la profesora acercándose, los alumnos al ver a su profesora se pusieron en fila y pronto las puertas se abrieron y empezaron a desfilar hasta el jardín donde se sentaron en los bancos que habían preparado.
Una vez se sentaron, el profesor Dumbledore como director del centro les dijo una profesora hasta que llamaron a Lyall que al ser el mejor del curso dijo su discurso.
Una vez los discursos terminaron, llego el momento de decir nombres y poder coger sus diplomas.
Cuando todos recogieron sus diplomas, Dumbledore miro a sus alumnos. −Felicidades alumnos, os habéis graduado en hogwarts.
Ante eso los alumnos se pusieron a gritar y a lanzar sus birretes, mientras las familias y los alumnos menores aplaudían, tras muchos abrazos se acercaron a sus familias donde los adultos orgullos les felicitaron.
−Harry felicidades. −Lily lo abrazo fuerte. −Estoy muy orgullosa.
−Gracias. −Y abrazo a su padre.
−Hijo felicidades. −Le dijo James. −Como ha dicho el profesor Dumbledore ya eres todo un graduado.
−Sí. −Y los miro, aunque había estudiado por él, todo eso lo había hecho por ellos, sus padres que en el otro lado no habían tenido oportunidad de conocerlo y que se pudieran sentir orgullosos de él.
Tras los abrazos de sus padres, abrazo a sus abuelos.
−Felicidades cariño. −Le dijo su abuela y lo abrazo.
−Gracias. −Y mientras Harry recibía las felicitaciones de sus familiares, los demás recibían las felicitaciones de sus familias.
−Chicos. −De pronto Blaise los llamo y todos lo miraron. −Ahora es hora de la fiesta, que bien no las merecemos.
−Sí, fiesta. −Y diciendo a los adultos que los verían al día siguiente se fueron a Hogsmeade a celebrar su graduación.
Al día siguiente, más de uno tenía una resaca.
En el tren, en su último viaje en el expreso de hogwarts, como alumnos muchos iban durmiendo.
−Seamus te lo estás perdiendo. −Le dijo Hermione mirando a su amigo que estaba medio dormido.
−No me importa Hermione, el viaje en si es lo mismo, lo interesante será cuando lleguemos, ahora quiero dormir. −Y cerrando los ojos de nuevo pronto estuvo dormido.
−Hermione duerme tú también. −Le dijo Draco. −Quedan como cinco horas antes de llegar y Seamus tiene razón, el viaje en si es lo mismo.
Ante eso la chica lo miro.
−Duerme. −Le dijo de nuevo.
−Está bien. −Y apoyándose en su novio pronto estuvo dormida.
Horas después por fin llegaban a Londres, donde los adultos que los esperaban les aplaudieron y les lanzaron confeti.
Tras dales las gracias se fueron a sus casas.
Al día siguiente, James y los demás reunían a los chicos.
−Al final hemos decidido comprar un piso entre todos. −Les dijo James a Harry, Lyall, Daphne y Cassie. −Los pisos que vimos para alquilar no nos terminaban de convencer, así que lo hemos comprado, está en medio de las tres universidades a las que asistiréis, y es una buena zona.
Ante eso los chicos los miraron. −Queremos ser alumnos normales, no vivir en un piso súper grande y súper caro.
−Es un buen lugar. −Le dijo Remus. −Es un poco grande, porque tiene cuatro habitaciones pero por lo demás es muy normal. −Y les enseñaron las fotos.
Mientras ellos miraban las fotos, George y los demás miraban a Hermione, Orión y Draco.
−El vuestro es este, y también lo hemos comprado, como con el suyo no terminaba de gustarnos lo que vimos, en algunos a los dueños no les hacía mucha gracia que tanto joven viviera en su propiedad y otros estaban asquerosos, así que decidimos comprarlo.
Hermione y los demás se pusieron a ver las fotos y tras hablarlo entre ellos decidieron que era un buen lugar para vivir, tenía tres habitaciones y no estaba muy lejos de Oxford.
Tras mirar lo de los pisos que ya estaban amueblados gracias a los adultos, se pudieron relajar hasta que llegara el día en que se mudarían a sus nuevos hogares.
Día en que Draco, Harry y George viajaron al pasado.
Ese día todo empezó bien, los chicos se despertaron y tras desayunar se fueron a hacer la cosas que tenían preparadas para ese día.
Hermione estaba en su casa preparando la comida, cuando su video consola empezó a sonar, cogiéndola vio que era una llamada de Cassie.
−¿Cassie y esa sorpresa? No esperaba tu llamada.
−Herms vente corriendo a san mungo, Draco y Harry han sido ingresados.
Ante eso la castaña se puso muy nerviosa.
−¿Qué ha pasado?
−Nadie lo sabe, se han desmayado de golpe, vente.
−Sí, no tardo mucho. −Y cogiendo sus cosas se apareció en san mungo.
Al llegar vio que Bill Wesaley también estaba allí.