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Harry Potter y la derrota de Lord Voldemort — capítulo 4
Entraron a la Sala del Descendiente. Godric les miró y sonrió.
- Hola Godric.
- Hola Harry. ¿Va todo bien?
- Sí. Le han pegado y le han hecho muchos cortes con un hechizo.
- ¿Le has cerrado las heridas?
- Sí pero no se pueden curar del todo. Voy a por una poción que tengo aquí.
- Me parece bien. Hola desconocido.
- Hola.
- Él es Theo, Godric. Es un buen amigo.
- Un Slithering. Me alegro de ver que un Slithering y un Gryffindor pueden ser amigos.
- Siéntate Theo. Voy a por la poción. Harry fue al laboratorio. Menos mal que tenía pociones hechas. Cogió una para cerrar heridas y un poco de díctamo.
- Aquí lo tengo. Tómate esto Theo y quítate la camisa. ¿Te lo das tú o te lo doy yo? También puedo pedir a alguien que venga. Theo se sonrojó.
- ¿A alguien? ¿Quién?
- Como a Hermione- Theo se sonrojó aún más y le miró con los ojos abiertos- Te gusta Hermione ¿verdad? Tranquilo, nadie lo sabe.
- S... Sí, me gusta. ¿Cómo lo has sabido?
- Deberías aprender Oclumancia.
- ¿Y quién me enseñaría?
- Yo. A mí no me importaría. ¿Se lo has dicho ya?
- No. No me atrevo.
- Cobarde. ¿Por qué no te atreves?
Mi padre es un mortífago que sueña con eso de la pureza de la sangre. ¿Crees que me aceptaría? Y si así fuera... no quiero que la pase nada. Si empezamos a salir y mi padre se entera...
- Mira Theo, aquí lo importante es que tú no crees en esa pureza y vuestros sentimientos. Deberías decírselo por si ella siente lo mismo por ti. Ella está en peligro, salga contigo o no, por eso de ser hija de muggles y además por ser mi mejor amiga. ¿Qué puedes perder?
- Me lo pensaré. Gracias por todo.
No es nada. Ya está todo listo. Me tengo que ir Theo pero, ¿por qué no te quedas aquí esta noche? Nadie puedeentrar aquí, pero no puedes salir si luego quieres entrar.
- Gracias, creo que sí me quedaré pero tengo hambre.
- La cena ya ha empezado y yo también tengo hambre. ¿Nos vamos a cenar?
- Claro.
Llegaron al Gran Comedor, Theo se iiba a sentar en su casa pero Harry le cogió del brazo y le llevó a la mesa de su casa.
- ¿Estás seguro Harry?
- Sí, completamente. Se sentaron junto a sus amigos.
- ¡Harry! Nos estábamos preguntando dón de estabas- dijo Hermione.
- Pues ayudando a Theo. ¿Todo bien Neville?
- Sí, pero ¿qué ha pasado?
- Luego os lo contará Theo si quiere.
- ¿Qué tal las clases?- preguntó Ginny.
- Bien. Muy bien. Menos mal que tengo preparado todas las clases hasta Navidad, incluido lo práctico.
- ¿Cómo va la Institución?
- Bien, ya está todo terminado, bueno casi.
- ¿Qué falta?
- Los detalles. Remus ya ha comprado todo lo necesario sólo falta los docentes.
- Me alegro. Se levantaron y fueron cada uno a lo suyo.
- Theo, ¿te llevo a la Sala?
- No, me voy a la Sala Común de Slithering.
- ¿Seguro?- Theo asintió- Como quieras. Neville ¿nos vamos? Fueron a entrenarse en la Sala del Descendiente. Pensaron que allí sería más seguro.
El sábado por la mañana iba a ser intenso. Neville y Harry estaban corriendo como cada mañana.
Oye Neville, he estado pensando en que debería entrenar a los amigos. Ellos también se enfrentan a los mortífagos, mira a Theo...
- Me parece una buena idea.
- ¿De verdad?¡Qué bien! Te quería pedir algo...
- ¿El qué? Sabes que me puedes pedir lo que quieras...
- Necesito que me ayudees. ¿Me ayudarías a entrenarlos?
- ¿Yo? Pero si yo...
- Tú eres perfecto. Llevas un año entrenándote conmigo. ¿Quén mejor que tú? ¡Por favor!
- Está bien. ¿Cuándo empezamos?
- Se lo diré en el desayuno, a ver qué me dicen.
En el desayuno se lo dijo a Hermione y Ginny que son las que estaban en Gryffindor.
- ¿De verdad? Me encantaría aprender cosas nuevas- dijo Hermione.
A mí también me encantaría pero ¿te vas a meter en problemas?- Harry le aseguró que no- Entonces estaré lista cuando me digas- afirmó Ginny. Después de eso Harry se había levantado para ir a su despacho.
Se encontraba en la puerta del aula donde le esperaban los de Gryffindor de sexto.çNo sabía porqué razón estaba tan nervioso, llevaba ya algún tiempo dando clases: el año pasado desde Navidad y el otro en el ED. No entendía qué ocurría pero inspiró hondo y entró en la clase. Fue hacia la mesa del profesor mientras las conversaciones se iban apagando poco a poco.
- Buenos días.
- Buenos días, profesor.
- Lo primero, ¿qué tal los TIMOS?
- Muy bien.
Me han pasado las notas de esta asignatura y estoy muy contento con las notas. Ya veo que se han apuntado todos aunque no se necesita esta asignatura para algunas de las profesiones que habéis elegido.
- Creo que estrán todos de acuerdo conmigo que en estos tiempos no se puede dejar Defensa Contra las Artes Oscuras. Es crucial- dijo Ginny. Todos asintieron.
- Me parece muy bien vuestra elección pero DCAO no es importante sólo cuando hay un mago tenebroso,nadie sabe cuándo uno va a aparecer además de que hay que saber defenderse. Bueno, ¿empezamos con la clase?- sonrió.
- Yo tengo una duda, profesor- dijo tímidamente Colin.
- Pregunta, Colin.
- ¿Es cierto que se puede bloquear una imperdonable con un hechizo?
Bloquear, no. Existe un hechizo que lo que hace es rebotarlo hacia la persona que lo ha enviado. En realidad hay dos: uno se lo envía a quine lo ha conjurado y el otro hacia cualquier lado. Para hecer el segundo se necesita mucha concentración y poder. Muy pocos son capaces de hacerlo.
- ¿Tú puedes?
Sí. El otro si queréis os lo puedo enseñar ahora- todos estuvieron de acuerdo- se utilizarán hechizos que no sean letales como el aturdimiento. Bien el hechizo es Espejus...