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Maldito hurón — capítulo 13

Había pasado un mes desde la carta enviada a su padre y gracias a la ayuda de su madre, él había aceptado la amistad de Rose con Scorpius. Tampoco es que piensa dejarlo sólo porque a él no le agrada. Los dos están en la biblioteca con Albus, terminando el trabajo de Defensas Contra las Artes Oscuras. Aunque más bien en Rose quien lo está haciendo, pues su primo y Scorpius no dejan de hablar sobre Quidditch. —No les pasaré mi tarea —avisa Rose, escribiendo los últimos detalles de los contra-hechizos. —Eso es de mala amiga —dicen Albus y Scorpius. Toman un libro cada uno y comienzan a escribir en su pergamino. —Aparte —agrega—, los Chudley Cannons son los mejores. —Y por eso no han ganado una copa en dos siglos —murmura Scorpius. Rose lo fulmina con la mirara.  —Sólo están en un mal tiempo. —Para ganar, deben de cambiar a todo el equipo y tomar muchos calderos de Felix Felicies. Rose aprieta los labios y decide ignorarlo, sabe que su amigo tiene razón, más no lo admitiría en voz alta ni aunque su vida dependiera de eso. Albus rueda los ojos y se concentra en su tarea, hasta que recuerda algo. —Hagrid me dijo que uno de sus unicornios iba a dar luz, le preguntó a McGonagall si podíamos acompañarlo y ella dijo que si mientras que nos quedamos a su lado. —Yo quiero ir —dice de inmediato Rose. —¿No es asqueroso? —insinúa Scorpius. —Será la cosa más asquerosa y adorable que hayas visto —se ríe Albus—. Dijo que vayamos a su casa a las nueve. —Será mejor que James ni Fred se enteren, son capaces de venir tan solo para quitarle los pelos de la cola de los unicornios para hacer sus pociones —advierte Rose. —Falta poco para Halloween —dice Scorpius, feliz. Ésa es su celebridad favorita. Cuando terminan de hacer la tarea, todavía con Albus y Rose hablando sobre las veces que fueron a pedir Dulce o Travesura, se dirigen a sus respectivas Salas Comunes para dejar sus cosas, luego se encuentran nuevamente en el Gran Comedor. Hagrid los saluda desde la mesa de los profesores y señala su reloj, anunciando que el parto sucederá pronto.  Albus, Rose y Scorpius sonríen, esa sería una experiencia digna de ver.