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Maldito hurón — capítulo 23

Cuando los pares de ojos verdes, azules y grises se encuentran, Harry Potter, Ronald Weasley y Draco Malfoy son conscientes que los tres saben que sus hijos son mejores amigos. El tren ha llegado y dentro de unos segundos ellos saldrán por alguna de las puertas, los viejos enemigos esperan ansiosamente que sus niños no se lleven bien. Ginny Potter es la primera en verlos, Lily salta de felicidad al ver a sus dos hermanos, mientras que Hermione Weasley sonríe al ver a niña, como lo hace Hugo. En cambio, Harry, Ron y Draco se quedan con la boca abierta al ver a Albus, Rose y Scorpius bajar con los baúles, riendo a carcajadas. —Entonces es cierto —murmura el señor Malfoy, acercándose a Potter y Weasley. —¿Puede haber algo peor? —gime Ron. —¡Bien hecho, Scorp! —grita sorprendentemente James. —¡Oh, amigo, tienes que unirte a los Merodeadores! —recomienda Fred. —Por favor, no, Scorpius, sólo quedaras igual de idiota que estos —dice Victoire, negando con la cabeza. —Tuviste que hablar —le reprocha Harry a su cuñado. Cerca de ellos se encuentran todos los matrimonios Weasley, quienes miran confundidos a sus hijos riendo con un Malfoy. George es el primero en darse cuenta que ocurre. —Lo hicieron Weasley honorario. En efecto, Dominique y Lucy despeina cariñosamente el cabello de Scorpius, Louis alagas las buenas notas de él, Molly le dice que si necesita ayuda en algo, puede contar con ella, James y Fred le ruegan que se una a su grupo, Victoire y Roxanne opinan que tiene que ir en vacaciones a sus casas. Rose y Albus fingen estar celosos y toman los brazos de su amigo. —El es nuestro, nosotros fuimos sus primeros amigos. Scorpius suelta una carcajada acompañados con los demás. Frank Longbottom le aconseja que salga corriendo porque los primos intentarán cazarlo, mientras Lysander Scamander acepta que el chico tiene buen potencial para el Quidditch. —Parece que su año fue divertido —comenta Hermione, recibiendo malas miraras de su esposo y cuñados. —¡Mi niña se junta con un Malfoy! —grita Ron, trayendo la atención del grupo. Rose le sonríe.  —Papá, tú lo aceptaste. Además, Scorpius ya es parte de la familia. —¡Sí, en el tren le hicimos la iniciación! —informa Albus. Scorpius se suelta del brazo de James y camina tímidamente hacia su padre, sin poder evitar darse cuenta que su madre no se encuentra por ahí. Pone la mejor sonrisa angelical que tiene. —Mira, papá, soy un Weasley honorario. Rose ríe al ver la cara del padre del maldito hurón.