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Maldito hurón — capítulo 48
Mañana comenzarían los exámenes. A última hora, algunos estudiantes estudian sus apuntes, como por ejemplo Louis Weasley. Rose está sentada bajo la sombra de un árbol con sus dos mejores amigos, tratando de olvidar que mañana comenzaría la tortura, como había dicho Albus. —Dos semanas más y volvemos a casa—dice Scorpius. —Si, gracias a Merlín. No soportaré más tarea —dice Albus. —Darán tarea de verano —le recuerda Rose. —Tenías que matar mis ilusión, ¿verdad? A unos metros de ellos, James y Fred tienen a varios alumnos a sí alrededor, viendo como ellos usan los nuevos productos de Sortilegios Weasley. Dominique estudia frenéticamente con su hermana, y Roxanne trata de tranquilizarlas. Rose quiere volver ya a casa, quiere ver a sus padres y a su hermano. —¿De qué tienen examen mañana? —Historia de la Magia y Transformaciones —contesta Scorpius—. ¿Tú? —Defensa contra las Artes Oscuras y Herbología. —Mientras más rápido pasen los días, mejor —dice Albus, sacando tres ranas de chocolate de su bolsillo para él y sus amigos. Él ya le ha preguntado a su padre si Scorpius puede pasar algunos días en su casa en verano, el señor Potter había aceptado y ahora están esperando la confirmación del señor Malfoy. Albus se mantiene positivo, incluso ya dijo como organizarían la cama de extra en su habitación, también dónde dormiría si se quedaban en la Madriguera. Scorpius está entusiasmado por ir allí. —Yo quiero ir a ver la Copa Mundial de Quidditch —dice Rose. —¡Mi padre ya me consiguió las entradas! —exclama Scorpius, recordando. —Perfecto, hay que verlo juntos. —¡Y hacer apuestas! Rose pone los ojos en blanco mientras sus dos amigos se ponen a pensar que país ganará el partido. Albus dice que después del partido pueden ir a buscar autógrafos de los jugadores, ya que su madre tiene que hacerles una entrevista para El Profeta. Scorpius asiente enérgicamente, diciendo que se encargará de llevar muchas cosas para que le firmen. —El próximo curso se une a Hogwarts mi prima —comenta Scorpius. —¿Cuántos hijos tuvieron tus tíos? —pregunta Albus sorprendido. —Bueno, ella, Heather, es la última; son cinco, entonces. —Ya, quieren parecerse a nosotros —bromea Rose. —Yo no quiero ni imaginar cuando seamos grandes y tengamos hijos, con todos los que somos ahora, ¡imagínate en el futuro! No habrá suficiente dinero para los regalos de Navidad. —Los Weasley se reproducen como gnomos —dice Scorpius. Rose y Albus sueltan tal carcajada que caen de espaldas al césped y varios se giraron a verlos. —El lado bueno es que se recibe muchos regalos para los cumpleaños, maldito hurón.