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Maldito hurón — capítulo 5
Rose pudo compartir también la clase de Historia de magia con Albus, solo que esa vez él se había sentado con Malfoy, lo bueno fue que él se quedó dormido y ambos primos pudieron conversar sin que nadie los moleste. Después de la pequeña burla de Malfoy en Defensa Contra las Artes Oscuras, ni él ni Rose hablaron de nuevo. Ella camina hacia la lechucería, donde su lechuza, Pig, la espera para mandarle una carta a sus padres y hermano. Rose mira de vez en cuando hacia atrás, sintiéndose observada. Primero piensa que son James o Fred, pre ambos harían ruidos a los segundos de espiarla, como sus otros primos. Anoche se la pasó hablando con su familia y al llegar a su cama, se quedó completamente dormida, tampoco habló con nadie en clases, así que todavía no tiene amigos. ¿Entonces quién la sigue? Apresurado el paso, va a la lechucería, aún con la impresión de que la observan. Subiendo las escaleras en forma de caracol, distingue unos mechones rubios platinados. Resopla irritada. —¿Por qué me sigues, Malfoy? —No te sientas perseguida, Weasley —le dice él, acelerando el paso para estar a su altura—. Únicamente voy a la misma dirección que tú, también quiero enviar una carta a mis padres. —¿Y quién te ha dicho que le voy a enviar una carta a mis padres? Lo pude haber hecho ayer —replica, sabiendo que está mintiendo. Malfoy se encoge de hombros. —Lo supuse..... Y le pregunte a tu primo. Rose se vuelve bruscamente hacia él. —¿Por qué le preguntas sobre mí a Albus? —Pura curiosidad. Ella respira hondo y sigue su camino. Cuando llega, va directo hacia Pig, que a pesar de ya estar algo vieja, aún sigue entregando cartas como una joven lechuza. Acaricia su cabeza y ata la carta a su pata, se queda ahí hasta verla alejarse de los terrones de Hogwarts. —¿Conoces el juego 20 preguntas? —pregunta Malfoy, acercándose a ella. Rose enarca una ceja, ¿por qué diablos le está hablando? —Si. —Entonces juguemos, Weasley. Rose duda unos segundos, Malfoy no le agrada, aunque debe de admitir que es por la influencia de su padre. Y Malfoy es el amigo de Albus, lo vería seguido, sería mejor que intente llevar la fiesta en paz. —Empieza tú. —Perfecto. ¿Segundo nombre? —Jean —contesta—. ¿El tuyo? Malfoy arruga la nariz disgustado, antes de decir: —Hyperion. Rose sin poder contenerse se ríe fuertemente. —Si, si, si, es gracioso, pero no más que "Rosebud", ¿verdad? Ella calla de inmediato y tras una mirara asesina, continúan jugando. Apenas con conscientes que las 20 preguntas ya fueron dichas y siguen cuestionándose entre sí, hasta que Malfoy recuerda algo. —Última pregunta: ¿Cuál es la canción que cantabas siempre a los seis años? —¡Albus te lo dijo! —grita, sonrojada y enojada. Malfoy sonríe. Maldito Albus. Maldito hurón.