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No quiero decir adiós — capítulo 3

-¿Eres amiga de Jake?- preguntó Alex, desde su computadora, cuando la vio prepararse para ir a trabajar en su medio turno por la tarde.-Solo hablé con él una vez- contestó Rocket, mientras buscaba su celular-. No estoy ni cerca de ser su amiga.-Ah. Bien. No te lo recomiendo, en realidad. No creo que sea una buena influencia para ti.Rocket reprimió una sonrisa, y se encaminó a la puerta.-No parece malo.-Me quitó a mi novia, Rocket.-Técnicamente, fue ella quien lo besó a él- puntualizó ella. No sabía por qué lo defendía-. Y tú estuviste con Lindsay.Alex se atragantó con el agua que acababa de ir a buscar a la cocina, y enrojeció rápidamente.-¿Qué? ¿Te contó Jake eso?-Colleen, en realidad. Y es muy evidente que algo ocurrió. Cada vez que los veo juntos, se puede medir la tensión sexual en el aire. Es casi tangible.Tras decir eso, se fue, y vio afuera del edificio a Jake, que estaba apoyado contra la pared, mirando pasar a unas ciclistas, pensativo.-No sabía que tus grouppies no te seguían durante el día- dijo con ironía Hayley, y su acompañante rió.-No, es solo durante la noche. Solo las veo de noche. Creo que son vampiros.Hayley sonrió, y lo miró a los ojos.-Pero veo que te delineas los ojos durante el día.-Hábitos- contestó con una mueca Jake, y se pusieron en marcha-. ¿Vas a decirme por qué huiste de Illinois?Hayley dudó.-Mis padres querían que estudiara filosofía, y que eventualmente me convirtiera en una esposa trofeo de un abogado con futuro prominente. Ni siquiera por qué yo. No es que fuera porrista, al menos, de mi escuela. No lo iba a permitir, así que el día antes del día de mudarme a la Universidad, huí.Jake asintió lentamente, y le abrió la puerta del bar al llegar.-¿No podías negarte?-No los conoces. Son complicados. Mi madre es una esposa trofeo, y trató de inculcarme su forma de vida desde que tengo uso de razón.-Buenas tardes, mis hermosos- saludó Lindsay con muy buen humor, desde el escenario que estaba barriendo-. Tres personas dejaron sus números telefónicos junto a demos para ti, Jake. Quieren probarse como guitarristas.-No puedo con eso ahora- dijo tras emitir un quejido infantil el muchacho, y se ubicó tras su barra-. Dime por favor que no les diste mi número.-Ni siquiera tengo tu número- reprochó Lindsay, y vio como Jake miraba a su "mesera estrella"-. Jake. Concéntrate.Rocket los miró, perpleja, y se puso su nuevo delantal.-¿Qué harás después, Rocky?- preguntó Jake, ignorando a Lindsay-, Entre tus turnos, digo.-Tengo que ordenar el apartamento. Alex lo deja hecho un desastre.El (durante el día) barman la miró, intentando unir las piezas de ese aparente difícil rompecabezas.-¿Vives con Hunter? ¿Eres su... nueva novia?-No, soy su compañera de piso.-Oh.Rocket se sorprendió de lo buena mesera que era. Y le gustaba serlo. No se sentía una completa inútil.-¿Me llamaste "Rocky"?- preguntó la joven, dos horas después, cuando el bar quedó repentinamente vacío. Jake pareció confundido.-¿Qué?-Hace un rato. ¿Me llamaste "Rocky"?-Oh. ¿Eso hice? Lo siento. Rocket.-"Rocky" es lindo- opinó Lindsay, sin que ninguno de los dos involucrados le preguntara su opinión, mientras volvía de la despensa con unas botellas de vodka-. "Rocket" me suena a miembro de una pandilla adolescente cuyo mayor delito fue robar una manzana.Los otros dos rieron, y se encontraron nuevamente solos (los otros meseros brillaban por su ausencia) cuando Lindsay se dirigió a hablar con la dueña del bar, una anciana que confiaba y adoraba extremadamente a Lindsay.-¿Tienes novio, Rocky?Hayley sintió como se ruborizaba.-No, no tengo.-¿No dejaste a nadie en Illinois con el corazón roto?- insistió Jake, sirviéndose tequila, y buscando la sal.Norman.No había vuelto a escribirle. Ni siquiera pensaba en él. Lo estaba superando sorprendentemente rápido. Tal vez no había estado enamorada de él.-En realidad, sí. Mi mejor amigo.-¿Por qué no huyó contigo?Porque era razonable...-No lo sé. ¿Tú? ¿Novia?-No. No sirvo para tener novia- dijo Jake, pensativo, y tras mucho esfuerzo, encontró la sal-. ¿Quieres?-¿Se puede?-Lindsay lo hace siempre.Jake le puso sal en la mano a la joven, y vio como tomaba, para luego hacerlo él. Divertido, vio como casi se tragaba el gajo de limón, desesperada.-¿Nunca habías tomado tequila?-Una vez. Hace dos años, en un cumpleaños. No recordaba el sabor.Las horas transcurrieron tranquilamente. Jake la miraba cada tanto, para disgusto de Lindsay. Llegó al punto de pedirle para hablar con él en privado.Rocky aprovechó para limpiar las mesas y barrer el piso. Su hora de salida llegó, y fue a decirle a Lindsay que se iba.-Dame un minuto, linda. Ya estoy contigo.La joven esperó, con paciencia, mientras que un cliente ingresaba. Por suerte, otro mesero con entrenamiento como barman se ocupó de él.-Lo siento. Sí, puedes irte. Te espero de noche- dijo Lindsay al regresar.-Yo también me voy- dijo Jake, malhumorado, y mientras salía, se despeinó. Típico gesto cuando estaba de mal humor.-¿Estás bien?- preguntó Hayley, mientras se soltaba el cabello.-Sí. Lindsay me da sermones. No es nad...Cruzaba la calle, cuando apareció de la nada un auto, y lo atropelló. Su instinto hizo que una milésima de segundo antes, empujara a Hayley para que se salvara del choque.Hayley quedó paralizada unos segundos que parecieron una eternidad.-¡Jake!La joven, asustada, corrió tras él.Se encontraba inconsciente en la calle, mientras lentamente brotaba la sangre. Una de sus piernas estaba en un ángulo extraño.El conductor se fue, presa del miedo, mientras Hayley llamaba al 911.No quiso separarse de él en ningún momento, salvo cuando tuvo que ingresar al quirófano.-¿Sabes de algún familiar? ¿Novia? ¿Compañero de piso, tal vez?- preguntó una enfermera, a las horas, mientras esperaban a que despertara.-No. Apenas lo conozco. Soy su compañera de trabajo- dijo Hayley, asustada, mirándolo desde el pasillo. Tenía muchos cortes y moretones. Se había sacado el hombro de lugar, fisurado una costilla y quebrado una pierna-. ¿Por qué no despierta? ¿Debería haber despertado ya?-Los calmantes, linda. Ya despertará.-¿Puedo pasar?-Sí, claro. No te preocupes, no corre peligro.Hayley entró, y se sentó a su lado, nerviosa. No supo cuanto esperó, pero al largo rato, Jake despertó.-Hey, Illinois.-¡Jake! ¡Por fin! Oh, Jake. ¿Como te sientes?-No estoy seguro- respondió entre murmullos él, y con cuidado y curiosidad, se miró-. Wow, me arruinaron. ¿Te lastimaste?-No, estoy bien. Me salvaste la vida. No sé como agradecerte. Jake sonrió débilmente, y cerró los ojos un momento.-Le pondré tu nombre a mi hijo- dijo sarcástica la chica, y por la risa, Jake casi se ahogó.-Por favor, no lo hagas. Me conformo con que me vayas a ver tocar todos los recitales.-Prometido.-¿Alguien sabe que estoy aquí?-Solo yo- respondió alarmada Rocky, y Jake asintió aliviado-. ¿A quién quieres que llame?-A nadie. Prefiero que nadie lo sepa. Mis padres me detestan y mi hermano murió hace dos años. No tengo novia y no quiero que las que me persiguen siempre vengan. Probablemente ni saben como me llamo, y te intentarían arrancar el cabello. Tú, por alguna razón, sigues aquí. No llames a nadie- dijo en tono lúgubre el muchacho, y vio como Hayley lo miraba con pena-. No hagas eso. No me mires así. Creo que me duele más que todo esto.Rocky esbozó una sonrisa, y le acercó un vaso con agua.-Gracias. Distráeme. Cuéntame sobre el corazón roto en Illinois.No pudo responder. El corazón roto en Illinois la estaba llamando.-Ya vengo. Hola, Basings.-Prometiste escribirme- reprochó con resentimiento y aburrimiento el joven, mientras (según el oído de Hayley) jugaba videojuegos.-Lo sé. Lo siento. Estuve ocupada, y ahora estoy en un hosp...-¿¿¿Qué te ocurrió??? Saldré ya m...-Cálmate, Norman. No me pasó nada. Atropellaron a un compañero de trabajo. Estoy acompañándolo. Cuéntame de Illinois.-Tus padres están furiosos porque te fuiste, y porque no pudieron hacer la denuncia de desaparición, porque quedó más que claro que te fuiste por propia voluntad. Tu madre quiere ir a buscarte, pero no sabe por qué parte de New York buscarte. Yo tampoco sabría por donde hacerlo- explicó Norman, encerrado en su dormitorio-. Sospechan de mí, caro. Piensan que te ayudé a escapar. Sabes cuanto me odia tu madre, y sabes que ella sabe como nos llevábamos. Los Douglas amenazan con mover contactos para que no pueda ir a la Universidad.-Rayos. Lo siento mucho. Iría, pero...-No vengas. No toleraría verte con Douglas. Tengo que colgar. Te amo.Hayley no pudo responderle. Estaba cada día más convencida de que en realidad solo había estado encaprichada con él. ¡Hola! Volví.Comenten, así sé que les parece esto.Besos desde Uruguay :)