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Niña mimada — capítulo 48
Scorpius jadea al llegar al salón de Pociones. Anoche apenas si había dormido, se había quedado hasta tarde tratando de animar a Rose y cuando volvió a su habitación, se quedó pensando en ella, buscando formas para mantener la sonrisa en su cara. Un familiar de ella había muerto, y puede que sonara egoísta, pero Scorpius quiere verla sonriendo y feliz, no soporta verla triste. Para la fortuna de él, la profesora Melanie Chillton todavía no ha llegado. Tratando de arreglarse bien la corbata, se encamina hacia la mesa que está al lado de la que Albus y Megan comparten, que lo mira esperando una repuesta por llegar tarde. Scorpius se sienta hacia él y murmura que tuvo una mala noche. —Pues no eres el único —murmura Albus, mirando sobre su hombro—. Ella tampoco parece haber dormido bien. Scorpius y Megan giran la cabeza para ver entrar a Rose Weasley. Scorpius se siente terrible al verla con los ojos hinchados, el cabello desordenado y la piel demasiado pálida, como si estuviera enferma. Él se da cuenta que nadie debe lo que pasó con su familia, por la forma en la que la ven. Rose desganada se acerca hacia Scorpius y se sienta a su lado. —¿Qué ocurre, Rosie? —pregunta Albus preocupado y de manera dulce. Scorpius le da la mano bajo la mesa y se la aprieta. —Yo... Pero la profesora entra y Rose guarda silencio, le hace una señal a Albus y a Megan de que luego se lo contaría y trata de verse lo más decente posible. Puede que los alumnos no saben nada del asunto, pero al parecer si el profesorado de Hogwarts, ya que la profesora Chillton cuando pasa por su lado, pone su mano sobre el hombro de Rose en señal de apoyo. Rose le sonríe levemente y se apoya en Scorpius. —Todo estará bien —le susurra. Y se arrepiente de hacerlo al instante. Tal vez esa fue la gota que colmo al vaso, tal vez no había llorado lo suficiente anoche, pero Scorpius ve como los ojos de Rose se le llenan de lágrimas y rompe a llorar lo bastante alto y fuerte para que todos giren asustado hacia ella. Albus, Megan y los demás Slytherin y Gryffindor ven a la niña preocupados y confundidos. Scorpius es el primero en reaccionar y abraza a Rose con protección y cariño, el verle llorar es la peor condena que podría tener. —Señor Malfoy, ¿por qué no lleva un momento a la señorita Weasley afuera? —le dice la profesora, en un intento de aguardar la calma. Scorpius asiente y ayuda a Rose a levantarse con dificultad, ya que ella no para de sollozar terriblemente. Albus susurra que le llevará las cosas luego. Scorpius asiente y se lleva a la Guarida Greengrass a la niña mimada.