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Historia 190886 — capítulo 10
Al día siguiente en Camelot, Merlín le daba la carta a Arturo.
−Es de parte de Hermione.
−Gracias. −Y cogiéndola vio como salía del cuarto y la abrió.
Querido Arturo:
Gracias por todo, no solo por habernos sacado del bosque sino también tus hermosos sentimientos, por desgracia no pueden ser correspondidos, no solo porque tú eres un príncipe sino porque yo estoy casada y nunca más nos volveremos a ver.
Espero que algún día encuentres una mujer a la amar, yo se que la encontraras, tienes mucho amor que dar, así que por eso no me tengo que preocupar.
Sé que serás un gran rey, no lo dudes nunca, serás el mejor y el más grande de todos, solo sigue tu corazón.
Arturo se feliz y reina con justicia, te dejo un pequeño recuerdo, no es mucho para un príncipe pero para mí es importante me lo regalo mi abuela hace muchos años y ahora quiero que lo tengas tu.
Adiós.
Cuando Arturo termino de leer la carta miro de nuevo dentro del sobre y vio que había una pulsera de cuero trenzada, colocándosela en la muñeca volvió a mirar la carta. −Hermione nunca te olvidare.
En la habitación de Morgana, la chica leía la carta de la castaña y al terminarla vio que había un pequeño anillo.
−Hermione te hare caso, buscare la felicidad por mí misma. −Y sonriendo se puso el anillo que la chica le había regalado, era un anillo sencillo pero para ella era el anillo más hermoso de todos.
A muchos años de distancia, Hermione y los demás llegaban al callejón diagon.
−Recordar que tenéis un mes. −Les dijo la dama.
−No tardaremos tanto, solo tenemos que entregar el cuaderno. −Le dijo Draco a la dama.
−Cuando estéis listos avisarme.
−Lo haremos. −Y viendo como se iban, se pusieron a buscar a Orión.
Por suerte Draco tuvo razón, no tardaron mucho en encontrarlo.
−Draco lo hemos encontrado. −Le dijo Hermione mirándolo.
−Ha sido muy rápido.
−Sí que lo ha sido. −Le dijo Theo y miro a su cuñado. −Yo le daré el cuaderno, que no te vea, es mejor no tener que explicar porque hay un Malfoy desconocido por aquí, eres inconfundible. -Aunque tenía el cabello corto, era idéntico a todos los demás Malfoy de la familia, rubio, con ojos grises y con la piel casi blanca.
−Lo sé, no tardes. −Y le dio el libro de cuero.
−No lo hare. −Y poniéndose una capa espero a que Orión entrara en una librería y cuando iba a pagar los distrajo un momento y aprovecho para poner el cuaderno entre su compra.
Una vez que Orión salió con el cuaderno, Theo volvió con su familia.
−¿Ya se lo has dado? −Le pregunto Draco.
−Sí, lo he colocado entre el resto de sus libros.
−Estupendo y como tiene su nombre no se deshará de él, ahora vamos, ya hemos hecho mucha cosa.
−Sí. −Y así volviendo a un callejón pequeño donde no hubiera nadie llamaron a la dama del lago.
−¿Estáis? −Les pregunto nada más aparecer.
−Estamos, queremos volver a casa.
−Volveréis a casa, pero no es el mismo lugar del que habéis salido.
−¿Dónde llegaremos? −Le pregunto Hermione. −Quiero ver a mis hijos.
−Llegareis a la edad de 17 años.
−¿17 años? No me jodas, hemos hecho todo lo que nos has pedido, quiero ver a mis hijos. Le grito Draco.
−Es hora de que los nuevos reyes de Camelot, reinen y no hay mejor edad que esa para reinar.
−Maldita sea. −Theo la miro furioso. −Devuélvenos a nuestro tiempo con nuestros hijos.
−No puedo, adiós. −Y antes de que pudieran decir o hacer algo, la dama desapareció y ellos se desmayaron.
Sin saber donde se encontraba Hermione se despertó y vio que estaba acostada en una habitación que nunca había visto, en una cama doble, levantándose corriendo salió de la habitación y mirando a su alrededor vio unas escaleras de madera bajándolas a todo correr vio a Sirius sentado en el sofá.
−Papa.
El hombre mirándola le sonrió. −Buenos días Hermione.
−¿Papa dónde estoy?
Ante eso la miro preocupado. −Estas en casa, ¿has tenido una pesadilla?
−¿Qué edad tengo?
−17 años, hace dos días que has terminado hogwarts ¿Por qué tantas preguntas?
Al ver que tenía 17 años, Hermione se puso a llorar. −Papa, me han quitado a mis hijos.
El hombre al escuchar eso abrió muchos los ojos. −Herms tú no tienes hijos.
−Si papa, los tenía pero la dama del lago me los ha quitado.
−¿Hermione qué pasa? −Le pregunto un hombre.
La castaña girándose vio a un hombre que no reconocía.
−¿Quién eres tú?
−Hermione es tu abuelo. −Le dijo Sirius. −¿Cariño que pasa? ¿Primero los hijos y ahora tu abuelo? Me estas preocupando.
La chica lo miro. −Papa la dama del lago nos ha engañado.
−¿La dama del lago? ¿Quién es ella?
−Es la que protege excalibur. −Dijo una mujer castaña y miro a Hermione. −¿Estás bien?
La castaña al ver a su madre trago. −¿Mama?
−Si cariño, ¿Qué ha pasado?
−Es muy largo.
−No pasa nada, ven. −Y cogiéndole de la mano, la llevo al sofá y aunque estaban en verano la tapo con una manta, su hija estaba helada. −Ahora explícanos lo que ha pasado.
−Antes, ¿Dónde está Theo?
−Durmiendo. −Le dijo Sirius.
−¿Le puedes llamar?
−Ahora lo llamo. −Y levantándose se fue al cuarto de su hijo y lo despertó.
Theo no tardo mucho en bajar y al ver toda la gente que había se acerco a Hermione y se sentó a su lado.
−Ahora nos explicareis que pasa. −Les dijo Orión.
−Está bien, os lo explicare. −Les dijo Theo y mirándolos les dijo: −Nos han removido de nuestro tiempo.
−¿Removido? ¿Quién? ¿La dama del lago?
−Si exacto. −Les dijo el castaño. −Hermione y yo vivíamos en 2015 cuando vimos en las noticias de la televisión que habían encontrado Camelot y fuimos con nuestros hijos y parejas, tras visitarla la dama del lago nos dijo que teníamos que encontrar la manera de proteger Camelot, no nos dio opción a negarnos a cambio le pedimos que nos dejara cambiar algo las cosas, como que nuestra madre viviera y otra gente.
Ante eso Sirius miro a su mujer y luego a sus hijos. −¿Me estás diciendo que tu madre está muerta?
−Sí, y no solo ella, también el abuelo y mucha otra gente, bueno a lo que iba, la dama del lago nos llevo a Camelot y nos dijo que teníamos un año para encontrar la manera de que el castillo durara hasta nuestra época, tras mucho trabajo lo conseguimos y como nos dijo nos dio la oportunidad de cambiar nuestra historia, en 1949 le dimos un cuaderno al abuelo. −Y miro a Orión. −¿Te acuerdas?
−Sí que me acuerdo. −Y miro a su hijo y a su nuera. −Al llegar a casa me encontré un libro que no había comprado lo iba a devolver cuando vi que mi nombre estaba allí, así que leyéndolo supe todo lo que pasaría en el futuro, al principio pensé que era una broma pero entonces las cosas empezaron a ocurrir como las decía el libro y entonces supe que eran verdad.
−Después de entregar el libro al abuelo, la dama del lago nos dijo que volveríamos a nuestra época pero no de la que nosotros habíamos salido, sino a casi diez años en el pasado cuando teníamos 17 años, según ella a esta edad es cuando mejor podemos reinar.
−Theo quiero volver con mis niños. −Le dijo Hermione que no dejaba de llorar.
−Lo sé. −Y abrazándola miro a su familia. −Ella nos ha engañado.
Sirius que no sabía que decir miro a su mujer y a su padre.
−¿Qué podemos hacer? Nunca me he visto en esta situación.
−No podemos hacer nada. −Le dijo su mujer. −Solo la dama del lago puede tocar lo que ha cambiado y no creo que venga. −Y miro a sus hijos. −Sé que es difícil, ni siquiera me puedo imaginar lo que habéis pasado, pero solo tenéis que vivirlo de nuevo.
−¿Y tendré a mis hijos? −Les pregunto Hermione.
La mujer la miro. −Cariño, puede que no nazcan igual pero puede que sí, es según lo vivas.
−¿Los abuelos no pueden hacer nada? Digo son druidas.
−No pueden hacer nada, la magia del tiempo está prohibida y la dama del lago ha incumplido como mil normas, su castigo es la muerte, así que seguro que estará bien escondida y no aparecerá.
−Herms. −Sirius la miro. −Se que te han quitado a tus hijos, ¿pero tan malo es volver a vivir todo de nuevo? Habéis salvado a mucha gente, yo estaría feliz.
Ante eso los mellizos se miraron entre sí.
−Papa tiene razón. −Le dijo Theo. −Se que duele pero tenemos a mama aquí, al abuelo y a saber a cuanta gente han salvado.
−Voldemort hace muchos años que murió. −Les dijo Orión mirándolos. −Así que él no ha matado a nadie, no fue difícil encontrar sus horrocrux en 1950, apenas tenía y no era muy poderoso.
Los mellizos miraron a su abuelo. −¿Esta muerto?
El hombre asintió sonriendo. −Desde hace unos 47 años más o menos.
−Abuelo eres el mejor. −Y levantándose lo abrazaron fuerte.
−Gracias niños. −Y mirándolos les dijo: −Aunque os hayan removido de vuestro tiempo, no importa, lo importante es que vosotros trabajéis duro para llegar al mismo sitio en el que salisteis o casi al mismo.
−El abuelo tiene razón. −Les dijo Sirius mirando como sus hijos estaban mejor.
−Pues tendré que casarme de nuevo. −Les dijo Hermione y entonces sonrió.− Seguro que a Draco le encantara la idea.
Ante eso todos lo miraron.
−¿Hermione te casaste con Draco? ¿Hablas de Draco Malfoy? −Le pregunto su madre.
La castaña asintió. −Si me case con él, ¿pasa algo?
−Es que aquí tú no estás con él.
¡FELIZ NAVIDAD!