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Historia 190886 — capítulo 9

−¿Estará bien? −Le pregunto Morgana.

−Creo que sí, hemos ido rápidos ahora solo necesito que llegue Luna y cuando le limpiemos entonces le coseré y solo tendrá que hacer reposo.

No mucho tiempo después Merlín y Luna llegaban.

−Luna menos mal que llegas, ¿has traído lo que te he pedido?

−Lo tengo. −Y le dio un pequeño frasco. −Menos mal que lo tenía.

−Es que eres la mejor y destapando el pote, se lo vertió directamente en la herida y entonces Arturo se puso a gritar. −Sujetarlo, esto le dolerá pero le esta desinfectando la herida. −Una vez el frasco estuvo vacio se puso a coserle. −Gracias Luna.

−De nada. −Y miro la herida. −Creo que necesita más de 30 puntos.

−Es lo mismo que pienso yo. −Y se puso a coserle, al terminar coloco bien a Arturo y tapándolo miro al rey. −Necesita descansar, que beba todo el agua que quiera, mañana vendré a ver como sigue.

−¿Cuándo despertara?

−Mañana a más tardar pasado mañana. −Le dijo Luna mirándolos. −Hemos sido rápidas. −Y sacando un pote se lo dio a Merlín. −Si tiene mucha fiebre dásela.

−Lo hare gracias.

−De nada.

−Nosotras ya hemos terminado. −Le dijo Hermione a Luna.

−Sí que lo hemos hecho. −Y miro a la familia real. −Solo necesita descansar. −Y miro a su cuñada. −Como nosotras.

−Sí. −Y haciendo una reverencia se fueron.

En el pasillo Luna miro a Hermione. −Estas sucia, antes de irnos te acompañare a que te laves, si Draco o Theo ven toda esa sangre se preocuparan.

−Lo sé, vamos. −Y así Hermione se fue a lavar.

A la noche tras cenar Hermione se iba a dormir, había sido un día muy cansado y solo quería descansar.

Al día siguiente nada más llegar al castillo se fue a la habitación de Arturo y al ver que tenia mejor cara sonrió.

−Creo que esta tarde ya despertara. −Le dijo la castaña a Merlín. −¿Cómo están los demás?

−Bien, el príncipe les salvo a todos.

−¿Y porque no había ningún curandero con e?

−Porque el príncipe quiso que curaran a sus soldados, cosa que al rey no le hizo gracia, según él todos estamos para protegerlo.

−Sin comentarios, me voy a trabajar, esta tarde antes de irme volveré a venir.

−Gracias.

−De nada, espero que se despierte antes de irme.

−¿Cuándo te vas al final?

−Mañana es mi último día, ya he avisado.

−Te voy a extrañar.

−Yo también, han sido unos meses muy interesantes, pero tengo que volver a casa, nos vemos.

−Sí. −Y viendo como se iba volvió al lado de Arturo, aunque tenía mejor cara aun estaba débil.

Unas horas después, Hermione volvía al cuarto de Arturo y vio que ya se había despertado.

−¿Cuándo se ha despertado?

−No hace mucho, ahora te iba a avisar.

−Mirare como tiene la herida. −Y acercándose a Arturo le pidió que le enseñara la herida y con la ayuda de Merlín se la miro bien.

−¿Cómo esta? −Le pregunto Arturo.

−Bien, ha tenido mucha suerte, los hipogrifos no acostumbran a dejar a sus víctimas vivas, son animales tranquilos pero cuando les enfadan se vuelven peligrosos. −Y viendo que la herida tenía un color saludable, lo volvió a colocar bien. −En unos días mas ya podrá levantarse. −Y le sonrió.

−Gracias.

−De nada. −Y miro a Merlín. −¿Le has dado lo que Luna te dio?

−No, al final no ha sido necesario.

−Mejor. −Y volvió a prestar atención a Arturo. −Mañana es mi último día pero antes de irme le vendré a ver.

−Gracias.

−De nada. −Y miro a Merlín. −Ya me voy, si necesitas ayuda ya sabes dónde encontrarme.

−Lo hare gracias.

−De nada. −Y levantándose de la cama se despidió y se fue.

Al día siguiente Hermione volvió al cuarto de Arturo y al escuchar las quejas del príncipe sonrió.

−Veo que esta mejor. −Le dijo la castaña.

−Lleva así desde que se ha despertado. −Le dijo Merlín. −Quiere levantarse.

−No creo que sea buena idea. −Y miro al príncipe. −Ahora veremos cómo está la herida. −Y se puso a verla. −Esto está muy bien. −Y miro a Merlín. −Mañana ya tendría que poder levantarse, pero sobre todo nada de entrenamientos, caminar despacio y nada más y tampoco nada de caballos.

−Controlare que no haga nada de eso.

−Eso espero, porque la herida aun se puede abrir y puede ser peligroso.

−No es mejor que te quedes y termines de curarme.− Le dijo Arturo a Hermione.

Ante eso la castaña se rio. −Eres igual que Draco, cuando se pone enfermo no deja de quejarse.  −Miro a Merlín. −Que descanse, tengo que ir a trabajar.

−Lo hare.

−Estupendo. −Y sonriéndoles una vez más se fue a su trabajo.

Unas horas más tarde, Hermione terminaba de trabajar así que se fue a ver qué tal seguía el príncipe.

−Buenas tardes. −Les saludo la castaña. −¿Qué tal todo?

−El príncipe ha estado todo el día de mal humor. −Le informo Merlín.

−¿Y eso? −Le pregunto Hermione a Arturo. −¿Se sienta mal?

−Yo creo que es por otra cosa. −Le dijo el joven escudero.

−Merlín, cállate. −Le dijo Arturo.

−Ya lo hago. −Y miro a Hermione. −Ya lo has visto.

−Ya lo veo. −Y miro al príncipe. −¿Me enseña la herida?

−Sí. −Y moviéndose se la mostro.

Hermione acercándose la miro y le sonrió. −Está muy bien, mañana ya podrá levantarse.

−Gracias por todo.

−De nada. −Y miro a Merlín. −¿Puedes salir un momento, tengo que hablar contigo?

−Si claro. −Y miro a Arturo. −No tardo.

En el pasillo Hermione le dio unas cartas. −Dáselas mañana a lady Morgana y al príncipe, la otra es por si Arturo se pusiera mal, son varias medicinas.

−Gracias.

−De nada, Merlín ha sido un placer conocerte, te voy a extrañar.

−Yo también. −Le dijo el escudero.

−Me voy a despedir de Arturo, ¿Nos dejas un momento a solas?

−Sí.

−Gracias. −Y entrando vio que seguía de mal humor. −Ya me voy.

Ante eso el príncipe la miro. −¿En serio te tienes que ir?

−Sí, mi familia me espera. −Y acercándose le dio un beso en la frente. −Se que serás un gran rey, mejor que ningún otro. −Y apartándose le dijo: −Ha sido un honor conocerte, príncipe Arturo de Camelot, adiós. −Y acercándose a la puerta la abrió y miro una última vez a Arturo. −Nunca dudes de lo que puedes hacer, eres el mejor. −Y sonriéndole se fue.

En el pasillo miro a Merlín. −Cuídalo mucho, todos esperamos mucho de él.

−Lo sé, ¿te irás a despedir de Morgana?

−Si ahora voy, mucha suerte, la necesitaras.

−Gracias.

−De nada, adiós Merlín.

−Adiós Hermione.

−Adiós. −Y terminándose de despedir se fue a buscar a Morgana y no tardo mucho en encontrarla. −Lady Morgana, ya me voy.

La dama la miro. −Mucha suerte en tu nueva vida, Hermione.

−Tú también, espero que encuentres tu lugar.

−Gracias.

−De nada, adiós Morgana.

−Adiós Hermione. −Y en un impulso la abrazo. −Nunca te olvidare.

−Yo tampoco. −Y terminándose de despedir se fue.

Fuera del castillo, Theo, Luna y Draco la esperaban.

−¿Preparada?

−Lo estoy.

−Pues vamos. −Y alejándose del pueblo llamaron a la dama del lago y esta no tardo mucho en aparecer. −Ya estamos.

−Veo que habéis cumplido vuestra promesa, ahora yo cumpliré la mía, ¿Dónde queréis ir?

−1949 callejón diagon. −Le dijo Draco y miro a su familia. −Ya he preparado un cuaderno para dárselo a Orión, el se ocupara de todo.

−¿Estás seguro?

−Lo estoy, no hay nadie mejor que él para eso, no solo un día será el hombre más poderoso de nuestro mundo, sino que cuando sepa que es el abuelo de los nuevos reyes de Camelot se ocupara de que nadie estropee ese lugar. −Y miro a la dama. −1949 callejón diagon.

−¿Alguna fecha en participar?

−Septiembre. −Y miro de nuevo a su familia. −Seguro que lo encontramos comprando los libros de texto para sus clases en la universidad mágica.

−Si es que se los compra el, en vez de algún elfo. −Le dijo Theo.

−Esperemos encontrarlo igual tenemos un mes. −Y miro a la dama. −¿Verdad?

−Si un mes, ahora vamos. −Y así se los llevo lejos de ese tiempo.