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Historia 190886 — capítulo 19

Una vez terminaron de merendar ya volvieron al castillo y en la entrada vieron que Ron estaba allí y los soldados no le dejaban entrar.

−Ronald. −Hermione le llamo.

El chico la miro. −Contigo quería hablar.

−Habla pero no grites, ni me montes espectáculos porque no los aguantare.

−Ahora que eres la reina te crees la más.

−Será mejor que cuides tus palabras. −Le dijo un soldado. −Estás hablando con la reina.

−Tranquilos. −Les dijo Hermione. −El es así, cuando no se sale con la suya dice cosas hirientes. −Y miro a Ron. −Ya Ginny me ha dicho todas tus tonterías, escúchame bien porque solo te lo voy a decir una vez, no te quiero, nunca te querré y aunque lo hiciera jamás serias rey, los únicos que reinamos son mi hermano y yo, y antes de que empieces con lo de Draco, el no ha venido histérico pidiéndome ver.

De pronto las puertas se abrieron y aparecieron Sirius y Orión.

−¿Qué pasa aquí? −Les pregunto Orión a los soldados.

−Señor, este joven se ha puesto histérico cuando le hemos dicho que no puede entrar.

Orión sintiendo miro a su nieta. −Hermione para casa.

−Si abuelo. −Y miro a Ginny. −Nos vemos pronto.

−Sí. −Y mientras Hermione entraba en el castillo, la pelirroja miro a su hermano. −Eres un histérico, me das vergüenza. −Y miro a Sirius. −Me voy con mi hermano Bill, ¿puede enviar un mensaje a mi padre?

−Claro que si, ahora ves.

−Sí. −Y se fue a usar una de las chimeneas que habían colocado.

Cuando los Black's se quedaron a solas miraron a Ron.

−Si quieres el amor de mi hija, se un hombre y trabaja duro, no esperes a que todo se te de masticado, y no vuelvas a montar espectáculos aquí, molestas la próxima vez que vengas pasaras unos días en Azkaban y no te molestes en ir a ver a mi ahijado, Harry no tiene nada que ver aquí, ahora ves y no vuelvas a molestar. −Y miro a los soldados. −El tiene totalmente prohibido entrar en el castillo a no ser que tenga una placa de entrada.

−Sí señor, lo sentimos.

−No es vuestra culpa que algunos sean histéricos. −Les dijo Orión y miro a su hijo. −Vamos.

−Sí. −Y entrando los soldados cerraron la puerta.

En su habitación Hermione se peleaba con una almohada, cuando entro Sirius.

La chica al ver a su padre paro y lo miro. −Papa lo siento.

−No es tu culpa, ya le hemos dejado las cosas claras a Ron, no volverá a venir.

−¿Porque no puede ser un chico normal?

−Algunos no son normales.

−Ya lo he visto, ¿Qué puedo hacer?

−Ignorarlo, ya se cansara de molestar. −Y sentándose en una de las sillas que había se puso a ver los libros. −¿Estos son los libros para la universidad?

−Si papa. −Le dijo la chica y sentándose en otra silla se los enseño. −Lo malo es que no tengo conexión con internet y lo necesito.

−No te preocupes ya lo hemos preparado. −Le dijo Sirius. −Entre semana vivirás en nuestra casa y los fines de semanas vendrás.

Ante eso Hermione se levanto y lo abrazo. −Gracias papa.

−De nada hermosa, Theo hará igual, viviréis en Londres y los fines de semana vendréis, así no tendréis que viajar mucho.

−Mejor. −Y sentándose de nuevo le enseño los libros. −Son grandes, ¿verdad?

−Sí que los son, pero es normal es medicina. −Y la miro. −Aunque tú ya sabes mucho.

−Eso no importa, me irá bien repasar todo.

−Eso es lo mejor, ya no tardaremos mucho en cenar.

−Ordeno esto y bajo.

−Sí. −Y levantándose le dio un beso en la cabeza y bajo al comedor donde ya todos se estaban sentando.

−¿Tío, Hermione está bien? −Le pregunto Draco, desde que se había enterado lo de Ron estaba muy preocupado.

−Si aunque estaba disgustada.

−Es normal.

−Ya le hemos avisado de que no puede entrar. −Y miro a su ahijado. −Harry lo siento, pero es mejor así.

−No te preocupes padrino, yo también estoy disgustado, Ron siempre ha sido un histérico pero ahora lo es más, no le entra en la cabeza que Hermione no lo quiere.

−Si sigue con ese comportamiento, tendrá que ir a un especialista. −Les dijo Hermione.

−Mama. −Theo la miro. −¿Piensas que es una obsesión?

−Puede ser, y algunas veces puede llegar a ser peligrosa.

−Hablare con Arthur. −Le dijo Sirius. −Mañana a primera hora lo iré a ver, lo que menos quiero es que le haga daño a alguien.

−Es lo mejor. −Le dijo Hermione. −Es mejor que lo cojan a tiempo.

−Espero que Arthur escuche.

−Eso lo esperamos todos.

−De momento no le digáis nada a Herms, no quiero que se preocupe.

−No diremos nada. −Y cambiando de tema, esperaron a que la castaña bajara para cenar.

Al día siguiente, Sirius se despertó temprano y tras desayunar se fue a ver a Arrhur.

−Buenos días.

−Buenos días, siento lo que mi hijo hizo ayer.

−Es por eso que he venido, Arthur tu hijo me preocupa, parece estar obsesionado con mi hija, tengo miedo de que le haga daño.

−Lo sé, yo también estoy preocupado, es por eso que lo voy a enviar a Rumania con Charlie, a Ron siempre le han gustado los dragones y a él no le importa cuidar de su hermano.

−Gracias por entender.

−No gracias a ti por no denunciarlo.

−Una denuncia le cerraría muchas puertas, y yo no quiero eso, pero es de mi hija de la que estamos hablando. ¿Cuándo se va?

−Mañana, ya me he puesto en contacto con Charlie y esta tarde ya estará aquí.

−Gracias por todo.

−De nada.

−Mantenme informado de la situación de Ron.

−Lo hare, nos vemos.

−Nos vemos. -Y más tranquilo por lo bien que había ido todo se fue.

En el castillo les explicaba a todos lo que Arthur había decidido.

−Es mejor así. -Le dijo James. −Ron es muy joven aun y en Rumania con los dragones se olvidara de todo.

−Y estará alejado de su madre. −Les dijo Remus. −Creo que Molly le está llenando la cabeza de muchas tonterías.

−Eso lo pensamos todos, sea como sea lo importante es que Ron estará lejos y se podrá recuperar y espero que en cuanto vuelva este más tranquilo.

−Ahora que ya hemos hablado de esto, es hora de que trabajéis. −Les dijo Orión.

−Sí que tenemos cosas que hacer. −Les dijo John. −Tengo que revisar más de mil libros.

−¿Cómo va? −Le pregunto Orión.

−Bien, hay mucha historia pero también medicina y mapas.

−Lo de los mapas puede ser interesante, si encuentras algo avisarme.

−Lo hare. -Y despidiéndose se fue a la biblioteca con su hijo.

Al día siguiente en casa de los Weasley, Ron no entendía porque se tenía que ir.

−Ron estar lejos te ayudara.−Le dijo Bill que había ido a ayudar a que las cosas no fueran difíciles.

−Estoy bien.

−Lo sé Ron, y en Rumania estaras con dragones, ¿no quieres ir con ellos?

−Yo quiero jugar a quidditch.

Bill le puso las manos en los hombros. −Ron yo siempre jugare contigo al quidditch, eso no cambiara pero ahora tienes la oportunidad de cumplir tu sueño de ver dragones de verdad.

Ron siempre había admirado a sus hermanos mayores así que Arthur sabia que los escucharía por eso les había pedido que vinieran para ayudar a su hijo pequeño y que no se fuera disgustado.

−Se que quieres jugar al quidditch. −Le dijo Charlie. −¿Pero no quieres trabajar conmigo?

−Si que quiero trabajar contigo.

−Entonces vamos, viviremos juntos, y te enseñare todo lo que se de dragones.

−Haz caso a Charlie. −Le dijo Bill. −El es muy bueno en lo que hacer.

Tras pensarlo mucho al final Ron asintió. −Está bien, me iré a Rumania, me has prometido que podría ver dragones no me mientas.

−Para nada. −Le dijo Charlue. −Ahora ves a hacer tu maleta.

−Sí. −Y se fue escaleras arriba.