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Historia 190886 — capítulo 23
Cuando termino de comer se fue a estudiar, aunque apenas llevaba unas semanas ya tenía muchos deberes.
Al día siguiente Arturo no aguantaba más en la cama, así que levantándose salió de la habitación y llevaba un rato paseando cuando se encontró con Draco más joven y otro chico que no conocía.
−Buenos días Arturo. Le saludo Draco.
−Estas aquí.
−Lo estoy, ¿no te ha hablado Hermione de mi?
−Apenas.
Ante eso el Harry miro a Draco. −Vaya.
−Sí, las cosas son así con él. −Y miro a Arturo. −¿Tienes ganas de pasear?
−Estoy cansado de estar en la cama.
−Pues ves a pasear el castillo sigue igual solo hemos cambiado algunas cosas.
−¿Dónde está Hermione?
−Está estudiando en la biblioteca con su madre, esta a puerta cerrada nadie puede entrar, así es como trabajan mejor.
−Harry, Draco. −Charlus se acerco. −¿Que hacéis por aquí?
−Íbamos a jugar a quidditch desde una de las torres del castillo, Blaise ya nos debe de estar esperando. −Le dijo Harry.
−Iros, yo me quedo con nuestro invitado.
−Sí. −Y los chicos se fueron y Charlus miro a Arturo. −Soy Charlus Potter el jefe de seguridad del castillo. −¿Quieres pasear?
−Si gracias.
−De nada. −Y se lo llevo a que viera el castillo.
−No ha cambiado nada.
−No, no lo ha hecho según nos ha dicho Hermione, ella no quería que nada cambiara. −Y entraron en la sala del trono donde vieron que Theo estaba sentado y hablaba con unos hombres.
−No lo acepto. −Les dijo Theo. −Dumbledore merece un castigo.
−Está dispuesto a irse del país.
−¿Y crees que eso es justo? Sus crímenes son muy graves, secuestro, robo, entrar en una propiedad privada, usar un objeto prohibido y lo peor de todo, empezar una guerra, por menos crímenes ya la gente pasa 10 años en Azkaban, no me importa que el haya sido director y de la orden de Merlín, es un criminal.
−¿Orden de Merlín? −Pregunto Arturo.
Ante eso todos lo miraron.
−Arturo. −Theo le sonrió. −Ven siéntate ahora te lo explicare.
−Gracias. −Y acercándose a uno de los tronos iba a sentarse cuando vio su escudo. −Mi escudo.
−Si Arturo, tú fuiste un gran rey aunque estuviste poco tiempo y seguimos muchas de las reglas que creaste entonces y Merlín bueno el fue un gran mago conocido por todos.
Arturo asintiendo se sentó en el trono de Hermione y miro a los hombres. −¿Quiénes son ellos?
−Ex ministro Fudge, y otra gente que ha venido a pedir clemencia por tu secuestro. −Le dijo Orión. −¿Qué piensas tu?
−Lo que ha hecho está mal, no se vuestras leyes, pero en mi época no se le daría clemencia y se le cortaría el cuello o se le ahorcaría.
−Arturo tiene razón. −Escucharon que decían.
Se giraron y vieron a Hermione que no venia sola, iba con Abraxas y Cygnus.
−Como nuestras leyes no permiten matar ahorcando o cortando el cuello, le daremos otras opciones. −Les dijo Hermione y acercándose al trono de su hermano, Theo se levanto y la dejo sentar.
−¿Qué opciones? Le pregunto Fudge.
−O ir a un juicio y enseñar a todos lo que ha hecho o el beso del dementor.
−El beso del dementor es injusto. −Le dijo Fudge.
−¡No me jodas! −Al escuchar eso todos la miraron asombrados, jamás pensarían que ella dijera eso. −¿Qué es injusto el beso del dementor? Y lo que él quería hacer, ¿Qué? Quería empezar una guerra, ha secuestrado y devuelto a la vida a un hombre que descansaba en paz. ¿Ves eso justo?
−Hermione tiene razón. −Dijo Orión. −Esto se termina aquí, no vamos a hablar más de ello, decirle a Dumbledore que tiene dos opciones o el beso del dementor ahora mismo o el juicio y eso solo es hoy.
−Pero…
−Pero nada. −Les dijo Orión. −No olvidéis quien soy, ahora fuera estoy harto de vosotros. −Y viendo como se iban miro a Hermione. −¿Y tus estudios?
−Ya he terminado. −Y miro a Arturo. −Venia a buscarte para saber si quieres pasear.
−¿Pasear?
−Si ven. −Y diciéndoles a todos que los vería mas tarde se fueron.
Hermione le llevo a las caballerizas donde le enseño un caballo. −¿Te gusta?
−Me gustan los caballos. −Y acercándose lo acaricio.
−Es para ti, ahora vamos a dar un paseo. −Y preparando a los caballos se fueron a pasear.
Un rato después Arturo estaba muy tranquilo, no sabía por dónde lo estaba llevando Hermione pero no se habían encontrado a nadie.
−¿No vive nadie por aquí?
−No. −Le dijo la chica. −El único sitio es el castillo y la ciudad el resto está totalmente vacío.
−¿Y no hay granjas? ¿Qué coméis?
−Sí que hay granjas, pero el mundo es muy grande así que podemos plantar en otros sitios.
−Antes me he encontrado con Draco y otro chico.
−Debía de ser Harry.
−Ellos iban a jugar a algo que no he reconocido.
−Quidditch, es un juego tonto que a muchos les gusta.
−¿Tu no juegas?
−Ni loca. −Y le sonrió. −Te enseñare otros juegos más divertidos.
−¿Qué va a pasar conmigo? ¿Quieres que me quede contigo?
−Técnicamente eres mi tío o así. −Le dijo Hermione sonriéndole. −Y eres más que bienvenido en mi familia.
−¿Y qué hare?
−Seguro que se nos ocurre algo, igual mi abuelo está mirando una manera de devolverte a tu época.
Ante eso Arturo la miro. −¿Con Ginebra y Merlín?
−Eso no lo sé, para ellos estas muerto.
−Aun con Merlín si que quiero regresar, pero no con Ginebra.
−Es tu mujer.
−Obligado, si por mi fuera nunca me hubiera casado con ella.
−Algunas veces hay que hacer cosas que no te gustan.
−¿Tu también tienes cosas que hacer que no te gustan?
−Muchas veces, siempre me están mandando. −Y mirando a los lejos vio que unas nubes se acercaban. −Es hora de regresar, pronto empezara a llover.
−Me quiero quedar más tiempo.
−Lo sé, pero puede que empiece a llover y no me quiero mojar, vamos. −Y poniendo los caballos al galope llegaron al castillo cuando empezó a llover.
−Mi señora. −Un auror se acerco corriendo y le ayudo a bajar del caballo. −Su abuelo y su padre llevan mucho tiempo preocupados.
−Pero si sabían que íbamos a pasear.
−Sí pero eso fue hace más de dos horas.
−Vaya el tiempo ha pasado muy deprisa, ¿te puedes ocupar?
−Sí, ahora ve.
−Gracias. −Y entrando en el castillo vieron a Sirius y Orión. −Lo siento.
−No me vuelvas a asustar así. −Le dijo Sirius abrazándola. −Después de lo que ha pasado con Dumbledore todos estamos muy tensos.
−Lo siento papa. −Y miro a Orión. −Lo siento abuelo.
−Lo importante es que estáis bien, ahora iros a cambiar de ropa.
−Sí. −Y así los dos jóvenes se fueron a sus cuartos a cambiarse de ropa.
Para la cena Arturo se reunió con Hermione y su familia.
−Antes de cenar, os presentare. −Les dijo Hermione y fue diciendo nombres de un lado a otro cuando termino miro a Arturo. −Se que son muchos pero pronto los recordaras.
−¿Draco no cena aquí?
−No, el cena con su familia, vive en una casa de la ciudad. −Le dijo Theo.
−Pero esas casas son pequeñas.
−Ya no, ahora son grandes. −Le dijo el chico. −Ahora cenaremos y mañana te las enseñaran. −Y miro a un sirviente. −Por favor la cena.
−Sí señor. −Y se fue a buscarla.
−Chicos recordar que mañana tendréis que despertaros pronto. −Les dijo Orión. −Así que no os vayáis muy tarde a dormir.
−No lo haremos. −Le dijo Hermione y miro a Arturo. −De lunes a viernes mi hermano y yo vivimos en otro sitio, pero mi familia se quedara aquí.
Ante esto Arturo la miro, no le hacía mucha gracia quedarse con desconocidos, iba a decir algo cuando un gran trueno sonó fuera y muchos saltaron.
Orión miro a un sirviente. −Ves inmediatamente a ver a los aurores, quiero saber donde ha caído ese trueno.
−Sí señor. −Y se fue corriendo.
−Que miedo. −Les dijo Hermione.
−Es normal. −Le dijo Sirius y levantándose fue a la ventana y vio que cada vez llovía mas. −Espero que pronto deje de llover, no me gustaría que hubiera inundaciones, desde que vivimos aquí nunca ha llovido tanto.
−¿Crees que habrán inundaciones? −Le pregunto su mujer.
−No tendría que pasar hay alcantarillas en todos lados y están limpias, pero es mejor prevenir.
−Sirius vuelve a la mesa. −Le dijo su padre. −Ya los aurores se están ocupando de todo.
El hombre haciéndole caso se volvió a sentar y cenaron sin dejar de escuchar truenos.
Cuando terminaron de cenar, Hermione les dio las buenas noches y se fue a su habitación.