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Historia 190886 — capítulo 5

Durante la cena, les pregunto qué tal les había ido.

−Me ha ido bien. −Le dijo Theo. −Ya tengo trabajo.

−¿En serio?

−Sí, de panadero no sé hacerlo pero no les ha importado, lo único que quieren es alguien que trabaje bien.

−Entonces eres el indicado. −Le dijo Draco a su cuñado. −No hay nadie más trabajador que tu.

−Gracias.

−Yo también tengo trabajo. −Les dijo Luna.

−¿Dónde? −Le pregunto Hermione.

−Aquí en la posada, limpiando habitaciones y lo mejor es que me han dicho que nos dejaran nuestras habitaciones a mitad de precio.

−Eso es lo mejor. −Le dijo Theo. −No solo nos ahorraremos mucho sino que tenemos un lugar para quedarnos.

−Es lo mejor.

−Ahora que ya tenemos todos trabajo, nos podemos relajar. −Le dijo Draco.

−Sí que lo podremos hacer.

−Hoy he conocido a Morgana.

Ante eso todos la miraron.

−¿En serio? ¿Cómo es?

−Solo he estado cinco minutos con ella, pero a mí me ha gustado, es hermosa con unos ojos azules increíbles, y tiene una hermosa sonrisa.

−Por suerte hemos llegado a una época de tranquilidad.

−Eso es lo mejor, si se quieren matar que lo hagan cuando nosotros ya no estemos.

−Eso lo queremos todos.

−Ahora blindaremos porque ya todos tenemos trabajo. −Les dijo Theo.

−Sí. −Y levantando sus jarras de cerveza blindaron.

Al día siguiente, Hermione pudo entrar bien al castillo tras saludar a los soldados se iba a ir a su puesto cuando se encontró a Arturo con Merlín.

−Buenos días.

−Buenos días.

−Buenos días Hermione. −Merlín le sonrió. −¿Qué tal todo?

−Muy bien, te quería decir que ya no hace falta que busques trabajos, ya los han conseguido.

−Eso está bien.

−Sí que lo está, gracias. −Y miro a Arturo. −Milord. −Y haciendo una reverencia se fue.

Mientras se iba creyó escuchar. −Merlín está casada.

−Lo sé.

Hermione sonriendo se fue a su trabajo, creyó que las cosas serían más difíciles pero no lo habían sido, eso hacía que fuera una mujer feliz, tenia s su marido, a su hermano y a su cuñada, así que todo iría bien.

Un mes más tarde, ya todos se habían acostumbrado a su nueva vida, y mientras trabajaban pensaban como hacer una barrera para proteger Camelot.

Como ese día Hermione no tenía que trabajar ni tampoco Luna, se fueron de compras, en aquel lugar no es que hubieran muchas cosas, pero nunca iba mal pasear y distraerse.

Al salir de una tienda las dos iban hablando de los vestidos que habían visto.

−El vestido verde era hermoso. −Le dijo Hermione a su cuñada.

−A mí también me ha gustado, pero costaba tres veces más de lo que nosotras habíamos pensado para gastarnos.

−Eso es lo malo. −Le dijo la castaña. −Si hubiéramos estado en casa me lo hubiera comprado sin dudarlo un momento. −Aparte del dinero que conseguía de su trabajo también tenía el dinero que le daban su padre y Draco así que era bastante.

−A mí me ha gustado el blanco.

−Estaba bonito.

−Mucho y como tu quiero mi dinero.

−Sí, queremos dinero. -Y mientras se quejaban de sus problemas de dinero, Hermione vio que Merlín pasaba. −Merlín. −Lo llamo.

El chico parándose miro un momento y al ver quien la llamaba se acerco sonriendo. −Buenos días Hermione. −Y se fijo en el paquete que llevaba. −¿De compras?

−Si comprando un nuevo vestido. −Y miro a Luna. −El es Merlín. −Y miro a su compañero de trabajo. −Ella es mi cuñada Luna, la mujer de mi hermano.

Merlín la miro. −Un placer.

−Gracias.

−Hermione, Luna. −Las llamaron.

Girándose vieron que Draco y Theo se acercaba.

−Draco. −Hermione le sonrió. −¿Y esta sorpresa?

−Hoy ya hemos terminado. −Y acercándose le dio un beso en la mejilla. −¿Has comprado el vestido que querías?

−Sí, luego te lo enseño. −He hizo las presentaciones. −El es Merlín. −Y miro al escudero. −Ellos son mi marido Draco y mi hermano Theo.

−Un placer. −Le dijo Theo. −Hermione nos ha contado muchas cosas, como que el príncipe te hace trabajar mucho.

−Mucho. −Y se rio. −Pero no se lo digáis.

−No, no lo haremos. −Le dijo Draco. −Íbamos a ir a comer, ¿nos quieres acompañar?

−Gracias y si que iré sino molesto.

−No molestas. −Le dijo Theo y así los cinco se fueron a la taberna, aunque acostumbraban a comer en la posada de vez en cuando iban a otros sitios.

−¿Merlín llevas mucho tiempo siendo el escudero del príncipe? −Le pregunto Draco mientras comían.

−Solo medio año.

−¿Y qué tal?

−Bueno manda mucho, pero él se esfuerza mucho por ser un buen príncipe.

−Corren muchos rumores en la ciudad, como que el rey odia la magia.

−Sí que la odia. −Les dijo Merlín. −Pero no sé porque, nadie lo quiere explicar.

−Si la odia es por una buena razón.

−Seguramente, la semana que viene habrá un torneo, ¿iréis?

−No lo sé, tenemos que ver si tenemos trabajo. −Le dijo Theo. −No podemos tomarnos un día de descanso.

−Seguro que os dejaran ir, ese día solo se trabaja en las posadas y tabernas, los demás cierran pues todos quieren ir.

−Ya veremos, lo que haremos. −Le dijo Draco y miro a su mujer. −Puede que tú trabajes.

−Puede ser, si hay un torneo vendrán muchos nobles y el castillo estará lleno.

−Seguro, igual sabes que no soy aficionada a ese tipo de cosas.

−Lo sé. −Y miro a Merlin. −Hermione es una pacifista odia las cosas que hacen daño a los demás, aunque sea un torneo.

−A Morgana tampoco le gustan esas cosas, solo va porque es la protegida del rey.

−Hermione nos ha contado que es una buena mujer que intenta ayudar a todos.

−Si bueno, eso es hasta que el rey se interpone y manda a todos.

−Eso es lo malo de que él sea el rey, seguro que cuando Arturo sea el rey cambiara las cosas.

Ante eso Merlín los miro. −Es mejor que no os escuchen decir eso, la gente habla mucho.

−Es verdad. −Le dijo Hemrione y miro a su familia. −Mejor nos guardamos nuestras opiniones lo que menos quiero es que terminemos en las mazmorras.

−Tienes razón, no hablaremos de eso. −Le dijo Draco y siguieron comiendo, mientras hablaban de cosas más agradables.

Cuando terminaron, Merlín les dijo que debía volver al trabajo y los demás volvieron a la posada.

En su habitación Hermione le enseño el vestido que se había comprado.

−Había visto uno de color verde, pero era mucho más caro.

Draco acercándose le acaricio la mejilla. −En cuanto volvamos te comprare todos los vestidos que quieras.

−Es lo que quiero. −Y lo abrazo. −Me has acostumbrado mal.

−Muy mal. −Y la beso.

El día del torneo, como Hermione les dijo ella tenía que trabajar y a Luna le dieron permiso para tomarse un rato de descanso para ir a ver el torneo, al llegar vieron que había mucha gente y el rey estaba en su trono y una hermosa mujer se sentaba a su lado.

−Ella debe de ser Morgana. −Les dijo Draco mirando a la morena.

−Seguro. −Le dijo Theo. −Hermione dijo que era morena con ojos azules, y como comento parece buena persona.

−Lo parece. −Y no pudieron seguir hablando porque empezó el torneo y fue de todo menos tranquilo.

Cuando termino, Draco y Theo volvieron a la posada, Luna hacía tiempo que ya se había ido, había aguantado un rato pero al final se fue, no le gustaba nada, para ella eso era demasiado violento.

En el castillo, Hermione tenía mucho trabajo, atendiendo a los invitados del rey, algunos o casi todos eran groseros con ella y sus compañeras.

La castaña estaba recogiendo una bandeja cuando la llamaron, girándose vio que era Morgana, así que se acerco.

−¿Lady Morgana que haceis aquí? ¿No tendría que estar en el salón con los demás?

−Son demasiado molestos, yo prefiero la tranquilidad, le he dicho al rey que me siento indispuesta, ¿me puedes llevar algo de comer?

−Ahora mismo mi lady.− Y mirando un momento a su alrededor la volvió a mirar. −Si no os vais os cogerán.

−Sí que lo harán, gracias te espero.  −Y se fue corriendo.

Cuando Hermione se quedo a solas iba a ir a la cocina, cuando vio que Arturo la mirada.

−¿De qué hablabas con Morgana?

−Ella no se encuentra bien, me ha pedido que le lleve comida a su habitación.

Ante eso el príncipe sonrió. −Eso lo lleva haciendo desde que era una niña, creo que tendría que dar otra excusa, ves a llevarle las cosas, no vaya a ser que se enferme de verdad.

−Gracias mi lord. −Y haciendo una reverencia se fue corriendo.

Arturo viendo como la nueva sirvienta se iba a preparar la comida de Morgana entro en el salón para atender a sus invitados.