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Historia 190886 — capítulo 4

Al día siguiente, después de desayunar, miraban las opciones que tenían.

−Necesitamos dinero. −Les dijo Hermione. −Sin dinero no llegaremos muy lejos.

−El dinero que tenemos nos durara más o menos un mes si lo usamos bien. −Les dijo Draco. −He pagado las habitaciones y no ha salido caro.

−Eso nos da tranquilidad, igual no podemos dormirnos.

−Para nada. −Les dijo Hermione. −Iré al castillo haber si hay trabajo, con un castillo tan grande espero que necesiten gente.

Draco la miro. −Tú quieres ir a ver a Arturo.

La castaña se rio. −Exacto, nos vemos luego. −Y dándole un beso se fue al castillo.

No mucho tiempo después Hermione iba a entrar en el castillo, cuando se encontró con Arturo que no iba solo.

−Buenos días. −Les saludo.

−Buenos días. −Arturo miro a su acompañante. −El es Merlín.

La mujer al verlos se sorprendo, siempre había creído que Merlín había conocido a Arturo cuando era mayor, pero por lo que veía se equivocada.

−Siento molestar, pero acabamos de llegar a la ciudad y no tenemos trabajo, me preguntaba si habría algo en el castillo, no me importa el trabajo solo tenerlo.

Arturo miro a Merlín. −Acompáñala y que hable con la cocinera, seguro que allí saben algo.

−Lo hare. −Y miro a la mujer. −¿Me acompañas?

−Si gracias, no me he presentado me llamo Hermione Malfoy.

−¿Malfoy?

−Sí, ¿pasa algo con mi apellido?

−Hace tiempo conocí a un chico que se llamaba Malfoy. ¿Es tu apellido?

−No el de su marido. −Le dijo Arturo. −Está casada.

Hermione les sonrió. −Mi marido se llama Draco Malfoy.

−Entonces no es el que conozco. −Y miro a Arturo. −La llevare a las cocinas.

−Ya era hora. −Y miro a la castaña. −Buena suerte.

−Gracias milord. −Y se fue con Merlín, cuando estuvieron alejados Hermione se rio.

−¿De qué te ríes? −Le pregunto el chico.

−Es que nunca me hubiera imaginado que él fuera así.

−Si te entiendo, todos piensan lo mismo. −Y le sonrió. −Pero no le digas que te lo he dicho sino me haría trabajar más.

−No se lo diré, será nuestro secreto.

−Gracias.

−De nada, espero que me den el trabajo, tenemos dinero pero solo para un mes.

−Seguro que te lo dan, no pagan mucho pero lo suficiente para que puedas comer bien.

−No me importa mucho cuanto me paguen si puedo comprar comida.

Merlín le sonrió y la llevo por pasadizos hasta la cocina.

Mientras Hermione conocía a la jefa de cocina, Draco y los demás buscaban trabajo.

−Hermione no puede ser la única que trabaje. −Les dijo Draco.

−Para nada, esperemos encontrar algo nosotros. −Les dijo Theo.

−¿Theo has pensado en lo que hemos hablado durante el desayuno? −Le pregunto su cuñado.

−Se puede hacer, al fin y al cabo los colgantes y las pulseras nos protegen pero tenemos que encontrar la manera de que dure casi mil años.

−Por suerte acabamos de llegar así que nos queda mucho tiempo.

−Eso es lo bueno. −Y de pronto se escucharon unos gritos.

−Estas despedido, estoy harto de tu mal trabajo. −Se escucho.

Draco los miro. −Creo que es mi oportunidad.

−Pero si no sabes de qué va. −Le dijo Luna.

−No me importa, lo importante es encontrar trabajo, nos vemos luego. −Y despidiéndose se fue al lugar de donde se escuchaban los gritos.

Unas horas después, los cuatro volvían a reunirse para cenar.

−Ya he encontrado trabajo. −Les dijo Hermione. −Es limpiando el castillo, y encima he conocido a Merlín.

Ante eso, se olvidaron de la comida y la miraron. −¿Has conocido a Merlín?

−Sí, es joven, no creo que tenga más de 25 años y allí no se terminan las sorpresas, también me he enterado de muchos chismes, es lo bueno de ser limpiadora en un castillo que todos hablan sin verte, parece ser que Uther odia la magia, si alguien la práctica se va a la hoguera directamente.

−Menos mal que nosotros no usamos magia que nos la han bloqueado.

−Es lo mejor.

−Yo es, yo también tengo trabajo. −Les dijo Draco. −Es en la herrería, justo cuando pasábamos el dueño echaba a su ayudante, así que me he aprovechado y he ido.

−Si lo han echado es por una buena razón.

−Robaba, ya me ha avisado de que si me pilla no me dejara irme como al otro sino que me cortara las manos.

−Eso sí que da miedo. −Le dijo Hermione y miro a su hermano y a Luna. −¿Habéis encontrado algo?

−Aun no, pero mañana volveremos a mirar.

−Seguro que encontráis algo, sois muy trabajadores.

−Lo somos, pero el problema es que aunque es la capital del reino no es que sea muy grande.

−Eso es lo malo con esta época.

−Ahora terminemos de cenar que mañana tenemos que despertarnos temprano. −Y siguieron cenando.

Al día siguiente, Hermione iba a entrar al castillo cuando un soldado la paro.

−¿Necesitas algo?

−Si trabajo aquí, soy nueva.

−Nunca te habíamos visto.

−Es que empecé ayer.

−Hermione. −Por suerte Merlín que pasaba por allí se acerco. −¿Algún problema?

−No me dejan entrar, y no puedo llegar tarde mi primer día.

−No te preocupes. −Y miro a los soldados. −Ella dice la verdad, ayer empezó a trabajar.

−Está bien, pero si miente tú serás el responsable.

−No miente. −Y sonrió a Hermione. −Vamos.

−Si gracias. −Y se fue con Merlín. −Gracias por venir.

−No te preocupes, son así de desconfiados con todos los nuevos, a mí también me costo que me hicieran caso.

−¿Trabajas aquí?

Merlín la miro. −Ayer no te lo pude decir, pero soy el escudero de Arturo así que me puedo mover por sitios que nadie más puede, siempre tengo que seguirlo.

−Puede que sea duro, pero tienes trabajo que es lo que importa.

−Sí que importa, ¿tu familia ya ha encontrado trabajo?

−Mi marido sí, pero faltan mi hermano y mi cuñada, hoy iban a mirar de nuevo.

−Seguro que encuentran algo.

−Eso espero. −E iban a entrar en el castillo cuando se encontraron a Arturo.

−Buenos días mi lord. −Le saludo Hermione y le hizo una reverencia.

El príncipe la miro. −Buenos días. −Y miro a Merlín. −¿No tienes trabajo?

−Lo iba a hacer, cuando he visto que Hermione tenía problemas, los soldados no la dejaban pasar.

Arturo la miro. −Es su trabajo, ver que nadie se cuele.

−No pasa nada, lo entiendo. −Y miro a Merlín. −Gracias por todo y si sabes de algún trabajo avísame, mi hermano y mi cuñada te lo agradecerían mucho.

−Lo tendré en cuenta.

−Gracias. −Y haciendo una reverencia hacia el príncipe se fue.

Unas horas después Hermione estaba trabajando, cuando una bella dama entro.

−Buenos días. −Le saludo la dama.

Hermione no sabía quién era pero le saludo formalmente. −Buenos días mi lady.

−A ti no te conozco, ¿eres nueva?

−Si mi lady, empecé ayer, me llamo Hermione.

La mujer le sonrió, no solo era muy hermosa sino que se notaba que era una buena persona.

−Morgana. −Arturo se acerco. −Te buscaba.

La castaña al saber que ella era su antepasada no supo que decir, bueno Arturo también lo era, pero era diferente.

−Arturo, estaba hablando con ella, es nueva.

−Lo sé, me la encontré en el bosque con su familia, nos esperan.

−Tienes razón. −Y miro a Hermione. −Buen trabajo.

−Gracias mi lady. −Y viendo como se iban siguió con su trabajo.

Se había llevado una gran impresión, no era como todos contaban en sus leyendas, puede que más adelante fuera la bruja malvada de la que todos hablaban, pero en ese momento le había caído bien, con una sonrisa siguió trabajando.

Cuando el sol se oculto se despidió de sus compañeras en la cocina y volvió a la posada.