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Hasta el mas fuerte, caeria rendido a tus pies. — capítulo 5

Era de noche en el Castillo, Hermione no podía dormir, sólo daba vueltas y vueltas en la cama, no podía dejar de pensar en el beso, la habilidad y destreza de su profesor para hacerlo, como se erizo de pies a cabeza cuando la pego hacía él y la tomaba de la cintura, soltó un suspiro, repasaba una y otra vez ese recuerdo quería volver a repetirlo, hasta que poco a poco Morfeo se fue encargando de la suyo.  Snape por otra parte ya estaba un poco más calmado, pensaba en ella y en lo dulce que sabían sus labios, el aroma a vainilla que tenía su alumna, la forma en que ella lo miraba justo antes de que se separaran y el rompiera por completo el encanto, esa forma tan sutil e inexperta pero deliciosa forma de besar, lo que podría llegar a enseñarle su maestro,  se recriminaba una y otra vez el romperlo,  sabia que era lo correcto. Pensaba en los motivos que habría tenido la castaña para hacerlo, el jamás había dejado indicio alguno para que ella creyera si quiera que eso le hubiera gustado a el, además, no tenía ninguna necesidad para hacerlo por puntos o pasar su materia, quizá era una confusión o se trataba de alguna mala broma de parte ella y sus amigos, pero luego otra idea llegó a él de golpe, estaba hablando de Hermione Granger, ella jamás se prestaría para esas cosas, quizá si, para robar ingredientes y preparar la posion multijugos, se trataba de un bien mayor, claro esta, pero que bien conseguiría ella o el por sólo un beso?. Por ahora lo único que quería era tenerla de vuelta y revivir el momento, aunque por otro lado su juicio y la razón se abrían paso, era una niña, era una alumna, era alguien que si bien den un momento a otro la pensaba mas de lo normal, sabía que no debería amar, simplemente no podía, el era todo lo opuesto a lo que una persona pediría para su vida, mal humorado, arrogante, inestable emocionalmente, quien querría estar con alguien como yo? Pensaba mientras poco a poco se iba quedando dormido.  A la mañana siguiente, como es de costumbre, Hermione se paro temprano, había ido a desayunar ,tomado sus clases y en su período libre asistió a la biblioteca, iba buscando un libro que era difícil de hallar y en su enorme búsqueda por los pasillos y los muebles vio a Severus.  -Profesor!!...- se abría paso mientras trataba de alcanzarlo pero este solo la rechazaba, tuvo prácticamente que ir empujando a cuánto alumno que se topaba en su camino, mientras todos la veían por completo raro, Hermione Granger buscando al profesor Snape y este huyendo de ella?  Pasaron minutos y se dio por vencida, quizá después de su clase de pociones podría llegar hablar con él, aunque lo mejor sería esperar hasta el castigo que le asignaría esa misma noche.  Transcurrió la clase de lo más normal o eso quería creer ella, Ron pedía nuevamente sentarse a su lado, y era bastante insistente al respecto, Hermione no podía evitar sonrojarse, si bien el pelirrojo durante mucho tiempo le había gustado, ahora no sentía esa volcadura en el pecho, que extraño…pensaba, pero no podía evitar ser feliz por ello,  Snape no paso desapercibido eso, y le hacía la vida miserable a Weasley siempre que podía durante la clase y fuera de esta si se lo llegaba a encontrar.  Por otro lado la castaña le dedicaba de vez en cuando una sonrisa pícara y una mirada de en sueño a su profesor mientras este leía su libro como de costumbre desde su escritorio observando que los alumnos cumplieran con su trabajo, todo el tiempo puedo observarla detenidamente, incluso cuando ella lo miraba y sonreía, no pudo evitar sentirse embelesado por su alumna mientras lo hacía, no había duda que ella le robaba poco a poco el corazón. -Ojalá pudiera, pero no te arrastraré a mi locura, además no puedo sentir lo mismo que años atrás me causó enormes problemas- se decía a si mismo a lo bajo mientras la veía en completa concentración con su posion. Acabada la hora Hermione esperaba a que de poco en poco los alumnos se fueran retirando del aula, todo marchaba conforme a su plan hasta que un pelirrojo de cruzó en el, la esperaba y le había dicho que no se iría de allí sin ella, a lo que Hermione solo asintió con una sonrisa ligera mientras se dirigía a Snape para que le ayudará a resolver una "duda" que tenía. -Profesor…- -Su clase ya termino Granger, vaya a molestar a otro-  -lo se, es sólo que…-  -No me importa saber de que se trata, no es martirio suficiente que tuviera que soportarla 2 horas completas?- le decía con tono serio mientras la observaba.  -es que yo…-  -además, el señor Weasley tiene que estar aquí?, le informo que no es de mi completo agrado- Ron sólo pudo hacerse el desentendido cuando escucho decir eso  a su maestro.  -Retírese!...a ho ra…- le señalaba la puerta al pelirrojo mientras este recogía de mala gana sus cosas del aula dispuesto a irse.  -Te veo más tarde Hermione- le decía mientras le guiñaba el ojo, ante esto Snape no pudo sentir mas que un hueco en el estómago y un coraje en verdad grande.  -Claro…te buscaré- le sonreía, eso era el colmo, Snape estaba mas que molesto  -muy bien,, ahora que los intrusos se fueron, que quiere?!, y más le vale que no me haga perder mi valioso tiempo-  -quería hablar con usted respecto a lo de anoche- jugaba con sus manos nerviosa sin dirigirle en ningún momento la mirada.  -que yo tuve que realizar su castigo, lo se, ahora retirese!- -No hablo de eso!, hablo del beso…le susurró en esta última oración. -a eso…que? Piensa disculparse de nuevo?- acomodaba sus cosas para irse  -No, quería saber por que no me rechazó?- ante esto Snape se puso helado y deseaba no estar ahí a como diera lugar, sabía que las cosas saldrían mal, sabía que si era sincero estaría en problemas, pero si mentía heriría a Hermione.  -Estoy demasiado ocupado- caminaba hacia la salida  -No!, sólo dígame por favor, lo dejaré en paz después de esto…- lo miraba a los ojos suplicando.  -que esperaba, había tomado demasiado whisky, estaba cansado y la verdad no sabía lo que hacia- se alzaba de hombros mientras una ojimiel amenazaba con escapar unas cuántas lágrimas.  -es decir, que no significó nada para usted?-  -debería? Por que, a usted si?- sonreía de medio lado aunque por dentro sufría por verla de esa forma.  -No profesor, tiene razón, uno algunas veces hace tonterías sin pensar y además con gente que no vale ni la pena- se secaba una que otra lágrima que había dejado escapar. -eso era todo?, si es así, ya puede retirarse…- abría la puerta del aula con un movimiento de varita y con su mano le indicaba la salida, Hermione no hizo más que caminar erguida y orgullosa, al salir por completo se hecho a correr directo a su habitación mientras que Ron a lo lejos trataba de alcanzarla. Por otra parte cuando Hermione le dijo esas palabras tan fuertes a Snape el no hizo más que esperar a que saliera y derrumbarse, no al grado de llorar, pero si al grado de cerrar la puerta con su varita, poner unos cuantos hechizos silenciadores, y empezar tirar cuenta cosa se le atravesará en los escritorios, arrasó con Calderos, pergaminos, contenedores, materiales, frascos y demás.  Una vez cansado se sentó en un escalón del aula que lo dirigía su escritorio, se apretó la sien fuerte, y una lágrima rodo por su mejilla, contenía, dolor, impotencia, frustración, por primera vez en su vida deseaba no ser la persona tan miserable que había sido siempre y le recalcaron casi toda su vida.  Hermione corría a mas no poder, sus ojos sacaban lágrimas, su respiración era agitada, sus puños iban por completo cerrados, mientras a lo lejos de escuchaba a Ron llamándola. Cuando al fin pudo alcanzarla, la sostuvo con cuidado entre sus brazos.  -Hermione, que pasa?- le veía los ojos llorosos e inchados.  -Nada, estoy bien, sólo quiero descansar un poco- se secaba sus lágrimas y le dedicaba una ligera sonrisa.  -ese murciélago grasiento te hizo algo? Si lo hizo juro que lo mataré!- la abrazaba mientras dirigía su mirada por el pasillo donde llegaron corriendo.  -No me hizo nada Ron, sólo es sumamente molesto y arrogante, estoy cansada, y sabes que cuando estoy frustrada llego a esto- Ron sabía que era mentira pero quizá lo mejor sería dejarla descansar un poco, ya después podría platicar con ella y sacarle información.  -sabes que yo siempre te cuidaré, verdad?- la seguía abrazando tiernamente.  -lo se bien, aunque a veces eres un poco torpe Ronald- se reía mientras el no la soltaba aún.  -Lo se, siempre he sido muy tonto- ahora la ponía frente a él y la miraba a los ojos.  -Quizá sólo un poco- lo miraba y le sonreía.  -sabes algo…ya no lo seré…ya perdí mucho tiempo- se acercó lentamente a ella mientras le sontenia la barbilla y la acercaba a el lentamente, mientras intentaba besarla. -Ronald…- ella se hacía poco a poco para atrás mientras soltaba contacto con él.  Era obvio que ni si quiera quería besarle y más aún que se había negado, pero un hombre alto, fornido, y con el cabello algo largo y negro como la noche los veía a lo lejos y ante sus ojos parecía que la castaña se entregaba por completo a la comadreja con un solo beso. Sus piernas querían dirigirse a dirección opuesta en donde se encontraban ellos, pero su orgullo no se lo permitió, camino como rayo y fiera hasta donde estaban. -Vaya vaya… y pensar que a usted varios la consideran una santa Granger, no puedo creer lo bajo que ha caido- sus alumnos sólo con una mirada le deseaban todo mal pero hicieron silencio.  -estábamos por irnos profesor- le comentaba el Pelirrojo -deberían…50 puntos menos, a cada uno, por ser indecentes en los pasillos de la escuela- -Creo profesor, que esto no es de su incumbencia- decía una Hermione completamente molesta y un pelirrojo por completo pálido.  -que bien, ahora, largo…!- les gritaba mientras ellos se dirigían  hacia la sala común de Gryffindor y Snape estaba casi rojo de la ira. Este prácticamente a persona que se le atravesaba en el camino persona que buscaba piernas para huir o rogaba por no hacer algo que le molestará.  -ustedes tres, 30 puntos menos a cada uno, tu! 50 puntos menos, usted, fájese la camisa y tiene 40 puntos menos- se dirigía a la oficina de Albus puesto que debería darle informes sobre sus clases y tenían que hablar sobre un asunto un poco más delicado. Ya estando con él llego sin avisar y azotando puertas.  -entra hijo- le decía Albus algo divertido por su comportamiento, sabía que era temperamental pero esta vez estaba diferente.  -de que te ríes?, ya estoy aquí, hablemos de lo que tengamos que hablar... se sentaba en una silla de muy mala gana. -esta bien, hablemos, que fue lo que te paso con la señorita Granger?- se llevaba un dulce de limón a la boca.  -vamos hablar de cosas importantes , no de mocosas mentirosas, insufribles y caprichosas-  -nunca cambiaras verdad Severus?- lo miraba ahora un poco más serio sin soltar su dulce  -No se de que me hablas- bebía su licor que se había servido segundos antes.  -esta bien, que es eso más importante Severus?-  -hice un juramento inquebrantable con Narcissa Malfoy, debo proteger a Draco ante todo, es mi ahijado, y le encomendaron  una tarea que difícilmente pudo rechazar, a mi no me ha requerido el señor tenebroso, pero a el sí- bebía más licor. -Que fue lo que le encomendaron?-  -matarte, Albus- se ponía de pie mientras bebía más licor.  -Supongo que así debían ser las cosas- Albus hablaba tranquilo aunque una tristeza inmensa lo embargaba.  -No se que hacer Albus- se agarraba la cabeza frustrado.  -hacer lo que haga falta Severus…proteger a tu ahijado y mostrar tu lealtad a Voldemort- se acercaba a él y apretaba fuertemente su hombro.  -No me pidas eso…Albus..- estaba a punto de seguir hablando pero lo interrumpió su casi padre.  -No te han llamado Severus?, Voldemort no ha requerido tu presencia?-  -Aún no, pero se que pronto lo hará- tomaba otro trago a su licor.  -mantente informado de todo Severus-  -siempre ha sido así Albus-  -No más cosas tristes, ahora que hablamos de mi destino, que pasó con ella?- tomaba nuevamente asiento en su lugar.  -sólo puedo decir que no tengo porque preocuparme por ella, además con lo que hice dudo mucho que piense si quiera que tengo un poco de bondad, soy una mala persona-  -No lo eres, eres fuerte, y quiero que lo seas aún más, y yo se que ella podrá ayudarte-  -dudo mucho que con mi comportamiento de hoy quiera hacerlo!- se servía más whisky -tienes que hacer algo, por favor hijo, sólo hazme caso-  -Albus…yo no…-  -Sólo hazlo!, te mereces ser feliz, por favor, Haz algo, se de buena fuente que está castigada y que podrás verla en tu despacho todas las noches, actúa como te gustaría que fueran las cosas con ella, sin romper reglas, claro, y yo te ayudaré amigo mío!- -No prometo nada, pero lo haré Albus- se dirigían a la salida, casi era hora de cenar. Después de la cena Hermione iba algo presurosa a las mazmorras, no sabía como actuar, si fuera por ella, ni siquiera se presentaba, estaba a punto de tocar cuando sintió una respiración detrás suyo…  -sólo pase- la abría la puerta su profesor y le daba el paso a la ojimiel, ella sólo pasó de largo sin si quiera dirigirle la palabra.  -que es lo que haré esta noche?- no volteo a mirarlo en ningún momento.  -limpiara calderos, pero antes de eso, tenemos que hablar- se acercaba a ella mientras la veía a los ojos.  -Creo profesor, que dejo las cosas bastante claras en la tarde, no tenemos nada de que hablar- se dirigía hacia los calderos pero la jalaba cuidadosamente del brazo su maestro.  -por favor, sólo escucheme- la  miraba algo suplicante -si quiere después de eso responderé cada pregunta que me haga-  -tiene 3 minutos-  -tenemos todo un castigo y parte la noche para hablar- se acercó peligrosamente  a ella mientras la tomaba de las manos. La castaña, sólo accedió, y caminaron juntos al sofá para poder hablar. La noche era larga para nuestros protagonistas, será acaso que Snape abrirá por completo sus sentimientos o no sabrá manejarlos como de costumbre? Hasta aquí este capítulo espero que les guste.