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Hasta el mas fuerte, caeria rendido a tus pies. — capítulo 9

El siguiente capítulo contiene algunas escenas explícitas, leer bajo su propio riesgo. Hermione salía aún pensativa… -Para qué quiere el director que este en la torre a las 8?, y por qué quiere que use esto?, Lo qué sea que fuere- miraba intrigada el paquete y se dirigía a su sala común. A lo lejos mientras caminaba, pudo ver a Snape y a Draco dirigiéndose a las mazmorras, probablemente hablarían o simplemente le daría un castigo, pero ella sólo pudo concentrarse en la gran espalda de Snape, aún así, podría verse su gran cuerpo, y la forma en que caminaba, a la castaña simplemente se le hacia irresistible, le gustaba mucho aquel hombre, pero su orgullo no  permitiría querer solucionar las cosas, o no por el momento, sólo soltó un suspiro resignada, y continúo caminando. 

Cerca de las mazmorras**-**aún sigo sin entender por qué me llamaste furioso para hablar contigo- le decía el rubio al posicionista, y este sólo se quedó callado.  -Si que es rápida, no crees?- le daba un ligero codazo.  -A que te refieres?- le preguntaba su padrino.  -en serio no sabes de quien habló padrino?-  -no, y la verdad no me importa- dirigía su mirada de nuevo hacia el frente. -aún así te lo diré, la sangre sucia de Granger!- hacia énfasis de desprecio en el apellido, y ante este comentario Snape no tuvo ganas, más que de estrangular a su propio ahijado.  -y ella qué?- alzaba la ceja "curiosamente" como siempre, pero tratando de no soñar molesto, como si eso fuera posible.  -primero se mete con la comadreja, y ahora con Potter, no me sorprendería que la llamasen pu…- este era interrumpido por la mirada penetrante de su padrino.  -o sea que si sale con Weasley y ahora con Potter?- -es lo que se rumora, estuvo con Weasley y como en realidad ama a Harry lo dejo por él-  -hace que tanto sabes de eso?- seguían caminando juntos para dirigirse al despacho.  -no lo se, un mes, mes y medio, la verdad no importa, sólo que esa sangre sucia me las pagará- llegaron al despacho y Draco prosiguió a quererse sentar cuando sintió un jalón de su uniforme, por el cuello de la camisa y era abofeteado por Snape.  -pero qué te pasa niño tonto!- Draco sólo se limitaba a no verlo y gemir como niño ante esto.  -cosas importantes se avecinan y tu perdiendo el tiempo molestando a Potter?!- se acercaba más a su cara mientras lo estrujaba contra la pared.  -seré elegido para ello y estoy listo- trataba de zafarse del agarre de Snape.  -no eres mas que un niño mimado y tonto!, si quiera has pensado qué es lo que harás?!- lo soltaba para que este le contestará mejor, ya que el agarre lo dejaba con poco aliento.  -tengo todo planeado- se acomodaba su uniforme y lo veía con desprecio y miedo.  -a si?, si!, se me olvida que no tienes las agallas suficientes para hacerlo, por eso necesitas un plan!- se dirigía para tomar asiento en su silla.  -tú no puedes decirme que hacer y que no, no te necesito!- se dirigía a la puerta.  -niño insolente!, más te vale que pienses en algo, sino quieres que el señor tenebroso te maté a ti primero!- se paraba nuevamente y de dirigía a él para intimidarlo, y lo había logrado.

  • a todo esto, por qué te importa tanto?- lo veía directo a los ojos, él  pudo ver su ira en ellos y Snape el miedo en él.  -Si fallas tú, fallamos todos, deja de ser infantil y compórtate como hombre!, deja de jugar a molestar a Potter y ve realizando  lo que se te pedirá si es que no quieres morir!-  Draco no pudo evitar sentir bastante miedo ante esto último, tenia una gran presión sobre él y realmente no sabía como hacerlo, era una gran responsabilidad, capturar a alguien, incluso torturarlo, era tarea fácil, pero asesinar, era algo totalmente diferente. Si bien el fallaba, no tenía en cuenta que su padrino lo ayudaría, sentía una gran temor e impotencia, ya que nadie le daría a escoger lo que él quisiera, y sabía que en primer plano estaría su padre, presionándolo, con el deber y el honor de la familia Malfoy ante el señor tenebroso, aunque sabía que era mas por miedo. Su padre ya no tenía honor y su madre, sufría a diario pensando que tenia que hacer para seguir vivía y mantenerlo vivo a él.  -lo haré padrino, y lo haré bien, si me disculpas…- abría la puerta y se retiraba de la vista de Snape.  -eso espero…- esperaba a que saliera y cerraba su puerta. No pudo evitar sentirse mal ante lo que le había dicho, y sabia que si fallaba el lo ayudaría, más no podía decirle porque el rubio se lo dejaría todo a él. Se sentó en el sillón de piel y se quedó profundamente dormido, pensando solamente que debía estar a las 8 pm en la torre. 

**En la sala común de Gryffindor.**Todos llegaban intrigados al encuentro de Hermione al notar que ella llegaba con cierta cara que a todos dejó preocupados.  -Mione! Que pasó?- a acercaban Harry y Ginny presurosos seguidos de los demás. -tranquilos chicos, no me iré, seguiré aquí más tiempo molestándolos con levantarse temprano o hacer su tarea-ante esto casi toda la sala hecho una carcajada fuerte, se escuchó abrir la puerta y era nada más y nada menos que Ron.  Todos lo vieron mal, inclusive su hermana, si bien eran familia y muy unidos, Molly Weasley siempre les enseñó valores, además eran bastante respetuosos aunque el mundo no lo fuera con ellos. Nadie se atrevió a decir nada, y el pelirrojo sólo fue directo a su habitación, hubo un silencio incómodo hasta que Neville comenzó a decir algunas bromas para que todos se sintieran mejor, así fueron de uno en uno contando cosas, hasta que Hermione vio que eran las 6:30, subiría a bañarse y arreglarse.  Llegó a su habitación y pudo notar que el paquete contenía un hermoso vestido color negro, tenía tirantes delgados, un ligero escote pronunciado, lo suficiente para que notaran sus atributos sin llegar a la vulgaridad, era pegado, así que resaltaría aún más su figura, 3 centímetros arriba de la rodilla, se vería realmente hermosa en el. -Por qué querrá el director que use esto si es una misión encubierta?- pensó para si misma, para luego entrar al baño y salir unos 20 minutos después.  Una vez afuera y envuelta en una bata roja, muy Gryffindor, colocó en su cabello una crema para que sus rizos quedarán definidos, se pintó los ojos, y está vez agregó un poco de sombra y delineador, resaltaban tanto su mirada, esta vez el glosa lo cambio por un labial color rojo mate, ligeramente aplicó en sus labios, su cabello lo llevo suelto, y colocó el vestido una vez arreglada, la niña que fue hace algún tiempo, ya no existía, resaltaba nada más y nada menos que el cuerpo de una mujer, sus piernas perfectamente torneadas, su busto, se veía realmente bien en el vestido, era ligeramente atrevido, pero dejaría perfecto a la imaginación del posicionista, aunque ella no lo sabía, salió descalza de la habitación y con sumo cuidado, ya casi todos estarían cenando, pero no quiso arriesgarse así que llevo sus zapatos, abiertos y de noche con un ligero tacón en sus manos para no hacer ruido, estaba prácticamente fuera, lo había logrado, o eso creyó, porque un pelirrojo bastante furioso la veía salir, y pretendía seguirla. 

Nuevamente en las mazmorrasPor otro lado Snape se encontraba dando de vueltas por todo el despacho, parecía León enjaulado, o en este caso, serpiente, sabía que era lo que pretendía Albus, y una parte de él quería presentarse y decirle todo lo que sentía por ella, aunque por otro lado una más le decía que aún estaba a tiempo de que la castaña no cometiera el peor error de su vida. Estaba tan sumido en sus pensamientos cuando de pronto una lechuza pegaba frenéticamente en una ventana, llevaba un paquete ni muy grande ni muy pequeño, y una pequeña carta arriba de este, ahuyento al animal como pudo y lo abrió, cuando por fin lo hizo, este quedó arriba de su cama y pudo notar un traje bastante aceptable para la ocasión de color negro, y una corbata del mismo tono y una camisa blanca con botones realmente hermosos, realmente le había gustado y al verlo no hizo más que pensar… -Qué es lo que pretendes viejo chiflado?!, asistir así sólo para verla?- mientras se decía a si mismo eso, abrió la carta. 

*Severus:**Conociéndose a la perfección, estoy casi seguro que pretendías presentarte con tu levita, pero tuve el atrevimiento de escoger algo que combine a la perfección con la ocasión, espero no te moleste, se puntual y por favor, sin pelear esta vez, al llegar entra directo a la torre y actúa como si no tuvieras idea alguna del por que estas ahí, tu gran amigo.*Albus.

-Este viejo si que está chiflado- vio el reloj de su pared, marcaba las 7 pm. En la ducha se detuvo a pensar un momento que realmente deseaba verla y decirle todo, pero le carcomía la culpa de arrastrarla a un mundo donde sería difícil salir. Salió envuelto en una toalla blanca de la cintura para abajo, prosiguió a vestirse, una vez terminado se veía realmente bien, el traje le quedaba a la perfección y realzaba los atributos que tenía, como su perfecto y torneado trasero y esa gran espalda que mataba a la castaña, además de su perfecto y alzado pecho. Su cabello, lo había acomodado ligeramente, lucia bastante guapo. Faltaban 15 minutos para que fueran las 8 así que se dirigió a la Torre de astronomía, llego antes que la castaña, y se limitó a esperarla.Hermione iba a toda prisa para llegar puntual, el simple hecho de que creyera que era una misión, hacía que se escondiera e hiciera todo con cautela, comenzó a subir los primeros escalones de la Torre, llego al último piso, y cerca de la ventana pudo notar una silueta. Se fue acercando poco a poco y Snape la esperaba viendo por la ventana.  -Profesor Dumbledore?- se fue acercando más y más y antes de poder notar quien se encontraba al otro lado, cuando escucho como alguien cerraba la puerta de la Torre. Escucho una voz diciendo… -Señorita Granger, soy el profesor, no saldrá de ahí hasta que hablen, hechice la puerta y está sólo se abrirá una vez que confiesen todo. -de que me habla?!- comenzaba a regresar cuando Snape salió de entre las sombras y la saludó.  -Buenas noches Granger-  -ha, es usted, que quiere?- lo veía realmente guapo y si no fuera por su orgullo se hubiese lanzado a sus brazos inmediatamente.  -tenemos que hablar- comenzó acercarse a ella. Era hermosa para él y por como iba vestida, deseaba tenerla entre sus brazos. -hablar?, pero de que?, no fue usted quien me corrió de su despacho cuando yo intenté dejar las cosas claras?!- Hermione se alejaba de él cada vez que lo veía más y más cerca.  -quiero arreglar las cosas, por qué es tan orgullosa?- seguía acercándose a ella.  -por qué usted es peor que yo, intenté arreglarlo y usted sólo se indignó- seguía retrocediendo. -Estuvo evitándome mucho tiempo, sabe?- seguía caminando hacia ella.  -y?, no era eso lo que quería usted?-  -no, no quería eso- Snape paro de golpe y la dejo bastante confundida.  -no comprendo profesor… había dejado de retroceder ante la acción del posicionista.  -Qué es lo que espera de mi?-alzó los brazos en forma de resignación.  -nada, puedo esperar insultos, regaños, malos tratos, incluso humillaciones, pero lo que quiero realmente no puedo esperarlo de usted porque jamás lo hará-  -si me dice, podría hacerlo- trataba de acercarse a ella pero esta no lo permitió.  -no lo creo profesor-  -podría deja de ser tan orgullosa?!-  -y usted podría decirme lo que quiere y no darle tantas vueltas al asunto?- se cruzaba de brazos.  -quiere que me sincere?, eso quiere?!- -Si! Estoy cansada de que sólo espere que las cosas tengan solución!- -la quiero, la quiero de una manera inimaginable, este tiempo sin usted se ha vuelto una completa agonía para mí!, no soporto la idea de verla lejos o que simplemente me ignore!- ante esto Hermione se quedó helada, no podía reaccionar, y el se fue acercando otro poco. Solo pudo articular 3 palabras la castaña.  -No le creo…-  -Disculpe?-  -no le creo, ahora, por favor, intentemos salir de aquí- comenzaba a dar la vuelta pero sintió como le tomaba la mano el posicionista.  -por qué no me cree?, por Merlín me estoy sincerando y usted actúa como una niña!- -lo escuche la otra noche con el profesor Dumbledore, y me quedo más que claro que usted no me quiere y no lo hará nunca.  -respecto a eso, yo…- -Profesor, ya basta, usted dijo lo que sentía y yo escuche lo que usted quería decirme desde la otra vez pero no pudo, no entiendo a que viene todo este teatro, sólo intentemos salir-  -no, usted escucho mal-  -lo dijo o no lo dijo?!-la castaña comenzaba a alterarse y Snape a ponerse de malas.  -si, si lo dije, pero extiéndame, yo sólo…-  -Qué?, sólo quería hacerme sentir peor?, sólo quería alejarme?, lo consiguió, muchas felicidades profesor!- se soltó de su agarre y le dio la espalda pero sintió como era jalada nuevamente por él y está vez de ambos hombros y quedaban frente a frente.  -Sólo intentó protegerte!- la miro a los ojos y está sintió flaquear sus piernas. Se acercó a ella, y lentamente comenzó acomodarle uno que otro rizo que estorbaba en su cara, cuando terminó, comenzó a besarla lo más apasionadamente que pudo, para su suerte, Albus ya Se había retirado, y como dijo, la puerta de abriría una vez que ellos hablarán y dejarán todo claro. 

-usted sólo me lastima- dijo ella separándose de sus labios pero incorporándose nuevamente a ellos una vez terminada la oración.  -te quiero, te deseo sólo para mí, por favor créeme!- volvía a besarla desenfrenadamente. La tomaba del rostro con ambas manos y está había puesto las suyas alrededor del cuello de Snape.  -Solo intentó protegerte, pero me haces falta!, quieres sabes que quiero?, te quiero a ti, escuchaste eso, pero fue un error, por favor cree en mi, te quiero para mí.- comenzaban a ponerse intensas las cosas con ellos dos, ella pasaba una y otra vez su lengua dentro de la boca de Snape y este apretaba fuertemente los glúteos de su alumna.  -dime que somos!- comenzaba a besarle el cuello al pelinegro. -lo que desees…serás mi todo, acéptame por favor-  -eres sincero?-  -por completo, lo demostrare siempre que pueda- seguía besándola como si no hubiese mañana. -eso quería escuchar, Perdóname por ser tan tonta,yo…-  -shhhh, no digas nada, perdóname a mi por ser tan ciego y cobarde-  -no lo eres, eres, haaaa!- la castaña había emitido un sonoro gemido al sentir los besos en su cuello. Snape hizo aparecer un sofá con magia en medio de la Torre y prosiguió a cargarla, ella se dejó llevar por él y embriagarse por el aroma de este, él se sentó en el sofá y la colocó  arriba de él.  -seré todo lo que tú quieras que sea, creé en mi, por favor, podré ser el peor hombre del mundo ante los ojos de todos, pero por ti seré mejor, te cuidaré pase lo que pase, dame una oportunidad- la miraba fijamente y esperaba su respuesta. La castaña lo medito un poco y prosiguió a contestarle.  -sí, si quiero…- el sonreía de lado y la tomaba de la barbilla.  -estas segura?- ante esto Hermione asintió con la cabeza y le daba un tierno beso.

  • por completo- al escuchar esto Snape se apoderaba de sus labios nuevamente y ella comenzaba a jugar con el cabello de la nuca de este.  Snape comenzó a tocarle sus muslos, que al estar arriba de él, las piernas de Hermione se encontraban abiertas, dejando ver sólo un poco de su ropa interior, ante esto, Snape no hizo más que respirar agitadamente, prosiguió besandola, y sus manos fueron subiendo poco a poco, de los muslos a los glúteos y la castaña sólo sentía su cuerpo vibrar, y estremecerse ante el contacto de su profesor, hubiesen llegado a más pero en los pensamientos de Snape se hizo presente Albus.  -esta más que claro que ya arreglaron sus cosas, recuerda que estamos en la escuela Severus- escucho en su cabeza, ante esto Snape freno el contacto dejando a Hermione preocupada y algo caliente. -sucede algo?- preguntó la ojimiel. -nada malo, es solo qué… estamos en el colegio y no quiero sobrepasarme- ante esto Hermione abrió los ojos como plato, estaban quebrantado tantas reglas. -tienes razón, que tonta soy- se bajó lentamente de él y este le dedico un tierno beso, las cosas estaban más calmadas cuando en la puerta apareció un sobre.  *Ya dejaron más que claras las cosas, ahora diríjase a tu despacho, las sorpresas continúan, y recuerda, estamos en el Colegio, discreción.*Albus.

-Quiéres dar un paseo?- se paraba Snape y le daba la mano a Hermione para ayudarla.  -Qué planeas?- alzó la ceja curiosa -Sólo sígueme- la tomo de la mano y bajaban las escaleras de la Torre, irían a pasear y luego regresaría al despacho por lo que había planeado Albus, todo era perfecto, o eso creían, ya que un Pelirrojo los seguía frenéticamente, y estaba dispuesto a vengarse. 

Hasta aquí el capítulo de hoy, proseguiremos con la noche mágica de nuestros protagonistas, se que los he tenido muy abandonados pero la carrera me absorbe demasiado y más por meter 7 materias, una enorme disculpa. Espero que les guste y dejen sus comentarios, besos a todos y proseguirá lo más que pueda con el siguiente capítulo.