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Ups Me enamore — capítulo 19

Largo Paréntesis

P.O.V Pansy Parkinson

El frío en el castillo me obligaba a permanecer en las mazmorras frente a la chimenea. Deseaba salir a volar, o a caminar por los jardines, pero tras la inmensa ola de nieve desistí de mis deseos. Me encontraba frente a la chimenea, sentada en posición india, observando cómo aquellas intensas llamas consumían la madera y pensando en Weasley. Las llamas me recordaban al pelirrojo, aunque es normal, últimamente todo me recordaba a mi amor.

Mediados de diciembre jamás había llegado con tanta rápidez, pero este año había sido diferente, quizás el problema era que no deseaba irme a casa y por eso sentía que los días corrían con demasiada prisa. Estás últimas semanas han sido perfectas, he visto a Weasley casi todos los días; nuestra relación es extraña, pero debo admitir que prefiero esto a nada. Llegue a pensar que el pelirrojo sentía algo más fuerte por mí, pero por más que he esperado, él jamás ha insinuado que desee ser algo más que mi ¿amante? ¡Me resigne!

Estaba pensando en Ronald cuando escuché un ruido extraño, me giré a mirar y vi a Draco atravesar el lugar corriendo. Parecía realmente alterado, no se detuvo a saludarme, tampoco se detuvo cuando, tras chocar con un compañero, este le dijo que viera por dónde iba. Mi rubio siguió su camino hacía su cuarto sin más, me levante de mi lugar preocupada y fui tras él; no debía subir al cuarto de los chicos, era prohibido, pero no sería la primera vez que rompería dicha regla. Apresure mis pasos para alcanzar a Draco, no sin antes lanzar una mirada asesina al muchacho que seguía murmurando entre dientes, este pareció asustarse porque bajo la mirada.

  • ¡Draco!- le llame tocando la puerta con insistencia. Tardó algunos minutos en contestar, estaba por gritar nuevamente cuando le escuche.

  • ¡Quiero estar solo!- gritó enojado, no solía hablarme de aquella manera. Corrección, solo me había hablado de aquella manera una vez en su vida. El día aquel que llegó con la marca tenebrosa y le pregunté porque utilizaba camisa de manga larga en verano.

  • Draco abre.-insistí

  • ¡Ya me has escuchado!- exclamó aún más enojado.

  • ¡Draco Lucius Malfoy, abre la puerta o te golpearé cuando consiga entrar!- sentencie, escuche movimiento adentro y algunos segundos luego la puerta comenzó a abrirse.

Draco se dejó ver, tenía el cabello alborotado y el semblante frío y distante; le miré a los ojos, pero lo vi lejos, le vi perdido...exactamente igual que aquel día a mediados de verano. Aquel día cuando me gritó "¡Soy un maldito mortifago!" Y luego cayó de rodillas llorando y golpeando el suelo. Está vez no habían lágrimas, pero su mirada solo reflejaba un dolor extremo, uno que me llegó a lo profundo del pecho. Sabiendo que no se movería del pórtico de la puerta, di un paso y lo abrace.

Permaneció gélido en un inicio, no hubo respuesta durante algunos segundos, pero si algo sabía, era que él necesitaba aquel abrazo. Pasado algún tiempo, él me rodeó con sus brazos y me apretó, me abrazo fuerte, como aquel día. Volví a sentirle cerca, sabía que si le miraba a los ojos, la lejanía y la frialdad ya habría desaparecido. Pase mis manos por su espalda en un intento de que se sintiese apoyado, y luego me aleje. Al mirar sus ojos, volví a hallarlos vacíos, y me preocupe... ¿Qué había ocurrido?

  • Draco... ¿A quién mató?- le pregunte acariciando su mejilla, él dejó salir una sonrisa, una que no me gustaba, una que estaba carente de alegría.

  • A mi, por idiota.- sentenció con cierto enojo.

  • ¿Qué ocurrió?- cuestione.

  • Que soy un estupido, mientras yo estaba aquí desviviéndome por ella, enviándole cartas todos los días, ella estaba besándose con otro. ¡Y luego me decía que no respondía mis cartas porque estaba ocupada averiguando sobre el tal príncipe ese! ¡Era mentira!- me dijo enojado, herido, su voz temblaba ante él coraje.

  • ¿Hablas de Granger?- cuestione sorprendida.

  • ¡Si, esa sangre sucia me tomo el pelo!- exclamó. Y supe en ese instante que estaba respirando por la herida que recién le habían abierto, porque en otra circunstancia jamás le hubiese llamado sangre sucia a aquella por la cual daría su vida.

  • No sé qué ocurrió...pero debes tranquilizarte.- le dije sujetando sus manos.

  • Solo fui un juego para ella, Pansy. Probablemente quería sacarme información.- me dijo respirando aceleradamente, probablemente, producto del enojo

  • ¿Por qué dices eso? Dime qué ocurrió.- insistí, no comprendía que estaba pasando.

  • La ha ido a buscar a la biblioteca y la he hallado besando a Longbotton. ¡Es una actriz! Cuando yo le pedía que me besara se ponía roja como si fuese una santa, pero a Longbotton se le arrojó encima como...como una...- renunció a sus palabras, aún seguía enojado, pero comenzaba a caer en sus cabales.

  • ¿Estás seguro de lo que viste?- cuestione, esa descripción que acababa de darme no respondía a la Hermione "come libros" Granger que conozco.

  • Pansy, acabó de verlos...en vivo y a todo color...- me dijo pasando una mano por su cabello.

  • ¿Y no piensas pedirle una explicación?- interrogue.

  • ¿Yo pedir una explicación? ¡Para nada! Por mí, que se vaya con Longbotton y que sean muy felices...se arrepentirá luego, al ver lo que ha perdido.- sentenció; el orgullo Malfoy, mi amigo no conseguiría nada bueno si no se doblegaba un poco.

  • Quizás Longbotton la beso desprevenidamente.- intente razonar.

  • Ella le beso Pansy, le vi.- insistió él con firmeza.

-Yo la mato.- exclamé indignada. ¿Como se atrevía a hacerle eso a mí rubio?

  • Para mi ya está muerta, despídeme que me voy.- sentenció Draco, entonces fui consciente de que en el pórtico estaba su baúl.

  • ¿Qué te vas? ¿No se supone que el día de partir es mañana? - cuestione sorprendida.

  • Era mañana, pero ya le escribí a mi padre que iré antes.- me dijo el rubio. Entonces por eso había tardado en responderme, no podía creer la velocidad a la cual se movía su cerebro.

  • ¿Cuándo hiciste eso?- cuestione impresionada ante su rapidez.

  • Hace un rato, fue lo primero que se me ocurrió. No me arriesgaré a que Granger me encuentre y quiera darme explicaciones. - sentenció el rubio.

  • Porque terminarías perdonandola.- susurre

  • Necesito estar lejos de aquí.- susurró Draco bajando la mirada.

-Dumbledore no te dejará salir...- le advertí.

-Joven Malfoy.- la potente voz de Snape nos sobre salto.

  • Recibiré un castigo.- murmuré girándome, Draco solo levanto el rostro hacía el profesor.

  • Dumbledore me dijo que necesitará que le lleve a su casa antes de tiempo, acompáñeme.- le dijo Snape, a mi simplemente me lanzo una mirada asesina.

  • Nos vemos morena, te veré en navidad.- me dijo Draco depositando un beso en mi frente y caminando hacía Snape. Le seguí con la mirada y minutos luego salí corriendo hacía fuera de las mazmorras. Por un instante, estuve a punto de enojarme con Granger, pero...debía haber una explicación a todo este mal rollo.

Subí las escaleras apresuradamente, a medio camino me encontré con la sabelotodo. Al verme apresuró su paso, parecía agitada y preocupada. Prácticamente había bajado las escaleras de dos en dos y al llegar frente a mí se detuvo. Estuve a punto de ceder ante el enojo que me produjo ver a mi rubio tan lastimado, pero me contuve.

-Dame un motivo para no golpearte.- le dije guardando la distancia, ella rodo los ojos.

  • Necesito hablar con Draco, por favor dime dónde se metió.- me pidió ella ignorando mis palabras. Parecía realmente apurada, quizás por eso Draco había salido huyendo, sabía que la leona lo hallaría aunque se escondiera en las mazmorras. Y algo me decía que no solo le hallaría, la intensidad de su mirada dejaba ver que lograría incluso que la perdonara.

  • Él no está en Hogwarts- le dije, medio mentira, medio verdad. El debía estar saliendo del castillo junto a Snape en este preciso instante.

  • ¿Cómo que no está en Hogwarts?- cuestionó sorprendida.

  • Se fue, no quiere verte. ¿Qué le hiciste?- cuestione, deseando conocer ambas versiones. Ya tenía la de Draco, en la cual Hermione era una terrible mujer que había jugado con sus sentimientos.

  • ¡Soy un estupida!- exclamo ella cubriéndose el rostro.

  • Entonces es verdad ¿Besaste a Longbotton?- cuestione.

  • ¡No! Ósea, si. ¡Ni siquiera lo recuerdo!- exclamó frustrada y sujeto con ambas manos su cabello. Debo admitir que al ver su desesperación comencé a experimentar cierta compasión hacía ella, y a dudar de que fuese capaz de traicionar de aquella forma a mi rubio.

  • ¿Hermione? ¿Todo bien?- la voz de Ron consiguió que ambas mirásemos hacía algunas escaleras por debajo, el pelirrojo no tardó en acercarse confundido y preocupado.

-No, todo está mal.- sentenció la castaña, Ronald le abrazó al ver que se hallaba desesperada, la mire con cierto recelo; si había besado a Longbotton podría intentar tener algo con mi pelirrojo.

  • ¿Qué ocurrió?- cuestionó Ron.

-Tú amiga aquí presente, se beso con Longbotton.- explique, la castaña me lanzo una mirada asesina mientras Ron abría enormemente los ojos.

  • Ronald, no recuerdo qué ocurrió. Parkinson, sé que en este instante piensas que no merezco hablar con Draco, pero te juro que yo a ese tonto obstinado lo amo...jamás le haría daño. ¡No se porque bese a Longbotton!- exclamo la castaña, Ron la abrazo con más fuerza, la sinceridad de sus palabras y las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos me convencieron.

-Imperium...quizás estabas bajo un imperium o bajo otro hechizo controlador.- comente pensativa.

  • ¿Quién le arrojaría un hechizo a Mione?- cuestionó Ronald.

-No lo sé...- susurre, habían muchas personas que la odiaban, así que la lista sería interminable.

  • Parkinson ¿Realmente Draco se fue?- cuestionó Hermione esperanzada.

-Si, lo siento, él ...realmente estaba enojado. Pero hablaré con él, intentare convencerle de que estabas hechizada...no sé si me crea; tú lo has dicho...es muy obstinado.- le dije a la castaña intentando consolarla hasta cierto punto, pero advirtiéndole que sería muy complicado que mi rubio le volviese a hablar sin antes no estar conpletamente seguro de que ella no había besado a Longbotton por deseo propio.

  • Gracias...- susurró Granger y sin decir nada subió las escaleras corriendo, Ron me observó durante algunos segundos parecía querer decirme algo, pero luego se fue corriendo tras Hermione. Yo les vi subir las escaleras a ambos en silencio.

No pude despedirme del pelirrojo, me fui a casa al día siguiente; en el transcurso de ir a casa no vi al trío, me limité a estar sola. En casa todo estaba igual, mami estaba en cama, era el motivo por el cual en la fiesta de Hallowen había venido a casa. Mi padre no me recibió, él se encontraba en una reunión cuando llegue, solo el elfo de la casa estuvo de pie esperándome. ¡Aquello no me animaba en lo más mínimo!

Pude visitar a Draco días más tarde, pero no me permitió mencionar a la castaña. Cuando iba a decir su nombre me lanzaba una mirada enojada y cambiaba el tema. Llegado el primero de enero me percaté de que, aunque seguía dolido, mi rubio ya no estaba enojado, porque leyó un articulo sobre el trío sin arrojar el periódico a la basura. No me agradaba mucho estar en casa de Draco, porque solía estar invadida de mortifagos desde un tiempo para aca...Draco me dijo que sus padres ofrecieron la casa a Voldemort y era como quien dice el nido de los mortifagos.

  • Mañana regresamos a Hogwarts.- comente pasando mis ojos por el dibujo que Draco llevaba acabo, era una réplica de Hermione, pero no me atreví a comentar nada. No habíamos hablado de ella desde que mencione su nombre y mi amigo se fue de mi casa y no me volvió a hablar durante días.

  • Si, emocionante.- comentó con cierto sarcasmo.

  • ¿Un error mata el amor?- cuestione sin mirarle, intentando abarcar el tema sutilmente. Él amaba a aquella come libros desde que tengo recuerdos y no puedo creer que simplemente la borrase del mapa por un pequeño desliz.

  • El amor no muere...la confianza si.- respondió él, por el rabillo del ojo le vi pasar la yema de sus dedos por la mejilla del dibujo que hacía. Seguía igual de enamorado que el primer día, y la seguiría protegiendo pese a que su orgullo Malfoy le impidiese acercarse a ella. Lo veía en la forma que observaba dicho dibujo, y aunque el dolor nublaba sus ojos...siempre había en ellos un destello del amor más puro que un Malfoy hubiese experimentado.

  • ¿Saldrás huyendo si la menciono?- cuestione, necesitaba saber a qué abstenerme, en los últimos días no la había mencionado por miedo a que mi rubio se fuese enojado y no deseara hablarme.

-No...- respondió.

  • Hable con ella el día que te fuiste.- susurre, evaluando sus reacciones.

  • Cambie de opinión, mejor cambiemos el tema.- sentenció cerrando de golpe la libreta en la cual dibujaba y poniéndose en pie, rodé los ojos. ¡Me desesperaba su actitud, era como un niño!

  • Sabes que mañana estará en el tren, y sabes que intentará hablarte, y sabes que si consigue hablarte...

-Pansy...Granger no conseguirá hablarme, porque mi padre me llevará a Hogwarts, no tomaré el tren.- me dijo sentándose en la alfombra de mi casa, mi gato negro subió sobre el rubio y este le acarició pensativo. No daba crédito a lo que escuchaba, estaba huyéndole, la situación era divertida, pero a la vez era bastante preocupante.

  • ¿Piensas huirle de por vida?- cuestione algo enojada. ¡Solo había sido un estúpido beso! ¡No es como si la hubiese hallado teniendo relaciones con Longbotton!

  • No suena mal.- sentenció sin mirarme, rodé los ojos, ahí estaba de nuevo esa actitud de escuincle de segundo año.

-Ese no es el Draco Malfoy que conozco.- exclamé cruzándome de brazos. ¡Ese no era en lo absoluto mi Draco!

  • Acostúmbrate.- sentenció cortante, rodé los ojos, deseaba cogerlo por la oreja y obligarlo a entrar en razón. Y también deseaba que Hermione llegase, le diese dos buenos golpes y le obligará a escucharle. Aunque la castaña no haría eso, no es tan impulsiva ni tan extrema como nosotros ¿O sería capaz?

  • Actúas como un cobarde.- le dije enojada, me puse de pie, él levantó la mirada y suspiro.

  • No estoy listo para hablar con ella.- susurró bajando la mirada. Un deje de tristeza le acompañó la voz, me senté junto a él pasando mi mano por su espalda mientras el seguía acariciando a mi gato. ¡Oh, Malfoy, sentía tanta pena por el!

  • ¿Por qué no?- interrogue.

-Porque la amo Pansy...pero no puedo pasar por alto lo que me hizo.- me dijo mi rubio pasando una mano por sus cabellos. Lo tenía metido en la cabeza, no en el corazón, eran sus ideales los que le impedían salir corriendo de esta casa e ir a buscar a la come libros.

  • Sé que no es fácil, pero ella no estaba en sus cabales cuando beso a Longbotton.- intente explicarle, el rodó los ojos. ¡No me creía!

  • ¿Eso te dijo? ¿No tenía una mejor excusa?- cuestionó mi rubio poniéndose en pie, sabía que no me creería. "Estaba bajo un imperium", muchas compañeras habían utilizado esa excusa para ponerle los cuernos a sus novios; y Draco lo sabía.

  • ¿Por qué no usas tu legeremencia con ella? Así sabrás si dice la verdad.- le dije, no se me ocurría otra idea, estoy convencida de que la castaña dice la verdad.

-No puedo entrar a su mente así como asi, Pansy. La respeto...aunque no se lo merezca.- me dijo volviéndose a tumbar junto a mi gato. ¡Y la seguía amando como el primer día! ¡Argh! ¡Deseo entrar en su cabeza y hacerle razonar!

  • Habla con ella, si quieres no tiene que ser mañana, pero habla con ella.- le pedí.

-Lo hare, pero dame tiempo.- me dijo y cerró los ojos, sabía que decía la verdad, lo haría, no mañana, pero lo haría. Suspiré y le abrace, escondiendo mi rostro en el hueco de su cuello, él me rodeó con sus brazos.

-Draco, quizás no me creas, pero...Granger te ama...jamás jugó contigo.- le dije en un susurro, no respondió, pero le tembló el cuerpo por completo. Las palabras estaban actuando correctamente en su cuerpo, espero que llegado a Hogwarts se decida por ir a hablar con Granger.

La mañana siguiente desperté con el tiempo exacto para salir corriendo a la estación. Era un día frío, las calles estaban mojadas y correr con mi baúl se me hizo bastante complicado. Estaba por atravesar la pared que me llevaría a la zona del tren cuando aquella voz imponente me detuvo por completo.

-¡Pansy, espérame!- me giré con una sonrisa, ese rubio había entrado en razón después de todo.

  • ¿No que no tomabas el tren? Mueres por verla ¿No es así?- le interrogue pícaramente.

  • Solo sentí pena al pensar que estarías sola.- me mintió acomodando su cabello y el abrigo que se le había resbalado en la carrera.

  • ¿No será que extrañas a la señorita come libros?- cuestione, se puso serio y supe que quizás no debía cruzar la línea aún, todavía seguía herido.

  • Quizás si la extraño.- me dijo guiñándome un ojo antes de correr hacía la pared. Rodé los ojos... ¡Rubio idiota!

  • ¡Si yo fuese ella te entraría a golpes cuando te viese!- le grite corriendo tras él.

"El orgullo, el más fatal de los consejeros humanos."

Ramón María Del Valle

Continuará...

¿Qué les pareció? ¿Qué ocurrirá en el tren? ¿Se encontrarán? ¿Aclararan las cosas?

Aprovecho para agradecer a todos esos hermosos seguidores,,, besos

Próximo Capítulo: P.O.V Hermione Granger

Adelanto

- ¿Él estará bien? ¿Quién rayos le dio a comer esos chocolates? - preguntó Harry junto a mi, estaba enojado y preocupado, yo también lo estaba.

-Tranquilo, está estable. Yo le di los chocolates, fueron un regalo que me hicieron. No sabía que estuviesen envenenados. - respondió Dumbledore

PD: Si te gusto deja un cometario y no olvides seguir la historia. Besos...