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This is life, Lily — capítulo 15
—Ni siquiera pudimos despedirnos... Habían pasado un mes y medio de la muerte de la abuela Molly, si ella no hubiera muerto, hubiera cumplido ochenta y seis años hacia semanas. La habían enterrado al siguiente día de su muerte, en el mismo comentario que el abuelo Arthur y al lado suyo, como ambos querían. Cuando el sedante se fue del cuerpo de la abuela Molly, duró únicamente dos minutos despierta, el tiempo que usó el doctor para revisarla para ver si estaba bien, entonces cerró los ojos y falleció. Era mayor, había dicho el doctor, y había sufrido un paro cardíaco, él no pensaba que iba a sobrevivir más tiempo. Al menos, había dicho tío Bill entre lágrimas, la abuela Molly estaba con el abuelo Arthur. Estábamos divididos entre la pérdida de un ser querido y la alegría de un nuevo integrante de la familia. El fallecimiento de la abuela y el nacimiento de mi sobrino solo se llevaban un minuto de diferencia. Cuando se cierra una puerta, se abre una ventana. Damien Jacob era exactamente igual a James, tenía poco cabello azabache, la nariz pequeña, delgado y bajo. Lo único similar que sacó de Dominique fueron los ojos azules. El bebé debía quedarse en observación porque había nacido como sietemesino, se había adelantado seis semanas antes de lo planeado. Dominique también se tuvo que quedar en el hospital, ya que tuvo a su bebé por cesárea. James se quedó con ella. Ninguno de los dos fue al entierro entonces. El entierro fue a la mañana para que todos los niños estuvieran en las guarderías, jardines o colegios; fue suficiente para ellos ver a sus padres desplomarse por la muerte de la matriarca de toda la familia como para ir también al cementerio. Lorcan estuvo a mi lado todo el tiempo, no se separó ni por un segundo, me tomaba y eso era lo que necesitaba para calmarme. No recuerdo bien como fue el entierro, era todo un borrón negro en mi cabeza, lo único que sé era que mi madre y mis tíos se sentían culpables por la muerte de su madre y se lamentaban no haberla visto en meses, creo que algunos de mis primos y allegados a la familia hablaron en honor a ella, Rosebud vino con Scorpius y los padres de él, quienes al parecer habían tenido una buena relación con mi abuela. Creí que Rosebud diría algunas palabras, pero se quedó sentada y se fue con su familia luego de que el abogado de la abuela nos dijera que se leería el testamento en la Mansión Malfoy, como la abuela Molly había solicitado; escuché a Lucy decir que seguramente pidió eso para juntarnos a todos. Entonces, un mes y medio después de la muerte de la abuela Molly, estaba en el auto de mis padres con mis hermanos, yendo a la casa de Rosebud. Por lo que sabía, Lorcan ya estaba allá. Toda la familia al completo, incluyendo a los menores, estaban yendo a la Mansión Malfoy. Me removí en el asiento y me giré hacia James. Tenía ojeras y estaba muy delgado, él estaba tan preocupado por su hijo y Dominique que apenas había tocado la comida o estaba fuera del hospital; fue un gran alivio que a los dos le dieran de alta para él, pero lamentaba no poder pasar tanto tiempo con ellos como le gustaría. —¿Imagino que ya le has comprado ropa a Damien? —pregunté, intentado mantener una conversación. El silencio me estaba matando. James sonrió, se alegraba ante la mención de su hijo. —Unos pocos conjuntos. Y mamá tiene ropa de cuando era bebé. —Yo te puedo pasar ropa de Harry —comentó Albus. —¿Dominique lo lleva frecuentemente al doctor, verdad? —preguntó mamá con voz ronca. Había estado llorando desde la mañana. —Al parecer, una pareja son doctores y amigos suyos —comentó James—. Dice que se encargan de revisar como está cada vez que lo ven, pero igualmente lo lleva al hospital. Suspiré cuando sentí una patadita en el vientre. Lorcan tuvo que obligarme a que me quedara acostada en la cama para que me encontrara en calma, la muerte de la abuela me había estresado. Era entonces la única embarazada de la familia, ya que Roxanne había dado luz a un varón un mes atrás, unos diecisiete días después de la muerte de la abuela, lo que significaba que todo el mundo estaba detrás mío, intentado ayudarme con mi embarazo de seis meses. Me había hecho un examen para saber el sexo de mi bebé, luego de una discusión seria con Lorcan, y ambos nos habíamos sorprendido al ver que resultaba que no esperaba un bebé, sino a dos bebés, un niño y una niña. Había creído por cinco meses que llevaba una vida dentro mío, pero en realidad llevaba dos. Tenía que admitirlo, la idea me gustaba, pero a la vez me asustaba. No sabía como cuidar un niño, mucho menos sabía como cuidar a dos bebés. —Damien es un bebé muy lindo, James —le dijo papá. Él infló el pecho, tal padre orgulloso. El celular vibró en el bolsillo de mi pantalón y lo saqué para contestar la llamada de Lorcan. —Lils, ¿ya están llegando?—preguntó. —Creo que dentro de diez minutos llegamos —contesté, arqueandome para ver mejor. —Está bien. ¿Cómo estás tú y los bebés? —Me hiciste la misma pregunta hace dos horas. —Tengo total derecho de saber como están tú y mis hijos—protestó. Me lo pude imaginar haciendo puchero y cruzando un brazo sobre su pecho, la idea me hizo reír—. Quiero saber que están bien. —Y lo estamos, Lorcan. —Vale —suspiró—. Envíame un mensaje o llámame cuando lleguen para que les abran las puertas. —Claro. Te quiero. —Yo también, Lily —y colgó. Guardé el celular en el bolsillo nuevamente. Hablé con mis hermanos hasta que llegamos a la Mansión Malfoy. No necesité mandarle un mensaje a Lorcan porque el chofer personal de Rosebud estaba en la entrada, esperando con paciencia que todos nos acercaramos; James lo miró receloso. Lucas asintió educadamente hacia nosotros y tocó algunos números en el panel de control de seguridad desde su lado y las rejas negras se deslizaron hasta ocultarse dentro de las paredes que mantenían rodeado el terreno de los Malfoy. El chofer se hizo a lado mientras pasábamos, note como mi familia miraba intensamente cada lugar del territorio, desde el verde césped hasta el balcón que se asomaba de una de las habitaciones. El ruido de las rejas volviendo a juntarse me sobresaltó y Lucas caminó de prisa hasta una limusina negra y se quedó parado ahí como estatua; Lorcan había dicho que Rosebud le pagaba una fortuna, y al parecer todo por quedarse parado al lado del auto sin hacer nada. —Siganme —alcé la vista para ver a una mujer joven con un uniforme que me hizo pensar que debía de ser una criada de la casa. No recordaba haberla visto cuando vine aquí—. La señora Malfoy se reunirá con ustedes dentro de un momento y la señorita Weasley está dándole de comer a su hijo —informó, guiándonos por la cada. Giré la cabeza para ver como tío Ron y tía Hermione tenían la vista fija en un cuadro donde salían Scorpius, Rosebud y sus dos hijos—. Esperaran su presencia en el comedor y el abogado Albus Dumbledore llegará como es esperado en diez minutos. Pestañé sorprendida al ver tres criadas más poniendo tazas con un contenido liquido negro y dos platos con galletas sobre la larga mesa del comedor. Mi familia también parecía sorprendida al ver tanto servicio. Y como si fuera poco, dos hombres con traje negro entraron al comedor y se fueron a la cocina sin decir palabra alguna, estaban vestidos igual que Lucas e imagine que también eran choferes. Las cuatro criadas se despidieron con un asentimiento de cabeza al mismo tiempo e incómodos nos sentamos en la mesa. Entonces Rosalía entró, luciendo un vestido rosa y una joyas que supuse que eran de Dominique o Rosebud por lo grandes que eran, ella sonrió al vernos y corrió hacia su padre para abrazarlo. —Quielo ilmecontigo. Damien no deja de llolal —se quejó ella. Su padre le sonrió. —Tú también llorabas de pequeña, Lia. Dirigí la mirara hacia las persona que estaba entrando al comedor. Lorcan hablaba en voz baja con la niña pelirroja que tenía en sus brazos. Lyra. Tía Hermione, a mi lado, se tensó en la silla mientras miraba a su nieta. Lorcan me sonrió al verme y sosteniendo con cuidado a su ahijada, se acercó a mí, me levanté para darle un beso en los labios, procurando no apretar mi vientre y lastimar a la bebé. Lyra empezó a llorar al momento en que Lorcan se inclinó. Había escuchado por ahí que los niños se enojaban al ver que alguien estaba embarazada, supongo que era cierto. Lorcan rió suavemente y meceó a Lyra hasta que se calmó. Un suspiro se me escapó de la boca de solo imaginar que se comportará de la misma manera con nuestros hijos. —Linda pelirroja —canturró Lorcan, acariando la mejilla de su ahijada. —Eh..., ¿puedo sostenerla? —preguntó tía Hermione, mirando fijamente a la bebé. Lorcan pestañó y me miró en busca de ayuda, era clara la repuesta, pero no sabía como decirle a la abuela de Lyra que no podía alzarla. Igualmente en ese instante, Rosebud, Dominique y Scorpius aparecieron en nuestro campo de visión, Dominique se acercó a James con Damien en brazos, mientras que el matrimonio Malfoy intercambiaban palabras en voz baja. Finalmente, Scorpius asintió y se acercó a Lorcan mientras Rosebud se alisaba su vestido negro. —Gracias por cuidarla un momento, Lorcan —le dijo, tomando a su hija en brazos. Él sonrió sin importancia. —No fue nada. Y Scorpius se marchó con Lyra del comedor. Tía Hermione parecía decepcionada. Mis sobrinos, sin poder contenerse, se acercaron de inmediato a Rosebud, ella pestañó sorprendida cuando Remus II y William II la abrazaron y Esmeralda tomó su mano, pero se recuperó enseguida y los abrazó con fuerza. —Hola, amores míos —les dijo—. Oigan, ¿qué les parece si se van a la piscina a nadar? Esto será muy aburrido para ustedes. Ellos asintieron y llamó a una criada -otra diferente de las que habíamos visto- para ordenarle que le busque trajes de baño a sus sobrinos. Cuando ellos se fueron, Rosebud se acercó a la mesa y se sentó en la cabecera. —Dumbledore llegará en cualquier momento... —¡Mamá! —Serpens hizo su acto de presencia en la habitación, con una cara de enojo. Mi familia dio un salto en sus sillas al verlo de nuevo—. ¿Por qué hay unos desconocidos usando mi ropa? —No son desconocidos, son tus primos. Y no es tu ropa, no te queda todavía. —Da igual. ¿Quién los invitó a mi habitación? ¡Suficiente es con Rosalía! —se quejó Serpens. Mi sobrina frunció el ceño. —Serpens Septimus Malfoy —advirtió Rosebud. El niño bufó y se dio media vuelta y se fue. —¡Papá! —se escuchó el grito de él y supuse que se dirigía a quejarse con Scorpius. Rosebud se masajeó las sienes cansada. Lorcan soltó una risita, murmuró un De tal palo, tal astilla y se sentó a mi lado, rodeando sus hombros con los míos. Rosalía se fue corriendo del comedor a quién sabe dónde y Dominique tomó asiento al lado de James. Nadie habló para nada, todas las vistas estaban sobre Rosebud, quien ignoraba completamente a todos, ni siquiera hizo nada cuando vio a las gemelas de su hermano menor. Lorcan me tomó de la mano y jugó con mis dedos para distraerse y luego la llevó a mi barriga, seguramente esperando una patadita de los bebés. Apenas nos enteramos que serían dos, Lorcan había comprado un libro de nombres para bebés. Habíamos quedado que él elegiría el nombre de la niña y yo del niño. Me gustaba el nombre Dylan. Y también me gustaban los nombres Maxxie, Thomas y Edward. No podía decidirme y era una suerte que todavía faltarán tres meses para el nacimiento porque no quería estar llamando a mi hijo bebé porque andaba indecisa con su nombre. Lorcan quería llamar a la niña Sherilyn, que según él, significaba*"hermosa princesa"; seguía pensando en su segundo nombre, pero igual me iba adelantando. Lorcan me apretó la mano, sacándome de mis pensamientos. No me di cuenta hasta ahí que el abogado Dumbledore había llegado y estaba estrechando la mano de Rosebud. Él se sentó junto a ella y le agradeció el café, que todavía se mantenía caliente. Cuando el hombre, que imaginaba que estaba entrando a la tercera edad, tomó su taza, algunos de mi familia lo imitaron. —Señora Malfoy —dijo la criada que nos recibió al entrar al comedor—, ¿ha solicitado mi presencia? —Así es. Tú y Marie dejen todo lo que están haciendo y cuiden de los bebés mientras estamos con el asunto del testamento —dijo Rosebud, señalando a Liam, Hazel y Amy, ya que al parecer James no quería estar lejos de Damien como Roxanne no quería estar lejos de Rolf II—. Y dile a Lottie que le lleve copas de helado a los niños en la piscina. Oh, y fíjate antes que Serpens no haya destruido nada en su habitación por enojo. La criada asintió y se fue en busca de la tal Marie. Era increíble la naturaleza que tenía Rosebud al ordenar a las trabajadores de su casa, aunque suponía que no era sorpresa, ella era rica y famosa antes de conocer a Scorpius, de seguro tenía empleados en su casa en Francia. Dumbledore no comenzó a hablar hasta que se llevaron a tres de los cinco bebés que había. Dejó su maletín sobre la mesa, apartando suavemente la taza de café y lo abrió para sacar un documento. Carraspeó y nos miró a todos uno por uno; realmente creí que tenía rayos X en la visión. —La señora Molly Lucretia Prewett de Weasley hizo su primer testamento el 9 de marzo de 2030, sin embargo, solicitó cambiarlo dos veces: el 17 de agosto de 2031 y el 12 de abril de 2035 —comenzó el abogado Dumbledore, con voz neutra y profesional. Vi que mi familia se inclinaba en sus asientos y caí en cuenta que la abuela Molly había modificado su testamento casi veinte días después de que se fuera a vivir con Rosebud. El abogado Dumbledore entonces comenzó a leer los formalismo del documento, que eran los datos del fallecimiento de la abuela Molly y las posesiones de las que ella y el abuelos Arthur eran dueños. Me di cuenta que había derramado algunas lágrimas cuando Lorcan pasó sus dedos suavemente por mi mejilla. —Ya, cariño. —Dicho eso —prosiguió el abogado—, empezare a leer el testamento —apreté con fuerza la mano de Lorcan, pero él no se quejó. Dumbledore cambió su tono de voz a uno solemne—. Lego mi casa, llamadaLa Madriguera, situada en Ottery St. Catchpole, Devon, a mis seis hijos y doce nietos, con la única condición de que mantengan la tradición de juntarse una vez al mes en dicha propiedad...* —Tiene que estar bromeando —murmuró Rosebud. Lorcan tosió y la miró de una manera que hizo que ella se callará. El abogado la miró brevemente y volvió la vista al testamento. —Lego una cuenta bancaria a cada familia de mis hijos y otras dos a Rosebud Jean Weasley de Malfoy por su hospitalidad durante seis meses, las tres cuentas bancarias restantes se dividirán entre mis demás nietos. Las tres gallinas quedarán a cargo de mi familia, pero el caballo negro será propiedad de mi bisnieta Rosalía Katie Potter Weasley y el caballo blanco de mi bisnieto Serpens Septimus Malfoy Weasley. A mis bisnietos Remus Ted y William Arthur Lupin Weasley les lego a mis dos perros delmata y a mi bisnieta Esmeralda Jennet Jones Weasley le lego mi caja musical. A mis últimos bisnietos Harry Tom Potter Derek, Liam Alexander Weasley Derek, Lyra Astoria Malfoy Weasley, Hazel Rosebud y Amy Annabeth Weasley Longbottom les lego los juguetes de mis hijos. Y nombro al abogado Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore para que informe mi última voluntad—finalizó. Dumbledore nos dio un minuto para que analizaremos el testamento que dejó la abuela Molly. Preguntó luego si alguien tenía algo que oponer de lo solicitado por la señora Weasley, pero nadie dijo nada, entonces nos pidió que firmaramos el testamento, algunos también en nombre de sus hijos. Por último, agregó que lo volveríamos a ver dentro de dos semanas para asegurarse que cada posesión estaba con la persona acordada, y luego se despidió con un asentimiento de cabeza respetuoso y Rosebud lo acompañó a la salida. —¿Y ahora qué? —preguntó tío Charlie. Las miraras cayeron sobre Dominique. —Si yo fuera ustedes, me iría lo antes posible. —¿Qué? —preguntó tía Hermione. —Mira, tía, Rose está enojada. Todos sabemos que la abuela era anciana, por lo tanto debía mantenerse tranquila, así que ella cree que si ustedes no la hubieran echado de sus vidas y se hubieran dignado a verla al menos una vez, ella no estaría muerta. —¿Nos hecha la culpa de la muerte de la abuela? —preguntó Louis incrédulo. —La mitad de la culpa, ella también cree que tiene la culpa por vincularse con Scorpius y alejarse de la familia —explicó, levantándose. Tomó a Damien de los brazos de James—. Sinceramente, si fuera ustedes, me iría antes que Rose pierda el control y pelee con ustedes. Yo iré a cambiar el pañal a mi bebé. Tía Hermione suspiró y apoyó su cabeza en el hombro de tío Ron. Hugo se pasó las manos por el cabello y Alice lo miró compresiva. Lorcan me atrajo hacia él y me abrazó, mientras yo miraba los cafés y las galletas, cada taza estaba por la mitad y ningún plato se había tocado. Una de las criadas que organizaron la mesa entró con dos perros dalmatas con correa, la abuela Molly debió comprarse los dos animales mientras vivía acá porque yo no los recordaba antes en la Madriguera. La criada se acercó a Victoire y Ted y les pasó las correas y se fue sin decir nada. —A los niños les gustará —comentó mi prima con tristeza. —No sabía que a Lia le gustaban los caballos —murmuró James—. Me pregunto si sabe montarlos. —Fuimos hace unos meses a un establo de caballo —Rosebud entró al comedor y se sentó en la silla que ocupaba. No miraba a James, ni a nadie, mientras hablaba—. Un amigo de la familia le enseñó a ella y a Serpens a andar en caballo. —Oh, no lo sabía —murmuró él. —El jueves iré a la Madriguera a buscar el caballo de Serpens. Tengo la llave, así que no necesito que nadie venga. —¿No te juntarás con nosotros el domingo? —preguntó mi padre. Rosebud suspiró. —Si he permitido que ustedes estén acá es porque la abuela Molly pidió que acá se leyera el testamento, pero eso no significa que los invite por que quise, lo que a mi respecta, no me interesa ir un domingo de cada mes a La Madriguera para fingir que somos una buena familia —ella se levantó y miró seriamente a todos—. Pueden terminar el café si quieren o llamare a una de mis empleadas para que busque toallas para los niños. Han estado suficiente tiempo en mi casa. Y con eso, se fue de la habitación, tan rápido como había entrado. Dominique no mentía al decir que Rosebud nos echaba la mitad de la culpa por la muerte de la abuela. Lorcan rodó los ojos, me apretó el hombro y siguió a su amiga, tal vez para intentar calmarla. Giré la cabeza sin poder contenerme para ver las reacciones de los demás: los padres de ella parecían que alguien les había pateado el corazón, Hugo estaba desilusionado y el resto tenía cara de tristeza mezclada con enojo y arrepentimiento. Me acaricie el vientre mientras dos criadas entraban para recoger las tazas y los platos. Lentamente, mis tíos, primos y allegados se iban levantando de sus asientos como yo para dirigirnos a la puerta, escuchaba los susurros de las sirvientes al hablar seguramente de nosotros. Pensé que nos íbamos a ir pero la cocinera, que si mal no recordada se llamaba Minerva, nos pidió que esperaramos a la señora Malfoy en la sala. Me pregunté si era yo la única incomoda por la situación. Siendo sinceros, yo prefería irme a mi departamento con Lorcan y descansar luego del testamento. —Entonces supongo que ustedes son mi familia. Serpens Malfoy estaba sentado frente del piano, sin vernos, sino acariciando las teclas del instrumento. Hizo una escala musical antes de girarse hacia nosotros. —Lo único que sé de ustedes son sus nombres, que son de mi madre y el porqué ella se alejó de la familia. Me atragante con mi propia saliva como algunos más. —¿Tú sabes que...? —¿... papá engañó a tía Lily con mamá? Si, lo sé —dijo tranquilo. Mi madre pestañó incrédula—. Mi madre, tía Dominique y tío Lorcan me enseñaron un poco de francés, cumplí cuatro años hace pocos meses, pero entiendo la mayoría de las palabras. Mi madre y tía Dominique estaban hablando de ese tema en francés y yo pude distinguir algunas palabras, lo suficiente para sacar la repuesta a que mamá se haya alejado de ustedes. —¿Tienes cuatro? —preguntó atónito Ted—. Rose estuvo embarazada de ti... —... cuando mi padre todavía estaba con su prima —volvió a completar Serpens—. Mi padre se enteró de aquello una semana después de romper su antiguo compromiso. Bien, Serpens se lo estaba tomando con bastante calma. O era un buen actor o realmente no le importaba. Lo último me parecía erróneo, estaba segura que cualquier niño en su posición no le gustaría enterarse que su madre era anteriormente la amante de su padre cuando él salía con la propia prima de ella. —Creo en el destino —dijo Serpens—. Si las cosas se dieron así era por qué mi padre y tía Lily no tenían que estar juntos, sino que él debía estar con mi madre y ella con tío Lorcan. Todo pasa por una razón. —¿Entonces crees que tu madre estuvo bien? —cuestionó Molly. Todo esto me parecía una estupidez, ¿cómo íbamos a hablar de que antes los padres de Serpens eran amantes con él? —No creo que el engaño fuera la mejor forma que tuvieron mis padres en conocerse, pero no me importa, lo que me interesa es que mis padres están juntos, casados, felices y con dos hijos —él suspiró y se paró—. A lo que quiero llegar es que mi madre está ahora triste, por la muerte de su abuela y por la separación de ustedes con ella (a pesar de que no lo admita, le duele), y el que ustedes estén acá, no ayuda para nada a mejorar su humor. Seré claro, alejense de mi madre y no intenten acercarse a ella ahora que se dieron cuenta que la vida es corta y es fácil perder a alguien. Tras eso, Serpens nos sonrió como si no hubiera dicho nada que hirieda más a sus abuelos maternos. Él se fue escaleras arriba cuando Rosebud bajaba por ahí, con Lorcan y Dominique atrás. Ella se cruzó de brazos al vernos. —Lo lamento, pero en este momento no estoy humor y no lo estaré dentro de mucho tiempo. Les pido que se vayan de mi casa por su voluntad, los niños ya salieron de la piscina y se están vistiendo. Como dije, pasaré por la Madriguera el jueves y ahora espero no volver a verlos.
**Aviso que James y Dominique van a volver a estar juntos porque la mayoría de los que comentaron el capítulo anterior así lo han decidido. Igualmente, faltará un par de capítulos más para que lo hagan. Y vuelvo a decir que creo -no está confirmado-que la historia tendrá veinte capítulos solamente. Después, empezare con la historia desde la perspectiva de Rosebud; tal vez el próximo capítulo les diré el nombre y el sinopsis.****Quiero informarles que me cree una cuenta en Facebook que es totalmente para dedicarme a fanfiction. Ahí avisare cuando actualice, puedo responder preguntas que tienen e incluso si somos muchos los que me tienen agregada, podríamos hacer una especie de Copa de las Casas. Puedes poner este link http://m.facebook.com/lyra.weasley.75 en el buscador o entrar a mi perfil y buscar el link para tocarlo y directamente ir a mi perfil de Facebook.****Atentamente,**Always_Potterica