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This is life, Lily — capítulo 14
Escuché un sonido que no pude identificar y estaba muy dormida para despertarme, lo sentía, sonando con urgencia en algún lado, pero seguía con los ojos cerrados, entre la fina linea linea del sueño y la realidad. Me removí en la cama y creí que había escuchado un gruñido proveniente de Lorcan, quizá por también estar a punto de despertarse. El ruido llegó a su fin y cuando estaba a punto de dormir completamente, volvió a sonar, con mucha más insistencia. Abrí los ojos y tarde un poco en orientarme. Estaba en una cama, la cabeza apoyada sobre algo duro que me costó recordar que era el hombro de Lorcan, sentía calor por la frazada que tenía encima mío y estaba en la habitación de Lorcan en su casa. Incluso me costó algunos segundos recordar mi propio nombre. Debían ser entre las dos y tres de la madrugada, no entendía qué estaba pasando. Estaba adormecida y costó un largo momento que todo mi cuerpo se levantara. Lorcan tardó menos que yo. Él estaba sentado, frotándose los ojos cuando yo estaba volviendo en si. El ruido era de su celular, que volvió a sonar a los pocos segundos de callar. Mi cerebro no estaba del todo despierto, por eso tardé en darme cuenta que si llamaban a altas horas de la noche, no sería para algo bueno. Intenté hacer que mi cuerpo se sentara al lado de Lorcan, pero no tenía control en él. Solo pude quedarme acostada de lado mirando como Lorcan con el ceño fruncido tomaba su celular y aceptaba la llamada. —¿Hola? —dijo con voz ronca. En un pestañeo, él tenía cara de preocupación, eliminando cada signo de cansancio de su sistema—. ¿Rose? ¿Eres tú?..... Ey, no llores..... Dime que ocurre..... ¿Qué? No te entiendo... Lorcan se levantó de la cama y se acercó a la ventana, hablando con voz suave y dulce para calmar a Rosebud, quien al parecer estaba llorando. Al pensar en eso, me pude sentar del todo, mirando curiosa y confusa hacia Lorcan, no entendía de qué hablaban porque él hablaba en voz baja. Bostecé y me fije en el reloj digital que hora era. Las tres menos cuarto de la madrugada. ¿Por qué Rosebud llamaría a esas horas? ¿Y llorando, además? ¿Qué había pasado? Me hacía todas esas preguntas cuando Lorcan se me acercó, ya sin hablar por celular y con expresión seria pero a la vez preocupante. Algo en mi interior se apretó, tal vez en mi corazón. Sabía que lo que me diría no me gustaría, no era algo bueno. Rogué que mis instintos fueran erróneos. Quería estar equivocada. —Lily —suspiró, sentándose a mi lado. Tomó mis manos—. Tu abuela tuvo un paro cardíaco, la están llevando al hospital. Y no me había equivocado para nada. ●•●•●•● No me había desmayado, pero había perdido el conocimiento. Un segundo estaba sentada en la cama de Lorcan y escuchando lo que le había ocurrido a la abuela Molly, y al otro segundo, estaba en el auto de él, que era seguido por los otros autos de mi familia, suponía que Lorcan los había llamado. Pestañe, incorporandome en el asiento, dándome cuenta que en el asiento de atrás estaban James, Albus y Sharon, los tres estaban haciendo preguntas a diestras y siniestras a Lorcan, quien intentaba mantener la calma de la situación. —Lo único que me dijo Rose es que la señora Molly sufrió un paro cardíaco y la están llevando al hospital —dijo Lorcan, por su voz no era la primera vez que lo decía, pero no parecía irritado, sino compresivo—. Si algo malo hubiera pasado, Rose hubiera llamado. Algo malo significaba muerte. Me estremecí y Lorcan me miró un momento, apretó mi mano y eso me sobresaltó, no me había dado cuenta que la estaba sosteniendo. —Todo estará bien, Lily —intentaba animarme, pero sabía que no estaba del todo convencido. —¿Y Harry? —pregunté. —Todos los niños se quedaron con Louis, Ezra, Lysander, Roxanne, Sally y Alice —contestó Albus con voz reposa—. Tío Percy, tía Fleur y tía Angelina también se quedaron ayudando. —Entonces todos los demás vinieron —dije distraída, mirando por el retrovisor los autos que nos seguían. En el auto de mis padres iban ellos, mis tíos Ron y Hermione y Hugo; en otro estaban tío Bill, tío Charlie, Teddy, Victoire y Molly; tío George manejaba el suyo y llevaba a Fred y a Katrina; por último, en el auto de Frank estaban él, Lucy y tía Audrey. En total, veintiún personas iban al hospital al ver a la abuela Molly. Apreté con fuerza la mano de Lorcan y vi como hacía una pequeña mueca de dolor, pero no hizo intento de retirar la mano. Al terminar de contar cuantas personas iban, fue cuando caí en cuenta lo grave que estaba mi abuela. —¿No puedes llamar a Rosebud? —pregunté, con la voz temblando. Lorcan suspiró. —No contesta el celular. —Dominique tampoco —gruñó James, moviendo inquieto la pierna. Salisbury District Hospital estaba a veinte minutos por lo que me dijo Sharon, estábamos por llegar y sentía las lágrimas calientes deslizarse por mis mejillas. Tenía miedo, mucho miedo. La abuela tenía ochenta y cinco años, cumpliría un año más dentro de quince días. Apreté mi vientre de cuatro meses, intentaba relajarme y calmarme, no debía sentir estrés por mi bebé, el doctor lo había dicho y yo lo sabía, pero era demasiado. Entendía por qué Lysander obligó a Roxanne a quedarse, ella estaba de ocho meses, si iba al hospital solo conseguiría que su hijo naciera antes de lo planeado. Me pregunté cómo estaría el hijo de Dominique, si había conseguido calmarse para no perturbar su embarazo. Un sollozo escapó de mi boca. —Tranquila, Lils —murmuró Lorcan, apretando mi mano—. Ya casi llegamos. —Maldición, Nique, ¡contesta! —exclamó James enojado, apartando con violencia el celular de su oreja. —Espero que Harry esté bien —susurró Sharon, quien intentaba calmar a su esposo acariandole el cabello. —Mis primos lo cuidarán bien, como a todos los demás. —Quiero saber cómo está Rosalía —suspiró James—, pero Dominique no contesta. Sentí a Lorcan tensarse y comprendí que temía por el embarazo de su mejor amiga. Ella estaba de siete meses, debía estar tranquila y sin preocupaciones, pero justamente pasaba esto. No lo comprendía, hace un mes fue que fuimos a la Mansión Malfoy, la abuela Molly se veía saludable y llena de vida, no mostraba signos de estar mal. Sentí como mi pecho se oprimía, en cada momento de mi niñez, la abuela estaba ahí. Siempre estuvo ahí, apoyándome con lo que fuera y haciéndome feliz con sus galletas. No quería ni imaginarme cómo estaban los demás, lo primero que sabían de la abuela Molly luego de seis meses era que había tenido un paro cardíaco y ahora estaba batallando por su vida, ellos estaban arrepentidos de seguro, arrepentidos por sacarla de sus vidas, por tener que reencontrarse de esta forma con ella. Reencontrarse. Caí en cuenta que ellos se iban a reencontrar con Dominique también después de seis meses y con Rose luego de cuatro años. Seguramente Scorpius estaría allí con su mujer, me pregunté si Albus lo volvería a golpear al verlo o si tenía suficiente respeto hacia la abuela para ignorarlo y no armar un escándalo. Y cuando James viera el vientre de Dominique... La cabeza me daba vueltas por los pensamientos y mi ansiedad crecía a medida que nos acercábamos a Salisbury District Hospital.Tranquila. Tienes un bebé que cuidar. No te desesperes, pensé, intentando mantener la respiración tranquila. Tenía un nudo en la garganta y sentía mis ojos picar. —Ya —dijo Lorcan, estacionado el auto en el estacionamiento del hospital. No esperé nada más y salí del auto, seguida por los demás. Vi como mi familia estacionada y bajaba con rapidez de sus autos para acercarse a nosotros. Lorcan tomó mi mano cuando se me acercó—. Siganme..... Y por favor nada de peleas. —¿A qué te refieres? —preguntó mi padre, con una voz que me demostró que estuvo llorando. Lorcan miró sobre su hombro a mis padres, tíos y primos, entonces volvió la vista al frente. —Rose vino con Scorpius —dijo inexpresivo. Sentí como James a mi lado se tensaba—. No necesitamos ahora peleas. Hoy no. Compartía su opinión y vi de reojo como Albus apretaba los dientes mientras asentía. Escuché a tío Bill hablar por celular con tía Fleur cuando nos estábamos acercando al hospital, diciéndole que ya habíamos llegado. Entonces se calló de repente y noté como algunos de mis primos se quedaban quietos y otros apretaron los puños, entendí el porqué cuando levanté la vista. Scorpius estaba apoyado en la puerta de entrada, mirando hacia el suelo mientras hablaba con alguien por teléfono. Lorcan miró a todos con advertencia y se dirigió hasta él. —¡Scorpius! —lo llamó Lorcan. Él levantó la cabeza y miró un poco temeroso a todo el clan que se acercaba y volvió la vista de nuevo con rapidez hacia su amigo, sin dejar de hablar por el celular. Cuando nos pusimos frente a él, pude escuchar como tío Ron respiraba con violencia. —Lo sé, mamá —dijo al celular—. Si, gracias por cuidar de ellos... Te mantendré informada. Adiós. —¿Qué fue lo que pasó? —preguntó Lorcan, apenas él terminó de colgar la llamada. Scorpius se acomodó mejor el chaleco que tenía y observé que traía un traje elegante, como si hubiera venido directo de un baile. —Estábamos festejando el cumpleaños de mi madre —dijo Scorpius, procurando no ver a nadie más que a Lorcan—, la señora Molly se retiró a su habitación a la madrugada y nosotros desde abajo escuchamos cosas romperse. Cuando Rose —no me hizo falta girarme para saber que algunos se tensaron y otros miraron enojados a Scorpius por nombrarla— fue a ver que sucedió, la encontró en el piso sin respirar. Fue una suerte que Celeste estuviera ahí, ella se hizo cargo hasta que llegó la ambulancia. —¿Y qué saben de ella? —preguntó Albus, quien parecía estar tratando de controlarse para no lanzarse encima de él a pesar de todo. Scorpius no lo miró mientras respondía. —Cuando llegamos, los doctores se la llevaron a una habitación para revisarla. Pudieron salvarla a tiempo —se escuchó un suspiro en general. Me apoyé en Lorcan aliviada—. No pudimos pasar y ahora está sedada. Supongo que despertará en cualquier momento, ya ha pasado más de una hora. —Pero ¿mi madre está bien? ¿Completamente bien? —cuestionó tío Ron. Scorpius vaciló. —Bueno, ahora se encuentra bien..... Pero los doctores dicen... la señora Molly ya es mayor —fue lo único que dijo. Apreté los labios, sabía que la abuela era grande, que faltaba unos pocos años para llegar a los noventa, que pronto se iría con el abuelo Arthur, pero no quería oírlo. No quería pensar que tendría que acostumbrarme a un mundo sin mis abuelos. —Rose... ¿Dominique? ¿Cómo está Dominique, Scorpius? —preguntó Lorcan temeroso. James miró fijamente a Scorpius. Éste se mordió el dedo meñique. —Aguantó todo lo que pudo, pero hace cinco minutos... Fue mucho el estrés... —¡No! ¿Ella lo per...? —comenzó Lorcan, pero Scorpius negó. —Claro que no. Pero ha entrado. Ya está en proceso. La llevaron a una habitación hace un momento. Lorcan pareció aliviado y me di cuenta que era porque Dominique no había perdido al bebé, sino que estaba a punto de dar luz... Oh, Dios mío, va a tener al bebé. James frunció el ceño y se acercó más a Scorpius. —¿Qué demonios pasa con mi mujer, Malfoy? —exclamó. Para nadie pasó desapercibido como mencionó él a Dominique. Scorpius y Lorcan se miraron, manteniendo una discusión con miraras. Los dos se rascaron la nuca nerviosos. —Tal vez Dominique esté embarazada de siete meses —dijo Lorcan. —Y tal vez esté en proceso de parto ahora —agregó Scorpius. Si hubiéramos estado en otra situación, me hubiera reído a mandíbula abierta de la cara de James, que era digna de una fotografía. Él pestañó y miró de Lorcan a Scorpius, buscando una señal de broma. Su cara pasó de incredulidad a enojo, de enojo a confusión, de confusión a tristeza, de tristeza a alegría y de alegría a consternación. Vi que Albus estaba con la boca ligeramente abierta, tío Bill parecía a punto de desmayarse y mi madre se llevó la mano a la boca, mi padre no parecía sorprendido, algo que me hizo pensar que debió sospecharlo desde hace tiempo. James estuvo a punto de decir algo cuando se escuchó un grito proveniente de adentro. —¡¡ME IMPORTA UN CUERNO LO QUE USTED DIGA!! ¡YO PAGO LOS MALDITOS IMPUESTOS POR LO TANTO SU SALARIO! ¡O ME DEJA PASAR O LE BAJÓ LOS DIENTES!¡IDIOTE STUPIDE! ¡MORCEAU DE FERRAILLE! ¡FILS TA PUTAIN DE MÈRE! Era Rosebud Malfoy. Scorpius se mordió el labio y miró a Lorcan. —¿Qué está diciendo? —Lo suficiente para que la saquen a patadas. Scorpius suspiró y se dio vuelta para entrar al hospital, lo seguimos algo sobresaltados por los gritos de Rosebud. Ella estaba en el pasillo, con un elegante y sostificado vestido ajustado violeta, eso era lo único decente que tenía. Vaya a saber uno por qué, no llevaba nada en los pies, estaba descalza, el maquillaje estaba todo corrido, había lineas negras irregulables en sus mejillas, sus ojos brillaban de furia y de tristeza y su cabello, normalmente liso, estaba alborotado como la melena del león. El guardia de seguridad hacía lo imposible para detenerla, pero ella le seguía pegando sin dejar de insultarle en francés, la recepcionista la miraba asustada. Me quedé sorprendida, nunca había visto a Rosebud en un estado tan lamentable y fuera de si. —¡Señorita, por favor...! —¡FECK EN ENFER! Scorpius se acercó a su mujer y la tomó por atrás, intentado apartarla del guardia, que le gritó que si no controlaba a su pareja, se irían del hospital. Scorpius intentó darle una sonrisa, pero Rosebud ahora le estaba pegando a él, furiosa por ya no poder pegarle al otro hombre. Scorpius tomó sus muñecas y la obligó a mirarla, le dijo algo en voz baja que la hizo dejar de forcejear para librarse. Ella asintió y entonces rompió a llorar, ocultando su cabeza en el pecho de él, que la abrazó con fuerza porque se notaba que las piernas de Rosebud estaban fallando. Tuve ganas de llorar yo también, los sollozos de ella eran desesperantes y lastimeros, tanto que daban pena. —Ya, Rosie. Déjalo salir —susurró Scorpius protector. —Mi abuela... Scorpius, ella... ¡No puede irse! ¡No quiero que se vaya! —chilló con lágrimas deslizándose por sus mejillas. —No lo hará. Estará bien, Rose —Scorpius tenía el mismo tono de voz que usó Lorcan conmigo para intentar calmarme y pareció funcionar. No me di cuenta que yo estaba llorando hasta que me toqué mis mejillas humedas. Escuchaba también a mi familia llorar, mi madre estaba abrazada a mi padre y mi tío George tenía la mirara baja. Lucy se sostenía con fuerza de Frank mientras que Hugo intentaba consolar a su madre. Lorcan me abrazó y me dio un beso en la cabeza, con la respiración agitada por ver así a su mejor amiga. —¡Rose, Scorpius! —gritó un hombre caminando hacia ellos. Los dos levantaron las cabezas para verlos. Tarde unos segundos en darme cuenta que era Valentine Nott, el primo de Scorpius—. Dominique dará a luz en cualquier momento, ¿alguien irá con ella? —Sécate las lágrimas —le dijo Scorpius a Rosebud, aunque fue él quien le limpió los ojos y las mejillas— y ve con Dominique, ella te necesita ahora. Yo te avisare si ocurre algo con tu abuela. —¿Lo prometes? —pidió con -sigo sin creérmelo- voz suplicante. —Lo prometo. Vamos, ve. —Yo también voy —dijo James, con voz neutra. Rosebud ni siquiera se inmutó al ver a su familia después de tanto tiempo, tampoco hizo ademán de alejarse de Scorpius. Nott frunció el ceño. —Es el padre del niño, Val —justificó Rosebud—. Tiene derecho de ir. —Bien, pero solo ustedes dos. Después podran pasar a ver al bebé —añadió para los demás. Scorpius le dio un beso en la cabeza a su esposa antes de dejarla marchar atrás de Nott con James, fueron mejores amigos desde la cuna y ahora estaban incómodos al sentir la presencia del otro. Lentamente, mi familia fue ocupando los asientos que había, algunos pocos se quedaron parados. Pronto serían las cinco de la la mañana, en el Salisbury District Hospital únicamente estaban los doctores y el personal. Lorcan miró a Scorpius. —¿Y los niños? —Lyra y Rosalía están con mis padres, Spencer y Stephanie —dijo Scorpius, apoyándose en la pared de al frente. Tuve el presentimiento que a pesar de todo quería mantener la distancia con mi familia—, Lyra estaba durmiendo cuando pasó, pero Lia se despertó al oír el ruido de las sirenas de la ambulancia; se quedó dormida media hora antes de que llamara. Serpens está aquí. —¿Aquí? ¿En dónde? —Cuando Rose perdió el control, Celeste se lo llevó a la cafetería para comprarle algo que comer; no queríamos que viera a su madre en ese estado —argumentó, apartando bruscamente su cabello de sus ojos—. Quiso venir porque no quería dejar a su madre sola, sabes lo unidos que son. Nos fundimos en un tenso silencio, únicamente roto por nuestra respiración y el bolígrafo de la recepcionista al escribir sobre unos papeles. De vez en cuando, alguien de mi familia levantaba la vista para mirar a Scorpius, como si quisieran decirle algo, pero cambiaban de opinión en el segundo. Él estaba ahora sentado en el suelo, mirando hacia el pasillo por donde se fue Rosebud y luego hacia otro, que supuse que era el que conducía a la cafetería. Lorcan tenía un brazo rodeandome la cintura y su mano tenía la mía, seguía derramando lágrimas en silencio, esperando recibir alguna noticia. Scorpius dijo que mi abuela se despertaría en cualquier momento, había estado sedada hace un buen tiempo, ella se despertaría y podríamos entrar a verla. Mi cabeza también estaba en cómo se sentiría James, había venido hasta el condado de Wiltshire para ver el estado de su abuela y había terminado descubriendo que sería padre dentro de unos segundos. No quería ni imaginar cómo estaría luego de que el shock se le hubiera ido. Había ido hace cinco minutos con Rosebud a la habitación donde estaba Dominique, tal vez ya dio a luz, un niño como había dicho. ¿Cómo habrá reaccionado James? ¿Y Dominique al verlo? ¿Le habrá explicado por qué se lo ocultó mientras estaba en proceso de parto? ¿Rosebud se tranquilizó del todo? ¿La abuela estaba bien? ¿Ya estaba a punto de despertarse? Mi cabeza dolía por tantas preguntas y me apoyé en Lorcan suspirando. —¡Papá! Scorpius se puso de pie cuando Serpens se acercó a él velozmente, pero sin dejar de lado su elegancia. Sabía que él era todo un Malfoy. Pude ver que su cabello rubio estaba despeinado y sus ojos brillaban con lágrimas retenidas, no parecía haber llorado, sabía que era alguien maduro para su edad. Serpens se acercó a su padre y lo abrazó, mientras Scorpius le acariciaba el cabello con cuidado. Me giré hacia mi familia, tenían una extraña mirara al ver a Serpens y tía Hermione se llevó las manos a la boca, con una expresión entre la tristeza y la felicidad. Una mujer de largo cabello negro azulado hasta las caderas y los ojos grises se acercó hasta ellos. Recordé haberla visto el año anterior, en el Club Hogsmeade. Ella debía ser Celeste, que según Lorcan, era la mujer de Valentine Nott. —¿Rose? —preguntó ella. —Se fue a ver a Dominique. Ya habrá dado luz —agregó pensativo—. Tendrás un nuevo primo, Serpens. —Mientras que no sea tan fastidioso como Rosalía —bufó. Lorcan sonrió, me apretó la mano y se alejó para ir con ellos—. ¡Tío Lorcan! —Hey, pequeña serpiente —lo saludó, agachandose para abrazarlo. Miró a Celeste sobre el hombro de su sobrino—. Hola, Celeste. —Lorcan, gracias por venir —suspiró—. Rose y Dominique están muy mal. —No es de extrañar, ambas tienen mucha estima por su abuela. —¡Mamá! —chilló Serpens, perdiendo toda la madurez. Rosebud caminó hasta ellos con una sonrisa cansada en los labios, su hijo corrió hacia ella y Rosebud lo atrapó mientras lo alzaba. Escuché a tío Ron jadear—. ¿Ya estás bien, mami? —Ahora si, mi niño —le dijo, acariandole su nariz con la suya. Serpens rió y escondió su cabeza entre el hueco de su cuello y su hombro—. ¡Oh chicos, no saben que lindo que es! Damien Jacob Weas... Po... Supongo que después nos fijaremos el apellido, ¡pero es tan lindo! —chilló, dejándose abrazar por Scorpius—. Es igualito a James, pero tiene los ojos de Dominique. ¡Es tan hermoso! Rosebud hubiera seguido con la descripción del nuevo miembro de la familia si no fuera porque un hombre apareció y ella como Scorpius lo miraron intensamente, no se necesitaba nada más para saber que ese era el doctor que atendía a la abuela Molly. Lorcan llegó hasta mí y me abrazó con fuerza, Celeste se escabulló para darnos privacidad, Serpens se pegó más a su madre mientras que ésta hacía lo mismo con Scorpius. Toda mi familia estaba parada, esperando que el doctor llegará para hablar. Nos olvidamos de Damien Jacob, nos olvidamos de todos, solo nos importaba saber cómo estaba la abuela Molly. La tensión se podía cortar con un cuchillo. —¿Familia de Molly Weasley? —preguntó el doctor. No hacía falta responder. El hombre nos miró a todos. —Por favor, díganos cómo está mi madre —rogó mi madre, abrazada a mi padre. —Lo siento mucho, la señora Weasley acaba de fallecer. Mi más sentido pésame. **¡No me odien, por favor! Ésto es su culpa por decirme que querían que la familia se reuniera, debieron especificar que querían que lo hiciera en un momento feliz, no cuando la abuela Molly se estaba muriendo. Así que les pido que no vengan con antorchas hasta mi casa.****Aparte de pedir el perdón por mi vida, quiero decirles algunas cosas:****Uno , cuando termine está historia haré otra que será lo mismo, pero desde la perspectiva de Rosebud Weasley, ya que Romah_Scorose , una de las lectoras, me convenció de hacerlo, y estaba pensando que si esa historia tenía éxito, hacer otra dos historias desde la perspectiva de Scorpius Malfoy y Lorcan Scamander. ¿Les gustaría la idea?****Dos , nació el segundo hijo de James Potter y Dominique Weasley, Damien Jacob. La pregunta del millón es: ¿los dos tienen que volver a estar juntos? Por un lado, me gustaría, por otro, no tanto. Así que les dejó esa decisión a ustedes, así me ayudan a pensar cómo dejamos a esa pareja. Porque, si, sus personajes son secundarios o bien podrían ser extras, pero es una hermosa pareja.****Tres , no estoy segura, pero creo que la historia va a tener veinte capítulos, así que me faltarían seis capítulos más por subir, ¡estén atentos! Ya tengo una idea de lo que va a pasar, como será el final y lo que tendrá que pasar antes, estoy segura que todo eso entrará en seis capítulos. Pero, recuerden, no es seguro.Y eso es todo, espero sus comentarios para saber si les gustóel capitulo a pesar del final inesperado -¿o esperado?- y para que me den sus opiniones de lo que les dije. De paso, agradezco a todos los que leen la historia, la comentan y la tienen entre sus favoritos, de en serio, gracias. Ustedes me animan a seguir escribiendo.****Besos,**Always_Potterica