Extraño sentimiento — capítulo 23
—Llegaremos... tarde... a clases... Rose apenas escucha a Scorpius, poco o nada le importa tener la primera falta del curso. Acaricia los hombros de él sobre la tela y los pasa por su cuello, empieza a jugar con los mechones rubios de su cabello, mientras mueve los labios contra los de él. Scorpius suspira resignado, aunque besa a Rose con el mismo cariño que ella, abrazandola dulcemente por la cintura. Rose sonríe en medio del beso al ver que él no piensa separarse de ella. Los dos están en el Lago Negro, sentados sobre la gran piedra, con el calamar gigante como único espectador de su beso. La campana que anuncia la vuelta de las clases después del almuerzo sonó hace cinco minutos, pero ellos siguen ahí, moviendo los labios contra los del otro. Scorpius aparta el cabello de Rose y baja la boca hasta el cuello de ella, apenas Rose siente los húmedos labios de él sobre su piel, se sobresalta y se aleja de él, con las mejillas enrojecidas. Scorpius la ve con vergüenza. —Lo siento..... No quería incomodarte. —No importa. Rose le sonríe y se vuelve a acercar a él para besarlo. Scorpius la recibe con los brazos abiertos, volviendo a abrazarla. Ella muerde levemente el labio inferior antes de separarse y apoyarse en él. Scorpius la abraza, mientras que acaricia su cabello rojo suavemente. —Falta poco para octubre —murmura Rose—. Ya quiero ir a Hogsmeade. —Cuando vayamos, podríamos ir a Las Tres Escobas, como una cita, ¿te parece? Rose sonríe más si es posible y levanta la cabeza para volver a besarlo. Últimamente, Scorpius observa, Rose ha estado muy cariñosa con él, lo besa, lo abraza, lo acaricia. Recuerda entonces lo que le dijeron Dominique y Lucy hace unos días, sobre las etapas de la primera relación para una chica, Rose ya debe estar en la cuarta etapa. Esa es la razón por la que se encuentra tan cariñosa con él. —¿No has pensado —pregunta, acariciando su mejilla— que es verdad eso de las etapas? Rose niega con la cabeza. —Claro que no, no es como si yo estuviera pasando por eso —dice Rose firmemente, ignorando la ceja alzada de Scorpius. Él está a punto de hacerle ver que ha hecho cuatro de cinco etapas cuando ella vuelve a besarlo, con algo de brusquedad. Scorpius la abraza, dándose cuenta que por nada en el mundo Rose va a aceptar que tiene los mismos síntomas que tienen las chicas en su primera relación a consecuencia del extraño sentimiento que siente.