Extraño sentimiento — capítulo 24
Marcie ve divertida a su amiga, la cual está con una sonrisa de oreja a oreja, mientras suspira tontamente sobre su cama. Realmente está enamorada, se da cuenta ella, completamente enamorada de Scorpius Malfoy. Ella sabe que cuando los primos Weasley se enteren, el chico de Slytherin acabará en el San Mungo. Soltando una risita, sale de la habitación, dejando atrás a la pelirroja con su felicidad. Rose vuelve a suspirar, pensando en cada momento vivido con Scorpius desde que lo conoció. Recuerda absolutamente bien su primer encuentro, un chico que venía corriendo la había empujado, haciendo que se le cayera la pulsera que su abuelo le regaló. Luego alguien la había pateado, tirandola a otro lado, cuando fue a buscarla, Scorpius la había tomado antes y se la mostró con una sonrisa burlona. ¡Ah, lo había odiado en ese momento! Scorpius era el maldito hurón que tanto odio por semanas, hasta que se convirtió en su amigo, después en su mejor amigo y ahora es su... ¿amigovio? Si, tal vez es eso. ¿Quién diría que aquel chico de cabello rubio platinado le iba a quitar tantas sonrisas y le estaba haciendo perder el juicio? Rose está completamente feliz. Feliz por besarlo. Feliz por abrazarlo. Feliz por acariciar el cabello. Feliz por sentir sus brazos rodearle la cintura. Feliz por escuchar su risa. Feliz por sólo acostarse a su lado en el césped y mirar el cielo. Feliz por conversar en murmullos en las clases. Feliz por las miraras que solo ellos compartían. Feliz por tenerlo con él. Feliz por saber que pasará lo que pasará, Scorpius estaría ahí para ella. La sonrisa de Rose aumenta mientra piensa que quiere verlo. Se levanta de un salto de la cama y se sorprende al no ver a Marcie en la habitación. Encogiéndose de hombros, sale y se dirige con rapidez a la salida de la Sala Común, saludando vagamente a James y Fred, que notan extraño la sonrisa del gato de Cheshire que tiene su prima. Los dos se miran, ellos no son los únicos que notaron la actitud tan alegre desde hace semanas de parte de Rose; ellos saben que ocurre algo, pero no saben qué. Los dos empiezan a desarrollar un plan para averiguarlo. Mientras, Rose corre por los pasillos de Hogwarts para dar con Scorpius. Lo encuentra saliendo de la biblioteca con sus primos Mike y Nico, él al verla se despide de ellos apurado y se acerca hasta donde está Rose. Cuando los gemelos Nott ya no están cerca, la abraza y le da un beso en los labios. —Quería decirte —dice Rose una vez que se separan— que me siento muy feliz de estar contigo. Scorpius le sonríe y la vuelve a besar, sabiendo que su amada está en la última etapa que siente por el extraño sentimiento.