Extraño sentimiento — capítulo 6
Rose da saltitos mientras ingresa a la casa de los abuelos, para asistir al domingo familiar de los Weasley. Tiene en sus manos la Saeta de Fuego Suprema así jugar con sus primos al Quidditch, antes de que las mujeres los llamen para comer. De inmediato, ella saluda a todos sus tíos y sube por las escaleras hasta llegar al cuarto de Percy Weasley, donde se encuentran reunidas todas sus primas, hablando sobre que por fin Darren Bloom se dignó a invitar a Lucy a una cita, pese a las amenazas de los primos Weasley. Rose sonríe con ternura al ver la emoción de su prima. —Hablando de citas —dice Dominique, tirando de Rose hasta sentarla a su lado en la cama—, ¿cómo fue la tuya con Scorpius? —Horrible. Victoire y Molly se miran confundidas. Lily dice seriamente que se encargará de matar a Scorpius. Lucy pone cara triste. Roxanne la mira curiosa. Y Dominique abraza fuertemente a Rose. —¿Qué te hizo ese idiota? ¿Tenemos que matarlo? —pregunta, como quien habla del clima. Las chicas asienten de acuerdo, haciendo sonar sus nudillos como confirmación. —Scorpius no tiene la culpa —corrige Rose divertida, igualmente sintiéndose feliz de saber que puede contar con sus primas cuando sea—, sino Albus. Él se apareció en el cine e incluso nos acompañó a tomar un helado a la heladería. ¡No se separó de nosotras hasta que cada uno se fue a su casa! Ellas abren las bocas indignadas, ahora despotricando contra Albus. Lily se levanta y aprieta los puños. —Yo le voy a decir unas cuatro cosas a mi hermano..... ¡Albus Severus Potter! —chilla la niña de casi once años, saliendo por la puerta de la habitación. Victoire, Molly, Dominique, Lucy y Roxanne la siguen al momento, diciendo que se encargarán de hacerle algo a Albus para que nunca más se atreva a interrumpir una cita de alguna de ellas. Rose suspira, tirándose completamente en la cama, sintiendo pena por su primo; realmente sufrirá cuando las chicas le pongan la mano encima. Rose no exageró en ningún momento, cuando Albus llegó al cine, se encargó que ni siquiera ella y Scorpius comportan una mirara y está segura que lo ha amenazado. ¡Por Merlín, ni siquiera su hermano es así de protector! Scorpius había hablado con ella por el espejo doble. Había organizado con sus padres para que ella y Albus -porque pese a que haya arruinado su cita, sigue siendo su mejor amigo- fueran a su casa algún fin de semana. Rose había aceptado y le había prometido que le iba a preguntar a sus padres. Después, antes de cortar la comunicación, Scorpius le había dicho que dejaran las citas hasta que llegarán a Hogwarts y pudieran ir a Hogsmeade. Rose aceptó de inmediato, ella quiere continuar sintiendo aquel extraño sentimiento.