Extraño sentimiento — capítulo 5
La película es de comedia romántica. La portada del fim es atrayente, el sinopsis es irresistible y los actores son atractivos. La película es digna de ver, pero cabe destacar que ni Rose Weasley ni Scorpius Malfoy le prestan atención, están demasiado ocupados en susurrar cosas en el oído para no molestar a la gente por hablar en voz alta, jugando con los dedos del otro y mirarse demasiado tiempo. Los nachos, el recipiente con queso derretido y los dos vasos con gaseosa quedaron en el olvido hace mucho tiempo. —Tiene bonitos ojos —le susurra Scorpius al oído de ella, consiguiendo que los vellos de su piel se ericen y que se sonroje. Rose dibuja una sonrisa tímida, girando su rostro hacia él. Las caras de los dos quedan a escasos centímetros. A sus mentes llega el recuerdo de lo que sucedió en aquel compartimiento del Expreso Hogwarts cuando iban al Anden 9 y ¾. Aquel beso que duró más de un minuto y fue lo mejor que les sucedió a los chicos en sus cortas vidas. Desgraciadamente para ellos, no pudieron repetirlo porque en ese instante, James Potter había ingresado al compartimiento, quejándose de Elizabeth Hurt, una chica pelirroja de su año con la que vive discutiendo. Rose baja su mirara hacia los rosados labios de Scorpius, que forma una sonrisa decidida, pero a la vez tímida. Lo único que ella espera es que de una buena vez él la bese. Ella no piensa irse del cine sin algún beso de su parte. Scorpius parece saberlo, ya que se acerca más a ella. Rose cierra los ojos, abriendo ligeramente los labios. Rose puede sentir la respiración agitada de Scorpius mezclarse con la suya propia. Los escasos centímetros que los separan son una tortura para ella. Y finalmente sus labios se encuentran... ... y se separan al segundo al oír el grito de Albus Potter. Rose y Scorpius se separan sobresaltados y miran con incredulidad a su mejor amigo, que se acerca a ellos con una sonrisa algo forzada. Hay personas que lo miran mal por gritar y caminar entre los asiento, pero él no les hace caso. —Muévete, Scorpius —le dice el hijo del medio de los Potter, intentando hablar en un tono amable, pero es más que obvio que está usando todas sus fuerzas de si para no golpearlo. Scorpius, todavía confundido y sorprendido, se levanta y se sienta en el otro asiento, dejando que Albus quedara entre él y Rose. —¿Qué demonios estás haciendo acá? —le pregunta su prima. —Viendo una película, ¿y tú? —contesta el chico simplemente. Rose hecha fuego por sus ojos, mientras se recuesta en su silla, muy fastidiada con su primo. ¡¿Por qué rayos no puede dejarla sola a ella con Scorpius y aquel extraño sentimiento?!