Solo En Mis Recuerdos. — capítulo 7
Capítulo 6: La extraña actitud de Lonney.
Al día siguiente, en el Colegio Godel...
El día de hoy, según mi horario, entro un poco más tarde de las nueve, por lo que debo levantarme un poco más temprano para encontrarme con Percy en la biblioteca del Colegio Godel, pero la verdad eso me trae sin cuidado. Desde que he despertado en este nuevo mundo me cuesta mucho dormir hasta tarde. Ya para las seis de la mañana estoy con los ojos abiertos de par en par.
Entro en la biblioteca, buscando con la mirada a Percy Jackson. No lo veo entre los estudiantes que están de aquí para allá entre los estantes, por lo que voy al final de la biblioteca, dónde están las mesas reservadas para el estudio.
Tampoco hay señas de él.
Aprieto los puños a mis costados, sintiéndome enojar. Si el sesos de alga no vino...
—Hey —dice su voz profunda y cambiada, apareciendo de la nada ante mí. Relajo los puños. Luce algo amargado, aunque no sé si es porque se tuvo que levantar más temprano por mí culpa... o si sólo es por mi presencia— ¿Empezamos?
Intento no ofenderme por sus evidentes prisas y asiento con la cabeza con una sonrisa.
Una hora más tarde, estoy indecisa entre golpear o besar a Percy.
Me ayudó un montón con los ejercicios, pero no sin antes distraerse con cada mosca que pasaba y sin dejar de darme miradas de molestia, murmurando alguna cosa sobre la hora.
Aunque al menos ya hemos terminado todo el trabajo sin necesidad de golpear a nadie.
Ni de besarlo.
Creo que Percy me odiaría aún más si lo beso con él teniendo novia. Aunque sea una novia impostora.
Al sonar la campana, Percy y yo ya estamos recogiendo nuestras cosas para dirigirnos a nuestra primera clase del día. En mi caso, Historia.
Percy se desaparece antes que yo y ya no hay rastro de él cuándo salgo al pasillo en busca de Lonney.
—Annabeth —escucho su voz a mis espaldas. Me volteo con una sonrisa... pero esta se borra al ver la expresión de pocos amigos de Lonney— ¿Qué hacías con Percy?
—La tarea asignada de Física —digo extrañada. Hay algo en la actitud de Lonney que no me termina de encajar.
—No me gusta verte con él. Sabes que es un rompecorazones, maleducado y el peor ser humano que haya pisado la Tierra.
—No es para tanto —la miro como si fuera una exagerada. Lo cual es.
—¡Claro que lo es! —replica—. Perseus Jackson es malo para ti. Debes mantenerlo lejos.
—Pero...
—¡Pero nada! —exclama, llamando la atención de un grupo de estudiantes que pasan cerca. Lonney los ignora— ¿Eres ciega, o qué? No te conviene estar con Percy.
—Eso...
—Annabeth, hazme caso por una vez —me interrumpe—. Me da mala espina verlos juntos. Espero que no se repita —me da una mirada de advertencia.
En sus ojos color zafiro ya no hay rastro de la tierna Lonney de ayer.
—Está... bien —digo, dudosa. Pero ella ya no me escucha. Lonney ya ha dado media vuelta y se ha ido por otro pasillo.
Me quedo pensando en sus palabras y en su actitud, buscándole alguna lógica a su extraño comportamiento.
Y de pronto se me ocurre.
Oh, no.
¿Será posible que a Lonney le de celos verme con Percy... porque gusta de él?
Oficialmente esto ya es una locura.