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Historia 191742 — capítulo 22
HERMIONE
El banquete dio fin y con ello comienzo al baile donde todos se dispusieron a bailar la música que sonaba en aquel momento era lenta, ideal para bailar en parejas, en ese momento visualicé a Draco bailando con Luna los cuales estaban sonrojados pero parecían felices, Ginny bailaba con Harry el cual no seguía el ritmo de la música provocando pisar de vez en cuando los pies de la pobre Ginny y así todas el castillo comenzó a bailar.
Por supuesto Severus y yo bailamos pero en un lugar un poco apartado ya que no queríamos ser el centro de atención de nadie y muchísimo menos de los buitres de la prensa de la revista corazón de bruja, el baile fue mágico y maravilloso después de que esa balada terminó pusieron otra con un ritmo más movido pero aún así la bailamos juntos sin separarnos.
Después de unas cinco o seis canciones Severus se fue a buscar algo para poder refrescarnos un poco de ponche hecho por Poppy el cual le quedaba genial ya que no era ni demasiado dulce no demasiado amargo era perfecto para refrescarse y saciar la sed.
No tardo mucho en venir Harry para hablar conmigo sobre la relación que manteníamos Severus y yo.
-Herms, pequeña esconde secretos, ¿por qué no me o dijiste?, por cierto hacéis buena pareja.
-Gracias Harry de verdad, significa mucho para mi que aceptes el hecho de que Severus y yo estemos juntos
-Claro Herms eres mi mejor amiga, como no apoyarte a demas os compenetrais muy bien sois iguales pero a la vez distintos pero si te llega a hacer daño.
-El no me hará nada es muy bueno conmigo
-Bueno te dejo que ahí viene - una vez que me dijo eso me abrazo como siempre y se fue al lado de GInny la cual me veía con una gran sonrisa.
Cuando mi temido profesor de las mazmorras llego en la esquina donde estaba me abrazo de nuevo y me dio un beso en la frente.
-Veo mi querida Lady Lefay que ya es de conocimiento público lo nuestro - lo mire algo extraña - si no me mires de esa forma, Lucius y Narcisa no son nada discretos y me han dado consejos maritales entre otros y como ellos lo saben por consiguiente lo sabe Draco el cual es igual de cotilla que sus progenitores y si este lo sabe por consiguiente lo sabe la señorita Lovegood y Ginny ¿me equivoco? - negué con la cabeza.
-No, sabes que nunca te equivocas en esas cosas y hoy se acaba de enterar Harry pero todos me han prometido no revelar nada hasta que nosotros no lo queramos
Como respuesta recibí un beso fugaz en los labios y seguimos bailando como si solo estuviéramos el y yo, sobrepasada las dos de la madrugada me sentí muy cansada ya que todavía no me había recuperado de lo que me había pasado unas horas antes.
-¿podemos retirarnos?, estoy un poco cansada.
-Claro te acompañare a tu habitación, venga vamos que ya es muy tarde.
-No, Severus vamos mejor a la tuya, hoy no quiero dormir sola y además necesitamos hablar.
-Sus deseos mi bella dama son ordenes, venga vamos.
No tardamos no cinco minutos en llegar a las habitaciones de Severus de las mazmorras, cuando entramos el me dio una camiseta de un suya para que me la pusiera para dormir con ella ya que el vestido era demasiado incomodo y no quería transfigurarlo en un pijama o en algo más incomodo.
-Severus me ayudas a quitarme el vestido es que no alcanzo a desabotonarme todos los botones y agradecería unas manos expertas - el me miro con una ceja arqueada.
-Tu no estabas cansada para eso - mierda era tan difícil darle una sorpresa siempre que intentaba algo así el iba dos pasos por delante mío - pero bueno sabes que no me puedo negar a ayudar a una damisela en apuros.
De esa forma comenzó una ronda de besos y caricias mientras que el me desabotonaba el vestido yo hacía lo propio con la camisa que llevaba una vez que nos liberamos de la ropa comenzamos la danza de besos más apasionados hasta que terminamos desnudos en su cama con la sabanas de finos hilos de seda, esa noche fuimos de nuevo un solo ser, cuando terminamos de amarnos el me acomodo en su pecho desnudo y me daba suaves besos y caricias hasta que por fin me venció el cansancio y cerré los ojos sintiéndome amada y protegida por Severus
SEVERUS
La cena finalizó y comenzó la música eso era imperativo de que tenía que bailar tanto que si quería como si no, pero como lo iba a bailar con la persona que estaba profundamente enamorado no me importaba.
Nos alejamos para tener más intimidad ya que no quería que la prensa se enterara de la relación que teníamos ella su alteza real y un asqueroso y grasiento exmortifago, se que a ella no le gusta que me llame de esa forma y siempre que lo hago termina enfadándose y yo pidiéndole perdón, ¿quién lo diría?¿yo? pedir perdón a alguien.
Unas cuantas canciones y me retiré a por unas bebidas para ella y para mi ya que teníamos un poco de sed, pero también para que ella pudiera hablar con Potter ya que se veía a mil leguas que quería hablar con ella sobre nuestra relación, y no me importaba ya que ambos estábamos seguros de lo que sentíamos y si mis amigos saben de lo nuestro es justo que los de ella también lo sepan.
Me acerqué a la mesa donde estaban las bebidas y para mi desgracia hay estaba Lucius con una sonrisa y con los brazos cruzados.
-Bien, Severus es hora de que yo te de unos consejillos.
-¿Perdón?
-Perdonado, a lo que íbamos te los voy a dar a ver por donde empezamos a sí ya se bueno chico en primer lugar sabes vuestra relación de pereja me ha hecho perder unos cuantos galeones.
-¿cómo dices?
-Es que mi hijo, Arista, Luna, Ginny, Minni, Albus y yo hicimos una apuesta total que he perdido unos 50 galeones favor de Arista y bueno otros tanto con los demás, pero bueno me alegro de haberlos perdido
-Lucius, me va importar bien poco si eres mi amigo o no pero como vayas por el camino que estas yendo te juro que te lanzo a la otra punta del castillo.
-Está bien, a lo que iba sabes como funciona el tema de la noche cuando dos parejas se quieren - lo miro con una ceja arqueada y con mi paciencia al límite - si eso si lo se que lo sabes hacer.
No supe en que momento deje de escuchar hasta que se acerco Arista con mi madre.
-Hijo, de verdad te queda muy bien el disfraz, parece que Hermione te ha hecho cambiar me alegro, escucha ve con ella Harry termino de hablar hoy no es una noche para pensar sino para disfrutar ve con ella, Arista está de acuerdo.
-Sí que lo estoy, por fin conozco a un novio de mi nieta por cierto como ya sois pareja oficial por lo menos para nuestro círculo de amigos le dije a Winky que cambiara tus cosas a la habitación de mi nieta, oh Severus vamos sois adultos responsables.
Después de unas cuantas bromas más por parte de Lucius y de Arista me fui donde estaba Hermione y nada más me acerque Potter se fue y me dedico un asentimiento y una sonrisa, la verdad es que Potter tiene poco de James.
Seguimos bailando hasta que Hermione me dijo que estaba un poco cansada y que quería irse, no era para menos era tarde, dije que le acompañaba a su habitación ya que no quería que andara sola por el castillo a estas horas pero me dijo que quería ir a mi habitación, con eso ya pude ver sus intenciones, la verdad es que cuando ella iniciaba a insinuarse me gustaba mucho.
Llegamos y como siempre le di la parte de arriba de un pijama que era lo que solía ponerse para dormir ya que decía que le daba seguridad y protección llevar puesta esa prenda.
Esa noche nos amamos la verdad es ella vivía entre su habitación y la mía al igual que yo ya que siempre dormimos juntos, ella al poco quedo dormida mientras que le daba suaves besos y le acariciaba la espalda, poco después quedé dormido y como desde que empecé a salir con ella dormí la noche de un tirón sin sobre saltos, pero algo me decía que dentro de poco eso terminaría por los sucesos que habían ocurrido unas cuantas horas antes.
La mañana llegó y con ella los primeros rayos de sol, me desperté y seguimos en la misma posición que la noche anterior, le di un beso en la frente y con sumo cuidado para no despertarla me fui a ducharme y a vestirme ya que estaba convencido de que Albus nos citaría para hablar sobre los acontecimientos que pasaron en la fiesta de Halloween, pero antes quería que Hermione me confirmara mis sospechas, se que ella no me pedirá ayuda nunca o hace pero se la voy a dar siempre lo hago, al principio se enfadará pero sus enfados duran poco no dura más de dos días y eso cuando realmente está molesta.
Salí del baño ya vestido y llame a uno de los elfos para que nos subieran el desayuno trajo un poco de todo, café, zumo, tostadas, mermeladas, huevos revueltos, salchichas, vamos lo que se dice un desayuno contundente, pero un día es un día.
Volví a entrar a la habitación para despertarla pero al parecer ya estaba despierta y se estaba duchando lo supe por el vapor que salía del cuarto de baño pero no pasó ni dos minutos cuando salió con ropa informal y con el pelo recogido en un moño despeinado nos dimos los buenos días y con un tierno beso y desayunamos.
-Herms, cielo tenemos que hablar de lo que paso ayer por la noche.
-Lo sé y sé que me vas a decir que me deje ayudar por ti pero no quiero que salgas herido y nada de eso.
-No saldré ni herido ni nada de eso, además recuerda unidos podemos vencerlos - me miro con cara de preocupación nunca se la había visto y comenzó a llorar amargadamente yo no sabía qué hacer, lo único que se me ocurrió fue acercarme a ella y sentarla en mi regazo y abrazarla hasta que se tranquilizará.
Poco a poco se fue calmando cuando termino de llorar le limpie el resto de las lagrimas y nos miramos a los ojos ella sabía que era el momento de contarme lo que había pasado la noche anterior y así lo hizo me conto la premonición y todo lo relacionado con la leyenda.
En esos instantes sabía que el mundo mágico estaba en un peligro mayor que con Voldemort pero no me importaba si me tenia que enfrentar a ocho hombre o a los que fueran con tal de estar al lado de ella para ayudarla y protegerla y así se lo hice saber, no estaba conforme con la idea pero acepto.