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Historia 191742 — capítulo 9
Después de la comida con mi abuela me aparecí en los terrenos de Hosmade donde me esperaban mis amigos, me saludaron con una amplia sonrisa, mientras que los chicos se iban a la tienda de quiddich, nosotras nos fuimos a una pequeña boutique.
-Buenas tardes Señoritas, en que puedo ayudar a unas jóvenes tan guapas.
-Hola - dijo Ginny - Veníamos a probarnos vestidos de gala, nos podría dejar el muestrario.
-Ginny, yo no me compraré ninguno, tengo que llevar el vestido de ceremonia - le susurré - pero en cambio necesito un par de capas de invierno.
La dependienta realizó un buen trabajo en Ginny, le dio un boceto donde se veía claramente la imagen de ella con un vestido azul cielo con detalles de piedras blancas y azules un poco más oscuras.
En cambio a mi me enseño varias capas y termine por comprar dos una era de color verde botella con botones dorados y otra de gris oscuro haciendo dibujos en morado, pagamos y nos dijo que en un par de días lo tendríamos y que lo enviaría vía lechuza a Howgarts.
Salimos bastante satisfechas de la tienda y nos íbamos a las tres escobas cuando me acorde que tenía que comprar un par de libros sobre las leyes mágicas y su evolución, me despedí de Ginny diciendo que me reuniría con ella más tarde.
En la librería.
-Hola, señora Holland, están los libros que le encargué, no todavía no han llegado.
-Hija, buenos días - me saludo la anciana bruja - si claro aquí los tienes, son 45 galeones cada uno.
-O esta bien, perfecto - le entregué el dinero mas 5rngaleones más por la rapidez. - si no le importa me gustaría encargarle otro par de libros más.
-Claro, hija dime.
-Suspensión de cargos de importancia en el ministerio y el papel de la nobleza y el otro como convocar elecciones.
-Son libros muy interesantes, también me los pidió Lady Arista, antes de la primera guerra mágica. - Pero no se los pude encontrar, espero que tenga más suerte.
-Muchas gracias, me podría mandar la respuesta tanto en caso afirmativo como negativo - asintió con una amplia y franca sonrisa.-muchas gracias señora Holland
Salí de la librería ojeando uno de los libros que acababa de comprar cuando me choque con alguien.
-Mierda, lo siento - alcé la vista y era él Severus.
-Señorita Granger, hoy tiene un día ajetreado, la veo cerca del ministerio y ahora aquí.
-Siento si le moleste - alzó una ceja - por lo de estar mañana.
-No sea impertinente, le espero esta noche, tenemos que terminar la siguiente remesa de pociones y comenzar con la teoría.
-Claro, profesor - la verdad es que me agrada estar con el a solas aunque solo sea para verle - después de la cena - asintió, me iba a ir a las tres escobas cuando.-Granger, se que usted y Albus me ocultan algo y lo averiguare cueste lo que cueste. - me ayudo a recoger los libros - Leyes, no me diga Granger que quiere entrar para trabajar para el zopenco del ministerio -me gusta ese mote tal vez en el próximo encontronazo lo llame así - créame sería un desperdicio.
-No se preocupe señor, solo es curiosidad.
-Acuérdese Granger después de la cena en las mazmorras no se retrase.
Dicho esto se giro y se fue en dirección a las tres escobas al igual que yo, era raro el iba dos pasos más adelante que yo, llegamos y el se puso en una mesa donde estaba Mcgonagall, al parecer eran los que se encargaban de vigilar al alumnado.
-HERMIONE aquí, te hemos reservado un sitio - fui hacia donde estaban.
-¿qué tal con Fudge? - me pregunto Harry
-Ni me menciones al cabeza hueca ese, ni se presentó, y cuando fui a desayunar me lo encontré como una cuba, me está dando más problemas de los que resuelve.
-Bueno, y que piensas hacer Mione.
-No se primero tengo que estudiar y leer algunas leyes y ver las opciones que tengo, pero la situación es superior a mí, mi abuela no sabe que consejos darme, con ella nunca se portó así.
-Plántale cara Mione, si no llama a Fred y George y que te den pastillas vomitivas
-Ron no eso no, no es ético. - Bufó Ginny.Después de hablar sobre el cabeza hueca o como lo llamar mi Severus...espera no estoy yendo demasiado deprisa, desde cuando mi Severus.
Se acercó la profesora Mcgonagall.
-Hermione, querida podemos hablar.
-Claro profesora - no apartamos un poco del bullicio.-Me podrías decir cuando tu abuela marcha a París, quiero hacerle una visita antes de que se vaya.
-No se preocupe, este año no irá con la ceremonia de coronación y la abdicación le han consumido mucho tiempo, pero puede pasarse cuando quiera.
-Sabes, vas a ser una buena sucesora, estoy más que orgullosa de ti, ya me ha contado Albus de cómo te has enfrentado a Fudge, muy bien hecho.
-Gracias profesora - contesté algo ruborizada ante la sinceridad de mi jefa de cas y amiga de mi abuela.Finalizada la conversación con Minerva Mcgonagall volví donde estaban mis amigos y seguimos hablando de temas sin importancia al dar las siete de la tarde pagamos las consumiciones y nos fuimos hacia el castillo.
SEVERUS
Después de que se fuera Hermione me quede unos minutos mirando la puerta por la que ser había ido, hasta que mi amigo Lucius me saco de mi ensoñaciones.
-Severus, me oyes - puse los ojos en blanco.
-Te oigo, que quieres ahora, y si la respuesta es que me coja los días de vacaciones que tengo para quedarme contigo mientras que Cissy llega de viaje la respuesta es NO.
-Jo, chico sí que es difícil convencerte, por cierto deberías dejar de mirar la puerta no va a volver.
-No se a que te refieres Lucius - si lo sabía el era como Albus ambos me sacaban de mis casillas,
-Sí que lo sabes, me refiero a la señorita Granger - si ella mi Hermione, se veía tan guapa con ese vestido, no sé desde cuando pongo mi Hermione pero se oye también.****-Lucius para, deja de poner las narices donde no te llaman
-Severus, cada año que pasa más terco, porque simplemente no la invitas a un café y te vas acercando a ella poco a poco.
-Lucius, basta, además soy un mortifago no creo que sea conveniente, a demás la he menospreciado durante años no creo que me perdone.
-Si si que lo hará, a nosotros nos perdono - lo mire con ceño fruncido.
-Vosotros no hicisteis nada
-Si que le hicimos, aunque ella diga que no - lo mire con brazos cruzados alzando una ceja, que me estaba perdiendo - vale, espera te lo cuento, cuando los señores Potter, Weaslly y la señorita Granger, estaban buscando los malditos horrocruxes pues a uno de ellos se le escapo el nombre de Voldemort - se por donde va la historia y no quiero que continúe - pues fueron capturados por un grupo de carroñeros y bueno los llevaron a nuestra casa y ahí separaron a la Señorita Granger de sus amigos y bueno con Bellatrix de por medio ya te imaginas.
Si me lo imaginaba, y yo sin enterarme, el viejo loco del director que ayudaba a Potter podía haberme dicho algo, que te hicieron Hermione, de verdad has podido perdonar.
Después de comer en un restaurante a un par de calles de donde estábamos, nos despedimos ya que yo tenía que cuidara los mocosos de los alumnos.
Llegue a Hosmade, y dividimos el pueblo en dos zonas para poder controlarlo un poco mejor después Minerva me obligó a reunirme con ella en las tres escobas cuando iba en dirección a las tres escobas para reunirme con Minerva vi que salía de la librería Hermione y me quedé mirándola, cuando ella se choco.
-Mierda, lo siento - iba enfrascada en la lectura que ni siquiera se dio cuenta, ser parece tanto a mi.
-Señorita Granger, hoy tiene un día ajetreado, la veo cerca del ministerio y ahora aquí.
-Siento si le moleste - alcé una ceja - por lo de esta mañana.- la verdad no me molesto me agrado su compañía se lo iba a decir pero mi orgullo me pudo.
-No sea impertinente, le espero esta noche, tenemos que terminar la siguiente remesa de pociones y comenzar con la teoría.- hice algo de caso a lo que me dijo Lucius aunque no de la mejor manera
-Claro, profesor, después de la cena - asentí, no veía el momento de que llegara la hora de después de cenar - Granger, se que usted y Albus me ocultan algo y lo averiguare cueste lo que cueste. - le ayudé a recoger los libros - Leyes, no me diga Granger que quiere entrar para trabajar para el zopenco del ministerio, créame sería un desperdicio. - y de verdad lo sería su mente no puede desperdiciarse con ese alcornoque.
-No se preocupe señor, solo es curiosidad.
-Acuérdese Granger después de la cena en las mazmorras no se retrase.
Me di la vuelta y me fui a las tres escobas, pensando en que esta noche por lo menos aunque sea viéndola en la distancia tendría a Hermione.
Minerva me saludó con la mano y me hizo un gesto que me acercara.
-Minerva, buenas tardes, algún zoquete ha sido castigado.
-Severus, deja ya de insultar a los alumnos, y no se han portado bien - Minerva siempre tan blanda, ella seguía hablando pero yo estaba viendo y atento a lo que sucedía en la mesa de la esquina, justo la mesa donde estaba Hermione y sus amigos.
-Minerva, puedo hacerte una pregunta, que pasa con Her...Granger - Casi porque poco no digo su nombre.
-Severus, no pasa nada con ella, sólo está agobiada es su ultimo curso y no sabe que quiere hace después de Hogwarts - Sabía que me estaba mintiendo pero lo pase por alto, de repente se levanto y se llevo a una esquina apartada a Hermione para hablar con ella.
-Minni, venga que le pasa a Granger, no es solo nerviosismo, tiene algún problema con el ministro - palideció.
-No es eso Severus de verdad, no hagas más preguntas.