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INICIAR DE NUEVO — capítulo 11

  • Despierte llegamos- le dijo Severus a Hermione mientras la estrujaba débilmente del brazos.

  • Nos estoy dormida- fue lo que contesto la mujer poniéndose de pie de inmediato y tratando de acomodarse un poco el cabello y la ropa.

Al salir de la estación de trenes tomaron un taxi que los llevaría al nuevo trabajo de Severus, durante el trayecto ninguno de los dos hablo, solo se limitaban a ver el paisaje, hasta que al final del camino se pudo ver un edificio de una cuatro o cinco piso, completamente de ladrillo con ventanas blancas y tejas en los techos de dos aguas, Jean supuso que ese hermoso edificio debería ser el hospital donde estaba su madre.

Por dentro el edificio era igual que cualquier hospital, grandes salas de espera y largos pasillo blancos, que nada tenía que ver con la hermosa fachada y la primera impresión del lugar.

  • Quédese aquí ahora vuelvo- dijo el alto hombre a la joven mujer que estaba a un lado de la recepción del hospital.

Cuarenta minutos después volvía Severus, mejor dicho Tobías acompañado de un anciano, al lugar donde había dejado a su joven acompañante, pero como siempre que le pedía quedarse en un lugar, ella no estaba

-  Vio a la persona que llego con migo, podría decirme dónde diablos se metió esa chiquilla- cuestiono Snape a la mujer que estaba del otro lado de la barra de información.

La mujer vestida de enfermera, señaló con la mano la dirección hacia donde se había ido Hermione.

  • Disculpe Doctor Nazar, pero esta mujer siempre hace lo que le da la gana, ahora vuelvo- y dirigió sus pasos hacia donde le indicó la enfermera.

  • Jean, porque diablos siempre que te digo quédate aquí, termino buscándote-, dijo Tobías Prince al ver la silueta delgada de Hermione, que estaba de espaldas frente a uno de los ventanales del hospital.

Al dar la vuelta para encarar a Severus, este  pudo observar que Hermione sostenía entre sus brazos a un pequeño bebé de un año de edad, este imagen de ella con un niño en brazos provocó que todo el fastidió que él sentía se fuera,  dejando en su lugar una extraña emoción que nunca había sentido e hizo que Severus Snape deseara por primera vez en su vida tener una familia.

  • Perdón, ya sé que dijiste que me quedara en la recepción, pero te tardaste tanto y tenía que ir al baño y cuando volvía me encontré a este guapo llorando entre los brazos de su madre y no pude contenerme, así que le pedí a ella que me permitiera cargarlo, no es hermoso- contesto Hermione al grito de Snape sin dejar de arrullando al bebe.

  • Comparado con que- respondió Tobías fingiendo indiferencia, -ahora entregue a ese niño y vámonos que nos mostrarán el hospital y donde viviremos- dijo Severus mientras tomaba del brazo a la castaña.

  • Vaya pues no es tan chiquilla- dijo el anciano hombre al entrar tras Severus a la sala de espera, y extenderle la mano para saludar a Hermione - Doctor Joseph Nasar, pero tu linda puedes llamarme Joseph.

  • Jean- respondió Hermione contestando el saludo al hombre y viendo a su ex profesor para ver qué escusa había dicho este, pero ante el silencio del ex mortifago, solo dijo, - y usted puede llamarme solo Jean.

  • Veo que te gustan los niños, creo que ustedes tendrán hijos hermosos, siempre y cuando se parezcan a ti- le dijo el anciano guiñándole un ojo a Hermione, cuando Severos se adelantó para tomar sus pertenencias y seguir al director del hospital hasta donde sería su nueva casa.

Mientras caminaban hasta el área de las residencias para el personal, el anciano le contaba a la pareja que acaba de llegar al hospital, que el edificio fue construido a finales del siglo pasado con la idea de ser una escuela, pero ante la actividad económica del pueblo, los accidentes que está provocaba y el escaso poder económico de la población, lamentablemente era más necesario un hospital que una escuela, y debido a una explosión en una de las minas las instalaciones de la escuela que aun se encontraba en construcción, fueron utilizadas para montar un improvisado hospital que atendiera a los heridos  y ese pequeño sanatorio improvisado, era ahora el hospital central de la cuidad y algunas localidades vecinas.

  • Bien aquí es-dijo el anciano doctor dirigiéndose a Snape, -como solo esperábamos a una persona el departamento que le asignamos es muy pequeño, generalmente el personal que viene a trabajar aquí no tiene familia y los pocos miembros que si la tenemos vivimos en el pueblo no aquí en el hospital, pero sé que estarán cómodos con el lugar, es pequeño pero está equipado con todo y ya con más calma podrán buscaran una casa, bueno los dejo para que se instalen y descansen un poco por el viaje, doctor Prince lo espero mañana a las 7:00 para mostrarle el resto del hospital y asignarle sus rondas.

Dicho esto el anciano doctor le entrego un juego de llaves y bajo las escaleras del edificio, al abrir la puerta Hermione  y Severus vieron un diminuto departamento, de una sola pieza, con una cama matrimonial recargada sobre una de las paredes del fondo junto a esta había un mueble pequeño con cajones y en la otra pared unas repisas de madera y una ventana, frente a la cama se veía una puerta que la pareja supuso era el baño y closet, pues no había otro lugar donde podrían guardar sus pertenencias, a escasa distancia de la cama estaba la estancia que solo estaba amueblada por una sofá de tres plazas en color café claro con estampados más obscuros del mismo tono y otro sofá de una sola plaza, una mesa de  centro  y un pequeño mueble que servía de escritorio junto al medio muro que dividía la sala de la recamara, dicho muro también tenía la función de librero.

La cocina estaba separada del resto por una barra, está tenía un refrigerador de una puerta, una estufa de cuatro parrillas, una pequeña mesa y el fregadero, en la parte superior de este había unos gabinetes y baja la barra que también era el comedor había unos cajones y otro gabinete.

  • Un poco pequeño, pero lindo- comentaba Hermione mientras caminaba por el lugar viendo cada rincón del mismo, - el único problema es la cama, creo el destino se empeña en que durmamos juntos- dijo la castaña mujer en un tono de voz seductor y sin la intención de ocultar el doble sentido que le dio a la idea de tener que pasar las noches en la misma cama.

Sin saber de dónde había surgido esa idea y con todo el valor que aún le quedaba tras insinuarle a su ex profesor el "dormir juntos", Hermione camino hacia Severus, quien estaba sentado sobre uno de los brazos del sillón grande, con una expresión en su rostro que reflejaba asombro y nerviosismo por la actitud atrevida de la castaña.

Tratando de ocultar sus emociones ante la idea de aprovechar el inconveniente de tener solo una cama, para hacer algo más que dormir, propuesta por Hermione, Severus se limito a decirle que ella dormiría en la cama y él en el sofá.

  • Vamos ni que fuera la primera vez, que compartimos cama- le decía Hermione mordiéndose levemente el  labio inferior  y acercándose aun más a él, hasta el grado de poder sentir la cálida respiración del mago.

El gesto hecho por la chica aunado a la vista que le daba la posición en que se encontraban del escote que llevaba Hermione y la cercanía de sus cuerpos, provocó, que lo propuesto por la joven castaña dejara de sonar tan descabellado y que Severus comenzará a contemplar dicha idea.

  • Ya le dije que no, Grengar

  • Vamos Severus, porque la negativa solo vamos a dormir juntos y eso ya lo hemos hecho antes, ni que fuéramos a hacer otra cosa, o si- dijo Hermione acariciando con sus manos los botones de la camisa del hombre.

Ante la insistencia de ella por provocarlo y sin el más mínimo esfuerzo, Severus sujeto a la joven mujer frente a él por la cintura y la recostó boca arriba en el sillón, para después posicionándose sobre ella.

Al encontrarse atrapada entre el sillón y el cuerpo de Severus, la respiración de Hermione comenzó a agitarse y el corazón se le acelero al sentir el rose de la nariz de él en su cuello y el calor del aire que liberaba al estar inhalando profundamente su perfume.

  • Grengar, no juegue con fuego-, le susurro Severus muy despacio al  oído mientras una de sus manos sujetaba las manos de la chica sobre su cabeza y la otra acariciaba sobre la ropa la pierna de Hermione.

  • O que-  interrumpió ella.

  • Se va a quemar- contesto Snape levantándose del sofá y tras observar con sus profundos ojos negros a la joven aun recostada, con la intención de grabar en su mente esa imagen de Hermione, le volvió a repetir - Usted duerme en la cama y yo aquí- y Severus salió del departamento dejando a Hermione confundida,y sin saber que hacer ya que una parte de ella está molesta porque Snape la había rechazado y por otro lado estaba profundamente apenada con él, por la actitud tan atrevida que había tenido.

Tras caminar por una hora y para tratar de olvidar lo que estuvo a punto de hacer con Hermione, Severus decidió ir con el doctor Nazar e iniciar inmediatamente con su trabajo, pues lo menos que quería era regresar al departamento y volver a ver a la castaña, ya que  estaba seguro de no poder controlar sus impulsos y terminar hacer algo de lo que después se pueden arrepentir ambos.

Había pasado una semana desde que llegaron al hospital y Hermione aún no conseguía ver a su madre, y no se atrevía a hablarle a Severus desde el encuentro que tuvieron en el sofá, por lo cual no se levantaba de la cama hasta que él se fuera y cuando el llegaba por la noche ella fingía dormir.

A pesar de esto, Hermione siempre le dejaba en la mesa un plato con la cena que preparaba para él, pues era la única comida que ella estaba segura que hacia su ex profesor, pues desde la cama observaba la rutina que él tenía cada noche, primero comer lo que ella preparaba, cambiarse de ropa y finalmente  acomodarse en el sofá para dormir, por la mañana veía como se levantaba muy temprano, se arreglaba para el trabajo y preparaba el desayuno para ambos, aunque nunca lo vio ingerir a él algo más que una taza enorme de café  y salir del departamento.

Uno de esas noches en que observaba desde la obscuridad al ex mortifago, Severus le informo que mañana podría acompañarlo al hospital.

  • Ya es hora de que haga algo con su tiempo, Grengar no creo que estando en la cama todo el día logré algún avance, y menos reunir lo que me debe- dijo el hombre que estaba recostado en el sillón.

  • Usted dijo que no importaba ese dinero- respondió Hermione sentándose en la cama.

  • Si y usted insistió en que era un préstamo, además lo que nos trajo aquí fue su madre, he estado revisando su caso- decía Severus pero la imprudencia Grifindor,  como él le decía cada vez que lo interrumpía salió a flore.

  • La ha visto como esta, porque no me llevo con ella, que tal si no me conoce y si lo hace pero me odia por la muerte de papá- decía Hermione a punto de llorar.

  • Su madre la recuerda, siempre está hablando de usted aunque no tiene muy en claro su imagen, ella aun está un poco distante de la realidad, tal vez si la ve pueda mejorar, así que mañana buscaré la forma para que el doctor Nazar le permita estar cerca de ella, ahora dejé de verme como si fuera un cola cuerno, que si de por si me es difícil dormir, con sus entrometidos ojos encima de mi es aún más difícil.

A la mañana siguiente Hermione estaba ansiosa de ir a ver a su madre, por lo que despertó a Severus apenas y dieron las cinco de la mañana.

  • Estoy lista, cuando nos vamos.

  • Si usted no duerme, al menos deje a los demás descansar- dijo Severus enojado por el abrupto despertar, -todavía no sale el sol y ya está brincando como chiva loca por todo el departamento.

  • Perdón, es que quiero ver a mi madre, pero vuelva a dormir no quise despertarlo.

  • Pero ya lo hizo- dijo Snape levantándose del sofá,

Desde el baño Severus le decía a Hermione que lo mejor sería decirle la verdad al doctor Nazar o la parte que entendería un muggles, y trataría de encontrarle una actividad para que dejara de estar de floja todo el día y ocupará en algo su gran cerebro o terminaría siendo igual de tonto que su novio Ron.

  • Tobías Severus Snape Prince- dijo Hermione, -Ron no es tonto, solo es un poco distraído y si lo que le preocupa es el seguir manteniéndome, le informo que ya encontré trabajo, en unos días empiezo.

  • Así  y en donde cometieron la locura de contratarla, sí se puede saber- decía Severus saliendo del baño, vestido con un pantalón de color ámbar, y abotonándose una camisa azul, para después dedicarle una pequeña sonrisa irónica a Hermione

  • En un despacho de abogados- y después de una pausa para contemplar a su ex maestro, Hermione sonrió - te queda bien los colores y deberías hacerlo más seguido.

  • Que vestirme como un arcoíris- pregunto el hombre.

  • No exagerado, sonreír tienes linda sonrisa- y como si hubiera dicho la peor de las maldiciones Hermione se puso roja y solo se limitó a indicarle a Severus que el desayuno estaba listo y que ella iría a lavarse los dientes.

Después de un rato de esperar afuera de la dirección general del hospital, Jean fue invitada a pasar por la secretaria del Doctor Nazar.

  • Así que su madre es la señora Smith, porque no lo dijeron desde el principio- cuestiono el doctor mayor.

  • Disculpe doctor, pero- contestaba Hermione nerviosa pues no sabía hasta donde le había contado Severus a su jefe.

  • Si hija, el muchacho este, ya me dijo lo grave de tu situación y lo que le sucedió a usted y a sus padres, y no se preocupe nadie sabrá que ustedes están aquí de eso me encargaré yo, creo que desea ver a su madre.

  • Si no sabe cuánto.

  • Doctor Prince- dijo el anciano hombre dirigiendo su vista a Severus, -será mejor que la lleve con su madre y ahora mismo le diré a mi secretaria que busque un lugar para que se quede la señorita, y disculpen nuevamente es que cuando los vi llegar juntos,  pensé que eran pareja y como ninguno me saco de mi error, pero creo que preferiría quedarse en el departamento que comparten las enfermeras en práctica- decía el director del hospital volviendo a dirigir su mirada a Hermione.

  • No, yo preferiría que seguirá cerca de mi- contesto Severus a la pregunta del doctor, la cual claramente no iba dirigida a él, por lo que no tardo en dar justificaciones a su arrebato, - ya sabe doctor, por seguridad por si vuelven a buscarnos, es mejor seguir juntos- dijo Snape ante la sorpresa de Hermione  y la risa pícara del doctor que hoy más que nunca le recordaba al viejo loco de Dumbledore.

Severus o Tobías como lo llamaban todos en el hospital, llevo a Hermione hasta la habitación que ocupaba Clarese, y antes de que entrara le comento que su madre si recordaba tener una hija y que está era una bruja, que su esposo y ella fueron atrapados y torturados por mortífagos,- Pero posiblemente no te reconozca por el momento, así que no te culpes o asustes por lo que te dice, deacuerdo, recuerda que eres un tonto gryffindor- le dijo Snape.

  • Eso que tiene que ver Severus- cuestiono la joven.

  • No sé, que se supone eres valiente- contesto Snape con otra de sus sonrisas sarcásticas, -te dejo tengo que trabajar, te veo más tarde para que me cuentes cómo salió todo- y para sorpresa de Hermione, Severus se inclinó un poco y depósito un beso en la mejilla de la joven.

Hermione sintió que su corazón se salía del pecho cuando tomo la chapa de la puerta, y recordando que es un gryffindor, como le dijo Severus, entro a la habitación, donde una mujer delgada que vestía una bata del hospital, con el cabello castaño y rizado igual que el de ella,  y grandes ojos grises le sonreía parada junto a la ventana.

  • Hola mi niña, porque tardaste tanto- dijo la señora abriendo los brazos para abrazar a su hija.

  • Mamá- fue lo único que dijo Hermione, lanzándose a los brazos de su madre, -perdóname, no quise que te hicieran daño.

  • A mi no- respondió la mujer con la vista perdida y alejando un poco a la castaña chica le pregunto cuál era su nombre y el motivo del porque lloraba.

  • Mamá, soy yo Hermione tu hija-

  • Hija, hija, si yo tengo una hija pero tú no eres ella, no podrías ser ella, sabes porque, porque ella es diferente, ella es una bruja y ahorita está en Howarts, no, no, no- comenzó a gritar la mujer mientras se tapaba los oídos - donde esta Hugo, tu sabes donde esta, porque no ha venido a verme.

  • Porque él está trabajando- contesto Hermione a su madre tras preguntar por su padre.

  • No es cierto, mentirosa, el está muerto, ellos lo mataran así como quieren matar a mí bebe, pero no los va a dejar verdad, nos los va a dejar- repetía la madre de Hermone sentándose en el piso abrazándose las piernas

Hermione abrazo cuidadosamente a su madre, mientras le repetía que todo estaría bien y que su bebe regresaría pronto con ella y nunca más se volverían a separar - vamos a darte un baño y a peinarte para que tu hija te encuentre bonita cuando venga si- le decía Granger a su madre metras se dirigía con ella al baño.

Una vez arreglada la joven bruja logro que su madre saliera de la habitación, durante el camino a uno de los jardines del hospital se encontraron con Severus solo con ver los profundos y obscuros ojos de él, Hermione supo que las cosas con su madre mejorarían, y que él siempre estaría allí para ayudarla.

Hermione estuvo todo el día con Clarise y después de cenar la arropo en la cama, como su madre lo hacía con ella cuando era niña, y se quedo en la habitación hasta que vio a su mamá profundamente dormida.

Una vez en el pequeño departamento que compartía con su ex maestro, Hermione  comenzó a llorar amargamente, hasta quedarse dormida y después de muchos días sin tener una pesadilla, la joven bruja se despertó agitada, llorando y pidiendo perdón a sus padres.

  • Cálmate, fue solo un sueño ya pasó- le decía Severus mientras la arrullaba entre sus brazos, al ver que finalmente se había calmado y vuelto a cerrar sus ojos, Snape la recostó con cuidado en la cama para irse a su sillón.

 - No te vayas-, dijo Hermione sujetándole la mano - está noche, no, no me dejes.

  • Está bien, me quedaré contigo- respondió Severus.

  • Siempre.

  • Siempre Grengar- contesto el hombre cubriéndola nuevamente con sus brazos,

Esa noche Severus se prometió a si mismo cuidar y proteger a Hermione hasta de sus propios sueños, y de hacer todo los que estuviera en sus manos para que la castaña volviera a ser feliz.