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INICIAR DE NUEVO — capítulo 24
Los días pasaron como si fueran horas, Luna y Gabrielle, quien estaba de intercambio escolar ese año, tuvieron que regresar a Hogwarts a terminar el año escolar, Giny decidió no volver al colegio, ya que tenía una orden de detención en su contra y sabia que al poner un pie en la escuela, el ministerio iría por ella, pese a que Macgonagal le aseguraba que ella no dejaría que eso pasara. La pelirroja no se quiso arriesgar, además con todo el cuerpo de aurores vigilando de cerca a Harry y a sus hermanos, Neville y Draco también con una orden de detención y sin que el profesor Snape y Hermione pudieran salir frecuentemente de la casa, lo que se necesitaba eran manos para ayudar con los nuevos problemas que había en el mundo mágico. Así que la mañana del 15 de enero las chicas se despidieron de todos y partieron rumbo a la estación de tren para tomar el expreso a Hogwarts siendo custodiadas desde legos por Bill, Ron y George, Neville salió a visitar a su abuela y a tratar de averiguar algo con sus contactos, el resto se quedo en la cabaña esperando nuevas noticias del exterior. -Alguien ha visto a Severus- preguntaba Hermione a las personas que estaban terminando de desayunar en el comedor. -No cariño- contesto Clarise. -Harry necesito hablar con él, anoche trate de esperarlos pero no supe a qué hora llegaron- pregunto la castaña a su mejor amigo sentándose también a la mesa para desayunar. -Si llegamos muy tarde y yo me fui directo a dormir, pensé que él haría lo mismo pero desde anoche que no lo veo- contesto el pelinegro. -Salió, después de que llegaron- dijo Draco interfiriendo en la conversación de los dos jóvenes, -dijo que iría por algunas cosas que necesitaba y buscaría respuestas, pero no me dijo en donde o con quien- -Y porque lo dejaste salir solo- cuestiono Harry al rubio. -Porque es Severus Snape- respondió el rubio tomando una cucharada del tazón de avena que tenía frente a él, -Potter yo si valoro mi vida, has tratado de detenerlo alguna vez, agradece que me diera cuenta cuando se fue-. -Draco que no sabes lo peligroso que es que él ande solo allá afuera y de noche- se escucho decir a Molly Wesley.
- Soy perfectamente capaz de defenderme en caso de ser necesario- respondió el ex mortifago entrando por la puerta de la cocina, -dejen de preocuparse por mí como si fuera una damisela en peligro y mejor pónganse a hacer algo que aquí sentados viéndose las caras, no vamos a evitar que esa loca logre su objetivo- continuaba diciendo el mago mientras caminaba hasta donde estaba Hermione y le entregaba un especie de maletín de cuero, -espero que venga todo lo que necesites- finalizo el mago y aparto una silla para sentarse junto a ella. Hermione tomo el maletín y lo abrió para descubrir que era toda su ropa y demás pertenencias que tenían en el departamento, también venia algunas cosas de su madre y las pertenencias de él, así como ingredientes de pociones, pociones mismas y medicamentos muggles, tras terminar de revisar el maletín le dio las gracias al mago. -También hay cosas de tu madre y mías, además de unos libros que nos servirán para averiguar cómo contrarrestar el maleficio en caso de ser necesario, entre otras cosas- dijo el mago señalando la maleta en las piernas de Hermione.
- En Camborne, no teníamos libros de magia, ni ingredientes para pociones- dijo la castaña temiendo la respuesta a su pregunta. -Fui a la Hilandera, necesitaba hablar con Albus, pero su cuadro esta aun más loco que él y no me dijo nada útil, así que esto fue lo único que se me ocurrió que nos podría servir para algo- contesto el mago sirviéndose un poco de comida en un plato para desayunar. - A también lo traje con migo, pero pensándolo bien, mejor no saque el cuadro de la maleta- Severus dijo esto último haciendo referencia al retrato de Albus Dumbledore. -Hermione déjate de preocupar sí, ves no me paso nada- volvió a hablar Snape después de unos minutos en donde pudo percibir la angustia en los ojos cafés de Hermione -y mejor comience a trabajar ese gran cerebro que tiene en los libros que le di- finalizo el mago.
- A donde va, Granger- cuestiono el misterioso mago al ver que la castaña bruja se levantaba de su lugar.
- No acaba de pedirme que utilice mi gran cerebro en algo, voy a comenzar a leer la gran cantidad de libros que trajo profesor.- respondió la chica, algo molesta por la forma en que le hablaba el mago y haciendo especial énfasis en la palabra profesor.
- Si, eso es perfecto pero primero termina de desayunar, llevas días sin comer bien y eso le puede hacer daño- respondió el mago jalando la silla junto a él para que Hermione se sentara a terminar el plato que tenía servido. Esta escena sorprendió a las pocas personas que permanecían alojadas en la cabaña, menos a Clarise que ya estaba acostumbrado al buen trato entre los dos y cómo jugaban ellos con los roles de maestro y alumna, y a Draco tampoco lo sorprendió ya que puedo percibir el gran amor y la preocupación que su padrino sentía por la chica. El resto del día fue tranquilo, los muchachos entraban y salían de la cabaña tratando de averiguar más cosas con relación a Voldemort, Bellatrix y el horrocrux. Los días pasaban entre las quejas de Molly por tener que ordenar una casa tan grande y tener que cocinar para tantas personas, por lo que Narcisa y Clarise, siempre se ofreció a ayudarla, aunque esta última se demoraba un poco más en los quehaceres ya que no tenía magia. Bill, George y Percy tuvo que regresar a su trabajo para no levantar sospechas, al igual que Andromeda, pero esta última estaba tranquila al saber que todos estában al pendiente de su nieto, quien era vigilado de cerca por Giny y Hermione, quien también se daba tiempo en ayudar a Draco y Severus a investigar todo lo relacionado al In Corporius Animu. Cerca de la hora de la cena, de un día aparentemente igual a cualquier otro que se viviera en los últimos meses, Bill Wesley apareció por la puerta principal de la cabaña lleno de polvo y cenizas, tras de él llegó George también con la ropa desaliñada como si hubiera estado en una pelea. Tratando de no alterar a nadie, en especial a Fluor, Bill Wesley solo comento que hubo un enfrentamiento en el callejón Diagon y que en medio de la trifulca, algunos magos intentaron robar el banco de Gringotts, pero su hermano se encargo de ensalzar la historia con muchos detalles que provocaron la angustia entre las mujeres que estaban en la casa. La ansiedad y el asombro por lo que contaban los pelirrojos aumento cuando Neville y Ron hicieron su entrada, confirmando cada detalle que describía George y aumentando el nivel de violencia al relato. Tras escuchar el relato de lo sucedido en el callejón Diagon, Molly agradeció a Merlín que todos estuvieran bien e indicó que la cena estaba lista, que mejor pasaran a la mesa y dejaran las hipótesis y teorías sobre lo sucedido para después.
- Giny y Hermione no van a cenar con nosotros- pregunto George sentándose a la mesa.
- No- le contesto su padre, -Harry invito a cenar a tu hermana a un restaurante muggles, así que lleva toda la tarde arreglándose y Hermione le está ayudando-.
- Pero después de lo de esta tarde preferiría que los chicos no salieran, puede ser peligroso- dijo Molly.
- Molly las parejas necesitan privacidad, o ya se te olvidó cuando tú eras la novia, además tengo entendido que irán a Londres muggles, no les pasará nada confía en ellos- dijo Narcisa sorprendiendo a todos pues nadie pensaba que ella sería quien interceder por la pareja. Quince minutos después de haber empezado la cena Hermione llego al comedor y sin el más mínimo disimulo acarició el hombro de Severus, quien se levanto de su lugar para ayudar a la castaña bruja a sentarse a su lado, quién le agradeció el gesto de caballerosidad con una sonrisa.
- Ya aceptaron por fin que no se puede hacer más nada por la señorita Wesley- dijo Severus dirigiéndose a Hermione mientras ignoraba las miradas de coraje de los Wesley por su crudo comentario.
- ¡Severus!- respondió Hermione moviendo la cabeza de forma negativa por el comentario del mago, - sí ya terminamos, Harry y ella están en la sala, y Giny quedó hermosa como siempre- termino de decir la chica y comenzó a comer la sopa que le había servido Flúor. En ese momento entraba Giny vistiendo un hermoso vestido negro con grandes flores blancas poco abajo de la rodilla en compañía de Harry que vestía elegantemente un traje muggles de color negro y una camisa y corbata gris, para despedirse de sus padres. Las negativas porque salieran esa noche volvieron a surgir por parte de la matriarca Wesley, pero ahora fue Severus quien lanzo un comentario para que esta dejara de lado sus lamentaciones maternas.
- Verdad que se ve linda- dijo Hermione al oído de Severus y sujetando su mano por debajo de la mesa.
- Si algo, hiciste un buen trabajo, pero nunca se verá como tú, tú eres hermosa- contesto Severus y beso la mano de Hermione aprovechando que todos estaba distraídos con la pareja. Al terminar la cena Flour y Bill comenzaron a levantar la mesa, a lo que se unió Draco, por extraño que eso se viera, Molly pidió a Neville y Ron que lavaron los trastes mientras ella y los demás conversaban en la sala sobre lo sucedido. Hermione se quedo en la mesa aún intentando darle de cenar a Teddy y Severus hizo aparecer las decenas de libros que había llevado, para continuar con su investigación, pero no podía evitar distraerse con Hermione, quien hacia todo tipo de gestos y sonidos para forzar al pequeño Lupin a comer.
- Quieres hacerlo comer o que tenga pesadillas con esas caras que le haces- pregunto Severus a Hermione después de observarla un poco.
- No te burles, no sé qué hacer para que coma- contesto la chica.
- Pues tal vez no tenga hambre, deja de insistir el comerá cuando quiera- respondió el mago acercándose a la joven y quitándole el plato con la comida del pequeño de la mano, -además que se supone que sea esto- dijo el hombre oliendo la comida.
- Es comida de bebé y tiene que comérsela en todo el día casi no ha probado bocado, eso no es buenos, para un niño- dijo Hermione preocupada por el pequeño y algo cansada pues ese día el niño había estado más inquieto de lo normal.
- Deja de comportarte como Molly, el mocoso está bien creo que hasta más inquieto que otros días- dijo el mago despeinando aun más el cabello azul de Tedy, -así son los niños, mañana va a querer comer de todo, tal vez sea eso, mañana hay luna llena y quizá por el problema de su padre, el mocoso prefiera comer otra cosas- dijo el mago inclinándose hasta rozar el cuello de Hermione con su boca.- Como a ti por ejemplo, yo lo haría- y tras decirle esto a la brujo beso el lóbulo de su oreja.
- Harías que- pregunto Hermione dejando escapar un pequeño suspiro provocado por el beso de Severus
- Devorarte completa- volvió a decir el mago y esta vez beso el cuello de la bruja quien se estremeció al sentir las caricias de Severus, quien se irguió y volvió a su lugar al escuchar la voz de Molly desde la sala.
- Que pasó mamá, vimos una lechuza de San Mungo- pregunto Ron saliendo desde la cocina sin detenerse hasta llegar a la sala, acción que imitaron Neville, Severus y Hermione quien cargaba al pequeño Teddy.
- Nada de qué alarmarse es Andrómeda para avisarnos que debido al ataque de esta tarde tendrá que quedarse en el hospital porque hay muchos heridos- dijo Molly. Después de un par de horas en que los magos y brujas continuaron hablando de los hechos que pasaron ese día y de la relación que tuviera esto con el problema que tenían ellos, todos se fueron a dormir, solo quedo Severus quien seguía leyendo en el comedor.
- Porque no dejas eso para mañana y te vas a dormir- dijo Hermione acercándose hasta él y rodeando el cuello de Severus con sus brazos.
- No tengo sueño y quiero acabar lo antes posible con todo esto para irnos- contesto el mago jalando a la bruja para sentarla sobre sus piernas -estoy revisando los diarios de Albus, tal vez encuentre la pista que nos faltó para el último horrocrux - volvió a decir el mago señalando el libro que tenía sobre la mesa.
- No sabía que Dumbledore llevará un diario- dijo la bruja tomando el libro te pasta azul entre sus manos.
- No es precisamente un diario, son las notas de Álbus Dumbledore sobre Tom Riddler, sus hipótesis y los descabellados planes que tenía para todo, yo tampoco sabía de ellos hasta después de leerse el testamento, me los dejo junto con su retrato- dijo el mago recargándose en el respaldo de la silla y tallándose los ojos con una mano.
- Se lo importante que es todo esto, pero necesitas descansar- dijo la castaña bruja cerca del oído del mago, - me he dado cuenta que llevas varias noches intranquilo y sin poder dormir, además que esta noche yo te necesito en mi cama, vamos a dormir y te prometo que mañana no hare otra cosa más que ayudarte a descifrar los diarios- decía la bruja entre besos que iban de la oreja al cuello y a la boca del mago.
- Está tratando de seducirme señorita Grengar- pregunto Severus respondiendo el beso de la castaña.
- No profesor como cree que sería capaz de algo así- dijo Hermione tratando de volver a tener el control de la situación, -yo solo quiero que usted descanse y duerma un poco- decía la bruja comenzando a desabotonar la camisa de Snape.
- Ya le dije que no tengo sueño- contesto el mago acariciando la pierna de Hermione por debajo de su camisón provocando que ella emitiera un pequeño gemido de placer.
- Mejor aun, porque no te quiero precisamente para dormir- contesto la chica rodeando al hombre con sus piernas mientras continuaba besándolo y tratando de desabrochar el pantalón del mago. Severus estaba a punto de sucumbir ante los encantos de Hermione, pero un ruido proveniente de la sala lo hizo aterrizar a la realidad.
- Quédate aquí- dijo el misterioso mago acomodándose la ropa y tomando la varita de la mesa, para ir a ver qué o quién había provocado el ruido.
- Tranquila- volvió a decir Snape haciéndole señas a Hermione para que fuera a la sala - creo que alguien más tampoco puede dormir- dijo Snape apuntando al pequeño Teddy quién estaba jugando con un cojín en el suelo de la sala.
- Bueno que no te deje dormido hace un rato- dijo Hermione cargando al bebé.
- No guta- respondió el pequeños a Hermione tratando que esta cambiara la expresión de molestia de su rostro.
- No te gusta que- cuestiono Snape tomando una de las manitas del pequeño Lupin.
- Mir, no guta mir- dijo el niño poniendo un gesto de seriedad que hizo que el mago se riera.
- El hecho que no te guste dormir a ti, no significa que a los demás tampoco les guste, así que debería estar al menos en su cama, como diablos te saliste- volvió a hablarle Snape sin cambiar en nada su tono habitual de voz.
- No guta mir- volvió a decir el niño ahora como queja.
- Está bien- contesto Hermione también riéndose por el comportamiento del bebe, -pero te vas estar quietecito mientras Severus y yo terminamos de trabajar- dijo Hermione regresando al comedor y sentando al pequeño en la periquera.
- Si yo abajar- dijo Teddy tomando un libro de la mesa, pero debido al peso este se le caño rompiéndose las hojas que el niño sujetaba.
- Pero que has hecho- dijo Severus levantándose de la silla para recoger el libro - Hermione tienes idea de lo valioso de estos ejemplares-.
- Amor no seas exagerado dame el libro que yo lo reparo- dijo Hermione y pidiéndole con mucho cariño las hojas a Teddy reparo el libro.
- Vez no es para tanto, así de gruñón vas a ser con nuestros hijos- volvió a hablar Hermione sin percatarse de las palabras que había dicho.
- Claro que no, porque mis hijos van a ser educados- contesto Snape abrazando por la espalda a Hermione y dándolo un beso en la mejilla mientras acariciaba su vientre, - pero en los que llegan tratemos de concentrarnos en lo importante- dijo el mago soltando a la chica para retomar su lectura, pero era constantemente interrumpido por el escándalo que hacia Hermione y el bebe al estar jugando, -linda porque mejor no vas a tratar de dormir al perjuicio a la sala o al menos entretenerlo lejos de mí, porque su escándalo me desconcentra-. -Huuuy, creo que ya hicimos que el tío Severus se molestara, mejor vamos a jugar a la sala- le decía Hermione a Teddy mientras lo tomaba entre sus brazos para salir del comedor y dejar que Snape continuara trabajando. -Ese mocoso no es nada mío, primero muerto antes de emparentar con uno de los merodeadores- señaló el mago. -Como quieras gruñón- dijo la castaña acercándose al mago tras escucharlo, -deja duermo a Teddy y vengo para que continuemos con la conversación que dejamos pendiente, profesor- termino de decir la chica y beso los labios del mago. Pasaba de la una de la mañana, Hermione ya había sucumbido al cansancio, y sin importar lo incómodo del sillón y que Teddy aun continuaba jugando sin las más mínimas intenciones de dormir, se quedó dormida recargando su cabeza sobre uno de los brazos del sofá grande de la sala. En el comedor Severus ya había perdido la cuenta de cuantas veces había leído los apuntes de Dumbledore, al grado que los ojos comenzaban a picarle por el esfuerzo de leer la pequeña caligrafía del mago, por lo que decidió ir a tratar de dormir un poco, pero al entrar a la sala vio a Hermione profundamente dormida en el sillón y al pequeño de cabello azul aun jugando en el suelo junto a ella.
- Bueno tú demonio no piensas dormirte- pregunto Severus al niño, quién le volvió a repetir que no le gustaba dormir.
- Está bien, solo quédate quieto y no hagas ruido, voy a llevar a Hermione a su cama- dijo el mago tratando de cargar a la bruja. El pequeño solo afirmó las palabras de Snape con un movimiento de cabeza y volvía a hacer lo que fuera que estuviera haciendo. Un rato más paso y el silencio del lugar fue roto por la voz del niño quién comenzó a necias ante la nula atención que le daba el mago, quien solo se limitaba a observarlo sentado desde uno de los sillones de la sala.
- Que quieres- pregunto el mago desesperado por los sollozos del niño, quien jalaba una de las piernas del pantalón para que el hombre le prestara su atención.
- Eita, eita- decía una y otra vez Teddy ya a punto de llorar.
- No te entiendo, que quieres, habla claro- volvía a decir el mago inclinándose un poco para poner su cara a la altura de la pequeña carita de Lupin.
- Eita- insistía el niño.
- No llores que vas a despertar a todos- decía el hombre ya desesperado por la necedad del niño, -ya se tengo una idea, veme a los ojos- dijo el mago haciéndole señas al bebé para que le hiciera caso.
- Por un demonio te estoy hablando, veme a los ojos- volvió a decir el mago sujetando está ves la cabecita de Teddy, quien obedecía a Severus y se le quedó viendo fijamente a los ojos.
- Leche, tienes hambre y solo quieres tú bendita leche, es tan difícil decir leche- dijo Snape tras unos segundos en los que entro a la mente de Lupin para ver porque neceaba.
- Eita- volvió a decir el niño afirmando con la cabeza lo que Severus le decía.
- Vamos a ver si esta gente tiene tu leche- decía Snape cargando a Teddy para ir a la cocina. Aún con el niño en brazos Severus busco por varias alacenas y repisas de la cocina, quejándose por lo desordenado que estaba ese lugar, hasta que finalmente encontró una lata que parecía ser la leche de Teddy.
- Eita- dijo el bebé reconociendo la lata que Severus sujetaba con su mano libre para leer las instrucciones de cómo prepararle el biberón.
- Esto, es lo que quiere,- dijo el mago acercándole la lata al bebé, -si verdad, pues espérate que es la primera vez que prepararé un biberón- volvió a decir el mago a Teddy quien estaba intentando acercarse a la lata de leche. - Donde demonios tendrán tus biberones - se preguntaba Severus volviendo a buscar entre las repisas - porque aún tomas en biberón verdad o ya tomas en vaso- cuestionaba el mago al bebe, - hay por favor como si me entendieras, claro que tomas en biberón aun eres muy torpe- decía el mago y utilizando un hechizo de invocación hizo flotar la teta del niño hasta una de las mesas de la cocina, donde coloco la lata de leche.
- Está cosa estará limpia- se volvió a cuestionar Snape, viendo a contra luz el biberón - por si las dudas mejor lo lavo- se dijo a sí mismo y sentó a Lupin en la mesa junto al fegadero y comenzó a lavar el biberón. Una vez limpio y de acuerdo a las instrucciones de la lata, le preparo la teta al niño y se la dio mientras lo sentaba en la mesa del centro de la cocina y él se sentaba en una de las sillas frente al niño, pero Teddy solo la probó y escupió el primer trago que le tomo.- No guta Eita- dijo Teddy.- Que diablos, no estaba fastidiando con que querías leche, pues ahora tómesela - dijo el mago sujetando el biberón e intentando que el niño lo tomara.- No guta - volvió a decir Teddy y esta vez fue el niño quién tomo la cara de Severus para enfocar sus negros ojos.- Está bien, calmémonos,- dijo Snape acomodándose el cabello, que aunque ya estaba un poco más largo, aun no llegaba al largo que uso casi toda su vida, - vamos a ver ahora que quieres- y volvió a entrar en la pequeña mente de Lupin, -no te gusta la leche fría, pues di que no te gusta la leche fría-.
- No guta eita fia- dijo el niño provocando una risa en Snape.
- Así está mejor- dijo el mago tomando el biberón del niño para calentarlo un poco, - tienes que aprender a pedir correctamente las cosas, no porque te hablen como si fueras un retrasado, tienes que pórtate como uno y esperar que los demás adivinen lo que quieres- decía Snape y le regresaba el biberón al niño que está ves comenzó a tomarlo sin objeción. Tras unos minutos Teddy se sacó el biberón de la boca e intento que Severus tomara de el.
- No gracias, es tuyo, yo preferiría un vaso de whisky- dijo el mago rechazando con la mano el biberón que el niño intentaba colocarle en la boca, pero este volvió a insistir, - Está bien te acompañaré, pero yo con mi propia botella- decía el mago e hizo flotar una botella de cerveza de mantequilla desde el refrigerador, tras destapar la cerveza Severus le dijo salud al pequeño chocando la botella de cristal con el biberón que tenía Teddy entre sus manos y los dos se llevaron a la boca sus respectivas bebidas.
- Que tanto me ves- cuestiono el mago al bebé quien no le quitaba los ojos de encima y movía su cabecita en varios ángulos como si estuviera tratando de memorizar cada rasgo de Snape, -tú tampoco eres muy guapo que digamos con esos pelos azules- dijo el mago sujetando un mechón de cabello del niño.
- No apo yo- contesto Teddy indignado por el falso que le había hecho Severus, argumento que provoco una fuerte carcajada en el siniestro mago.
- Así que aparte de trasnochado vanidoso, digno hijo de tu padre- contesto Severus al niño, pero este lo volvió a sorprender al cambiar del azul al negro el color del cabello.
- Ok, tienes el mismo talento que tu madre, y ese color te sienta mejor es más discreto y elegante- volvió a hablar Snape en medio de la risa al ver como el pequeño intentaba mantener el color negro en su cabello, tomo al niño entre sus brazos y se para junto a la ventana de la cocina por donde se podía ver la luna. -Afortunadamente heredaste el talento de tu madre y no el de tu papá, porque eso si sería un verdadero problema- decía el mago al bebe que tenía cargado con una mano, mientras con la otra le señalaba la luna, la cual solo le faltaba un día para estar en su máximo esplendor. Al escuchar la palabra papá, el pequeño hizo alusión a Harry indicando que este era su padre.
- Claro que no, tu padre es Remus Lupin, no el tonto de Potter- decía Severus al niño, -y debes estar orgulloso de tu papá Remus, él fue un gran mago valiente, leal y talentoso, nunca fue como los tontos con los que se juntaba, era una gran persona, al igual que Ninfadora tu madre-
- Ora- dijo el niño volviendo a enfocar los profundos ojos de Snape. -Si Ninfadora, así se llamaba tú mamá, ella también era una gran bruja y no le vallas a decir a Hermione porque es capaz de matarme,- dijo el mago bajando el volumen de su voz como si fuera a decir un secreto, -pero tu mamá era muy bonita, solo que se empeñaba en traer el cabello rosa y era algo torpe, sabes el viejo sentimental de Dumbledore tenía una foto de ella, quieres verla- dijo el hombre y comenzó a caminar con dirección a la mesa del comedor. Una vez en el comedor Snape, abrió uno de los libros de pasta azul que pertenecieran al fallecido director de Hogwarts, y comenzó a hojearlo sobre la mesa, pasando páginas llenas de fotografías y texto escrito con la pequeña y perfecta caligrafía de Dumbledore, hasta que llego a la imagen de un hombre de cabello café claro como la paja y varias cicatrices por todo el rostro. -Este sujeto es tu padre- dijo el hombre arrancando la fotografía del diario y acercándose la al niño, quien la veía entrecerrando los ojos tratando de identificar rasgos suyos en la imagen. Snape tomo la fotografía de Lupin con la misma mano con la que sostenía a Teddy para volver a hojear el libro hasta que encontró la foto de una mujer de cabello rosa chicle, -Y ella es tu mamá- dijo el mago repitiendo la misma acción que hizo con la foto de Remus. Esta vez el niño intento arrebatarle a Snape la fotografía de la mano, -espera que la vas a romper, ten ambas fotos son tuyas- dijo el mago coloco el par de fotos en las pequeñas manitas de Teddy quien las abrazo contra su pecho y dejo salir un pequeño ruido de su boca que Severus interpreto como un gracias. Tras un rato en el que Snape le contaba al pequeño Lupin de las peleas y discusiones que tuvo con su padre y de cómo su madre lo hacía enfadar por sus torpes accidentes durante sus años de alumna en Hogwarts, el ex motifago logro finalmente que el bebé se durmiera aun abrazando las fotografías de sus padres.
- Ni intentes esconderte Hermione, que se perfectamente que llevas un buen rato espiando parada junto a la puerta- dijo Snape sin voltear a ver a la joven castaña que intentaba esconderse al ver que el mago comenzaba a levantarse de la silla, cargando a un bebe completamente dormido. -Diablos, siempre me descubres- contesto la chica deteniendo su fuga para esperar al misterioso mago quien se acerco a ella y le dio un beso en la boca.
- Que no se supone que estabas dormida- cuestiono el mago.
- Si estaba, pero ya desperté y es extraño porque creí haberme dormido en el sofá y desperté en mi cama- contesto Hermione volviendo a besar a Snape, quien solo respondió al beso de la joven.
- Sabes, te sienta bien el papel de papá, eres una mezcla rara entre tierno y sexi- dijo la castaña mordiéndose levemente el labio inferior.
- Linda, no digas tonterías creo que te está haciendo daño no dormir bien- respondió Snape alejándose de ella con dirección a la recamara de Teddy.
- No son tonterías- dijo Hermione, en un tono de molestia, viendo desde la puerta de la habitación, como Snape acostaba al pequeño en su cuna.
- De acuerdo no son tonterías entonces- contesto el acercándose a ella y acariciándole los brazo, - linda ya es tarde y tenemos que tratar de dormir algo-
- Amor, espera tengo algo muy importante que decirte- dijo Hermione dando un profundo suspiro como intentando tomar valor para decir finalmente lo que había guardado por varios día, -yo, nosotros, bueno no estoy segura, no si estoy segura pero no te lo había dicho antes porque no sabía cómo bueno, pero ahora después de verte con Teddy se que tu serás…-
- Linda tranquilízate, ya lo sé- dijo Snape interrumpiendo el discurso de Hermione.
- Sabes que- contesto ella cruzando los brazos.
- Que estas embarazada- respondió el mago con una gran sonrisa en su rostro, - estaba esperando que intentaras darme la sorpresa, pero creo que por fin te quedaste sin palabras- término de decir Snape abrazando a Hermione.
- No es justo- contesto la castaña zafándose del abrazo del mago, -yo era la que tenía que decirte no Draco, le dije que no abriera su gran boca-.
- Draco no me dijo nada, espera Hermione le dijiste primero a él que vas a tener un hijo, que a mí que soy el padre- contesto Severus arqueando una de sus cejas y cruzando los brazos. - El me pregunto si estaba embarazada y yo solo no puede negarlo, pero si no te dijo él, amor como lo supiste- cuestiono la chica clavando sus ojos en los negros ojos de él.
- Soy médico Hermione, además de tu esposo "técnicamente", llevamos varios meses viviendo juntos, se perfectamente el ritmo de tus ciclos biológicos, al principio dude porque tus síntomas y malestares son comunes pero con el tiempo lo confirme- respondió Sanpe elocuentemente como si estuviera explicando una clase.
- Todos los Slytherin son igual de suspicaces por no decir metiches- dijo Hermione completamente roja por todo lo que le había explicado Severus.
- Oyes, yo no tengo la culpa que ustedes los gryffindor vivan en las nubes- contesto el mago al insulto de la bruja, - la verdad linda es que si estaba preocupado por ti, últimamente te veía algo desmejorada, pero no se me ocurrió que podías estar embarazada, hasta que fui por las cosas a la casa y vi el resultado de los análisis en el cajón de tu ropa, porque no me lo dijiste- cuestiono Severus.
- Tenía miedo, de que no quisieras al bebe y nos dejaras solos- contesto débilmente Hermione debido al nudo que comenzaba a sentir en la garganta a causa del sentimiento que la estaba invadiendo.
- Como crees que sería capaz de abandonarte, a ti y mi princesa- decía Snape acariciando el vientre aun plano de Hermione, - son lo mejor que me pudo darme la vida y la única forma que se desagan de mi, será matándome y confía en que no harás eso aunque te tenga harta-.
- Entonces estas feliz- cuestiono ella volviendo a besar la boca de él mago.
- Si estoy completamente feliz, que no se me nota- contesto él, poniendo la misma cara que le mostraba a todo el mundo.
- La verdad, no- respondió ella en medio de una carcajada, -debemos practicar mas tus expresiones faciales o el bebe va a pensar que su papi es un amargado-.
- Claro que no, mi princesa nunca pensara así de mi, ella va a saber realmente quien soy igual que su madre.- respondió él dándole otro beso a Hermione.
- Princesa, amor es muy pronto a un para que llames asía al bebe, que tal si es niño no quieres crearle una crisis de identidad desde que está en el vientre- .
- Tienes razón linda, pero estoy seguro que será una niña hermosa e inteligente igual que su madre, solo espero y ruego a Merlín que no sea seleccionada en Gryffindor- -Oyes-contesto Hermione dando un pequeño golpe con el puño en el hombro de Snape, - recuerda que te enamoraste y que vives con una gryffindor-.
- Si, y no pretendo vivir con dos, sería algo que no resistiría.-
- Que tonto eres- contesto ella, -pero te advierto que mi hijo no será Slytherin, primero lo saco de Hogwarts antes de que sea una serpiente- dijo ella dando media vuelta comenzando a caminar hacia su recamara que estaba al lado de la recamara de Teddy y Andromeda. -Linda espera- dijo él sujetando una de las manos de la bruja para detenerla, pero esta logro zafarse de su agarre.
- No Snape, ya te lo advertí y si quieres seguir con esto, será mejor discutirlo en mi habitación- decía la chica caminando de espaldas mientras se desabrochando el listón que tenía su bata, dejando a la vista del mago el inicio de sus senos.
- Si, después de ese par de argumentos, creo que tiene razón, pero si será mejor discutirlo en tu recamara- dijo él tomándola por la cintura, para levantarla hasta su cara, comenzando a besar su cuello, aprisionándola entre su cuerpo y la puerta de la habitación de ella, acto que provoque que Hermione enredara instintivamente sus piernas sobre el cuerpo de Snape. Tras unos minutos en que Severus se perdió en el aroma de Hermione, él volvió a colocarla en el suelo, recargo su frente en la de ella para tratar de tomar aire y poder hablar.
- Linda pero la señorita Wesley no se supone que está ahí a dentro- cuestiono él apuntando con un dedo la puerta de la recamara de Hermione.
- Amor, dudo que ella y Harry regresen antes del amanecer, Giny tenía las cosas muy bien planeadas para que Harry no la trajera temprano- contesto Hermione abriendo la puerta de la habitación y jalando del cuello de la camisa a Snape para que entrara con ella.
- Y debo suponer que la pelirroja menor planeo todo esto ella sola- cuestiono el mago en medio de los besos que le daba a la chica.
- No, tiene una muy buena amiga que le ayudo a planear todo- contesto Hermione aventando a Snape a la cama, subiéndose en él y deshaciéndose de su ropa.