← INICIAR DE NUEVO · de
INICIAR DE NUEVO — capítulo 28
El mes de mayo llego y pasaba en completa calma sin ningún acontecimiento sobresaliente, a pesar de que las habituales desapariciones de infantes habían cesado de un día para otro, el clima de tensión, miedo y angustia seguía presente y diariamente se escuchaban nuevas hipótesis entre la gente que trataba de explicar lo que estaba pasando.
Dichas teorías eran en gran parte alimentadas por pequeños medios de comunicación, como el Quisquilloso, quienes fueron los únicos que intentaron darle una explicación a las desapariciones de infantes, atribuyéndoselas a un grupo de magos seguidores de Voldemort, asegurando que ellos querían regresar a su amo de la tierra de los muertos.
Además que seguían justificando el comportamiento de la Orden del Fénix, pues era ilógico y absurdo lo que decía Magnum y el ministerio de ellos, como iban a ser ellos los responsable de todo, si siempre fueron la primera línea de fuego en contra de Voldemort y en realidad lo que estaban haciendo era evitar que "El que no debe ser nombrado" viviera de nuevo.
Aun que las teoría era completamente descabellada, no estaba muy lejos de la realidad, Bellatrix y los mortifagos buscaban a un bebe en especifico para que Voldemort reencarnara.
Aprovechando la cortina de humo que hacia entre la sociedad este tipo de publicaciones, Harry, Severus y los demás hacían todo lo que estaba en su alcance para encontrar y destruir el Horrocrux, terminar con todos los mortifagos y tratar de mantener a Hermione lo más alejada mente posible de todo, pues ahora ella y su hijo eran el principal objetivo de Bellatrix.
Ya que de alguna forma la desquiciada bruja se había enterado del embarazo de Granger y ahora por simple venganza, sin importarle si el futuro hijo de Snape fuera o no un ser mágico, ella había decidido que el pequeño sería el receptor del alma de su amo y si no lograba hacer el In Corpore Animus, al menos tendría el placer de matar con sus propias manos al hijo de ese par.
Después de días de estar siguiendo una pista falsa, Severus entraba por primera vez al estudio de la casa que el doctor Nazar, (su tío abuelo) les había prestado hablando con Harry, Draco, Arthur y Bill Weasley.
-No, ya me canse de decirles, ella no tiene porqué enterarse de las estupideces que se dicen de ellos allá afuera- decía Snape claramente molesto por lo que le habían dicho los hombres que también entraban al lúgubre y amplio estudio que solo era iluminado por una lámpara que esta junto a un gran sofá de una plaza frente a un ventana por donde se podía ver la luna llena.
-Padrino ella tiene derecho a saber lo que pasa- decía Draco acomodándose en uno de los asiendo que había frente al escritorio.
-
Para que, no va a cambiar nada, ella no puede hacer nada- contesto el mago.
-
Por su seguridad profesor- dijo Harry pero fue interrumpido por la voz de Snape.
Severus intento contrarrestar el argumento del joven mago, pero en ese momento escucho como alguien trataba de sumirse en el sofá para que no notaran su presencia.
-
Quien está allí- cuestiono el mago parándose justo atrás del sillón para ver que era Hermione la que trataba de pasar desapercibida.
-
Que haces aquí, que parte de reposo absoluto no entiendes- dijo el mago dedicándole una fría y severa mirada a la mujer cuyo vientre ya era muy notorio.
-
No podía dormir- contesto la mujer con el mismo tono frio con el que le hablo el mago,- así que vine a leer un poco-
-
Puede leer en la recamara, entienda que no puede andar paseándose como si nada, es peligroso que se levanté de la cama- volvió a decir el mago
- No, ya no es peligroso y si estuviera más al pendiente de su hijo supiera que el doctor me recomendó caminar y distraerme un poco, pero como me tienen prisionera en esta casa lo único que puedo hacer es venir a leer, pero hasta ese place se termino.- contesto la chica poniéndose de pie aventando bruscamente el libro sobre el sillón donde estaba sentada, dirigiéndose a la puerta para abandonar el lugar.
-
Hermione espera- dijo Severus haciendo que ella volteara a verlo, - se te olvida esto- y sujetando el libro de pastas guindas le extendió el brazo para aproximárselo, - y no eres prisionera de nadie solo que en tu estado es mejor-
-
Espero un hijo, tú hijo porque al parecer lo has olvidado, no me volví estúpida- contesto la chica arrebatando el libro, - sé que esconden algo relacionado con migo y el bebé, no puedo ni acercarme a las ventanas, se callan cuando me ven entrar a alguna habitación, ni siquiera me dejan ver los periódicos, tengo derecho a saber que pasa- decía Hermione casi gritando y golpeando débilmente el pecho de Snape con su libro.
-
Mire Granger no tengo tiempo para sus berrinches, así que regrese a la habitación y confórmese con saber que aquí está segura - contesto Snape sujetando el libro para evitar que la mujer siguiera golpeándolo.
-
Pero ya no me extraña últimamente no tienes tiempo para nada, en el tiempo que llevamos aquí a penas y te he visto, creo que ni tu hijo te importa- dijo Hermione y furiosa salió del estudio dejando a Severus parado en la puerta aún discutiendo con ella.
Ignorando las miradas de los hombres que presenciaron la discusión Snape, trato de retomar la conversación que tenían, pero su concentración estaba en las últimas palabras que le había dicho la joven bruja.
El sabía que Hermione tenía el derecho de saber lo que estaba pasando, pero la conocía a la perfección y estaba seguro que iba a querer hacer algo para detener a Bellatrix y eso no se lo iba a permitir, no podía arriesgarse a perderlos.
- Sera mejor que le lleve estos a Hermione- dijo Snape tomando el libro de pastas guindas que dejara sobre el escritorio, abandonando el estudio e ignorando completamente a Arthur y a los demás.
Cuando Snape abrió la puerta de la recamara que compartía con Hermione, la encontró acariciándose el vientre mientras le repetía a su hijo no nacido que su papá si lo quería y que la perdonará por enojarse y portarse de esa forma por con él.
-
Puedo pasar- pregunto el mago después de unos segundo de contemplarla en silencio.
-
También duermes aquí- contesto la bruja.
-
Solo te traía el libro, para que continúes leyendo-
-
A gracias déjalo allí- respondió la chica apuntando el buró junto a la cama, - y no te quito más tú tiempo-
-
Linda perdóname - dijo el mago acercándose a la mujer, quien estaba sentada en la cama, - como siempre tienes razón en todo, menos en decir que no me importas tú o nuestro hijo, pero no quiero que nada les pase y creía que si te enterabas de todo te podía hacerte daño-.
-
Soy consciente que no soy de gran ayuda, pero de todas formas vivo angustiada por no saber dónde estás, que haces o si te paso algo- contesto Hermione sujetando las manos de Snape, - se que todo lo que haces es por nosotros, si no me lo quieres contar está bien confío en ti- decía la bruja soltando una de las manos del mago para colocarla sobre su vientre al sentir una punzada.
-
Que pasa- cuestiono Snape al ver la expresión de dolor de la mujer.
-
Nada, que este hijo tuyo parece futbolista y el equipo completo, lleva todo el día moviéndose así- contestaba Hermione tomando la mano del mago para ponerla en el lugar donde había sentido el movimiento del bebé.
-
Princesa, pórtate bien se que deseas conocer a mamá tanto como nosotros queremos conocerte, pero la estas lastimando- dijo Snape muy cerca del abultado estómago de la bruja.
-
Te hizo caso, se dejó de mover- exclamó ella sorprendida.
-
Claro, mi princesa es obediente y le hace caso a papá-
-
Ho te tiene miedo, después de cómo nos gritaste-
-
No ella no me tienes miedo, verdad- volvió a hablar Snape y el vientre de Hermione dio un pequeño salto como si contestara a lo que el hombre le pregunto, - viste me respondió, es una niña muy inteligente-.
-
No tal vez se molestó porque le dices princesa, Molly y Narcisa aseguran que es niño- decía Hermione.
-
Estoy seguro que es niña y una hermosa como su madre- volvió a decir Snape acomodándose junto a Hermione para continuar hablándole al bebé.
Después de unos minutos, Snape fijo su mirada en los ojos cafés de Hermione y comenzó a contarle todo lo que estaba pasando.
Le hablo del asesinato de Kingsley y de cómo lo culpaban por ello, de los cadáveres de bebés y niños pequeños que encontraban todos los días.
También le dijo que las desapariciones de infantes cesaron cuando Bellatrix se enteró de su embarazo y de cómo ella planeaba apoderarse de su hijo.
Y después de que le narro con detalle los últimos enfrentamientos que habían tenido con los mortifagos, al seguir pistas falsas de la ubicación del Horrocrux, Severus esperaba la ola de preguntas de Hermione, pero ella solo dio una pequeña advertencia al mago.
-
Seguro que ya no me ocultas nada- cuestiono la bruja castaña.
-
Linda sabes de sobra que he perdido la capacidad para ocultarte algo- contesto el mago.
-
Si, por eso siento que hay algo que aún no me has dicho, y te aseguro que lo voy a averiguar- dijo Hermione viendo fijamente a los ojos negros de Severus.
-
Ya duérmete linda que es tarde- dijo Severus besando el vientre de Hermione y dándole otro beso en la boca.
A la mañana siguiente Hermione aun estaba molesta con todos por tratar de ocultarle las cosas y tratarla como a una tonta, pero a la vez estaba agradecida porque ellos se preocupaban tanto por ella y por su hijo, así que esa mañana solo se limitó a sentarse a la mesa en el mismo lugar que siempre a desayunar, más por la insistencia de Molly de su madre que por apetito.
Y al igual que siempre que ella entraba a una habitación la conversación de los presentes ceso bruscamente y trataron de fingir que hablaban de cualquier cosa menos de lo que estaba pasando fuera de las paredes de esa casa.
-
No finjan que están hablando de otra cosa, se lo que está pasando Severus me lo contó todo anoche o eso fue lo que intento hacer- dijo Hermione al ver lo nerviosos que se pusieron todos a su entrada.
-
Hija te dijo lo de...-
-Si ma, lo que esa loca planea hacer con mi hijo- interrumpió Hermione, - así que les voy a pedir que a partir de hoy no vuelvan a ocultarle nada, no hay nadie más interesado en acabar con ella y en el bienestar del bebé que yo y por esto, no quiero decir que voy a salir a tratar de enfrentarme a ella, pero sé que mi gran cerebro, como dice Severus, podrán ayudar en algo- dijo la castaña para después comenzar a comer del plato que le sirvió Molly.
Cuando el desayuno termino, Hermione insistiendo en que no podían seguir tratándola como a una moribunda, se ofreció a levantar la mesa y ordenar la cocina.
Harry interesado en saber cómo se sentía su amiga con respecto a todo lo que estaba pasando, le ofreció su ayuda al igual que Draco.
-
Solo hay una cosa que no me quedo claro de todo esto y aprovechando que Severus no está aquí, quiero que me digan la verdad- hablo la castaña después de un tiempo, rompiendo el silencio que había entre los tres, - que es eso del Tenebrelux-.
-
Bueno Hermione eso son solo tonterías que dice la gente sin saber- contexto Harry desviando la mirada penetrante de la bruja.
-
Si, lo mismo me dijo Severus y no quiso hablar de eso, y no pude hacerlo cambia de opinión, pero con ustedes, es diferente así que los escucho y no intenten mentirme que vi como discutían de eso anoche con Severus- decía Hermione en un tono de voz pausado y profundo, que les recordó mucho a los muchachos la forma de hablar de su ex maestro de pociones.
-
Que gran parte de la comunidad mágica cree que tu hijo es la encarnación del Tenebrelux, el más grande hechicero que existirá en la historia de la creación- contesto Draco tratando de que su tono de voz fuera lo más frío e indiferente.
-
No entiendo, por qué la gente piensa eso del bebé- volvió a cuestionar Hermione sentándose en una de las sillas de la mesa de la cocina.
-
Por una antigua profecía- contesto el rubio imitando la acción de la castaña frente a él.
-
Sin ofender, se que por su origen desconocen muchas cosas y creencias del mundo mágico- dijo el ex Mortífago dedicando una profunda mirada a la pareja frente a él.
-
Pero existe una profecía más antigua que la de Potter, incluso más antigua que el propio Merlín la cual asegura el nacimiento de un ser sumamente poderosa capaz de dominar todas las artes mágicas y manipular la magia y energía de la naturaleza, por siglos muchos han sido los magos que han buscado sin éxito el nacimiento de él, creyendo que con su llegada el equilibrio natural de las cosas regresaría, saldríamos del anonimato y podríamos hacernos del mundo como se supone que eran las cosas al principio de la creación, otros aseguran que su poder traerá el equilibrio, la paz y esperanza después de un gran periodo de obscuridad. En todo casa, ambas versiones representan un peligro para las diferentes partes que conforman este podrido mundo en que vivimos, incluso los muggles lo consideraron una amenaza por eso casaron a la comunidad mágica por 300 Años.
-
Pero si ha pasado tanto tiempo por qué asegurar ahora que mi bebe es ese mago- cuestiono la chica.
-
Porque al igual que con migo hay factores alrededor de ustedes que apoyan esta teoría- contesto Harry tomando una de las manos de su amiga en señal de apoyo.
Tan solo con posar sus ojos en los ojos grises de Draco, supo que la bruja preguntaba por esas coincidencias que marcaban el futuro de su hijo y tras aclararse la garganta comenzó a recitar la profecía.
-"De la unión de aquellos a los que señalaron como impuros, marcados por sangre y la muerte de su pasado, surgirá Tenebrelux, nacido de la contradicción de la luz y obscuridad con el poder de la naturaleza.
Su llegada teñida y anunciada con sangre terminará con el largo invierno de obscuridad y olvidó resurgiendo al equilibrio y al orden original de las cosas."-decís el joven rubio pero fue interrumpido por Hermione
-
Draco lamento decepcionarte, pero no encuentro la conexión entre tú historia y mi vida, así que opino que todo es una tontería- dijo Hermione y antes de que decidieran convencerla de que eso podría ser posible la castaña bruja se propuso a abandonar la cocina.
-
Lo que pienses al respecto es tu decisión, yo también pienso que son tonterías, solo ten en cuenta la marca de tu brazo izquierdo y las palabras en ella- dijo Harry deteniendo la partida de su amiga.
-
Eso es solo una coincidencia Harry, tu más que nadie sabe que las profecías se pueden manipular y fuera de esto no hay otra cosa que indique que lo que se dice sea verdad- contesto la castaña acariciándose la cicatriz con la palabra Sangre Sucia que le dejo Bellatrix.
-
Yo no pensaría así Grengar, alguna vez te ha dicho mi padrino como obtuvo la marca en su brazo- estas palabras dichas por Draco hicieron que la mente de Hermione comenzará a analizar y negar cada una de las palabras de esa profecía.
El resto del día la casa fue invadida por el silencio y la tranquilidad, a Hermione ese ambiente le parecía algo extraño e inusual, ya que siendo la residencias de los Weasley era casi imposible que existieran estos dos factores.
Pero la bruja atribuía este acelerada madures de los muchachos a la guerra, pues aunque la mayoría aún eran muy jóvenes ya habían sobrevivido a una, habían visto morir a muchos amigos y familiares, fueron alabados como héroes y señalados como criminales.
Quien no sería capaz de crecer en esas circunstancias, aunque todos se veían jóvenes aún, sus corazones tenía años de experiencia y sufrimiento, ella también lo vivió en carne propia, a sus casi 20 años debería estar estudiando, conociendo el mundo, cometiendo errores y aprendiendo de ellos, como siempre le decía su padre.
Pero en lugar de eso, estaba embarazada de un hombre que casi le doblaba la edad y no es que se arrepintiera de haberse enamorado de Snape, de llevar en su vientre a su hijo y de todo lo que ha vivido con él, solo que Hermione deseaba una vida tranquila y fácil donde pudiera disfrutar de su familia, de su hijo y de su esposo, porque aunque Severus no lo fuera oficialmente y todo el mundo le pusiera peros a su relación, lo que ella siente por él era mucho más grande y puro que una acta o un ritual.
Ella solo quería hacerlo y ser feliz, la vida les debía eso a los dos, pero más a él, y su hijo que culpa tenía él o ella de lo podrido que estaba el mundo, como era posible que aún sin haber nacido, ya estaba siendo juzgado, ya se esperaba mucho de él y ya tenía de maceados enemigos como para poder ser feliz.
-
Se puede saber que hace la futura mamá- dijo Snape al ver la figura de Hermione apoyada en una de las ventanas de la sala y después de comprobar que estaban solos.
-
Nada - contesto la bruja limpiándose las lágrimas de su cara.
-
Por qué estás llorando- pregunto Severus a acercándose a ella para abrazarla
-
Por nada,- respondió ella y se acomodo en los fuertes y protectores brazos de él, - tonterías, ya sabes uno se pone sentimental con el embarazo, solo necesito que me abrases-.
Aún rodeada por los brazos de mago, Hermione inhalo profundamente el aroma que emanaba el cuerpo de Severus para tomar valor y preguntarle sobre su obscuro pasado, ese que habían jurado enterrar en el olvido.
-
¿Como obtuviste la marca?- dijo Hermion acariciando el brazo izquierdo de Snape.
-
Creí que eso no te importaba - contestó el hombre soltando a la castaña y dando unos pasos hacia atrás para alejarse de ella.
-
Antes no, pero ahora es diferente- contesto ella tratando de acercarse al hombre.
-
Porque, -
-
Tuviste que asesinar a alguien, verdad- volvió a cuestionar la bruja, - quien fue -.
-
Era joven y estúpido Hermione, quería reconocimiento, aceptación y venganza por el sufrimiento de mi madre- contestó el mago dejándose caer en el sofá y llevándose las manos al cabello, - él nunca fue bueno con migo, pero era mi padre y toda la vida me voy a arrepentir de su muerte, no porque le tuviera cariño, si no porque me convirtió en el monstro que soy-
-
Tú no eres eso- dijo la chica sentándose junto él, toma entre sus manos el rostro de Severus para que la viera a los ojos.
-
Si lo soy y si quieres alejarte de mí lo entendería-.
-
Alejarme de ti, nunca, no podría moriría solo con intentarlo, perdoname no quise que recordarás tu antigua vida, solo que Harry y Draco me comentaron algo sobre el bebé y tenía que comprobar que lo que dicen es mentira-
-
Que fue lo que te dijeron esos alcornoques- cuestiono Snape levantándose bruscamente del sillón.
-
Lo de la profecía, porque no me lo dijiste- contesto ella.
-
Porque son tonterías alucinaciones de gente desequilibrada mentalmente, cuentos para niños que algunos creen que son verdad, pero escúchame bien nadie puede predecir el futuro, así que no vale la pena que te preocupes por eso- decía Snape en un tono de voz que Hermione sabía era de angustia y preocupación.
-
Pero y si todo es verdad que futuro le espera- volvió a insistir la bruja.
-
No, ya te dije que eso solo es un mito, no es la primera ocasión en que aseguran su llegada y te aseguro que no será la última, de hecho la última vez que proclamaron su nacimiento le costó al mundo la vida de 11 millones de personas y no dieron con él y ahora no será diferente, por la simple razón que eso es solo un cuento, ya han pasado demasiado tiempo desde que se anuncio su nacimiento y muchos magos han sido señalados como él, incluso se llego a pensar que el Señor Tenebroso era él- dijo el mago volviendo a abrazar a Hermione, - no tienes porque temer, nuestro hijo será un niño o niña norma quizá y tenga un gran cerebro y desespere a sus maestros pero no es ese ser del que todo el mundo está hablando- termino de decir el mago y beso la frente de Hermione.
-
Podría ser verdad- volvió a decir Hermione después de unos minutos en que se dejo abrazar por el hombre que amaba, - la profecía-.
-
No, cuantas veces tengo que repetirte que esa profecía es solo un cuento- contesto e mago alejando un poco a Hermione para verla a los ojos.
-
Como la Harry o la de Las Reliquias de la Muerte, porque ambas son reales, solo prométeme Severus que nunca permitieras que le pase algo a nuestro hijo que siempre lo vas a cuidar-.
-
Claro linda siempre estaré cuidándolos, nunca dudes de eso- contesto èl.