Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← INICIAR DE NUEVO · de

INICIAR DE NUEVO — capítulo 29

Después de varios días, las posibilidades de encontrar el último horrocrux volvieron a aparecer y las discusiones por quienes eran los que debían de ir en su búsqueda también se hicieron presentes durante cada conversación que tenía el grupo.

Fastidiado de la terquedad de los gryffindors, Draco decidió abstraerse de su entorno y solo se concentró en delinear con sus ojos cada línea del cuadro sobre la chimenea.

Hasta que el dibujo del fino medallón que lucía esa hermosa mujer de cabello negro, piel blanca; pequeños y marcados labios rosas y unos profundos, grandes y hermosos ojos azules; hizo que su memoria comenzará a buscar en sus recuerdos para ver donde había vista antes esa joya.

  • Señor, sabe de quién es la casa- pregunto Draco a Severus.

  • De Joseph - contesto Snape sin entender la pregunta de su ahijado.

  • Pero antes de él, recuerdo que el doctor menciono que los antiguos dueños murieron y que la casa llevaba años deshabitada- decía el rubio caminando hacia la chimenea con los ojos fijos en el retrato de la mujer.

  • Supongo que era de ella- dijo Giny señalando el mismo cuadro que observaba Draco.

Pero cuando iba a decir porque creía eso, el doctor Nazar entro en la sala y confirmo lo dicho por la pelirroja.

  • Si la casa era de ella, aunque la hábito muy poco tiempo -decía el anciano reflejando tristeza en sus ojos azules y sin poder terminar la frase.

  • Murió- dijo Draco, - era su hija verdad, doctor cómo pasó- cuestiono el joven por lo que se escuchó a su madre llamándole la atención.

  • Si- contestó el doctor y después de una pausa volvió a hablar,

  • Siempre fue una niña alegré, honesta, valiente y muy inteligente e ingeniosa, pero también ambiciosa, astuta y con una gran determinación,  fue seleccionada en Slytherin ahí fue donde escucho hablar por primera vez de él, lo que había hecho durante sus años de estudiante eran logros únicos, se obsesiono en conocerlo y lo conoció años después de terminar el colegio, al llegar de un viaje que Ain hizo por cuestiones de trabajo ella nos dio la noticia que se casaría con el mejor mago del mundo.

  • Mery se puso feliz con la noticia, yo en cambio dudaba, había algo en ese hombre que no me daba confianza, pero Ain se veía feliz, así que acepte ese matrimonio y lo preparativos iniciaron. Las cosas parecían normales solo que Ain ya no era la misma cada vez sonreía menos y en sus ojos ya no había ese brillo pareciera que tuviera miedo a algo o a alguien, trate de convencerla de que cancelara el matrimonio porque sabía que ese miedo que sentía era por él, pero ella no quiso, insistía que lo amaba y terminamos discutiendo, ese día ella se fue de la casa, se vino a vivir aquí ya no pudimos encontrar la propiedad hasta el día en que Ain murió, la encontré aquí al pie de la chimenea, no sé porque lo hizo y cómo pasó pero estoy seguro que fue él, su prometido quien la mato- termino de decir el doctor quitándose los lentes para limpiar las lágrimas que salían de sus ojos.

  • Doctor y el medallón- volvió a cuestionar Draco, - aún lo tenía cuando la encontró-.

  • No, fue lo único que nunca encontramos por eso estoy seguro que Tom la mató-.

Al escuchar el nombre del prometido de la hija del Doctor Nazar, todos los que escucharon la historia palidecieron al relacionar esa historia con el pasado de Voldemort.

  • Recuerda algo en específico de ese medallón- cuestiono Snape a su tío al comprender porque Draco insistía tanto en esa joya.

  • Pues era de oro blanco, con esmeraldas y dos serpientes entrelazadas formando el signo del infinito y tenía grabada una frase en latín que no recuerdo- contestó el mago, - sabes cuándo le regaló el medallón le dijo que no solo le entregaba un símbolo de su unión si no que también le entregaba parte de su... -

  • Alma- dijeron al mismo tiempo que el doctor Draco y Severus.

  • Padrino es el octavo horrocrux lo encontramos- dijo Draco con un tono entusiasta.

  • Claro por eso no lo vimos antes, nadie sabía que Voldemort estuvo a punto de casarse, ahora solo hay que averiguar dónde podrá estar- dijo Arthur.

  • Lo tiene ella- volvió a decir el rubio haciendo alucino a Bellatrix, - por eso desde que llegamos sentía que la joya del retrato la había visto en otra parte-.

Finalmente sabían que objeto era el Horrocrux, también sabían donde localizarlo y como acabar con él, el único problema que tenían era que Bellatrix traía con sigo a todas partes la fracción del alma de su amo y eso significaba alertar a la bruja y poner en peligro la vida de Hermione y de su hijo no nacido.

Por lo que tenían que planear muy bien la forma de destruirlo el Horrocrux y al mismo tiempo terminar definitivamente con esa desquiciada bruja.

Llegado el medio día y después de mucho discutir sin llegar a nada, Arthur Weasley sugirió dejar la conversación sobre el Horrocrux, para después ya que la concentración se había agotado y el fastidió  era  notoria en cada una de las nuevas ideas que daban para detener a Bellatrix.

Respaldando la propuesta del patriarca Weasley, uno a uno de los miembros fue abandonando la sala donde habían estado planeando una estrategia para enfrentarse a los mortifagos, para ocupar su tiempo en otras actividades.

Mientras Molly y las demás mujeres preparaban la comida, los chicos se entretenían viendo a Draco y a Ron jugar ajedrez magico, Giny y las demás chicas jugaban y reían con las gracias de Teddy.

Hermione pidió a Severus que la acompañará al estudio de la casa para poder estar un tiempo tranquilos y a solas lejos de los ojos curiosos de los demás.

  • Puedes creerlo, yo aún estoy en shock- decía Hermione mientras subir los pies al sillón donde estaba sentada junto con Severus, - y nosotros que siempre creímos que Voldemort era un ser sin sentimientos- continuaba diciendo la chica.

  • La verdad dudo que estuviera enamorado- contesto Snape rodeado a Hermione con uno de sus brazos permitiendo que ella se acomodara mejor, mientras que con la otra mano sujetaba el libro que Hermione había insistido en que le leyera.

  • Porque, si hasta se iba a casar-

  • Granger- desde que se diera a conocer su relación, Snape solo la llamaba por su apellido cuando discutían o cuando Hermione hacía notar su ingenuidad, -los matrimonios no siempre son por amor-

-  Y según tú, cuál sería la motivación para que él pensará en casarse- cuestiono Hermione.

  • No sé, posición social, dinero, poder, cualquier cosa puedo haber motivado al Señor Tenebroso, pero dudo que fuera amor o no la hubiera asesinado, cuando uno ama a alguien lo único que importa es la felicidad y el bienestar de esa otra persona y se es capaz de hacer cualquier cosa para conseguirlo- contesto Snape  abrazando a la joven.

Hermione se quedó callada analizando las palabras que había dicho Severus y después de unos minutos volvió a interrumpir la lectura de él,- Como tú verdad, todavía piensas en ella-

  • En quien - pregunto Snape al no entender lo que decía la joven.

  • En la mamá de Harry- contesto ella, - dijiste que cuando uno ama a alguien es capaz de todo por esa persona, y tu se que todo lo que hiciste fue por ella - decía Hermione con voz triste.

  • Si es verdad y aun hay momentos en que pienso en ella- contesto él, ayudando a Hermione a enderezarse, - pero no es lo que piensas, me acuerdo de Lili cada que veo a Potter, pienso en todo lo que provoqué, por mi culpa murió y Harry creció huérfano- .

  • No fue tu culpa, tú no la mataste- contesto la bruja.

  • Yo fui el que le dijo al Señor Tenebroso de la profecía-.

  • Pero tú no sabías que  Voldemort- decía Hermione pero fue interrumpido por Snape.

  • Y cuando lo supe, en lugar de enfrentar al Señor Tenebroso le di la responsabilidad a otros de hacer algo que debí haber hecho yo. Yo era el que está cerca de él, el que podía detenerlo y evitar todo lo que paso y no lo hice-.

  • No fue tu culpa- dijo ella viendo fijamente a los ojos negros de Snape, - y todavía la amas- .

  • A Evans, no siempre le tendré cariño a su  recuerdo pero no la amo, hace tiempo que deje de hacerlo- contesto Snape desviando la mirada de Hermione como si lo que le dijera fuera una mentira.

  • Si tú dices- respondió Hermione levantándose con la intención de irse, claramente molesta, pero Snape la sujeto de la mano para determinarla.

  • Que paso, no crees lo que te digo, me vas a decir que estás molesta por un recuerdo-.

  • No tengo por qué dudar de lo que dices- contesto ella, pero su molestia y los absurdos celos por un fantasma del pasado decían lo contrario.

  • Te voy a mostrar algo, no lo debería de hacer porque debes confiar en mí- decía Snape jalando a Hermione para sentarla en sus piernas, - pero será para que tú cabecita deje pensar en  tonterías-

Y tras darle un tierno beso a la bruja Severus invoco su patronus, sorprendiendo a la castaña, pues este ya no era la cierva que todo el mundo mágico conocía y que representaba a la mujer que por muchos años amo.

  • Cambio, es es...-

  • Eres tú- contesto el mago.

  • Yo también te amo- dijo Hermione besando nuevamente los labios de Snape, mientras la imagen de un cachorro de león hembra flotaba por todo el estudio hasta desvanecerse.

Después de cortar el beso, Hermione dejó escapar una pequeña risa.

  • Puedo saber que te causo gracia-pregunto el mago.

  • Que tú patronus es aún más tierno que antes y muy gryffindors- contesto la bruja.

  • Porque tú eres tierna, cuando no estás enojada o haciendo berrinches- señaló el mago, ganándose un pequeño golpe en el hombro.

Tomando su varita de las manos de Severus, ya que ellos seguían compartiéndola  sin ningún problema, pese a que los muchachos le habían conseguido nuevas varitas para ellos.

  • El mío también cambio- dijo Hermione, tras invocar su patronus mostrando la imagen de un pájaro traslúcido.

  • Un cuervo- dijo Snape al distinguir el ave que también recorría el estudio.

  • Si, tú, siempre fuiste tú aunque lo negara y jurara odiarte, siempre te he amado, prométeme que nunca nos vas a dejar,- decía la chica recargando su cabeza en el hombro de Snape, colocando su mano y la de el sobre su abultado abdomen.

  • Siempre linda, voy a estar con ustedes.- contesto él fundiéndose nuevamente en un beso que demostraba todo lo que el mago sentía por ella.

-  Quiero enseñarte algo- dijo Severus a Hermione, quitándosela de encima para ir a abrir la amplia ventana del estudio.

  • Que haces - dijo ella al ver como Snape salía por la ventana y desde afuera le hacía señas para que lo acompañara.

  • Vamos, yo te ayudo, que quiero que veas algo, pero para eso tenemos que irnos de aquí- dijo él al ver la expresión de negativa de la bruja.

  • Y porque no salimos por la puerta como las personas normales y les avisamos a todos que vamos a salir - contesto ella apoyándose en el filo inferior de la ventana que solo tenía 70 centímetros de altura.

  • Vamos Grengar, me va a decir a mí que es la primera vez que se escapa de algún lugar- dijo el cruzándose de brazos y dirigiéndole una de sus características miradas de ironía.

  • No, pero antes no tenía una panza de casi siete meses de embarazo- contesto ella también cruzando los brazos y dándole la espalda a Snape.

  • Si lo sé, anda que yo te ayudo- dijo el mago poniendo un brazo a la altura de las rodillas de ella y otro por abajo de su brazo para cargarla.

  • Tobías Severus Snape, bájame ahora mismo- decía Hermione forcejeando entre los brazos de el mago, - estás loco o que pretendes con esto-

  • Ya cállese Grengar, y mejor sujetarse bien-

  • No, ni se te ocurra, sabes que desteto-  decía ella cuando ambos salieron volando en forma de bruma negra.

  • Volar -terminó Hermione la frase cuando aterrizaron en el portón de una casa.

  • Qué hacemos aquí- cuestiono ella, al percatarse del lugar en donde aterrizaron.

  • Pues nunca entregaste las llaves- contestó él colocando cuidadosamente a Hermione en el suelo y dando unos cuantos pasos, - ven- volvió a decir él y extendió una de sus manos para tomar la de ella y recorrer juntos el pequeño camino que finalizaba en una casa de dos pisos de color arena con amplias ventanas pintadas de blanco por donde entraba la luz.

  • Tengo algo que confesarte- dijo él deteniéndose​ frente a la puerta blanca de dos hojas y hermosos vitrales, - no todas las veces que abandonaba la casa de Joseph era para ir a casar mortifagos, algunas veces venía aquí  y bueno espero que te guste- término de decir y abrió la puerta cediendo el pasos la mujer junto a él.

Cuando Hermione dio los primeros pasos al interior de la misma casa que unos meses antes ella le mostrará a Severus, no pudo ocultar su asombro y gusto al verla tan diferente.

Ahora era ella quien arrastraba a Snape por cada rincón de la casa, de pisos de madera y paredes de color nuez con molduras y pequeños detalles en un tono más claro y muebles, todos nuevos aún envueltos en plástico para que no se maltratan y que combinaban perfectamente con la decoración del lugar.

  • Es perfecta, tal y como la imagine, me encanta- decía Hermione abriendo la puerta del estudio, que al igual que en la vieja casa de Severus estaba abarrotado de libros.

  • Y todavía no has visto lo mejor- dijo Severus y tomando nuevamente la mano de Hermione, subió las escaleras y camino atreves del pasillo franqueado por puertas hasta llegar a la habitación del fondo.

  • Profesor Snape, me gustaría saber cuáles son su intenciones para traerme aquí- dijo Hermione en un tono pícaro.

  • No las que se imagina, señorita Grengar- contestó él abriendo la puerta, - hice algunas restructuraciones en el orden de las recamaras, pero creo que está es digna de la realeza, o tu qué opinas -.

Cubriéndose la boca para no gritar de la emisión, Hermione camino al interior de la recamara pintada de gris con anchas franjas blancas en una pared y se detuvo hasta llegar al centro de la misma, donde solo era necesario girar un poco para apreciar la hermosa cuna de madera, la cajonera y el cambiador de bebé que estaban llenos de ropita y cosas que un recién nacido necesita.

En el otro extremo de la habitación sobre una alfombra circular había un sillón de una plaza cerca de una lámpara de pedestal y un librero lleno de pequeños libros con cuentos y muñecos de peluche.

En una de las esquinas Hermione pudo apreciar un baúl similar al que ella usaba para el colegio, pero este estaba lleno de juguetes y junto a ese enorme ventanal de puertas corredizas que daba vista al logo estaba una mecedora de madera café con finos detalles tallados y que estaba dirigida hacia la hermosa vista.

  • Puedes cambiar lo que no te guste, como aún no sabemos qué va a ser, aunque yo estoy seguro que es niña, la decoración es imparcial- decía Snape señalando las cortinas y demás objetos que daban un poco de color a la recamara.

  • Es, es, no sé qué decir, me encanta - contestó Hermione lanzándose a los brazos del mago para besarlo.

  • Mira esto- dijo él separándose de ella para ir a la cuna dónde saco nuevamente la varita y apunto a unos osos de felpa para transfigurarlos en una tierna serpiente y un león cachorro

  • Será un territorio neutral hasta que ella decida- decía él mientras la bruja se acercaba a la cuna, - recuerdas lo que te dije la última vez que estuvimos aquí-.

  • Cuando intentaste convencerme para que me alejara de ti, mandándome a estudiar a la universidad- contesto ella.

  • Eso no, lo otro- dijo Severus parándose atrás de Hermione.

  • A, que si después de un tiempo seguía insistiendo en que te quería tendríamos el paquete completo- contestó ella.

  • Exacto y sabes linda, cásate con migo- dijo Severus en el oído a Hermione rodeándola con su brazos para tomar y abrirla pequeña caja negra que había debajo de los dos peluches que representaban sus casa en Hogwarts.

  • Estás hablando en serio- contestó ella tomando la caja con el anillo de las manos de Snape y volteándose bruscamente para quedar de frente a él.

  • No era la respuesta que esperaba, pero sí, estoy hablando muy enserio- contestó el mago, - y bueno que dices quieres casarte con migo.-

  • Sí, sí, claro que quiero casarme con tigo- contestó ella poniéndose de puntillas para rodear con sus brazos el cuello de Snape y acercarlo a ella para besarlo, - Solo una condición-.

  • Cuál- pregunto él.

  • Que nos casemos hoy mismo- contestó ella.

  • Ahora, estás segura linda- volvió a preguntar Severus viéndola fijamente a los ojos, a lo que ella respondió que si con un movimiento de cabeza. -No quieres a tu madre, tus amigos, la fiesta y todo lo demás-

  • No, solo te necesito a ti y a nuestro hijo, aunque no me dicen nada, se que todos están en contra de nuestra relación y mamá, ella comprenderá y con todo lo que está pasando no quiero esperar más tiempo, quiero ser tu esposa y cuando el bebé nazca quiero que vivamos aquí, lejos de la magia, de todos ellos y de sus ideas, solo nosotros- contestó ella.

  • Si eso es lo que quieres, está bien eso aremos-.

  • Si es lo que quiero- dijo ella y volvió a besar la boca del mago.

  • Bueno entonces vamos- dijo él.

  • A donde- cuestiono Hermione.

  • Al registro civil, no acaba de decirme que quiere que nos casemos ahora mismo o ya se arrepintió futura señora Snape- dijo el mago.

  • Claro que no, nunca me arrepentiré de amarte como te amo- contesto ella  y salieron de la casa con dirección al pueblo.

Mientras la pareja terminaban los trámites para unir definitivamente sus vidas, Harry alarmaba a su novia, a su meor amigo y a Draco porque no encontraba por ningún lugar a Hermione.

  • Tampoco está en su recamara  o en cualquier otra- decía Giny entrando a la sala.

  • Ni en el estudio - que le vamos a decir a Snape cuando pregunté por ella, peor aún a mamá- decía también Ron alarmado por no encontrarla al escuchar el grito de Molly que los llamaba para cenar, - y si la llevaron del estudio, Harry la ventana estaba abierta-

Preocupados y sumamente nerviosos los jóvenes entraron al comedor y se sentaron en el mismo lugar donde generalmente lo hacían sin decir una palabra.

  • Giny no le dijiste a Hermione que viniera a cenar - cuestiono Molly mientras pasaba los platos con comida.

  • Está dormida - se adelantos a contestar Draco, - y mi padrino está encerrado en el laboratorio, ya comerán cuando tengan hambre- dijo el rubio adelantándose a la siguiente pregunta de la matriarca Weasley.

Después de esta breve intervención del rubio en la conversación de los gryffindors, Draco no volvió a hablar en toda la comida hasta que Harry lo cuestiono sobre el paradero de su amiga.

  • Porque dijiste eso de Hermione, sabes que ella no está en su recamara- dijo Harry.

  • Y Snape, tampoco está en el laboratorio- contestó Draco, - deja la paranoia, piensa Potter ellos están juntos y no quiero pensar el porqué salieron sin avisarle a nadie, creo que tu y la menor de los Weasley no son los únicos que se escabulle de la casa para estar solos- dijo Draco palmeando el hombro de Harry y haciendo especial énfasis en la palabra solos, lo cual dejo sin argumento alguno a Harry.

El resto de la noche transcurría de forma normal hasta que Clarise empezó a preguntar por su hija, ya que había ido a despertarla para que comiera algo, pero no encontró a nadie en la recamara y la casa donde vivían tampoco era tan grande como para no toparse con Hermione en todo el día.

  • Ustedes saben dónde está- pregunto Molly a los tres chicos que estaban en la sala al escuchar que Clarise negaba que su hija estuviera en su recamara.

  • Quizás en el estudio, ya ves que le encanta leer- contestó Giny.

  • No ya me fijé ahí- dijo la mamá de Hermione.

  • En el laboratorio- volvió a decir la pelirroja y Clarise volvió a negar con la cabeza.

  • Que pasa, donde esta Hermione- cuestiono Molly posando su mirada en cada uno de ellos hasta llegar con Ron.

  • No sabemos, no la hemos visto desde medio día, al parecer desapareció del estudio- dijo Ron rápidamente al sentir la mirada de su madre.

  • Y porque no dijeron antes, que tal si entraron a la casa y se la llevaron- decía Molly angustiada y comenzando a despertar a gritos a todos los de la casa.

  • Que pasa Molly, porque nos despiertas de esta forma- cuestiono Arthur Weasley bajando la escalera con la pijama puesta.

  • Querido Hermione desapareció, desde el medio día nadie la ha visto y estos tres imprudentes no dijeron nada- contestó Molly acercándose a su esposo.

  • Eso es verdad- cuestiono Arthur y los tres chicos afirmaron con la cabeza - y Severus lo sabe, donde esta él- volvió a cuestionar el pelirrojo mayor.

  • Para esto me  hicieron levantarme,- dijo Draco parado en la escalera, - Snape tampoco está en la casa, por lo que concluyó que ellos están juntos a salvó y felices, donde no sé y ni me importa así que compromiso, yo volveré a intentar dormir- finalizó de decir el rubio y girando sobre sus talones comenzó a subir de nuevo la escaleras.

A pesar de la lógica en los argumentos dados por Malfroy y conociendo perfectamente las habilidades en defensa de Snape, los miembros de la Orden permanecieron despiertos, o eso intentaban algunos, toda la noche pensando en todas las posibilidades existentes sobre la desaparición de la pareja.

Cerca de las siete de la mañana el rechinar de la puerta de entrada y las dos siluetas que entraban alertaron a todas las personas que aún permanecían despiertas a esa hora.

  • Crees que se hayan dado cuenta- cuestiono Hermione a su ahora esposo.

  • De nuestra ausencia, supongo tendrían que ser muy distraídos para no notarlo, solo espero señora Snape que con lo arrebatados que son sus amigos no hayan iniciado la tercera guerra mágica por eso- contestó el mago.

  • No seas exagerado, de seguro aún estar dormido- dijo la castaña besando a Severus.

  • Se puede saber dónde demonios andaban, porque se fueron sin avisar- dijo Molly espantando a la pareja que no se había percatado que toda la casa estaba esperándolos despiertos.

-  Disculpa, no te confundas Molly yo no soy uno de tus retardados hijos para que me exigas explicación, y de una vez te aclaro nunca he dado razón alguna de lo que hago y no voy a empezar ahora contigo, estamos de acuerdo- contestó el mago de forma pausada y enérgica.

  • Amor tranquilo ellos solo estaba preocupados por nosotros- intervino Hermione antes que iniciará una discusión,

 - Lo sentimos mucho no queríamos angustiarnos, solo quería salir un momento a despejarme, Severus me acompaño y senos fue el tiempo, pero no nos pasó nada, estamos bien y gracias por angustiarse por nosotros- dijo Hermione dándole una pequeña sonrisa nerviosa a todos los que la miraban de forma acusadora.

  • Tal vez a Molly no le diga porque desaparecieron, pero a mí sí me lo vas a tener que decir jovencita- dijo Clarise levantándose del sillón donde estuvo todo la noche, mientras caminaba hacia su hija.

 - Que era eso tan importante que tenían que hacer que no podían avisarnos- le dijo Harry a Hermione en un tono de reproche.

  • Casarnos conformes- contestó Hermione algo alterada, -ayer fuimos a Londres muggles y nos casamos, cuando nos percatamos de la hora ya era muy tarde por lo que decidimos pasar la noche allá, en verdad lo menos que deseábamos era preocuparlos- dijo la castaña bruja regulando el volumen de su voz.

  • Te casaste y porque no me dijiste hija- decía Clarise casi a punto de llorar.

  • Lo ciento mamá, se que debí decirte pero todo fue tan rápido que no lo pensé- contestó Hermione acortando la distancia entre ella y su madre.

  • Eres mayor de edad y sabes lo que haces, no me queda más que felicitarte, aunque me hubiera gustado estar ahí- dejo Clarise y abrazo fuertemente a su hija y después dio un abrazo igual a Severus.

Ante la noticia dada por Hermione todos los presentes se quedaron en completo silencio por algunos minutos.

  • Valla te casaste, es es guaa es increíble que tu y Snape, pero si tú lo decidiste pues muchas felicidades- dijo Ron abrazando también a su amiga sorprendiéndola con su reacción pues Hermione aun recordaba las feas palabras que le había dicho el pelirrojo cuando se enteró de su relación con Severus.

  • Profesor- volvió a hablar el pelirrojo pero ahora dirigiéndose a su ex maestro de pociones, - estaba equivocado con respecto a ustedes, en verdad quiere a Hermione y solo me queda desearles que sean muy felices juntos- dijo Ron pero a diferencia de el abrazo que le dio a su amiga con Snape la felicitaciones se limitaron a un simple apretón de manos.

Al igual que Ron, todos los demás se acercaban a la bruja para abrazarla y felicitarla por su reciente matrimonio, en cuanto a Severus las felicitaciones solo eran verbales o con un liguero saludo de manos, excepto por los Malfroy y Harry quienes extendiendo sus felicitaciones de una manera muy efusiva.

En cuanto a Molly, una vez que se le pasará la angustia por la ausencia de la pareja y la sorpresa por la noticia, comenzó a dar instrucciones a todos mientras planeaba mentalmente todo lo que iba a hacer para festejar el matrimonio de Hermione y Snape, pues según ella una boda sin fiesta no era una boda

Y pese a las negativas de Hermione por tener una fiesta de bodas, Molly seguía insistiendo en tener al menos una comida digna de tan importante momento.

  • Cariño, una no se casa todo los días, este es un momento importante y tienes que recordarlo toda tu vida, así que ve y ponte bonita que yo me encargo de todo- decía Molly empujando a la castaña bruja fuera de la cocina, - anda y no insistas que apenas y tengo tiempo para preparar todo, espero que Arthur y los muchachos encuentre lo que les encargué-.

Resignada a tener su improvisada fiesta de bodas, Hermione apenas estaba intentando recostarse en la cama junto a Severus, pues debido a su avanzado estado de gestación las apariciones y en general cualquier actividad la agotaban mucho, cuando el cuarto fue invadido por dos remolinos uno rubio y el otro pelirrojo quienes mandaron al baño a la castaña y sacarán de la habitación a Snape argumentando que él no podía ver a la novia hasta la boda.

  • Aunque, ya se casaron y es más que obvio que consumaron el matrimonio, de todas formas no debe  ver a la novia mientras la arreglamos y usted también debería ir a arreglarse - decía Luna parada junto a la puerta para que no se cerrará mientras con la otra mano empujaba al mago para que saliera rápido de la habitación.

  • Señorita Lovegood, cuidado con lo que dice, el que vivamos en la misma casa no le da derecho - decía Snape pero fue interrumpido por su ahijado.

  • No te preocupes Luna yo me encargo de él- dijo Draco aproximándose al mago que debido a su autocontrol no había estallado en contra de las dos jóvenes.

  • No me toques Draco, realmente esta casa es de locos- volvía a decir el ex Mortífago avanzando entre los dos con dirección al laboratorio bajo la escalera, donde ya lo esperaba el retrato de Álbus Dumbledore con una amplia sonrisa, que el mago nunca le vio en vida,  para felicitarlo por no haber dejado escapar la felicidad esta vez.

Mientras en la cocina Molly y Fleur, quien resultó ser muy buena para las artes culinarias preparaban el banquete y Gabrielle decoraba el pastel, el resto de los Weasley arreglaban el jardín de la casa conforme el gusto y refinamiento de Narcisa, Harry y Draco intentaban sacar del laboratorio a Snape, pues casi estaba todo listo y él ni siquiera les contestaba.

En la recamara de Hermione, Giny hacia los últimos ajustes al elegante vestido que habían tomado prestado de las cosas que encontraron cuando llegaron a la casa, para que Hermione estuviera cómoda, ya que su abultado  vientre, aunque era una bendición no era conveniente para un vestido de novia y menos cuando este era improvisado.

Luna trataba visiblemente frustrada de acomodar el cabello rebelde de la castaña, después de terminar de maquillar la un poco, pero la presencia de Clarise indicando que ella terminaba de preparar a Hermione, rescato de caótica tarea a la rubia bruja quien jalaba a su amiga pelirroja fuera de la habita para dejar a madre e hija solas.

  • Perdóname por decepcionarte de esta forma y por todo lo que te he provocado- dijo Hermione viendo el reflejo de su madre en el espejo peinándola igual que cuando era niña.

  • No tengo nada que perdonarte cariño y tu  nunca podrías decepcionarme- contestó Clarise dibujando una sonrisa en su rostro y tratando de ocultar las lágrimas que nublaban su vista.

  • Claro que sí mamá, los aleje de mi, por mi culpa murió papá y sé que tú y él querían algo más para mi vida que esto- respondió Hermione con la voz entrecortada debido a las ganas de llorar que la invadieron y acariciándose el vientre.

  • Nosotros solo queríamos que fueras feliz, nunca pedimos que vivieras para complacernos, te educamos con amor y te preparamos para que enfrentarás la vida lo mejor posible, para que todo lo que hicieras fuera con el corazón, siempre hemos estado orgullosos de ti, se que tu vida nunca ha sido fácil, siempre fuiste diferente pero eso te hace aún más fuerte y especial, sabes cariño  cuando estuve en ese sótano solo le pedía a Dios que me diera la oportunidad de volverte a ver aunque fuera un momento, y me lo concedió, no hay momento más orgulloso para una madre que aquel en donde ve que a pesar de sus errores, sus dudas, sus temores y todos sus fracasos sus hijos son felices y estoy segura cariño que hoy tu eres feliz y eso es todo lo que pido de ti- contestó Clarise sentándose en la cama haciendo que Hermione​ girará un poco en el banco donde estaba sentada para quedar de frente a su madre.

  • Gracias mamá- contestó Hermione ya sin poder controlar las lágrimas en su ojos.

  • No se te ocurra llorar- dijo Clarise volviendo a peinar el cabello de Hermione -o arruinaran el trabajo de Luna, quien lo diría que ibas a terminar casada con tu odioso maestro, ya decía yo que tanto hablar de él durante las vacaciones era extraño, aunque es algo mayor que tu, elegiste bien y según se ustedes los magos viven muchos años, así que bajo esa lógica Tobías es parcialmente joven- continuaba diciendo Clarise en un tono más relajado para hacer que su hija dejara de llorar.

  • Mamá que cosas dices- contestaba Hermione al escuchar todas las cosas que le decía su madre, algunas un poco íntimas para hablarlo con ella.

Después de que Draco y Harry estuvieran un largo tiempo insistiendo en abrir la puerta del laboratorio, con cuánto hechizos se les ocurría sin tener éxito, Severus la abrió y fingiendo que no había escuchado a los jóvenes que lo estaban buscando lo observó fríamente.

  • No sabía qué hora eran porteros- dijo Snape al ver a los dos jóvenes parados una a cada lado de la puerta, - está bien iré a prepararme, para ver si a si dejo de escuchar sus molestas e irritantes voces- volvió a decir el mago tomando dirección hacia la habitación que compartía con su ahora esposa.

  • Usted no puede entrar a esa habitación- dijo Harry al ver la dirección que tomaban los pasos de Snape.

  • Le recuerdo Potter que esa es mi recamara- contestó el mago sin detener su camino.

  • Si padrino- dijo Draco impidiendo el paso del mago,

  • pero las chicas aún no acaban con ella, tus cosas están en nuestra habitación, al menos por esta vez hagamos las cosas como se debe, o bueno al menos intentémoslo - continuaba hablando el rubio empujando a Snape para que subiera ala recamara que compartía con Harry y Ron.

Sin decir una palabra Snape subió las escaleras y camino hasta llegar al cuarto de ese par, quienes lo iban escoltando como si fueran guardias de Azkaban, y antes que los  dos jóvenes entrarán a la habitación Severus cerró fuertemente la puerta  y coloco el mismo hechizo con el que había sellado la puerta del laboratorio.

Al recorrer con su vista la habitación se percató que en una de las camas estaba el traje gris que le compro Hermione, la última vez que viajo a Londres con su madre y que debido al atentado que sufrieron y todo lo sucedido en los últimos meses no había estrenado, también estaban los zapatos, el cinto, la corbata y las herramientas muggles para afeitarse a las que Severus se acostumbro durante el tiempo en Camborne.

Después de unos minutos que le tomo a Snape aceptar que no podía seguir negándose a participar en el circo que habían armado todos con la noticia de su matrimonio con Hermione, o terminaría lastimándola a ella porque él sabía que aunque lo negara  su ahora esposa siempre quiso el teatro de la boda, se lo había dicho  entre bromas una noche en  donde él fue nuevamente víctima del insomnio  y ella se negó a dormir solo por acompañarlo.

Así que inhalo profundamente por última vez y borró la tonta sonrisa  que aparecía en su rostro cada vez que recordaba a Hermione, colocando en su lugar la misma expresión fría de siempre y retiro el conjuro de la puerta, pero esta vez no encontró a nadie.

Bajo las escaleras y no vio rastro de vida en ninguna de la habitaciones donde se asomó, hasta que escucho un gran escándalo provenientes del jardín de atrás de la casa.

Apenas y el mago había atravesado el umbral de la puerta que dirigía al jardín cuando Narcisa Malfoy, lo detuvo para darle un pequeñísimo arreglo a la perfecta corbata de Snape mientras contestaba todas las preguntas del mago.

  • Todo esto Severus es tu boda, si ya todos sabemos que se casaron por ese tonto e insignificante documento muggles, a los cuales te estás asiendo muy afín últimamente amigo- decía Narcisa haciéndole señas a un hombre para que se acercara a ellos,

  • Todo empezó como una pequeña comida pero entrados en detalles pues resultó en esto, siempre te dije que cuando encontrarás a la mujer que soportará tu carácter del demonio yo organizaba la boda y por fin la encontraste, y sabes de sobra que para este tipo de eventos tengo un toque especial, no Severus, por favor no exagere además no voy a permitir que tu hijo, al cual quiero como a un sobrino nazca fuera de los estatutos mágicos adecuados según lo marca la sociedad, imagínate que nazca fuera del matrimonio que van a decir la gente de él, no eso es inaudito-

  • Lamentablemente ya hablan de el, y poco tiene que ver el estado civil de sus padres- contestó Snape retirando las manos de Narcisa de su corbata,

  • Tu siempre tan simpático-  respondió la mujer - pero compórtate está vez, te presento a Nicolás, el será el encargado de la boda, despreocúpate es recomendado de Dumbledore, así que es de confianza y el señor Weasley ya fue por ella en cuanto salga empezamos- contestaba Narcisa a las preguntas no verbales que hacía Severus.

  • Es un placer- dijo Snape saludando al hombre, - y deja de leerme la mente, sabes que solo te provocara dolor de cabeza volvió a decir el mago dirigiéndose a la mujer junto a él.

  • Debo de aprovechar cuando tienes la guardia abajo, pero ya pudiste tú maldita barrera, pero algún día la voy a vencer - contestaba la viuda de Malfroy mientras indicaba a su amigo el sitio en donde se llevaría acabó la ceremonia.

Del otro lado de la puerta un hombre algo maduro y de cabello rojo, esperaba paciente a que la hermosa mujer castaña de ojos cafés y preciosa sonrisa acomodara los pliegues que formaba la falda del vestido blanco que lucía perfectamente bien en ella y revisara por décima vez su imagen en el cristal de la ventana como únicos recursos para calmar los nervios que sentía.

  • Te vez precioso, y no hay porque estar nervioso- dijo Arthur Weasley, sujetando suavemente la cara de Hermione.

  • Lo siento, se que después de todo el que sienta nervios o miedo es algo ridículo, pero no lo puedo evitar- contestó la chica.

  • No Hermione, no tiene nada de ridículo que te sientas así, todo va a salir bien, -dijó Arthur tomando el brazo de Hermione y abriendo la puerta.

  • Se que no soy tu padre, pero te quiero como a una hija y es un honor ser yo quien te lleve a lado del Hombre al que amas- volvía a decir el patriarca Weasly mientras caminaba del brazo de la bruja al pequeño entarimado que habían colocado en el centro del jardín donde ya está Severus y el hombre que los iba a casar, - y nunca dudes que te defenderé como a uno de mis hijos, así que si Snape algún día llega hacerte daño ten la confianza de decírmelo, que yo lo matare con mis propias manos- continuaba hablando el pelirrojo mayor provocando que la sonrisa de Hermione fuera aun más grande y desapareciera por completo sus nervios.

Durante ese pequeño recorrido que realizó del brazo de Arthur Weasley hasta llegar al lugar donde estaba Severus, Hermione pudo observar pese a sus nervios lo hermoso que se veía el jardín con esa mezcla de colores, como brotaban las flores formando un pequeño camino con cada pasa que daba y vio también el rostro de las personas que esperaban paciente la ceremonia.

Y comprobó que estaba equivocada, realmente sus amigos, su familia estaban felices por ella y no solo aceptaban su relación, sino que la apoyaban y bendecían demostrándole una vez más que la vida puede cambiar y que quizás el mundo en el que le toque vivir a su hijo no sea tan malo como ella pensaba.

A diferencia de ella, Severus no pudo percibir nada de lo que pasaba a su alrededor, ya que desde el momento en la vio bajo el umbral de la puerta, acomodándose la falda del vestido para no trompearse al caminar y hacer ese gesto de fastidió tan suyo mientras colocaba tras su oreja ese rizo rebelde que siempre se negaba a permanecer sujeto con el resto de su cabello, su vista y toda su concentración se centró solo en ella.

Eliminando  todo a su alrededor pues aún viéndola, tocándola y sabiendo la suya no podía creer que lo que estaba viviendo fuera verdad, que realmente le estuviera pasando, que pese a todo lo que había hecho la vida le recompensaba con ella.

Y sin darse cuenta su rostro dejó ver una sonrisa muy diferente a las que mostraba cuando castigaba o regañaba a alguien, está era de felicidad, de alegría, de amor y solo dos personas conocían esta expresión del hombre, una de ellas se había alejado de él incapaz de perdonarle y la otra, a la que realmente trato mal, caminaba hacia él devolviéndole esa expresión de felicidad, demostrándole que el perdón existe, y que el amor puede cambiarnos la vida.

Al llegar Hermione hasta donde estaba Severus ambos se dejaron perder en los ojos del otro y mientras repetían automáticamente  cada una de las palabras que dictaba el mago encargado de la ceremonia, la pareja se decía con los ojos  todo el amor que realmente sentían el uno por el otro y que no se podía explicar con palabras y se juraban estar juntos, aún después de la muerte siempre vivirían la magia de su amor.

El resto de la ceremonia fue igual que cualquier otra boda, Molly y otras de la mujeres presente no pudieron evitar llorar  y las bromas de los muchachos, especialmente de George, también se escucharon en forma de susurró, pero nada de eso importaba porque en el mundo de Hermione y Severus solo existían ellos dos.

Después de que Joseph les entregara los anillos que simbolizaban su unión, aclarando que no eran regalo de él, que Dumbledore lo había mandado a hacer con los duendes el mismo día que entrego a Hermione la poción que le salvó la vida a Severus y que vio en esa discusión de ellos la  primera chispa del amor, estando seguro que algún día la terquedad de la castaña terminaría venciendo la barrera en el corazón de su muchacho y usarían esa joya que solo ellos podrían usar.

Los cerca de 50 invitados se dirigieron a la gran mesa donde todos comenzaron a degustar la esquita comida que prepararon Molly y sus nueras, ya que para todos era más que obvio que Ron y Gabrielle eran novios, los brindis por la pareja, las disculpas y los agradecimientos se hicieron presentes, removiendo las lágrimas de Hermione y de otras personas, y no podía faltar los comentarios ácidos del novio, pero esta vez sin maldad, por cada uno de los discursos que escuchaba y que todos sabían era su forma de agradecer la presencia de ellos en ese momento de su vida.