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INICIAR DE NUEVO — capítulo 31

Volvió a  rodar por décima vez hacia el otro estreno de la cama o quizás esta acción la había hecho tantas veces durante esa noche que había perdido ya la cuesta, y por la hora que era sería otras de esas velados de insomnio donde trataba con los ojos cerrados de encontrar el ritmo y la melodía oculta entro los ronquidos que emitía uno de sus compañeros de cuarto al mezclarse con los sonidos peculiares de una casa invadida por el silencio nocturno, pero que aún conservaba lo ecos de las personas que la habitan.

Estaba seguro que no era la única persona en ese casa que no podía dormir, pero ninguno de los otros  16 habitantes era tan imprudente de pasear por la casa a esa hora de la madrugada, corriendo el riesgo de despertarlos a todos, porque ellos tenían el derecho a la tranquilidad aunque sólo fuera por una horas durante la noche.

Pero el ya no resistía tenía que terminar con la ansiedad que lo invadía por todo lo que había pasado en lo ultomos día y peor aún por lo que podría suceder en los próximos  y la única forma que encontraba era vagar por la casa, la cual tampoco era tan grande  así que después de caminar por el corredor del segundo piso y resistir la tentación de invadir la recamara de las chicas, en busca de los brazos de su novia, Harry bajo  al estudio e intento leer un libro, pero está actividad solo podría relajar a Hermione a él lo tensa aun más, por lo arrojo el libro al escritorio y retomo su paseo nocturno por la primera planta.

Una hora o quizás más tiempo había paso y el cansancio comenzaba a apoderarse de él, por lo que decidió recostarse en uno de los sillones de la sala y con su varita invoco una llama que coloco en un frasco sobre la mesa de centro junto a la canasta de tejer de Hermione, que a diferencia de la que ella tenía durante sus años de estudio en Hogwarts, cuando intentaba liberar a los elfos, está no tenía ni una sola pisa terminada solo estambres desenredado de diferentes colores.

Era extraño ver esta nueva etapa de su amiga, ella siempre había sido ordenada, correcta y si algo mandona pero tierna y dulce, pero ahora era explosiva e irritante prestaba poca atención a su alrededor y siempre estaba distraída, pero quizá eso era normal porque cuantas personas en este mundo serán capaces de mantenerse coherentes sabiendo que su vida, y la de todos aquellos a los que ama están en peligro sobre todo la de su hijo,

El mismo había días que tenía ganas de gritar, maldecir y golpear a cualquiera que hozara decir algo en contra de lo que él pensaba, pero tenía que mantener la calma fingir que todo estaba bien, dejar de lado al niño impulsivo y atrabancado, convirtiéndose en el hombre cabal y demente fría que podía hacer cualquier tipo de plan y tomar decisiones de vida o muerte, ya no estaba Dumbledore, ni Ojo Loco y no podía dejar esa tarea en los hombre de Snape, el ya la había cargada también por muchos años, aun que su orgullo, su lógica y su experiencia seguí poniendo al frente de las reuniones.

Aún tenía mucho que aprenderle a ese hombre, este pensamiento hizo que una sonrisa se dibujara en los labios de Harry,  por seis años en Hogwarts se negó a aprender algo de él, acusándolo de mil barbaridades y ahora no solo lo respetaba, lo entendía y lo admiraba

Esta idea y muchos otros pensamientos invadían su mente, provocando que Harry volviera a moverse de manera incómoda en el sillón donde estuvo a punto de dormir.

Era inútil, el cansancio invadía su cuerpo, el sueño cerraba sus ojos pero sus pensamientos impedían que estos permanecieran así por más de dos minutos, tenía que dormir un par de horas o no sería de gran ayuda si se tenía que actuar antes de lo planeado.

Por lo que Harry decidió saquear una vez más el almacén de Severus, en busca de una poción para dormir, aun que en esta ocasión las sustancias que estaban en el laboratorio bajo la escalera eran parte del botín de la casa no solo de su ex maestro, la sensación de estar haciendo algo incorrecto que podría hacer que el murciélago lo castigará de por vida seguía invadiendo su pecho provocando que el corazón de Harry latiera rápidamente.

Con una pequeña mueca de burla hacia su persona y negando con la cabeza está idea, Harry tomaba la perilla de la puerta que estaba bajo la escalera dispuesto a invadir el santuario de Severus Snape, cuando escucho el sonido característico de una apareció del otro lado de la de entrada.

Tomando  la varita firmemente y con paso sigiloso el ojiverde avanzó hacia la entrada,

Sin dudarlo Harry abrió la puerta principal da la casa de un solo movimiento y dirigió de forma amenazante su varita hacia el mago que acababa de aparecer en el umbral, pero la profunda voz y la imponente figura lo hizo titubear un poco.

  • Baje la varita Potter, o no quedra terminar lastimando- dijo Snape apantanando también al chico con una varita.

  • Profesor Snape, es usted- dijo Harry aún sin bajar de todo la guardia.

  • Porque su sorpresa esperaba a alguien- contesto el mago haciendo a un lado al chico para entrar a la casa.

Harry camino aún con la varita en mano, unos pasos tras de Severus, quien se asomaba al interior de las áreas de la primera planta como si quisiera constatar que no había más gente que el chico a esa hora.

  • Y el Doctor Nazar - cuestiono Potter después de unos minutos.

  • Quien - respondio Severus continuando con su recorrido por la casa.

  • Joseph Nazar

Estas últimas palabras de Harry, hicieron que el ex Mortífago se parara en seco y dejando ver una expresión de duda,  que Potter nunca había visto en su maestro, y tras unos segundos en silencio el hombre contesto de forma cortante la preguntas del joven.

  • No necesito niñera supongo que ese está en su casa, donde esta Hermione- cuestiono también Snape cruzándose de brazos pero con la varita en la mano.

  • Por la hora que es Supongo que dormido en su recamara- contesto Harry imitando la pose de lo mago frente a él

  • Necesito verla- respondió Snape girando la cabeza a ambas lados del pasillo en señal de no saber a dónde dirigirse.

  • Si, ella también necesita verlo después de estos días - contesto el chico girando la cabeza en dirección hacia donde estaba la recamara de Hermione.

El mago comenzó a caminar hacia donde dirijo Potter su vista, pero el chico detecto que el andar de Snape tampoco era el habitual en él y tras unos cuantos pasos  del mago el chico  se arriesgo a hacer algo que sabría nunca haría con el verdadero Severus.

  • Quejicus-dijo Harry, él sabía que su maestro no tolerará que él le dijera de esa forma  y como esperaba Harry el mago que se suponía​ era Severus Snape continuó su camino sin prestarle atención a este apodo.

Esto le confirmo a Harry que el mago frente a él no era Severus Snape, por lo que se desapareció y apareció ante la puerta de la recamara de su amiga con la varita en guardia para tratar de impedir la entrara a ese impostor.

  • Potter hágase a un lado- dijo Snape con el tono más amenazante que pudo.

  • No, y si valora en lo más mínimo su vida le recomiendo que se valla de esta casa lo antes posible- contesto Harry de forma pausada y emplea do un tono agudo que hacía que su voz sonará más ronca y profunda de lo normal.

  • No diga estupideces Potter y hágase a un lado- respondió el mago apuntando también su varita hacia el ojiverde.

  • Yo no diría que son estupideces Quejicus - volvió a decir Harry esperando que esta vez su maestro si reaccionara al insulto pero en lugar de eso vio la imagen de Ginny caminar hacia él con su varita en alto y sin dar tiempo para que Harry dijera algo, de la varita de la pelirroja salió un haz de luz brillante que provocó que Potter entrara a un estado de inconsciencia.

  • Potter apártate de esa puerta ve a fuera y ataca a todo el que llegue- ordeno Ginny y Harry sin poder resistirse a la voz de su novia dirigió sus pasos a la entrada dejando libre la puerta que conducía a la recamara de Hermione.

Ahí de pie junto  a la puerta Harry peleaba con su cuerpo para poder ser responsable de sus movimientos, la voz de Hermione sonaba en sus oídos como un lejano susurró, mientras sus ojos observaban sin poder parpadear a esa joven pelirroja frente a él.

El pelinegro sabía de antemano que la mujer frente a él no era su Giny, por muy igual que fuera a la pelirroja que por años llevaba amando, ya que su novia sabía que él era de los pocos magos resistentes a un imperio, aunque esta vez le estaba costando un poco más salir de la prisión en que se convirtió su cuerpo.

La preocupación e impotencia creció más en su interior, ya no sólo era Hermione​ y su hijo, también Ginny de alguna forma estaba en peligro, estás emociones fueron invadir su ser y fue capaz de parpadear y comenzar a sentir como los dedos de sus manos iban moviéndose poco a poco a su voluntad.

Aún sin tener el control total de su cuerpo, Harry comenzó a buscar en su memoria el encantamiento que le había mencionado su amiga  meses atrás, cuando comprobaron que sus vidas se habían vuelta tan públicas que existían ya muy pocos detalles que el mundo no conociera y que cada vez sería más difícil identificar a un amigo de un impostor bajo los efectos de la poción multijugos.

  • Tenía que empezar a poner más atención en lo que le decía Hermione y memorizar todos los hechizos y datos que le decía- se reprochó Harry a sí mismo al no recordar el encantamiento y de repente como si lo estuviera leyendo en un panorámico frente a él, las palabras comensaron a salir de su boca primero en forma de gruñidos debido a la parálisis que ocasiono el imperio, pero conforme iba apoderándose nuevamente de su cuerpo las palabras fueron más claras y el volumen de su voz más fuerte.

Hasta que de su boca se escuchó decir- Revelans verum faciem tuam - de forma tan clara y perfecta como si llevará años practicándolo, cuando en realidad sólo lo había hecho un par de veces, más por complacer a su amiga que por considerar que fuera útil aprenderlo.

Cuando la boca del Harry se volvió a cerrar, la pelirroja frente a él comenzó a cambiar de aspecto dejando ver a una mujer solo un par de años mayor que él, de aspecto cansado con el cabello rubio sucio y enredado con marcadas ojeras en sus ojos y ropa rasgada.

Sorprendida por el cambio que provocaron las palabras del mago en su aspecto, la bruja intento  volver a atacarlo pero antes que terminara de conjurar el imperio, su varita salieron disparada hasta llegar a las manos del mago.

  • Pero como, tu no es posible- dijo la bruja entre asuntada, sorprendida y enojada por ser vencida de manera tan fácil.

Un conjuro más  se disparó de la varita de Harry y la bruja salió inconsciente por el aire hasta chocar con un árbol que estaba junto a la reja de la entrada.

Sin perder tiempo Harry volvió sus pasos al interior de la casa, pero volvió a ser atacado pero esta vez por Ron,

Harry repitió el conjuro que utilizo con la bruja, pero este no causo ningún cambio en el aspecto de su amigo, por la que concluyó que el pelirrojo estaba bajo un imperio.

El pelinegro trato de hacer reaccionar a su amigo pero con cada cosa que le dacia, este lo atacaba con más violencia.

  • Perdóname Ron, pero no me dejas opción- dijo Harry y lanzó un petrificus total hacia el pelirrojo, mientras intentaba desviar la vista del cuerpo de su amigo.

  • Ron- se escuchó un grito seco desde la escalera, cuando el cuerpo del pelirrojo cayó al suelo, - que has hecho, así pagas todo el sacrificio que  hemos hecho por ti, matando a otro de tus amigos, no te basta con todas las muertes que hemos tenido que vivir - dijo Gabrielle corriendo escaleras abajo hasta llegar a donde estaba el cuerpo de Ron.

  • Gabrielle, después te explica tengo que ir con Hermione - contesto Potter a los reproches de la rubia mientras trataba de esquivarla para llegar hasta la recamara de su amiga, de donde los gritos eran cada vez más fuertes.

  • No tan rápido Potter- dijo Draco saliendo desde el comedor con la varita en mano.

  • Quítate Malfroy-

  • O que, me vas a matar, adelante hazlo, pero si lo haces no sabrás cómo liberar a tu lindo ahijado de las cuerdas de donde pende su vida- dijo el rubio mostrando una sonrisa  malvada no su rostro mientras se hacía a un lado para mostrar la imagen de Teddy colgando del cuello, ambos brazos y una piernitas del techo del comedor.

  • Malfoy solo es un bebé, que daño te hizo, yo soy el que se interpone en sus planes- contesto Harry bajando la guardia ante la imagen de su ahijado.

  • Haaaay, siempre San Potter, creyéndose el centro del universo- dijo Gabriela aún apoyada en el cuerpo de Ron  lanzando hechizos hacia Harry, quien solo se limito a esquivaros

  • Pero es que tu, también estas con ellos, no es posible-

  • Yo que - contesto la rubia caminando haciendo Harry.

  • Tú no eres Gabrielle - dijo Harry empuñando nuevamente su varita.

  • Harry ayúdame- escucho Harry decir a una chica desde el estudio de la casa.

El pelinegro corrió hasta la habitación de donde provenía la voz de mujer y encontró a otra pelirroja igual a su Ginny atada de pies y manos  con una daga flotando sobre el pecho provocando que una pequeña mancha de sangre se dibujaran sobre la bata que vestía su novia.

  • Gran dilema no Potter- dijo Draco acercándose al ojiverde, - la daga atravesará el pecho de tu amada en 15minutos y al pequeño Teddy ya casi no le quedan cuerdas, solo la del cuello, a quien vas a salvar- susurraba el rubí cerca del oído de Harry.

  • Y no te olvides de la sangre sucia y su asqueroso bastardo - termino de decir Draco cuando apareció por la puerta la imagen de Hermione siendo amagada por un Mortífago con el aspecto de su ex maestro de pociones, - Yo podría ayudarte, pero solo puedes salvar a uno, escoge bien quien de los tres vive, tu novia, tu ahijado o tu amiga, claro que esta ultima definirá el destino del mundo mágico, hay da igual tarde o temprano todos ustedes morirán- .

  • Harry, él no es - intentaba decir Hermione pero el hombre la apretó aún más para hacerla callar.

  • Lo sé Hermione- contesto Harry.

  • Neville, George- dijo Hermione al ver por el rabillo del ojo la silueta de un par de chicos.

Pero al igual que sucedió con Ron, estoy últimos no hacían más que lanzar hechizos contra Harry.

Harry intentaba hacer reaccionar a sus amigos pero estos sólo atacaban de forma automática sin escucharlo, dándole solo tiempo de protegerse.

Sin saber que hacer Harry se desapareció del estudio y reapareció en el pasillo del segundo piso, esperando que alguien de la redención aún estuviera consiente.

Apenas iba a abrir la puerta de la recamara de Arthur y Molly Weasly, cuando la mano de Luna lo sujeto por el hombro.

  • Shisss - dijo la rubia colocándose un dedo en la boca para que Harry no hiciera ruido, - Harry que pasa escucho ruidos-

  • Luna,  es Hermione, la tienen y a Ginny y a Teddy tambien,- decía Harry caminando escaleras abajo jalando a Luna tras de él.

  • Espera- dijo Charley sujetando a su Harry de la camiseta antes de que desapareciera por la escalera, - solo puedes salvar a uno ve por Giny yo tratare de detener a Snape y Luna - Trataba de decir el pelirrojo cuando el grito desgarrador de una mujer y el golpe de algo que caía lo interrumpió.

  • Te dije que solo tenías 15 minutos, escogiste bien pero ella se viene con migo - dijo Draco apareciendo por el pasillo, tras de él vio como Snape aún sujetando fuertemente a Hermione desaparecía junto con Gabrielle

  • Avada Kadavra- grito Harry apuntando hacia el rubio quien cayó sin vida al suelo, mientras corría hacia el comedor donde vio el cuerpecito de su ahijado pendiente del techo atada por el cuello.

Con un movimiento de varita lo desató y tomo el cuerpecito del bebé entre sus brazos y camino hacia el estudio donde encontró el cuerpo de Ginny desangrándose aun atada.

También la desató y llevo hasta el sofá donde recostó el cadáver de la pelirroja.

  • Es una pena- dijo Luna colocándose atrás del joven quien lloraba arrodillado junto al cuerpo inerte de su novia mientras sostenía al pequeño cadáver de Teddy.

  • Creo que lo mejor es que tú también mueras - decía la rubia bruja colocando la varita sobre la cien de Harry.

  • Expelliarmus- Harry escucho la inconfundible voz de su maestro y sin moverse de su lugar sintió como la varita que lo amenazaba de muerte salió disparada de la mano de la bruja.

  • Jajajajaja, Snape, llegas tarde como siempre, ya me voy pero me llevo con migo a tu adorable sangre sucia- dijo la rubia y desapareció antes de que Severus pudiera comprender las palabras de la mujer.