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Historia 192013 — capítulo 6
Albus sonreía abiertamente mientras observaba como todos en la sala común comían y bebían las cosas que había logrado sacar Damien de las cocinas. Todos se veían felices a pesar de que no se tratase de un juego de final, pero hacía ya 6 años que Slytherin no ganaba un partido en contra de Gryffindor por lo que realmente había mucho motivo para celebrar.
La música sonaba y todos bailaban al ritmo de esta. Podía observar como a unos tantos metros de él Scorpius tenía en su mano un vaso repleto de un líquido amarillento que identifico como cerveza de mantequilla y a su lado Lynna reía bailando junto con el chico mientras copia un trozo de pastel.
Un largo suspiro escapo del pelinegro al fijar sus ojos en Lynna. El último par de meses se había vuelto una persona muy espacial tanto para él como para Scorpius, pero sabía que el rubio la veía como si se tratase de una hermana a la cual adoraba explicar cómo funcionaba el mundo "exterior" como él solía decirle, por el contrario, para Albus ella significaba algo diferente. Cada vez que la veía sonreír o cuando se acercaba a él su corazón latía con fuerza y sentía la extrema necesidad de siempre estar a su lado, sabía que eso no era normal y ya había sentido algo parecido el año anterior por una chica, pero los sentimientos hacía Lynna eran mucho más fuertes de lo que había sentido con la chica que le había gustado el año anterior, quizás por el hecho de que Danissa solo le había gustado por su físico, mientras que la castaña le atraía no solo por el físico sino también por lo inteligente y dulce que era.
—¡Albus! — Lynna se había separado de Scorpius y había corrido hasta él colgándose de su cuello con una enorme sonrisa.
Albus la miro totalmente sorprendido por su forma de actuar. Miro por sobre el hombro de la chica y Scorpius reía mientras se acercaba caminando tranquilamente.
—¿Qué sucede? Veía que se divertían — Susurro Albus sonriendo ligeramente luego de recuperarse de la sorpresa.
Lynna se alejó un poco soltando un bufido.
—Te veías extraño aquí parado y solo — Contesto ella haciendo una mueca de molestia.
—Es cierto, tenías una cara…Como si Gryffindor nos hubiera apaleado — Scorpius observo a Albus con semblante divertido.
—Solo estaba pensando. — Contesto el chico observando a sus amigos. — Creo que iré ahora a mí habitación. Le escribiré a papá una carta, le contare que derrotamos a Gryffindor, se sorprenderá — Albus hizo una mueca burlona de solo imaginar la cara que podría su padre al leer su carta. A pesar de que no se lo decía mientras él estaba cerca, Albus había alcanzado a escuchar los años anteriores como Harry le decía a su hermano mayor James que derrotara a Slytherin y diera el triunfo a Gryffindor, mientras que a él solo le decía un simple y sonso "Juega bien".
—Exagera un poco la historia para que se vea que los humillamos — Propuso Scorpius con una sonrisa malévola.
—Seguramente tú padre te felicitara por la victoria — Lynna los miraba a ambos divertida. — Vayan a descansar ambos, mañana tendremos un día largo. Tenemos que comenzar a estudiar de nuevo, se han librado un poco por las prácticas de Quidditch, pero ahora que los juegos serán después de navidad, no tienen excusas — La chica clavo sus ojos ámbar por un segundo en cada uno de los chicos antes de despedirse con un abrazo y caminar en dirección al pasillo de las habitaciones de las chicas — ¡Los quiero en la sala común mañana a las siete! — Grito para que su voz se escuchase sobre la música.
—¿¡A las siete!? — Dijo sorprendido y con dolor Scorpius — ¡Imposible! ¿Esa chica no duerme? — Los grises ojos del chico se clavaron en su amigo, su pálido rostro se había sonrojado debido a la molestia de tener que despertar temprano — ¡Ni siquiera papá me hace despertar tan temprano!
—¿Qué puedo decirte? — Albus se encogió de hombros riéndose mientras emprendía su camino a las habitaciones con Scorpius a su lado. — Ella es…
—¿Una lunática? — El rubio sonrió mostrando una hilera de perfectos dientes.
—Especial — Dijo Albus corrigiendo a su amigo — Anda ya, vamos a descansar o mañana recibiremos un buen regaño.
Caminaron hasta llegar a la séptima puerta a la izquierda donde había una placa de plata con los nombres: Malfoy, Scorpius; Potter, Albus; Roberts, Philp.
Abrieron la puerta e ingresaron en una enorme y elegante habitación decorada con los colores esmeralda y gris claro, el estandarte de Slytherin se encontraba suspendido sobre una pequeña chimenea a la izquierda de la habitación, frente a la misma había tres pequeños sofás individuales de cuero negro. Las camas que se encontraban pegadas a la pared contraria a la chimenea, estaban talladas en madera de ébano con un intrincado patrón en sus columnas que sostenían pesadas cortinas de terciopelo verde. Tres escritorios se encontraban junto a una pequeña biblioteca repleta de antiguos libros.
Albus se dirigió directamente al escritorio que le pertenecía, saco pergamino, pluma y tinta escuchando como Scorpius entraba al cuarto de baño.
El chico tomo la pluma humedeciéndola en la tinta y sonrió mientras escribía la carta dirigida a su padre.
Señor Harry Potter,
Papá, el día de hoy Slytherin finalmente ha derrotado a Gryffindor en un partido de Quidditch ¿No es genial? Scorpius ha tomado la snitch y nos ha dado 150 puntos.
James ha de estar totalmente furioso, es el capitán del equipo y perder en su último año un partido contra su casa rival… No puedo parar de reír cada vez que recuerdo su cara al ver a Malfoy con la snitch en su mano.
También me gustaría preguntarte una cosa aparte de esto. ¿Qué sabes sobre la familia Emrys? ¿Se ha descubierto quien los ha asesinado?
Ya que no les escribo seguido no había podido comentarte el hecho de que Lynna Emrys es mi compañera de casa y amiga. No habla mucho de su vida antes de entrar en Hogwarts, se muy poco sobre eso, pero sí sé que sus padres fueron asesinados y me gustaría poder decirle que la investigación ha avanzado. Es obvio que aún no los capturas pues no ha salido nada en el profeta.
Por favor, espero que trabajes duro en este asunto.
Saludos,
Albus S. Potter.
P.D.: Mamá envió una carta diciendo que volviera a casa en Navidad. No tengo intención de hacerlo.
Albus releyó la carta al terminarla para luego sonreír gustoso por lo que había escrito. La dejo sobre el escritorio y al salir Scorpius del baño se metió en el cambiando su ropa a su pijama de algodón a rayas. Cuando salió se encontró con su rubio amigo vestido con un pijama de seda negra sosteniendo la carta que enviaría a su padre al día siguiente.
—¿Crees que sea una buena idea nombrar a Lyn en una carta? No sabes si interceptan la lechuza y saben con más certeza que hay sobrevivientes de la familia Emrys. — Dejo la carta de lado apoyándose en el escritorio con los brazos cruzados — He querido preguntar a papá sobre si conoce a la familia Emrys, pero me he contenido por el miedo de que puedan interceptarla…
—No creo que intercepten el correo del jefe de aurores — Albus se encogió de hombros metiéndose en la cama y cubriéndose hasta el cuello con las sabanas.
—Bien, lo que tú digas — Scorpius soltó un largo suspiro, entro en su cama y se acomodó cerrando los ojos.
La mañana llego más pronto de lo que los chicos hubieran deseado. A las siete en punto se escuchaban insistentes golpes en la puerta y la voz de Lynna que gritaba desde afuera que era hora de despertar y que los esperaba en diez minutos en la sala común.
Con pesadez, Albus se desperezo y dirigió al baño dándose una rápida ducha para luego vestir con ropa casual, era sábado, pero tanto él como Scorpius y Lynna nunca asistían al pueblo debido a los peligros que podía significar eso para la chica.
Veinte minutos más tarde, los chicos caminaban junto con Lynna hacia el gran comedor para tomar algo de desayuno antes de ir a la biblioteca a poner manos a la obra en sus deberes y estudio. Tomaron asiento en la mesa Slytherin donde solo habían alrededor de cinco personas.
—¿Por qué? ¿¡Por qué!? — Decía con dolor Scorpius tomando una enorme taza de café caliente intentando despertar por completo — ¡Es fin de semana! Debería estar plácidamente dormido en mi mullida cama, no aquí sentado y a punto de meter mi cabeza en un libro. Eso no es de un Malfoy, además, soy listo, no necesito estudiar mucho — Hizo una mueca de molestia y miro al azabache con el ceño fruncido — Esto es culpa tuya.
—¿Mi culpa? — Pregunto Albus mirándole ofendido — Puedo preguntar ¿Por qué?
—Lynna nos hace estudiar de más por ti, es obvio. Ella es sumamente inteligente e incluso tiene un nivel más alto que nosotros, yo retengo muy rápido y leo. Tú… — Rebusco en su cabeza una manera de no sonar ofensivo, pero a aquellas horas de la mañana… — Tú no eres tan listo.
—Gracias — Bufo el chico negando con la cabeza mientras untaba mermelada en una tostada.
—No digas tonterías, Albus es muy inteligente — Lynna rio divertida haciendo que a oídos de Albus no fuera muy convincente su frase.
—¿Qué hacen despiertos tan temprano?
Los tres Slytherin giraron sus cabezas. Una pelirroja cargada de enormes libros los miraba con los ojos abiertos totalmente sorprendida.
—Por lo que veo, lo mismo que tú Rose. Desayunamos para luego ir a estudiar ¿Nos acompañas? — Albus hizo un lugar a su lado por lo que Rose quedo en medio de Scorpius y él.
Rose coloco sus libros en la mesa para luego comenzar a juntar en su plato toda clase de cosas.
—¿Qué estudiaran hoy? — Pregunto ella curiosa mientras metía una gran cucharada de cereales con leche en su boca y luego daba un mordisco a una tostada.
—¿Está bien comer eso junto? — Scorpius hizo una mueca de asco observando como Rose comía un tanto de huevos revueltos y volvía a comer una cucharada de cereales.
—Tengo que tener fuerzas y para eso hay que comer bien, eso dice papá — Aquello lo dijo la pelirroja una vez hubo tragado todo lo que había en su boca — No molestes Malfoy, tengo mis gustos, yo no me meto con los tuyos — Rose hizo una mueca de desagrado al ver como en el plato de Scorpius había solo unos pocos hotcakes con chocolate y mermelada de fresa encima — ¿A eso le llamas desayuno?
—¿Pueden parar de discutir? — Pidió Albus soltando un largo suspiro — Estudiaremos transformaciones, pociones y encantamientos ¿Tú que querías estudiar?
—Lo mismo, además quería leer un poco sobre aritmancia. — Aquella era la materia electiva que había seleccionado la chica.
—Bueno, pasaremos el día juntos entonces — Dijo alegremente Lynna. Rose sonrió en su dirección mientras asentía.
Rose y Lynna se llevaba bien desde que se habían conocido, ambas eran bastante listas y podían hablar sobre cualquier tema, aun así, ya que Rose tenía muchas amigas en Gryffindor difícilmente ambas pasaban tiempo juntas.
—Albus ¿No es Tiberius? — Rose señalo hacía arriba donde una lechuza se acercaba con una carta atada a su pata.
La lechuza aterrizo suavemente sobre la mesa justo frente a Albus que miraba al animal sorprendido. Había pensado en ir aquel día a la lechuceria para poder enviar la carta a su padre, pero ahora Tiberius llegaba con una carta que por lo que pudo ver, era de su padre.
—¿Es del tío Harry? — Rose quito la carta de la pata de Tiberius que luego de ver cumplida su tarea picoteo un poco una tostada, tomo un poco de agua de un vaso cercano y luego emprendió el vuelo directo, seguramente, a la lechuceria a descansar. — Ábrela — La pelirroja tendió el sobre a Albus mirándolo con expectación.
—Sí — Contesto un tanto distraído. Observo por un momento el exterior donde rezada *Para Albus S. Potter.*Con la inconfundible letra de su padre. Respiro profundo y abrió el sobre, tomo el pergamino que se encontraba en el interior extendiéndolo para poder leer la carta en voz alta ya que sabía que tanto su prima como sus amigos sentían curiosidad.
Albus,
En dos semanas darán comienzo las vacaciones de invierno. Como ya tu madre te dijo en una de sus cartas pasaras las festividades con nosotros. Ginny y yo pasaremos por ti y por tus hermanos, nos encontraremos en la oficina de la directora donde nos esperara un traslador.
Te preguntaras porque te he escrito esta carta. Primero que nada, sé que probablemente pensaste en no venir con nosotros para navidad para poder pasarla con tus amigos, es obvio que no lo voy a permitir. Segundo, tendremos a invitados especiales en nuestra casa para estas fechas y queremos que sean atendidos por toda la familia.
No sé si habrás leído las noticias sobre una familia llamada Emrys. Hay dos miembros de esa familia que asisten a Hogwarts (Según tengo entendido, incluso una de ellos está en tu curso y probablemente sepas de quien se trata), bien, serán ellos quienes pasarán navidades con nosotros ya que se me ha encargado su protección pues McGonagall tendrá que salir del país por asuntos importantes.
Felicidades por el triunfo de Slytherin en el partido de ayer, recibimos una lechuza de tu hermano por la noche. No lo molestes mucho con el asunto, sabes que es más delicado en ese tema que tú.
Nos veremos la próxima semana.
Tu padre,
Harry J. Potter.
—¿Cómo la carta de un padre puede ser tan formal? Ni siquiera el mío me escribe así — Scorpius arrebato de las manos de Albus la carta releyéndola para él solo — ¿Lynna pasara las navidades contigo? Eso quiere decir que el ministerio sabe más de lo que ha dicho ¿No?
—¿Sobre la familia de Lynna? — Pregunto Rose sorprendida — ¿Sabrán ya quienes fueron los culpables?
—No lo sé, es una posibilidad — Scorpius se encogió de hombros devolviendo la carta a su dueño. — Iré en navidad con mi padre, pensaba quedarme si ustedes lo hacían. Papá estará feliz de que no la pasará solo con los Nott y los Zabini. Aunque son sus amigos parece molestarle el hecho de que insistan en permanecer siempre en la mansión Malfoy y no en sus casas y solo ir de visita.
—Bien, solo restaría ver qué sucede en navidad. Quizás el tío Harry hable sobre eso con ella y su hermano ¿no? — Rose miraba en dirección a Lynna que solo mantenía su mirada perdida en un punto frente a ella.
—¿Te encuentras bien? — Murmuro Albus colocando una mano sobre el hombro de la chica.
La castaña giro a verlo parpadeando rápidamente antes de asentir.
—Estoy bien, vamos a darnos prisa para ir a estudiar — Dijo Lynna de manera atropellada llenando su boca con una tostada.
Comieron en silencio el resto de su desayuno, tomaron sus cosas y se pusieron en camino a la biblioteca. El ambiente era algo extraño y Albus no lograba comprender el por qué ¿Le molestaba el hecho de pasar las navidades junto a su familia? ¿O era otra cosa? No se atrevía a preguntarle pues quizás la incomodase aún más.
Estudiaron por horas, finalmente rompiendo el silencio ya que todos compartían apuntes e ideas sobre las materias. Al hablar Rose había quedado encantada con lo que veía Lynna en sus clases de Alquimia y Scorpius había terminado queriendo estudiar Aritmancia, Lynna había querido entonces aprender sobre las Runas Antiguas que enseñaban en Hogwarts y al final del día incluso estudiaban sobre cosas que no tenían que estudiar.
Pasadas la una de la tarde el grupo decidió moverse de nuevo al gran comedor para el almuerzo el cual tomaron bromeando y charlando sobre cualquier cosa. En lugar de volver a la biblioteca decidieron salir a los jardines y dar un paseo. El frío no los detuvo y pasaron el resto de su sábado fuera.
Las semanas pasaron en un parpadear y el en Hogwarts ya se sentía el ambiente navideño. Los doce arboles tradicionales tomaron su posición, las guirnaldas y adornos de navidad estaban regados por todo el castillo. La nieve encantada caía del techo del gran comedor haciendo que los nuevos alumnos quedasen totalmente fascinados. Las armaduras cantaban alegremente villancicos siendo acompañadas por algunos alumnos que se detenían a cantar junto a ellas. El muérdago salía por doquier haciendo que por todos lados parejas se besasen. Finalmente, ese día se irían a casa los que pasarían las festividades con su familia.
—Esto es una pesadilla — Rose caminaba junto a Lynna, esta última observaba divertida como unos pequeños alumnos de primero se miraban incomodos debajo de un muérdago para luego finalmente la niña recibir un beso en la mejilla de parte del niño.
—¿No es tierno? — Comento Lynna señalando discretamente a la pareja de primero — Le ha dado un beso en la mejilla por el muérdago — Sus ojos chispeaban, nunca había visto tal cosa, tal alegría a su alrededor y aquel ambiente.
—No entiendo en lo absoluto esa tonta tradición del beso bajo el muérdago, es una estupidez — Rose gruñía al tiempo que abría la puerta hacía el gran comedor para tomar el desayuno antes de ir por sus cosas y tomar el tres que la llevaría a King Cross donde la esperarían sus padres.
—Me parece que es una tradición entretenida. Jamás había visto algo así — Lynna acompaño a Rose hasta la mesa Gryffindor. Sus ojos se fijaron en James quien la miraba con el ceño ligeramente fruncido. — Yo…Te veré luego Ros — La castaña dio unas palmaditas en el brazo de su amiga a modo de despedida alejándose rápidamente a la mesa Slytherin y sentándose allí junto con Charlotte Nott.
Rose observo el camino de su amiga hasta que la vio tomar asiento para luego girar su cabeza en dirección a su primo.
—¿Qué sucede contigo? — Espeto molesta al tiempo que tomaba asiento — Lyn no te ha hecho nada como para que la mires de esa forma.
—Hay algo en ella, Rose. Algo que… — James negó con la cabeza — No lo sé, algo en ella no me gusta. — El chico volvió su mirada a su plato de comida.
—¿Algo que no te gusta? — Rose alzo una ceja intentando leer las expresiones de su primo. Usualmente, James no se comportaba de esa forma con nadie, ni siquiera con Malfoy se había comportado de esa forma cuando se había enterado de que era amigo de Albus. James se había tomado su tiempo para acercarse a Scorpius y conocerlo antes de juzgarlo, no se había hecho su mejor amigo, pero si podía darse cuenta de que Scorpius no era alguien malo, eso la hacía pensar que algo extraño le pasaba ¿Por qué con Lynna se comportaba así? — No sé qué harás. El tío Harry le dijo a Albus…
—Ya lo sé, también nos escribió a Lily y a mí avisándonos que tendríamos visitas y quienes serían. — Soltó un largo suspiro — Solo la ignorare.
—Repito, ella no te ha hecho nada malo — Rose se cruzó de brazos.
—A James debe gustarle — Fred acababa de llegar con una sonrisa en los labios de burla — ¿No es la más lógica conclusión? ¡Incluso ha hablado con Calen! No parece desagradarle, pero con esa chica es totalmente diferente.
—No digas tonterías, Fred — James lo fulmino con la mirada — Con Calen he platicado porque es amigo de Lyssander, y por obvias razones, si habla con Lyssander tarde o temprano se juntaría con nosotros. Lorcan nos mataría si hiciéramos a un lado a su hermano solo por su amigo…
—Calen es buena persona — Lorcan acababa de llegar en ese momento acompañado de Frank, todos se sentaron a la mesa ya con la ropa de salir — No dices en serio eso de que le hablas solo por Lyssander…
—¡Bueno ya! ¿Es el día de molesten a James? — James se puso de pie y tomo su jugo a pecho. Miro a sus amigos e hizo una mueca — Iré a revisar que haya empacado todo, nos vemos en la madriguera cuando vayamos de visita. Ustedes tomaran el tren ¿no? — Todos asintieron mirándole entretenidos — Yo iré en traslador así que, me despido aquí — Bufo molesto y camino hacia la salida del gran comedor, no sin antes echar una mirada fulminante a cierta castaña en la mesa Slytherin.