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La bruja Granger — capítulo 10
−Hazlo, nos vamos. −Despidiéndose los gemelos se fueron, aunque en un principio no habían querido volver a la escuela, se habían resignado a hacerlo y si tenían que estar allí un año lejos de su tienda por lo menos harían cosas que les gustaran como jugar al quidditch.
Cuando Hermione se hubo bañado cogió la escoba de Draco y se la llevo, por suerte no tardo mucho en encontrarlo y como siempre estaba con sus amigos.
−Malfoy gracias.
−De nada, ¿ha estado bien?
−Mas que bien interesante, no me arrepiento de haberlo probado, he estado con mis amigos sin hablar de libros y sin estudiar y he hecho algo que a ellos les gusta mucho, así que ha estado muy bien. −Sonriéndole se fue.
Cuando los slytherin se quedaron a solas Pansy dijo: −Sigo diciendo que es rara.
−Mucho. −Le dijo Draco y los demás estuvieron de acuerdo.
Mientras los alumnos estaban en hogwarts, en el ministerio Orión había terminado de limpiar el lugar, había despedido a cientos de personas que no hacían bien su trabajo o les había dado puestos de trabajo menores pues el que tenían ahora era demasiado para ellos.
Con el ministerio limpio ya se pudo relajar y pasar tiempo con sus hijos sobre todo con Sirius que antes de su muerte habían estado muy distanciados, aunque su hijo seguía siendo muy cabezota y tras más de dos meses de su vuelta aun no quería saber de él y eso le ponía muy triste, quería que su familia volviera a estar unida.
−Sirius no te puedes esconder en mi casa para siempre. −Le dijo James. −Ya eres un hombre adulto, tienes que ver a tu padre.
−No quiero.
−Eso ha sonado como un niño de cinco años.
Ante eso Sirius lo miro. −El viene todo feliz a recuperar el tiempo perdido, ¿y yo qué? El me echo de su casa cuando entre en gryffindor, solo se acordaba de su querido Regulus, pues que se lo quede todo para él, ahora que ya lo tiene.
−¿Sirius no puedes pensar que tienes una nueva oportunidad para estar con él? Todos la tenemos.
−No quiero.
−Sirius. −Lily le llamo y cuando la miro le dijo: −Tu padre está dejando atrás su orgullo y quiere estar contigo, dale una oportunidad, el solo quiere estar con sus hijos.
−Pero…
La chica sentándose a su lado le cogió de la mano y le dijo: −Te entiendo, sabes como es mi hermana, una borde y tras enterarme de las cosas horribles que le ha hecho a mi hijo quise castigarla pero aun así fui con mis padres a hablar con ella, y aunque la reunión no fue bien, le di una oportunidad, tú tienes que hacer lo mismo, no pienses en las cosas que pasaron sino en lo que puede ser ahora, tienes a tu padre y tu hermano contigo, el ha limpiado todo un gobierno por las cosas que te hicieron, eso no lo hace un mal padre, eso lo hace un padre que te quiere y se preocupa por ti.
−En eso Lils tiene razón. −Le dijo James. −Tu padre se enfado tanto al saber lo que te habían hecho que ha echado a gente a la calle sin importarles nada.
−Está bien. −Y cogiendo aire lo soltó. −Pero si sale mal, os diré que yo tenía razón.
−Y haces bien, ¿vas a ir ahora?
−Sí, cuanto antes termine con esto, antes me podre centrar en mi vida.
−¿Y serás auror? −Le pregunto James.
−No, paso, el ministro y su gente se pueden perder, no vuelvo a pisar el ministerio en lo que queda de mi vida, ya pensare que hacer, ahora voy a hablar con ese hombre que se hace llamar mi padre. −Y despidiéndose se fue.
Cuando el matrimonio se quedo a solas, James miro a su mujer. −A Sirius le encanta hacerse el ofendido.
−Y que lo jures, ¿serás auror?
−Sí, y Sirius también lo será, solo que ahora está en plan rebelde, ¿Qué harás tu?
−Aunque ha pasado una semana desde que empezaron las clases, quiero volver a estudiar para ser medi maga.
−Pues estudia. −Y le sonrió. −Quiero que hagas lo que quieras.
−Y lo hare, gracias, ¿vamos a pasear?
−Vamos. −Cogiendo sus cosas se fueron al callejón diagon.
Mientras el matrimonio Potter paseaba entre tiendas, Sirius llegaba a la mansión Black.
−Buenos días Sirius. −Le saludo Orión que al verlo se puso muy feliz, aunque intento que no se le notara.
−Buenos días, he venido a hablar contigo.
−¿De qué querías hablar?
−De que aunque yo no quería hablar contigo, James y Lily me han convencido para darte una nueva oportunidad.
−Me alegro que les hayas escuchado, se que cometí muchos errores y los quiero reparar, siéntate no te quedes de pie.
El hombre haciéndole caso se sentó a su lado y cogiendo una taza de té miro a su alrededor. −No me gusta esta casa.
Orión miro a su alrededor y le dijo: −La verdad es que a mí tampoco, no solo es muy estrecha sino que también fea, he pensado en venderla. −Y lo miro. −¿Tu qué piensas?
−Me da igual lo que hagas con ella, como digo no me gusta.
−El lunes empezare a buscar casa nueva, ¿has pensado en volver a seguir estudiando para auror?
−Paso, aunque tío Charlus es el jefe no quiero saber nada de esa gente, aunque aún no se que quiero hacer, la mitad de mi vida la he pasado en Azkaban y la otra huyendo o escondiéndome así que no he podido pensar bien.
−Puedes trabajar conmigo si quieres.
−¿Empresario?
−Si, tras mucha pelea he recuperado todo lo que nos pertenece, dinero, empresas y otras cosas importantes.
−No me lo digas, el ministerio se lo quería quedar aunque saben que tu estas vivo y que nunca has hecho nada.
−Exacto, si hubiera sido por ellos se lo hubieran quedado.
−Es por eso que no me gustan, todos son una panda de ladrones.
−Ya les he hecho saber que nadie se queda con mis cosas y Sirius no puedes pasarte todo el día sin hacer nada, se que tienes el dinero que te dejo mi primo pero aun eres joven puedes hacer muchas cosas.
−El dinero se lo he devuelto a mi tío. −Le dijo Sirius. −Y tienes razón, no puedo pasarme el día sin hacer nada, pero no sé lo que hacer.
−Puedes empezar ayudándome a comprar una casa nueva.
−Me lo pensare.
Orión suspiro, su hijo mayor era muy tozudo pero se alegraba de que por lo menos no le había dicho que no.
−¿Y dónde está Regulus?
−Se ha ido a pasear, ha empezado la universidad para ser profesor.
−A él le pega eso de ser profesor.
−Sí que le va bien.
−Lo hace, ¿y Kretcher?
−Regulus se lo ha quedado, yo no quiero saber nada de ese elfo decrepito, si hubiera sido por mi lo hubiera sacrificado, pero tu hermano se lo quiso quedar y ya le he dicho que no lo quiero ver.
−Ves con cuidado ese elfo es traicionero como él solo.
−Sí que lo es, y solo lo dejo vivo porque Regulus me lo ha pedido, he quedado con tu tío Cygnus, ¿quieres venir?
−¿Dónde vais?
−A pasear por el callejón diagon.
−Si porque no, es mejor que quedarse aquí encerrado.
−Eso no hace bien a nadie. −Levantándose cogió sus cosas y miro a su hijo. −¿Vamos?
−Sí. −Y se fueron.
En el callejón diagon, cuando vieron a Sirius y Orión juntos, muchos se quedaron parados mirándolos, ignorándolos se fueron a reunir con Cygnus.
−Buenas tardes. −Les saludo.
−Buenas tardes tío, ¿Qué tal todo?
−Bien esta mañana he ido a ver a Bella a Azkaban.
−Vamos a sentarnos. −Una vez sentados en una terraza Orión le pregunto: −¿Cómo esta?
−Se ha tranquilizado bastante, pero por todos los crímenes que ha cometido no volverá a salir en su vida, ¿en qué me he equivocado tanto?
−No es tu culpa. −Le dijo Sirius. −Bella es una psicópata que le encanta lastimar a los demás.
−Sí que lo es, le he pedido a un juez que anulara el matrimonio de Bella con Rodolphus, aunque ninguno de los dos volverá a salir de Azkaban no quiero que sigan casados. −Le dijo Cygnus.
−¿Has hablado con Andrómeda?
−Lo he hecho, estoy muy arrepentido de cómo las trate, Dora me invito a vivir con ellos y acepte, en estos meses en los que nos hemos vuelto a reunir, hemos hablado mucho y las cosas están mejorando.
−Muchos nos hemos equivocado. −Le dijo Orión. −Ahora es el momento de arreglar las cosas con nuestros hijos.
−Sí que es el momento, ¿y ya sabéis como es que esa chica tiene esos poderes?
−No lo sé.
−¿Habláis de Hermione? −Les pregunto Sirius.
−Sí, ¿la conoces?
−La conozco, no solo porque es amiga de Harry sino porque estuvo en la orden del fénix.
−¿Y sabes cómo puede tener esos poderes?
−Cuando la conocí no los tenía, pero según dijo cuando Bella la mato se despertaron.
−Igual esos poderes son muy diferentes a los que nosotros tenemos.
−Sí que lo son.
−Sirius. −Su padre lo miro. −Creo que tengo el trabajo ideal para ti.
Ante eso el hombre lo miro. −¿Cuál?
−Investigar de donde viene la familia de esa chica.
−Ella es hija de muggles, bueno lo era, que su antepasada le diera esos poderes no quiere decir que los tuvieran las demás.
−Por eso hay que investigarla.
−¿Y qué haréis con la información?
−Nada, solo saber de dónde viene.