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La bruja Granger — capítulo 11
−¿Antes no había alguien que se ocupaba de tener actualizado los árboles genealógicos? −Le pregunto Cygnus.
−Y lo había. −Y miro a su hijo. −Antiguamente en la época de mi abuelo, había un grupo que se ocupaba de tener actualizado los árboles genealógicos.
−¿Y para qué sirve ese trabajo?
−Es sencillo, se tenía una actualización de las familias para saber qué tipo de poderes tenían y si eran antiguas.
−No me importa hacerlo. −Entonces vio que se acercaban sus amigos. −Buenas.
−Buenas Sirius. −Le saludo Remus.
−¿Oye Rem vas a trabajar en algo?
−Realmente no, estaba pensando en ir a la universidad, ¿por?
−Mi padre y mi tío quieren que me ocupe de algo y si quieres lo podremos hacer juntos.
−¿El qué?
−Actualizar los árboles genealógicos de las familias mágicas.
Tras pensarlo un momento Remus asintió. −Si porque no, es un buen trabajo, me gusta investigar.
−Eso está muy bien. −Le dijo Orión. −La primera familia que tenéis que investigar es la de la chica Granger.
−¿Hermione?
−Veo que tu también la conoces. −Le dijo Cygnus.
−Sí, fue mi alumna en tercero y luego estuvimos en la orden del fénix juntos.
−El lunes por la mañana os llevare a la oficina para que empecéis a trabajar. −Y miro a Remus. −¿Qué tal mi nieta y mi bisnieto?
−Bien. −Y le dijo: −Ahora que la guerra ha terminado, hemos pensado que Dora estudie algo más tranquilo.
−¿Y ha aceptado? Sé que le gusta ser aurora.
−Y le gusta, pero sabe que ser auror es muy peligroso y quiere hacer otras cosas.
−Mejor. −Y miro a James. −¿Serás auror?
−Lo seré, es lo que siempre he querido ser además Frank pronto tendrá el alta médica así que seremos compañeros. −Y miro a Sirius. −Quería trabajar contigo, pero por lo que veo no volverás así que necesito a alguien confiable.
−Entonces Frank es el indicado.
−Lo es, nosotros ya nos vamos. −Le dijo James y miro a Lily. −Nos pasaremos por casa de tus padres haber como están.
−Sí. −Y despidiéndose se fueron.
Los padres de Lily habían decidido vivir por su cuenta, aun eran jóvenes y podían trabajar, así que les habían regalado una hermosa casa y Harry se había pasado mucho tiempo allí conociéndolos.
−Sirius el único que falta por casarse eres tú. −Le dijo Orión. −Quiero nietos.
Ante eso Remus no supo que cara poner y Sirius miro a su padre. −No me quiero casar, soy demasiado joven.
−Ya vas a cumplir casi 40 años, así que ves dándote prisa, quiero un nieto.
−Ya lo he escuchado.
−Pues date prisa. −Y ante Cygnus que se había empezado a reír miro a su primo. −¿Vamos a seguir paseando?
−Vamos. −Despidiéndose de Remus y Sirius se fueron.
El domingo por la mañana, tras desayunar, los del ministerio llegaban para que todos los que tuvieran más de 17 años pudieran votar por un nuevo ministro.
Aunque a Hermione no le interesaba nada la política, quería votar no quería que otro tipo como Fudge fuera ministro, así que cuando fue su turno cogió la papeleta y tras mirar los nombres que habían, escogió a Kingsley lo conocía y sabia que sería un buen ministro.
Tras votar se fue con sus amigos que ya habían votado y se pusieron a hablar de las cosas que esperaban que hiciera el nuevo ministro.
El lunes por la mañana, Remus y Sirius llegaron temprano al ministerio y allí se encontraron con Cygnus y Orión.
−Buenos días.
−Buenos días, vamos. −Y los llevaron a una sala inmensa que en ese momento estaba llena de papeles encima de las mesas y todo estaba cubierto de polvo.
−Vaya asquerosidad. −Se quejo Sirius. −¿Qué no podrían haberlo dejado limpio?
−Es lo mismo que nos preguntamos nosotros. −Le dijo Orión. −Este es vuestro nuevo lugar de trabajo, tendréis que ordenar todo y revisar todas las familias así también se controlaran las bóvedas.
−¿Nos enviareis a más gente? −Les pregunto Remus.
−De momento no, vosotros dos os tendréis que apañar solos.
−Mejor no me gustan los desconocidos. −Les dijo Sirius y remangándose las mangas de su camisa miro a su padre y su tío. −Ahora fuera tenemos trabajo.
−Ya nos vamos, divertiros si encontráis algo imponte venir a contarlo.
−Lo haremos. −Viendo como se iban, se pusieron a trabajar.
A la hora de comer, ya el lugar estaba limpio de polvo, telarañas y otras cosas desagradables.
−Ahora que ya está limpio, podemos empezar a trabajar. −Le dijo Sirius. −Y como han pedido mi padre y mi tío empezaremos por la familiar Granger.
−Sí pero ahora a comer.
−Sí. −Saliendo de la sala cerraron bien para que nadie entrara.
Mientras comían Remus le pregunto por la relación con su padre.
−No hay mucha relación. −Le dijo Sirius. −Aun no le perdono todo lo que hizo, pero lo tolero.
−Eso es mejor que ignorarlo por completo.
−Eso, ¿y qué tal con tus padres y tus abuelos?
−Bien. −Y le sonrió. −La verdad es que les echaba mucho de menos.
−Es normal, siempre han sido buenas personas, ¿y qué van a hacer?
−Mi padre ha vuelto a trabajar para el ministerio, tu padre le ha dado un buen trabajo con el doble de sueldo, mi madre ha empezado a trabajar en una biblioteca y mis abuelos bueno ellos ya están jubilados, así que con el dinero que nos dieron a mí y a Dora hemos comprado una pequeña casa para que ellos puedan vivir juntos.
−Eso está bien. −Le dijo Sirius y llenando el tenedor de comida se lo llevo a la boca y tras tragar le dijo: −Por lo menos esta vez mi padre ha hecho algo bien.
−¡Sirius! −Remus le regaño. −Deja de quejarte ya, tu padre está trabajando duro para que vuestra relación este bien, no lo desprecies más.
−Si no le desprecio, solo que no sé como cogerle.
−No tienes que hacer nada, solo ser tu mismo.
−¿Tú crees?
−Claro que sí. −Le dijo su amigo. −Sirius eres amable cuando quieres, así que esfuérzate un poco más y se simpático con él.
−Está bien, lo hare, pero solo por ti que nunca pides nada.
−Lo tendrías que hacer por ti, pero bueno, por lo menos lo intentas. −Riéndose ante la cara que puso le dijo: −Hace mucho que no estábamos juntos así.
−La verdad es que si, la última vez fue antes de que me enviaran a Azkaban parece que han pasado milenios.
−Tienes razón, han pasado muchas cosas, todo es gracias a Hermione.
−Cuando la conocí jamás creí que haría esas cosas.
−Nadie lo sabía.
−Si bueno todos nos hemos llevado una buena sorpresa. −Y le dijo: −Tengo ganas de saber que encontramos en su árbol genealógico.
−Yo también, ¿has terminado?
−He terminado. −Llamando a una camarera pagaron y volvieron a su trabajo.
Al final del día Remus le decía a Sirius: −No hay manera, no hay nada de los Granger.
−Entonces tendremos que empezar por el principio. −Le dijo Sirius.
−¿Recoger los papeles? −Le pregunto Remus mirando a su alrededor, habían sacado todos los pergaminos de sus sitios para encontrar algo de los Granger y no lo habían vuelto a recoger.
−No, mañana ya recogeremos, por la tarde después de clases iremos a hablar con Hermione para que nos diga todo lo que sabe de su familia y luego iremos a investigar.
−Eso lo que a mí me gusta.
−A mi también, nos vemos.
−Nos vemos. −Y despidiéndose se fueron a sus casas.
Sirius se fue a casa de su padre y lo vio trabajando.
−Ya estoy aquí.
Orión dejando los papeles lo miro.
−¿Te has olvidado? Te había dicho que te ayudaría a comprar la casa nueva.
−Lo siento Sirius, me había olvidado completamente, desde que he vuelto no dejo de trabajar.
−Recuerda como moriste y relájate un poco.
−Tienes razón, tengo que relajarme, vamos a mirar casas.
−Vamos. −Y dejando los papeles se fueron al callejón diagon a mirar inmobiliarias, esperaban encontrar una bonita casa.
Al día siguiente después de clases, Hermione estaba con sus amigos cuando llegaron Sirius y Remus e iban con los slytherin.
−Buenas. −Les saludaron.
−Buenas. −Les saludo Harry.
−Herms hemos venido a verte a ti. −Le dijo Sirius y sentándose a su lado cogió una pluma y un pergamino.
−¿Me vas a hacer una entrevista?
−No. −Le dijo. −No estoy hecho para meter la nariz en asuntos ajenos, aunque digan lo contrario.
Ante eso Remus le dijo: −La verdad es que si te gusta un poco meter la nariz en asuntos ajenos pero bueno. −Y miro a Hermione. −Hemos venido a saber de tus antepasados. −Sentándose en el suelo le pregunto: −¿Qué sabes de ellos?
−Ellas, mis antepasadas solo eran mujeres.
Ante eso todos la miraron.
−Mujeres. −Apunto Sirius en su libreta. −¿Qué sabes de ellas?
−La primera se llamaba Cassandra Granger, murió en 1586 en la hoguera acusada de brujería y de haber pactado con el diablo.
−¿Y porque no se salvo de las llamas? −Le pregunto Remus.
−Ni idea. −Le dijo Hermione. −Mi abuelo no me ha contado mucho, solo eso que murió en la hoguera y que en su aquelarre solo se aceptaban mujeres.