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La bruja Granger — capítulo 24

−No me extraña, como te dije el año pasado, nuestras antepasadas hacían magia diferente a la que los magos con varita hacen así que no los encontraremos, pero tenemos pociones y se las daré.

−Creo que ellos prefieren hechizos. −Le dijo Hermione mientras comía un sándwich.

−Eso todos, son más emocionantes. −Le dijo Eric sonriéndole.

Cuando terminaron, recogieron las cosas y se fueron al supermercado, tras tres semanas en Grecia su nevera daba pena de lo vacía que estaba.

Septiembre no tardo mucho en llegar, y los chicos empezaron la universidad, Hermione que había escogido una muggle, se pasaba mucho tiempo estudiando en la biblioteca o comprando libros nuevos.

Sirius que se había pasado el mes de agosto descansando, cuando llego a su trabajo vio que había un paquete en una de las mesas, acercándose lo abrió y al ver que eran unas libretas con el nombre de Hermione Granger se sentó y se puso a revisarla.

Llevaba un tiempo con las libretas cuando llegaron Eric y Remus.

−Buenos días.

−Buenos días. −Les saludo Sirius y miro a Eric. −No entiendo nada de lo que pone aquí, ¿Dónde la habéis conseguido?

−En agosto nos fuimos a Grecia y con el colgante de mi antepasada Hermione vio todo esto, por desgracia esta en griego antiguo y no entiendo nada y aunque mi nieta ha visto su vida, no puede hablar ni entender el idioma, ya lo he enviado a Jessica para que lo traduzca, espero que no tarde mucho en traerlo.

−¿Por qué no nos avisaste?

−Porque era un viaje familiar, además vosotros también necesitáis descansar.

−Tiene razón. −Le dijo Remus. −Nosotros también necesitamos descansar. −Y miro a Eric. −¿Y qué hay?

−Lo único que pude reconocer fueron los mapas y los dibujos de los edificios que Hermione pinto.

−¿Qué fecha hay?

−De hace dos mil años. −Le dijo Sirius que estaba mirando el dibujo de un edificio, había revisado tanta información de la antigua Grecia que ya lo podía diferenciar sin problemas. −De momento dejaremos esto en un lado, hasta que Jessica nos envié su traducción y volveremos a la siguiente familia. −Y dejando los cuadernos en un lado, se pusieron con otra familia.

Unos días más tarde, aunque sus nuevos estudios le quitaban mucho tiempo, Draco intento no perder el contacto con Hermione, aunque al principio no le había gustado nada porque no solo era una hija de muggles y una sabelotodo al final termino por gustarle, quería pasar tiempo con ella y por lo que parecía a la chica le ocurría lo mismo, pues cada vez que quedaban ella aceptaba.

Unas semanas más tarde, Sirius volvía a entrar en su trabajo y vio que había otro paquete, abriéndolo vio que era de Jessica y había una nota donde le ponía que aunque había traducido todo, era como un diario contando las cosas que hacían la antepasada de Hermione y algunas recetas de pociones, pero ningún hechizo nuevo.

El hombre dejando a un lado la nota, se puso a revisar las traducciones y como le había escrito Jessica solo encontró pociones, frustrado por no tener nuevos hechizos volvió a las otras familias.

No mucho tiempo después, Draco le preguntaba a Hermione si quería ser su novia y aunque al principio la chica se sorprendió acepto.

Durante los siguientes meses Draco y Hermione se pasaron todo el tiempo juntos cuando no estaban estudiando o en la universidad.

El primer año, paso volando y como el año anterior, en agosto Hermione le dijo a su familia que quería volver a su viaje para seguir descubriendo las vidas de sus antepasadas.

−Herms esta vez nos quedaremos aquí en el Reino Unido. −Le dijo Eric. −Iremos a Canterbury haber que descubrimos. ¿Qué te parece?

−Una idea estupenda, ¿vamos hoy o mañana?

−Hoy mismo. Le dijo George.

Dos horas más tarde, los coches ya estaban cargados y se ponían en marcha.

Al llegar tras deshacer las maletas, Hermione se puso el colgante y ya empezó su paseo de vuelta al pasado.

Tres semanas más tarde, la familia estaba muy contenta, habían descubierto muchas cosas, no solo cientos de pociones nuevas sino que algún que otro hechizo.

−Sirius y Remus estará contentos. −Les dijo Eric mientras miraba el cuaderno donde estaban los hechizos.

−¿Abuelo tú crees que ellos los podrán hacer? −Le pregunto Hermione.

−No lo sé pero por intentarlo no pasa nada, tengo un traductor de inglés antiguo, así que antes de dárselo lo traduciré.

−No te olvides de mí.

−No lo hare. −Y sonriéndole le dijo que en cuanto lo tuviera se lo pasaría.

Hermione tenía toda la información que su abuelo le iba dando guardada en su habitación y el libro mágico que tenia cientos de pociones ahora era mucho más grande, aunque no lo usaba le gustaba tener todas las pociones en un mismo sitio.

Septiembre no tardo mucho mas en llegar y mientras Hermione volvía a reunirse con su novio, amigos e ir a la universidad.

En el ministerio Sirius y Remus miraban asombrados los hechizos que Eric les había llevado.

−No sé si podréis usarlos, pero aquí tenéis, cinco en total, son los que Cassandra y su aquelarre hacían.

−Gracias Eric. −Le dijo Sirius. −Ahora mismo se lo enseño a mi padre.

−Ya nos dirás que tal.

−Os lo diré. −Les dijo y cogiendo la libreta con los hechizos se iba.

Unos días más tarde, más de uno estaba frustrado, mientras las pociones se podían hacer sin problemas, los hechizos eran tan poderosos que solo Orión, Charlus, Abraxas y Cygnus los había conseguido realizar con éxito, aunque les había costado muchísimo.

Orión diciéndole a Sirius que intentaría hacerlos más sencillos, lo envió de vuelta a su trabajo.

Por desgracia, el patriarca de la familia aunque era muy poderoso, no pudo hacer nada, incluso le pidió ayuda a Hermione y ella tampoco pudo hacer nada, aunque los podía hacer sin problemas, intentar cambiarlos para hacerlos más sencillos no lo consiguió.

Así que dejándolos a un lado, volvieron a centrarse en su vida.

En las vacaciones de verano de su segundo año, Hermione volvía a Grecia a seguir descubriendo cosas de sus antepasadas

En las de navidades de su tercer año, Draco compraba un hermoso anillo de compromiso y una tarde le pedía a Hermione que se casara con él.

La chica al ver el anillo se sorprendió, y no supo que decir.

Draco al ver que no le respondía se preocupo. −¿No te quieres casar conmigo?

−Sí que quiero. −Le dijo Hermione. −Pero Draco ya sabes lo que quiero hacer, quiero ir al Partenón cuando termine la universidad.

−¿Aun quieres ir?

−Sí.

−Creí que te habías olvidado de él.

−No, no lo hecho, solo que no voy hablándolo todo el tiempo.

−¿Estarás un año fuera?

−Aun no sé el tiempo que estaré, pero si quería estar ese tiempo.

−¿Y qué pasa con nosotros? ¿Esperas que me quede un año aquí mientras tus estas en Grecia?

Ante eso la chica se enfado. −Sabías bien que era lo que yo quería hacer. −Y miro el anillo. −Espera, ¿me has pedido que me case contigo para que no me vaya?

−No, te lo he pedido porque te quiero, pero veo que tu no sientes lo mismo por mí, adiós. −Y antes de que pudiera decir algo se fue enfadado.

Cuando llego a su casa, ignoro a sus padres y se metió en su habitación dando un portazo.

−Veo que las cosas no van bien. −Les dijo Sirius que los había ido a ver.

−Hoy le iba a pedir a Hermione que se casara con él. −Le dijo su prima.

−¿Creéis que le ha dicho que no?

−Creo que es lo que ha hecho.

−No entiendo. −Le dijo Sirius. −Se que Hermione lo quiere.

−Y el también la quiere, pero por lo que veo ha ido mal la cosa.

Una semana más tarde, Draco por fin salía de su habitación y tras bañarse y comer algo se fue a buscar a Hermione, quería arreglar las cosas con ella, no quería que siguieran enfadados, así que fue a su casa.

Al llegar los Granger le dijeron que Hermione se había ido a Grecia, había aparcado el último año de universidad y que no sabían cuándo volvería.

Cuando Draco se entero de eso se le rompió el corazón, volviendo a su casa se encontró a su familia.

−¿Draco donde has ido? −Le pregunto su abuelo.

−Hermione se ha ido.

Al escuchar eso, todos lo miraron preocupados.

−¿Cómo que se ha ido? −Le pregunto Abraxas. −¿Dónde?

−A Grecia. −Y vieron que estaba llorando. −Me ha dejado, sus padres no saben cuándo volverá.

Abraxas lo abrazo. −Draco ella volverá, estoy seguro.

−Y si te equivocas, y nunca más la veo.

El hombre miro a su nieto y vio que ahora mismo no entraría en razón así que le pidió a su nuera que lo acompañara a su habitación y le ayudara a acostarse.

Narcisa haciéndole caso lo llevo a su habitación y quitándole los zapatos lo tapo y cerrando las cortinas salió y dejo que descansara.

Tres meses después

−Hermione ya has terminado. −Le dijo Adara. −Eres la primera que ha pasado el entrenamiento de dos años en tres meses, apenas has dormido.

La chica la miro. −Tengo a alguien que me espera fuera, me fui sin decirle nada, seguro que ahora estará muy enfadado.

−Si te quiere te entenderá.

−Eso espero, y lo de dormir está sobrevalorado.

−Si tú lo dices, sabes que las puertas de este templo estarán siempre para ti.

−¿Aunque me case?

−Aunque te cases, pero no traigas chicos.

−No lo hare, se está muy bien aquí sin ellos. −Y la abrazo. −Gracias por todo.

−De nada, ven a vernos pronto.

−Lo hare, adiós. −Despidiéndose de las demás se fue.

Unas horas más tarde ya estaba en su casa con sus padres, nada más llegar se había bañado, había comido algo y se había metido en la cama para dormir.

Ahora se vestía y diciéndoles a sus padres que los vería más tarde se fue al callejón diagon, tenía que encontrar a Draco y decirle que se quería casar con él, que se había ido sin decirle nada para que no se preocupara, aunque con su actitud sabía que le había hecho daño.

Al llegar al callejón diagon se puso a mirar tiendas mientras buscaba a Draco, no mucho tiempo después lo tenía delante e iba con sus amigos.

Cuando lo vio se sintió mal, se notaba más delgado y estaba más blanco que de costumbre.

−Hermione. −Draco se acerco corriendo y la abrazo. −Me tenias muy preocupado.

−Lo siento.

−¿Ya has terminado tu entrenamiento?

−Sí, apenas he dormido y trabajaba 18 horas diarias, pero no quería estar mucho tiempo.− Y lo miro. −Me casare contigo si aun lo quieres.

−Claro que sí. −Y la abrazo de nuevo. −Siempre me casare contigo, pero no te vuelvas a ir sin decírmelo.

−No lo hare mas, sé que he sido muy egoísta.

−No pasa nada.

−Chicos estáis dando un espectáculo.

−Blaise, eres 0 romántico. −Se quejo Pansy.

Draco y Hermione se separaron y vieron a sus amigos allí, mientras ellos hablaban, los demás habían ido llegando.

−Felicidades por vuestra boda. −Dijo Harry y todos aplaudieron, incluso la gente que no les conocía.