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Recuperando sueños perdidos. — capítulo 10
Descubiertos
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Bien. ¿Y que piensas pedir? — Preguntó Hermione.
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Déjame pensarlo.... — Fingió estar muy concentrado, pero la verdad es que ya lo tenía pensado. — Quiero que pases esta noche conmigo. — Afirmó seriamente.
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¿¿¿Qué…????? — Preguntó escandalizada la castaña. – Espero que no estés hablando en serio.
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Yo nunca bromeo. – Su semblante se tornó serio. – Esta noche tengo que hablar algo contigo.
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Me estás asustando... ¿Ha sucedido algo malo con Ginny?
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Tiene algo que ver con ella, pero bien sabes que nunca te ocultaría nada de su estado de salud. En caso de algún cambio sabes de sobra que te lo notificaría de inmediato.- Tuvo que mentirle, pero todo sería mejor así.
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Lo sé.
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Entonces. ¿Cumplirás tu promesa? – Inquirió el moreno. Sus ojos volvían a brillar con esa intensidad especial, esa que solo salía a la luz cuando estaba cerca de ella.
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Claro. – Hermione no tenía defensas contra esa mirada.
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Hecho. A las 11:30 te recojo. – Se levantó de la mesa de los profesores dispuesto a marcharse. Justo cuando iba a salir por las puertas del Gran Comedor se volvió. – Por cierto. Lleva ropa de abrigo. – Con una sonrisa juguetona prosiguió su camino.
Desde el otro extremo de la mesa Dumbledore y McGonagall se dedicaron una mirada cómplice. Puede que hubiese llegado el momento de que esos dos jóvenes se diesen cuenta de lo que verdaderamente sentían el uno por el otro. Bastaba mirarlos a los ojos para saberlo. Pero como bien dicen: el amor es ciego. A pesar de estar tan cerca esa venda que les cubría los ojos no termina de caerse.
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Mamá...
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¿Sí?
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¿Sabes cuando va a venir Hermione? – Los ojos azules de la pequeña denotaban una profunda tristeza. Su madre aún no lograba comprender como la niña le había cogido tanto afecto a aquella muchacha en un encuentro tan fugaz. A decir verdad a ella también le había caido muy bien, pero lo de Sally era mucho más profundo.
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No lo sé cariño. – Respondió sinceramente la mujer. Se agachó a la altura de la pequeña y le dio un abrazo. – Pero estoy segura de que no ha llamado porque estará muy ocupada con su trabajo. El día que menos te lo esperes sonará el teléfono y podrás escucharla.
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Espero que lleves razón.
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Verás como pronto la ves. Ahora ponte el pijama que dentro de unos minutos salen los Lunnis por la tele y ya sabes que tienes que estar preparada para que no te ganen y lleguen ellos a la cama antes que tu. – Saltando como un resorte, y volviendo a recuperar su energía característica, la niña de cabellos castaños salió corriendo hacia su habitación. Esta noche los Lunnis no le iban a ganar.
Un cuarto de hora más tarde Sally era arropada por su madre. Esta le daba un beso de buenas noches y le colocaba su muñeco favorito al lado de la pequeña.
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Acuérdate de soñar con papá y con Hermione. Seguro que a tu padre también le hubiese gustado conocerla. – Sally sonrió con alegría. Pese a que sabía que su padre había muerto en un accidente de tráfico, esa idea no la perturbaba ya que sabía que él la cuidaba desde el cielo.
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Le diré a papá que hable con Hermione. Seguro que él si lo consigue. - Sonrió dulcemente.
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Buenas noches, cielo. Que duermas bien.- Se despidió su madre. Una vez escuchó cerrar la puerta la pequeña susurró.
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Papito, pídele a Hermione que no me olvide... – Una pequeña lágrima se deslizó por su rostro hasta depositarse en la cara de Dinko, su osito de peluche. Le había cogido un gran cariño a aquella simpática joven, y estaba deseosa de volverla a ver.
Samanta, Javier y María contemplaba a sus dos profesores favoritos. Desde la charla con Hermione el trío observaba cada uno de sus movimientos y se desvivían por hacer quedarles bien en sus clases, y como no, sumar puntos a sus casas.
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Oye, San. Apuesto todas mis grageas de sabores a que estos dos terminan juntos. – Dijo altanero el chico de ojos castaños, clavando su mirada retadora en los ojos azules de su prima. Tentándola a atreverse.
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Aceptaría la apuesta, pero el problema es que yo también creo que esta misma noche esos dos se van a sincerar el uno con el otro. – Aunque en un principio parecía dispuesta a seguirle el juego al castaño, decidió seguir lo que le dictaba su corazón, y entonces una bombillita se encendió en su cabeza. - ¿Y si...? – Una sonrisa pícara asomó por sus labios.
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Samanta Kimberley. – Dijo en tono de reproche María. - ¿No estarás pensando, en lo yo creo que estás pensando? – Pregunto temerosa la joven de ojos verdes. Una sonrisa de su prima le confirmó sus sospechas.
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En efecto. Una vez más deduces como toda una Ravenclaw. Aunque para saber lo que voy a hacer no tenías por que tener una mente tan amueblada pero... – Miró escéptica a María, la cual, comenzaba a molestarse por el tono burlesco que empleaba la chica. - ¿Os apetece escuchar mi brillante plan? – Preguntó dulcemente y con mirada de inocencia.
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No estoy segura de que sea buena idea inmiscuirnos. – Una vez más el sentido de responsabilidad recaía en la persona de María. – Es mejor darle tiempo al tiempo, seguro que ellos dos solos se las apañan bien. – Como toda respuesta, tanto su hermano como su prima la miraron escépticamente durante unos instantes. – Vale.... – Asintió derrotada. – Puede que necesiten una pequeña ayudita....
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Así me gusta hermanita. – Afirmó Javier. – Además, ya echo en falta las bromas de Sam. Aunque... ¿Esto no será una broma? ¿no? – El chico miró dubitativo a la morena de cabellos lisos. – No creo que tengas intención de unirlos mediante una mala pasada.
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Primito, primito... – Con cara de infinita paciencia, pasó un brazo por encima de los hombros del joven. - ¿Cuándo aprenderás que son los momentos difíciles los que estrechan lazos? ¿Qué aprendes en la escuela? – Preguntó como si se tratase de un pecado el no saber algo de “tanta” importancia como eso.
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¿No les irá a suceder nada malo a ellos? ¿Verdad? – Inquirió temerosa María.
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Jajajajaj – Estalló en carcajadas la morena. Ambos hermanos se miraron atemorizados.
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Ya le salió la vena psicópata a la niña... – Susurraron al mismo tiempo.
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Por.... fa... vor.... Us... tedes... por... quien... me toman.. – Logró pronunciar entre risas.
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Simplemente te conocemos. – Los dos mellizos se cruzaron de brazos, y reprimieron con la mirada el comportamiento de su prima.
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Vale. De acuerdo. Vosotros ganáis. – Se dio por vencida. - ¿Y si...?
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¡¡¡¡¡No!!!!!! – Gritaron los dos hermanos a la vez.
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Vale. Vale. No se puede decir nada. Y luego dicen que este es un país democrático.... Pamplinas – Replicó irónicamente.
Harry se encontraba en su habitación, preparándose para su “encuentro” con Hermione. Se Había puesto unos baqueros ajustados y un jersey de color azul claro, que resaltaba su rostro y el color verde de sus ojos. Después de afeitarse e intentar domar un poco su rebelde cabello, se dijo que ya estaba listo. Al menos, físicamente, porque en el factor psicológico aun debía trabajar.
Hacía a penas unas horas que había regresado de San Mungo, donde permanecía Ginny, la menor de los Weasleys, y como era habitual, al menos tres veces en semana iba a visitarla. Pero ese día algo diferente sucedió:
Flash Back************
Se dirigía a la habitación de la pelirroja, y justo en el momento que iba a abrir la puerta escuchó voces:
- Pelirroja, eres muy importante para mí. No me puedes hacer esto. Cada día, cada hora y cada segundo que pasa me mortifico por no haber recibido aquella maldición en tu lugar. ¿Por qué te interpusiste? ¿Acaso eso era una forma de mostrarme que yo estaba en lo cierto al decir que me amabas? De ser así he de decirte que espero que te levantes de esta cama ahora mismo, porque no me estás ayudando ¿sabes?. – El moreno entre abrió un poco la puerta, para poder saber de quien esa voz de hombre. Quedó estupefacto al comprobar que era Draco Malfoy. Jefe de su “novia”. El rubio platinado sostenía entre sus manos la frágil y pálida de la joven, al mismo tiempo que acercaba sus labios a los de ella. El moreno quedó tan impactado ante la escena que no sabía como reaccionar. Aun así, lo único que su cerebro pensó fue: ¿Por qué no sientes celos de esto Potter?. Fue entonces cuando se percató de que hacía mucho tiempo que no le importaba lo que le sucediera a Ginny, al menos no como SU novia. Lo suyo era un amor fraternal. De hermano mayor. Claro que en su momento existió la pasión, pero toda atracción física había quedado a tras desde el mismo día de la reaparición de su mejor amiga.
Pero algo hizo que volviera su atención a la habitación, y dejara para más tarde sus cavilaciones a cerca de sus propios sentimientos.
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Draco... – El rubio dio un salto tan grande que apunto estuvo de tocar el techo de la habitación. La chica intentaba hablar, pero tenía los labios resecos y le molestaba mucho la luz de la habitación. – Agua... – Rápidamente el joven conjuró agua en un vaso vacío cercano, y lo alargó a la pelirroja. Una vez bebió el contenido, intentó incorporarse, y abrió sus ojos azules para clavarlos en los grises del joven. – Yo... – se sonrojó violentamente al sentir la mirada penetrante del chico.
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No vuelvas a hacerme esto. – Sin precio aviso se apoderó de los labios resecos de la joven. Ella un poco aturdida tardó en responder, pero cuando lo hizo, profundizó aun más el beso. Introdujo su lengua en la boca del chico, lo cual, produjo un leve gemido en el rubio. El joven, que no pretendía quedarse atrás, aprisionó aun más los labios de ella en los de él, y colocó una mano en su sedoso pelo, al mismo tiempo que la joven entrelazaba sus brazos en el cuello del rubio. Como consecuencia, varios sueros y tubos se desconectaron. Una vez el aire se hizo necesario, se separaron. – Te quiero... – susurró Draco. Pero lo suficientemente audible para Harry. El moreno, era un mero espectador de la escena, cuyo principal motivo era saber si su “novia” correspondía los sentimientos al rubio. Aunque después de tremendo beso resultaría extraño que no fuera así.
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Yo también... – Después de la contestación se fundieron en otro apasionado beso. Pero a diferencia del anterior Harry creyó que era oportuno interrumpir.
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Ejem, ejem... – Carraspeó fuertemente. La pareja se separó abruptamente, y quedaron pálidos al comprobar la identidad de la persona que los había interrumpido.- Antes de que digan nada... he de decirles que lo escuché TODO. – Las miradas de Ginny y Draco se encontraron, pidiendo consejo la una a la otra. Finalmente el rubio decidió tomar la palabra.
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Verás Potter. Se que aún quedan rendecillas entre nosotros pero... quiero que sepas que si yo he hecho esto es porque la quiero sinceramente, y no porque pretendiese ocasionaros daño ninguno. – El moreno simplemente permaneció en silencio.
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Harry. Yo..... – la pelirroja estaba al borde la las lágrimas,. ¿?Cómo decirle al chico que mejor se ha portado contigo que le has puesto los cuernos, y encima con su ex -archienemigo Draco Malfoy? Lo cierto es que era normal no encontrar las palabras. Harry, a quien le empezaba casi a resultar cómica la escena estalló en carcajadas.
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¡¡¡¡jajajajaaja!!!!!!!- Tanto el rubio como la pelirroja, miraban estupefactos al moreno.
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Ya sabía yo que este Potter no había estado nunca muy bien de la cabeza. – Se volvió y miró a Ginny.- ¿Tu estás segura de que el enfrentamiento con Voldemort no le dejó secuelas? – Preguntó dubitativo.
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¿No crees que te estás pasando Harry? – Dijo seriamente la menor de los Weasleys. Pero el moreno no podía dejar de reír.
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¡¡¡¡Potter!!!!!! – Gritó Draco. Harry por fin pareció dejar de reírse, y adoptó una pose seria en un tiempo récord. Algo que descolocó por completo a la pareja.
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Bueno. Creo que voy a serenarme de una vez. Ante todo he de decir que me alegra verte sana y salva Ginny. – se acercó hasta la camilla (Draco se apartó, ya que no estaba seguro de querer acercarse a Harry, y mucho menos después de haber conocido esa faceta suya de psicópata.) y le dio un par de besos a Ginny, la cual, no pudo evitar sonrojarse. – ahora bien, creo que merecen una pequeña explicación acerca de mi anterior comportamiento, ya que como pensarán no es lógico que un novio actúe de esa forma cuando acaba de enterarse que su novia le es infiel. – Draco y Ginny bajaron la cabeza en señal de culpabilidad y vergüenza. – Pero lo cierto es que desde hace un tiempo no encontraba la manera de decirte que quería que lo dejáramos. – dijo mirando a la joven, que miró sorprendida al moreno.
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¿Y cuando pensabas decírmelo? – Replicó molesta.
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Precisamente la noche del accidente.
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¡Oh! – Fue lo único que pudo articular. - ¿Entonces no estás molesto por... por lo de... Draco? – Inquirió temerosa.
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Bueno... En parte mi orgullo de hombre se ve herido al haberme sido infiel. Sin embargo, esto ha terminado de abrirme los ojos por completo. Ginny miró curiosa a Harry. ¿Sería posible que él también se hubiese enamorado? Y la pregunta más importante: ¿De quién?- Por eso tan solo me alegro por ti, ya que tenía una espina clavada al tener que dejarte, pero ahora estoy seguro de que es lo mejor para los dos. – Sonrió sinceramente tanto al rubio como a la pelirroja. – A no ser que quieras que sigamos... – Bromeó.
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Me alegra saber eso Potter. ¿Sin rencores? – Draco le tendió la mano al moreno, quien la tomó y agitó. – Si alguien me hubiese dicho que esto terminaría de esta manera no lo hubiera creído... jajajajajajaj- Estalló en risas, que pronto se contagiaron a los demás.
Un cuarto de hora más tarde los sanadores habían revisado el estado de Ginny, estupefactos ante la gran mejoría de la joven auror. Por decirlo de otro modo, era un milagro, tal y como dijo el sanador jefe que llevaba el caso. En esos instantes la habitación estaba repleta: la familia Weasley al completo, Draco, Harry, y algunos profesores de Hogwarts.
******************Fin del Flash Back *************
Aun no le había dicho nada a Hermione, prefería darle la noticia esa misma noche. Ya no había impedimentos para que ellos dos estuvieran juntos. Esta cena tenía que salir perfecta, y el moreno no podía esperar a besar sus labios de nuevo.
Eran las 11:30, y Hermione estaba lista. Un precioso vestido negro ajustado a sus curvas, con un bonito escote en forma de pico que resaltaba sus senos, y unos pequeños tirantes, en cuanto a su longitud llegaba justo por debajo de las rodillas. Su pelo iba suelto en una cascada de rizos bien definidos, un suave maquillaje resaltaba sus rasgos y el pequeño toque de perfume la hacían verse irresistible ante el espejo. ¿Se habría arreglado demasiado? ¿Sería justo que fuera tan...”provocativa”? Estaba pensando en cambiarse de nuevo, pero cuando llamaron a la puerta supo que ya era demasiado tarde.
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Un momento, por favor. – Pidió desde el cuarto de baño. Treinta segundos más tarde abría la puerta con abrigo largo puesto sobre el vestido. Un morenazo de 1,83 de altura, con enormes ojos de color esmeralda, y entrajado en un precioso esmoquin, la examinaba de arriba abajo, provocando el sonrojo de Hermione.
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La espera ha merecido la pena. – Tomó la mano de la castaña y la besó tiernamente, mientras la joven se derretía de placer ante el gesto.
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“Hize bien en cambiarme de ropa”. – Pensó mientras memorizaba en su cabeza cada facción de SU “mejor amiga”.
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Estás muy guapo Harry. – Susurró azorada.
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Permítame decirle bella dama, que tan solo soy un pequeño reflejo de toda la belleza que destella usted. – Su mirada le atravesaba el corazón. Irradiaba deseo y pasión infinita, al mismo tiempo que sabía demostrar una dulzura inaudita.
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Vas a hacer que me ruborice señor Potter.
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Está más guapa cuando lo hace.
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Creo que será mejor que nos marchemos ya. – Cortó bruscamente la conversación Hermione. El recuerdo de una pelirroja tumbada en una cama volvía a torturarla, y al mismo tiempo recordarle que lo que estaba haciendo no era lo correcto. Pero.... ¿Y si por una vez no hacía lo correcto? ¿Por qué no arriesgarse por una vez en la vida? Entonces sin nisiquiera pensarlo dijo – A no ser que prefieras que nos quedemos. – Volvió a cambiar su semblante para dedicarle una mirada pícara al joven, el cual, se acababa de quedar de piedra ante la proposición.
Notas de autora: Olas gente!!!!!! Me he tardado mucho... lo sé. Incluso he perdido la cuenta del tiempo que hace que no actualizo, y me da mucha vergüenza, pero lo cierto es que ni tenía inspiración ni el tiempo necesario para poder hacerlo. Espero que puedan entenderlo.
Pasando al tema del capi ¿LES GUSTÓ? Espero que la respuesta sea afiramtiva. ¿Qué harán María, Javier y Samanta? ¿Aceptará Harry la propuesta de la castaña? Todo eso y mucho más en el siguiente capi. Ahora tan solo les pido un lindo mensajito que me alegrará el día a mí, y a ustedes no les tomará más de un minutito. Para terminar creo que no se extenderá mucho más el ficc, pero eso depende de si vosotros lo queréis así, por eso os pido vuestra opinión, ya que de ella dependerá la extensión de la historia.
Muchos besitos de chocolate para todo el mundo. ¡¡¡¡¡¡¡¡Dejen un review!!!!!!!! Y pásense por mis otros ficc, que también son de Harry y Hermione.
Cristy