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JONATHAN — capítulo 1
-Pasajeros del vuelo 809 favor de abordar por la puerta 2-
La primera vez que resonó ese pequeño anuncio por los altavoces del aeropuerto podría jurar que mi corazón se detuvo, sentía las mejillas apretadas de tanto sonreír y las manos completamente sudorosas. Era una fresca mañana de Julio y a decir verdad esta era una de las mejores formas de empezar un gran verano ¿No creen? .Bueno a mí siempre me ha encantado viajar, a donde sea, con una maleta o con la ropa que tenga puesta ese día, por un mes o por dos días; no sé, supongo que considero emocionante el simple hecho de estar en otros "aires" y con otra vista. Mi destino este verano era nada más y nada menos que la bella California, sí, la bella y acalorada California, sobre todo en este tiempo, que es cuando la humedad desaparece para darle lugar al bendito sol; claro con excepción de las heladas playas que se encuentran ahí, pero no me puedo quejar esto tiene que ser mágico, no todos los días te conceden la oportunidad de realizar un viaje de intercambio aunque solo sea por un verano, Sí, esta muchacha que tienen aquí va a vivir con una hermosa familia durante 2 meses, así que como les conté al inicio, sí es una gran forma de comenzar mi verano, el verano que marcaba el medio tiempo de mi estadía en la Preparatoria; supongo que me lo merecía después de todo, no por nada era una de las mejores de mi salón, sin exámenes extras ni calificaciones mediocres, me gustaba esforzarme por lo que me gusta y poder lograr el éxito, tal vez sea un poco ambiciosa pero en estos días si no trabajas duro por lo que deseas nunca obtendrás nada. Le dije adiós a mi madre una vez más justo antes de que la azafata volviera a emitir el anuncio, la besé y la abracé como si fuera a ser un año de no vernos, mi madre lloró como ya era costumbre; este era mi viaje para intentar madurar, ya tenía 18 y era mayor de edad, no me podía permitir derramar una lagrima, no ahora y no frente a mi madre que se doblegaba por cualquier cosa, intenté ser fuerte todo el tiempo que pude, o hasta que me encontré dentro del avión y acomodada en mi sitio, solo podía pensar, en lo que podría llegar a vivir, todo me daba vueltas y sentía ligeras cosquillas en el estómago por los nervios o por el burrito del desayuno. -Hola, lamento molestarte, pero creo que estas en mi lugar.- Un chico de unos veintitantos fue él se dirigió a mí. -Lo lamento, no fue mi intención, la verdad estoy muy emocionada y confundida por todo, en serio perdón.-Me moví justo al lugar más horrendo, justo a la ventana. Sé que las vistas son hermosas, pero a veces me suelen provocar vértigo y que se diga de cuando quiero salir al pasillo, soy la chica que no se puede quedar en un solo lugar por más de una hora, sería un largo viaje. -No te preocupes estas cosas pasan todo el tiempo.- Se empezó a reír y pude notar que el chico tenía una linda sonrisa y grandes ojos bajo esas gafas.-Andy, por cierto, bueno no, o sea, me dicen Andy pero ese no es mi nombre, Me llamó Andrés, al parecer también suelo ser un chico despistado.- se volvió a reír y yo con él. -¿Cuál es tu nombre?-Karen.-Se lo dije sonriendo, el chico era amigable.-Pues qué bonita, Karen.-Después de eso guardé silencio y ahí estaba el capitán salvando el momento con las órdenes de vuelo y con el tiempo estimado de llegada.Me dormí tal vez por hora u hora y media, solo recuerdo haberme despertado justo a tiempo antes de que el carrito con snacks pasara, tomé una galletas y algo de beber, la verdad no tenía mucha hambre solo quería algo para que el camino no se me hiciera más eterno. Al parecer Andy también quiso mantenerse ocupado lo que quedaba de vuelo. Empezó a sacar plática.- ¿Y con quien vas?-Soy una chica de intercambio y pasaré este verano con una familia, es todo lo que sé, mi madre fue la encargada de hacer todos los formularios e información, así que espero que todo salga bien.- ¿y tú?-Inicio nuevo semestre en la Universidad.-¿Qué estudias?-Leyes- ¡Señor abogado, por favor no me mande a juicio!- Río pero luego se puso serio al sentir la turbulencia. Le tomé la mano por instinto. Creo que después de todo el ambiente ya no se sentía tan incómodo. Seguimos hablando de como el tiempo pasa tan rápido, de su vida en clases, su familia y su niñez, incluso me enseñó fotos de él de pequeño, tenía los cachetes más grandes de la vida y era un niño adorablemente gordito, vaya que cambio con el tiempo; y como era debido, yo le conté lo mismo; En la escuela iba bien, mi familia está más unida que nunca y creo que a mí me pasó al revés, yo era una tabla a los 8 y ahora, creo que hasta tengo unos kilitos de más, pero así son las vueltas del destino, no sabemos que pueda pasar mañana.
"Bienvenidos al aeropuerto internacional de Los Ángeles, California"