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Historia 192671 — capítulo 3

No olviden comentar :) Saludos.Hermione no paraba de escuchar ruido por todos lados, además el sol comenzaba a molestarla sin embargo ella aún se sentía cansada para levantarse.

—Hermione por Merlín ya son casi las 9 de la mañana ¿por qué aun sigues durmiendo?

Sin más opción la castaña abrió los ojos y se fue incorporando poco a poco.

—Ginny si tuvieras que pasar parte de la noche caminando por Hogwarts créeme que no pensarías lo mismo.

La pelirroja solo la volteo a ver con una sonrisa y continúo cepillando su hermosa cabellera.

—Sabes, no entiendo cómo pueden considerar un honor el que te pongan trabajo extra y te quiten horas de sueño, es tan retorcido, pero en fin…. Date prisa Harry me dijo que nos veríamos en Hogsmeade para desayunar.

La castaña no demoro tanto una ducha, Jeans y sudadera le bastaron para estar lista. Salieron del castillo y justo en la reja que marcaba el límite de la escuela Harry y Ron ya las esperaban decidieron comer el desayuno en una especie de picnic que organizaron a las orillas del pueblo y el inicio del bosque la mayor parte del tiempo se pusieron al día sobre lo que pasaba en la vida de cada uno, Harry les contaba cómo no se había logrado librar de la oclumancia después de todo y ahora en la Academia de Aurores lo hacían mejorar en esa área, Ron les contaba sobre como el servicio por correspondencia era un completo éxito aunque su mamá estaba muy molesta por tanta lechuza en la madriguera las cuales ensuciaban mucho el lugar. Finalmente cuando Ginny y Hermione les contaron sobre el proyecto de Slughorn Harry y principalmente Ron no se notaban muy contentos con que Hermione tuviese que trabajar con Malfoy.

—No ha sido tan malo chicos… De hecho me atrevería a decir que todo lo contrario Malfoy se ha portado bastante bien, colaborado con ideas y nunca me ha molestado, incluso anoche después de nuestra ronda de prefectos… — la chica guardo silencio de golpe y por un segundo pensó si debía contarles que incluso la acompaño hasta su sala común, tal vez ella había exagerado y ni si quiera había sido gran cosa para él.

— ¿Anoche que Hermione? —Pregunto Ron un poco molesto, pues si bien él y ella si se habían besado durante la guerra las cosas nunca fueron aclaradas entre ellos y es que Ron tenía miedo, miedo de equivocarse en esa relación y perder a su mejor amiga.

Ginny y Harry también habían notado el tan repentino silencio y extraños comentarios de su amiga por lo que la veían, la primera con curiosidad y divertida y el segundo confundido y extrañado.

—Pues nada importante pero me acompaño hasta la sala común. — la chica se sonrojo un poco sin saber porque pero rápido trato de desviar el tema. —Ginny tú y Greengrass ya decidieron que poción harán.

Ginny que era brillante en esta clase de asuntos, no se le escapo lo que Hermione trataba de hacer, pero no pensaba poner en evidencia a su amiga ya la interrogaría después sin esos dos.

—Aún no estamos del todo seguras pero decidiremos la opción más viable mañana.

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Draco pensaba que la tarde era perfecta, el clima era muy fresco y el viento le pegaba en las mejillas justo como una tarde de otoño debía ser. Realmente no tenía mucho por hacer ni con quien así que pensó en ir a caminar y bebe algo en Hogsmeade después de todo se sentía de ánimos y como no si sus planes durante toda la semana se había ejecutado bien.

Ya en las tres escobas se sentó en una mesa de la esquina de las más pequeñas pero junto a la ventana donde seguro nadie lo molestaría, pidió una cerveza de mantequilla y se dispuso a relajarse sin embargo una risa, su risa lo hizo mirar por todos lados hasta que dio con ella.

Hermione limpiaba el bigote de espuma que tenía Ron y reía por lo gracioso que se veía.

—Pero qué diablos.

Draco se sintió molesto que no tardo en pedir algo más fuerte un whisky añejado de Ogden, pidió que le dejaran la botella y se dispuso a ver el espectáculo mientras muchas ideas le daban vueltas, ¿por qué ella era tan feliz? ¿por qué tenía incondicionales amigos? ¿por qué él estaba solo? ¿por qué se suponía que no debía amarla? ¿por qué eso estaba mal? Sintiéndose miserable solo se atrevió a salir del lugar pues ya no soportaba verlos.

Se fue a las orillas del pueblo donde iniciaba el camino hacia Hogwarts se sentó en una barda de piedra, la noche estaba comenzando a hacerse presente y el hermoso tono azul que tenía el cielo lo evidenciaba. Draco saco una elegante pipa con tabaco, la encendió y comenzó a fumar.  Pero la paz poco le duro pues a lo lejos en el camino pudo reconocer a quienes venían, Potter y Weasley venían tomados de la mano y un poco más atrás la comadreja y Granger platicaban felices. Draco solo pudo gruñir y golpear con el puño cerrado la barda en la que estaba sentado. Cuando el grupo paso junto a él no hizo más que dirigirles una mala cara, algo así como de asco y levantando las cejas.

Apenas unos metros más adelante de Malfoy, Ron se atrevió a decir al grupo.

—Pues no se ustedes pero a mí me parece el mismo Malfoy de siempre.

Ante el comentario Hermione miro hacia atrás donde Draco estaba sentado y cruzaron miradas por algunos segundos.

Draco estaba colérico y no sabía la razón, bueno tal vez si pero no quería pensar que enserio fuera eso y es que odiaba que otros tuviesen lo que él nunca podría, le desgarraba ver a otros tan felices cuando él no podía conseguir esa felicidad. Trataba de pensar que eso de la felicidad era meramente algo sobrevalorado y que realmente no era algo que necesitase… pero  de ser así ¿por qué los recuerdos de esos pequeños momentos en los que había hablado con Hermione, que la miraba sonreír, o cuando llego a disfrutar y reír con sus amigos,  o los buenos momentos con sus padres eran especiales y recordarlos le traían algo de paz? No tenía la respuesta no estaba seguro si la felicidad era parte del éxito, pero de ser así, entonces porque siempre la gente buscaba el poder, la grandeza, el dinero, la gloria ¿qué acaso no era eso el verdadero éxito?

Invoco a su escoba y para tratar de despejar la mente voló, voló muy alto y cuando se sintió un poco más libre aterrizo en la torre de astronomía, ya era bastante tarde pero quiso quedarse un rato más, vaya que no fue al único que se le ocurrió ir a sentirse miserable a ese lugar. El Barón Sanguinario con sus pesadas cadenas haciendo ruido se lamentaba y gritaba pensando que estaba solo.

— ¿Quién anda ahí? —Gritó Draco pensando que podía tratarse de algún alumno.

El Barón no respondió pero se hizo presente donde Draco.

—No se supone que debes estar en la cama, mocoso insolente. —Dijo el Barón en tono molesto.

—Eso a ti no te incumbe, además soy prefecto. —Draco ni lo volteó a ver simplemente saco su pipa y siguió con su triste mirada hacia el majestuoso paisaje.

El Barón iba a decir algo pero al ver los ojos de Draco sintió algo y en apenas un segundo una oleada de recuerdos invadieron su mente. Los fantasmas suelen tener un poder inigualable para conectar con aquellos quienes en vida sufren lo mismo que ellos sufrieron y es su deber hacerles saber cuál fue su experiencia y que consecuencias tuvieron, así que sin más el Barón comenzó a pensar como dirigirse hacia ese joven frente a él, si bien contar su historia no era algo que le gustase, sino todo lo contrario, lo torturaba, él estaba dispuesto a hacerlo.