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Historia 192918 — capítulo 12
−Lo sé, pero hace un hermoso día y nuestros padres han decidido que vayamos al bosque a buscar frutas y otras cosas.
−¿Y no podéis ir solos?
−No, así que levántate.
−Está bien. −Quejándose se fue a lavar y cuando estuvo lista bajo y los miro. −Es muy pronto para irnos al bosque. −Y bostezo.
−Que va. −Le dijo su abuelo. −Hace un hermoso día para pasarlo en la cama, además tenemos que aprovechar los días, en cuatro semanas ya estos hermosos días se irán y empezara a hacer frio y luego llegaran las nevadas.
−Tienes razón abuelito. −Le dijo Hermione. −Desayuno y nos podemos ir.
El hombre sonriendo vio como desayunaba, las nevadas en la zona eran muy fuertes, algunas veces las casas aunque estuvieran muy cerca unas de otras se quedaban aisladas y al no poder salir tenían que comer lo que tuvieran en casa, era por eso que las ultimas semanas de buen tiempo las familias iban más a pescar y al bosque a buscar cosas para vender o para hacer conservas y tenerlas en casa.
En el bosque muchos saludaron a Hermione.
Harry que estaba con Daphne la saludo. −Princesa. −Y la chica se rio.
−Idiota. −Le dijo Hermione.
−No creo que las princesas digan tacos. −Le dijo Mark que también se reía.
La chica miro a su hermano. −Y tampoco tienen hermanos cazurros.
−Eso te lo mereces. −Le dijo George riéndose. −Familia tenemos que buscar muchas cosas, en poco más de un mes ya llegara el otoño y luego el invierno y ya sabéis lo que pasa, fuertes nevadas, casi aislados tenemos que recolectar muchas cosas. −Y miro a los chicos. -Mark, Harry y Alex, quiero que vosotros busquéis miel, coger toda la que encontreis.
−¿Me podeos buscar a mi también? −Les pregunto Daphne.
−Claro que sí. −Le dijo Mark. −Buscaremos para todos.
−Gracias, el barco de mi padre no llegara hasta la semana que viene así que mi madre y yo nos tenemos que ocupar de todo.
−Seguro que cuando llegue tu padre trae muchas cosas. −Le dijo Hermione.
−Eso seguro.
−Chicas vosotras buscareis frutas y haber si encontráis piñas.
−Las buscaremos. −Y cogiendo cestas se fueron a buscarlas.
Mientras la familia estaba en el bosque, Draco se reunía con los reyes.
Al verlo aplaudieron. −Felicidades Draco. −Le dijo un rey. −Me he informado sobre tu prometida y no solo es de buena familia sino que todos la quieren.
−Es en parte porque me caso con ella, su familia nunca ha sido acusada de nada, Hermione pasa las noches en su casa donde debe de estar sino que es trabajadora y sabrá estar a la altura de lo que espero de ella.
−Los nobles no les gusto que te comprometieras con ella, ellos querían que te casaras con una de sus hijas. −Le dijo una reina que tenía un punto rojo en la frente y ropa de hermosos colores como el rosa y el verde.
−Lo sé, Ravi, como se que en tu país muchos no aceptan que sea una mujer la reina.
−Que digan lo que quieran no me importa, mi padre por desgracia no pudo tener más hijos y en su lecho de muerte me escogió a mí como su sucesora.
−¿Draco quieres que te envié seda para el vestido de tu prometida? −Le pregunto un rey con ojos rasgados.
−No gracias, Fai ya tengo las que me enviaste, además algo me dice que ella prefiere el terciopelo, gracias a todos por vuestros deseos, os espero a todos en ese día, como dije será a principios del sexto mes.
−Estaremos aquí. −Le dijo otro rey con ojos rasgados. −¿Cómo va tu recaudación de impuestos?
−Muy bien, ya hemos recogido bastantes, ahora uno de mis consejeros más leales esta repasando todo bien, algo me dice que los nobles no lo han declarado todo.
−Los nobles sean del país que sean son unos tramposos. −Le dijo un hombre moreno.
−Lo son Shamir, ¿Qué tal por tu desierto?
−Muy bien, te traeré dátiles y aceites.
−Gracias, pero prefiero aceites, los dátiles no son lo mío.
−Tienes un estomago muy blando.
−Que va, me gustan las frutas pero paso del dátil. −Y riéndose pasaron a cosas más serias.
Unos días más tarde, Draco estaba en el puerto despidiéndose de los reyes, cuando se acerco el capitán de un barco.
−Su majestad. −E hizo una reverencia.
−Sirius. −Y lo miro. −Ya creí que te habías quedado con alguna de tus conquistas.
−Que va, si me quedo más del tiempo acostumbrado, las demás se ponen celosas, ya me he enterado de tu compromiso, felicidades.
−De nada, ¿vas a volver a salir?
−No, ya tengo todo lo que quería, ¿por?
−Quiero que ayudes a Remus con los nobles tramposos.
−Me gusta eso.
−Lo sé.
−Buenos días su majestad. −Le saludo James que se acercaba con un carro y con Harry.
−Mi señor le presento a mi padre James.
−Llámame Draco que en los próximos meses seremos familia. −Y señalo al capitán. −Él es el capitán de uno de mis barcos mercantes, Sirius. −Y miro al capitán. −Ellos son el tío y el primo de mi prometida.
−Un placer. −Le dijo Sirius. −Draco mañana me ocupare de lo tuyo, ahora me voy a bañar.
−Ves que hueles un poco mal.
−Que gracioso. −Y despidiéndose se fue.
−¿Habéis traído mercancía? −Les pregunto Draco.
−Cerveza y harina. −Le dijo James. −Aunque pronto el mal tiempo llegara, aun hay barcos que llegan y los dueños de las tabernas y posadas me lo piden.
−Para mi boda quiero mucha cerveza, ¿lo tendrás?
−Lo tendré, tengo muchos barriles guardados, te guardare unos 20.
−Si gracias, también tendremos vino, hidromiel y el rey del sur me traerá sidra y perada, y creo que con todo eso tendremos más que suficientes de bebidas.
−Creo lo mismo, si necesitas mas avísame.
−Lo hare, ahora me voy como siempre tengo mil cosas de las que ocuparme, si veis a Hermione decirle que aprovechando que mañana es sábado la iré a ver.
−Tenemos que pasar por su casa así que se lo diremos. −Le dijo Harry.
−Gracias. −Y despidiéndose se fue.
Un rato después Draco se acercaba a casa de Hermione y al ver lo grande que era ahora sonrió.
−Buenas tardes. −Le saludo George que iba cargado. −¿Ha venido a ver a Hermione?
−Sí que lo he hecho, ¿está en casa?
−Esta, pasa. −Y entrando llamo a su hija.
Hermione no tardo mucho en bajar y al ver al rey se sonrojo.
−Buenas tardes Hermione.
−Buenas tardes.
Sara que estaba a su lado al ver que su prima no decía nada le pregunto al rey por las telas.
−En unos días más las traeré, ahora están escogiendo las mejores.
−¿Puedo ayudar?
−Claro que si, nadie mejor que tu para que lo hagas que conoces bien a Hermione.
−Estupendo, después de mi trabajo me pasare.
−Hazlo, les diré que te esperen. −Y miro a Hermione. −Vamos a sentarnos y así hablamos de nuestra boda.
−Sí. −Y sentándose en los sillones del salón le dijo: −Como dije nos casaremos en el sexto mes la ceremonia será por la mañana e invitaremos a mucha gente.
−¿En serio te quieres casar conmigo? −Le pregunto Hermione.
−En serio. −Le dijo Draco sonriéndole. −¿Qué quieres para nuestra boda?
−No sé, he ido a muy pocas.
−Herms tienes que mirar las flores. −Le dijo su madre. −Y también que quieres servir para comer.
−Todo menos huevas de esturión. −Y se estremeció a ella no le gustaban nada.
−Serviremos huevas para nuestros invitados, pero tú no tienes que comer si no quieres.
−Mejor no quiero ponerme enferma, me gusta mucho los langostinos y las gambitas.
−Pondremos de eso, ya he pedido a James cerveza y un amigo del sur traerá sidra y perada.
−Me gustaría algo que no emborrachara. −Le dijo Hermione.
−Tendremos zumos.
−¿Se le pedirá la prueba de pureza? −Le pregunto George, esa prueba era para demostrar que la novia se casaba siendo virgen.
−No se le pedirá. −Le dijo Draco. −Mi padre quito esa prueba que solo servía para que la mujer se sintiera mal, y luego hay dos pruebas más, la de la sabana o la del bebe.
−¿La prueba del bebe? −Le pregunto Hermione.
−Cuando nace un bebe se hace una prueba mágica en la que se demuestra que el niño de la reina también es del rey, esa es la más efectiva nunca falla.
−Nos gustaría que se hiciera esa. −Le dijo George. −Yo sé bien a quien he criado y Hermione no es ni una falsa ni una mentirosa.
−Se hará esa prueba, las otras dos no me gustan, y George tienes razón si tuviera alguna duda de que Hermione no es una buena persona no estaría aquí, ahora me tengo que ir, como siempre tengo mil cosas que hacer, pronto iremos a mirar lo de los anillos.
−Se un amigo herrero muy bueno. −Le dijo su suegro. −Se que tienes el joyero real, pero no es tan estirado como él y no pone pegas a lo que piden.
−Estupendo, últimamente ese tipo me está molestando mucho. −Y le sonrió. −Pronto estaré aquí de nuevo. −Y despidiéndose se fue.
Cuando la familia se quedo a solas Hermione miro a su padre. −¿Papa que es la prueba de la sabana?
−Una prueba en la que se muestra que la mujer solo ha estado con su marido, se ve la sangre de la mujer y todo el mundo lo ve.
−Eso es asqueroso. −Le dijo Hermione. −Menos mal que Draco no me la ha pedido.
−Esa prueba no es efectiva. −Le dijo su abuelo. −Te cortas y ya tienes sangre y cosas así, y con nuestra magia es muy sencilla de falsificar, la prueba del bebe es la más efectiva como ha dicho Draco.