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Historia 193134 — capítulo 14
De pronto el lugar se fue llenando de aurores, con la intención de detener a Sirius, Orión al ver eso los paro.
−¡Basta! −Orión usando sus poderes los tiro al suelo y de allí no se pudieron levantar. −Que nadie toque a mi hijo sino morirá.
Sirius al ver a su sobrina se acerco y se arrodillo a su lado. −Hola Dora.
La chica al ver a su tío tan cerca se quedo parada, la última vez que lo había visto aun era una niña. −Tío Sirius, no sabía que eras tú quien veníamos a detener, el ministro Fudge nos ha dicho que habían entrado en hogwarts.
−No te preocupes. −Le dijo el hombre. −Tengo una sorpresa. −Y cogiéndole de la mano la ayudo a levantarse y la acerco a Cygnus. −El es tu abuelo Cygnus, el padre de tu madre.
La chica al ver a ese hombre se escondió detrás de su tío.
Sirius miro a Cynus. −No la puedes culpar, no es que la quisieras.
−Lo sé. −Y apartando a su sobrino, miro bien a su nieta. −Lo siento Dora, a partir de ahora las cosas serán diferentes. −Y la abrazo.
Orión viendo la escena miro a un auror. −Tú mismo, ves a buscar a Fudge y que venga aquí.
−Sí señor. −Y se fue a cumplir sus órdenes.
−Siento este espectáculo. −Les dijo Orión a los alumnos. −Sé que es una escuela, y no se tendrían que hacer estas cosas, pero llevamos mucho tiempo separados de nuestros familiares, en cuanto terminemos de hablar con Fudge nos iremos y podréis seguir cenando tranquilos. −Y les sonrió.
Las alumnas que estaban cerca se sonrojaron, era un hombre mayor pero muy atractivo.
Fudge no tardo mucho mas en llegar y al ver a toda esa gente que hacia tantos años que estaba muerta no supo que decir.
−Cornelius. −Charlus que ya se había presentado ante su nieto lo miro. −¿Desde cuándo estas tan ciego?
−No se dé que hablas.
−De que Voldemort sigue vivo, y antes de que digas nada, es cierto, el ataque de los mundiales fue cosa de los mortifagos, quieren infundir miedo para cuando el llegue, siempre supe que no eras un buen ministro, te escondes en tu ala.
−Charlus tiene razón. −Le dijo Orión. −Por eso, yo Orión Black, te digo eso, a partir de ahora la familia Black te estará vigilando si cometes algún otro fallo estarás fuera, y desde ahora mi hijo Sirius Black es un hombre libre.
−El…
−El nada. −Le dijo James. −El jamás me hubiera matado, ni traicionado, es mi primo y mejor amigo, confió en el tanto como confió en Remus, fue Peter Petegrew quien nos traiciono y el está vivo, os está trayendo a Voldemort delante de vuestras narices sin que os deis cuenta.
−Quiero recuperar mis cosas, hoy mismo. −Le dijo Orión.
−Es de noche.
−No me importa, despierta a quien tengas que despertar, tienes de tiempo hasta las 12. −Y miro a Dumbledore. −Te estaré vigilando bien si haces algo que me moleste aunque sea lo mínimo te matare. −Y miro a Harry. −Harry.
El chico lo miro. −Señor Black.
−Soy tu tío. −Le dijo Orión sonriendo. −Tu abuela Dorea es mi prima.
−Ohhh. −Harry que estaba abrazado a su madre miro a su abuela que sonreía. −¿Es verdad?
−Lo es, Orión y Cygnus son mis primos.
−No puedo ser primo de Malfoy, no nos llevamos bien.
Ante eso los adultos se rieron.
−No os tenéis que llevar bien para que seáis primos. −Le dijo Orión. −Harry me tienes que decir dónde está la cámara de los secretos.
−¿Para qué?
−Para buscar el colmillo del basilisco, sabemos de los horrocrux. −Y acercándose le toco la marca y desapareció. −Ya no necesitas ocultar que ya no la tienes.
−¿Cómo?
−Irina, ¿me lo dirás?
−Si, en el baño de las chicas donde Mirrtle se pasa todo el tiempo llorando, en los grifos hay serpientes y tienes que pasar por unos pasillos pero esta tapiado.
−Sin problemas. −Y miro a Charlus. −¿Vas?
−Voy. −Y miro a su nieto. −Harry pronto volveremos a vernos, ahora tengo que ocuparme de esto y poner los asuntos de los Potter en orden.
−Yo tengo la llave que me dio papa.
−Esa es tuya. −Le dijo Charlus a su hijo.
−Sí. −Y miro a Harry. −Ahora nos tenemos que ir, pero pronto volveremos, tu madre tiene que descansar.
−No os iréis muy lejos, ¿verdad?
−No, vendremos a verte el fin de semana.
−Os espero.
−Espéranos. −Le dijo Lily. −Ya nunca más nos volveremos a separar.
−Niños. −Fabián miro a sus sobrinos. −Hoy ya es muy tarde, pero mañana iré a ver a vuestra madre, ¿está bien?
−Preocupada por Voldemort. −Le dijo Ron. −Y nosotros también, tenemos miedo de que la maten por no seguir las reglas que han puesto los Malfoy y otros. −Y miro a Abraxaas.
−No te preocupes, Ron, yo me ocupare de mi hijo, y tu familia volverá a estar bien, no tendrá que temer al salir a la calle.
−Gracias señor.
−De nada. −Y miro a su nieto. −Draco ya me han contado muchas cosas de las que has hecho, hablaremos pronto pero ahora tengo que ir a ver a ese hijo mío que está equivocado.
−¿Cuidaras de mama?
−Lo hare. −Le dijo Cygnus y miro a su nieta. −Y también hablare con tu madre, es hora de que me disculpe por todas las cosas malas que he hecho.
−Aunque mama no habla de ti, se que te extraña, como también extraña a su hermana, desde que se caso con mi padre que no se hablan.
−También lo arreglare. −Y miro a Orión. −¿Nos vamos?
−Nosotros con Charlus. −Y miro a Abraxas. −¿Nos dejas tu casa?
−Sin problemas. −Y miro a Draco. −Nos vemos. −Y sonriéndole se fueron marchando.
Severus se acerco a Lily antes de que se fuera.
−Lo siento.
−Severus eres mi mejor amigo, y aunque cometiste muchos errores jamás olvidare que fuiste mi primer amigo mágico. −Y le sonrió. −Pronto volveré y hablaremos, ¿Qué te parece?
−¿En serio?
−En serio. −Y miro a su marido. −Y tú no dirás nada.
−Yo no digo nada, es el carácter que tienes. −Y miro a su hijo. −Harry pronto vendremos.
−Os espero.
−Claro que sí. −Y despidiéndose se fueron.
Antes de irse Orión miro a Fudge, que seguía allí. −Estaré en la mansión Malfoy, espero mis papeles allí, ahora ves.
El hombre más asustado de lo que había estado en la vida, se fue a cumplir sus órdenes.
Cuando ya todos se hubieron ido, Harry volvió a su lugar y miro a sus amigos.
−Estoy alucinado, creo que es un sueño.
Hermione le pellizco.
−Oye eso duele. −Se quejo.
−Eso quiere decir que no estás soñando.
Ante eso la miro. −Es verdad. −Y la abrazo. −Gracias, todo es gracias a ti.
−No seas tonto, se que tu también lo hubieras hecho por mí.
Harry sonriéndole y más feliz de lo que nunca se había sentido volvió a su cena, ahora ni siquiera le importaba seguir en el torneo de los tres magos.
Charlus y los primos Black, se fueron al cuarto de baño que les había dicho Harry y buscando las serpientes no tardaron en encontrarlas y hablando parsel bajaron las escaleras.
En el túnel vieron que estaba tapiado, unas rocas tapaban el camino así que con cuidado las apartaron y continuaron y no mucho tiempo después encontraban la cámara de los secretos y el esqueleto del basilisco.
Los primos miraron a Charlus. −Tu nieto es muy bueno, no muchos pueden con un basilisco.
−Según Remus, tenía la espada de Gryffindor.
−Igual Charlus, aunque tuviera la espada, no muchos pueden usarla aunque sean de Gryffindor, tu nieto lo ha hecho estupendamente bien defendiéndose de los peligros que se encontraba.
−Espero que ya no hayan mas peligros, y si los hay que seamos nosotros quienes lo solucionemos, Harry solo es un niño.
−Lo es. −Le dijo Orión totalmente de acuerdo con él.
Al llegar al esqueleto se arrodillaron y cogiendo el colmillo y guardándolo bien se aparecieron rumbo a la mansión Malfoy.
A muchos kilómetros de allí, en la gran mansión Malfoy, Lucius y Narcisa estaban cenando, cuando tocaron a la puerta y no mucho tiempo después Abraxas entraba.
Cuando Lucius vio a su padre vivo, creyó que era un juego de Voldemort.
−No hijo, no soy ningún juego de Voldemort, soy yo. −Le dijo Abraxas. −Y te tengo que decir que ahora mismo me avergüenzo de ser tu padre. −Y acercándose le remango la camisa y al ver la marca tenebrosa lo miro. −Vergüenza, ahora cuando Orión venga le diré que te quite esa marca que solo hace que no te quiera ver a la cara. ¿Desde cuándo los Malfoy nos arrodillamos delante de un hombre?
−Yo…
−Nada Lucius, ahora que estoy aquí las cosas van a cambiar por completo, de momento me voy a ocupar de llevar las empresas a saber si tú te has estado ocupando de ellas, aunque no lo creo, prefieres infundir miedo en los mundiales, se que fuiste tú quien con otros mortifagos asustaron a familias llenas de niños y torturasteis a una pobre gente por ser diferentes.
Y miro a Narcisa. −He visto a tu hijo, es un niño muy listo de él también me voy a ocupar, no voy a permitir que vosotros lo llevéis por el mal camino, tu padre también está vivo, y ha escuchado los superiores que os sentis solo por no tener familia sin magia. −Y miro a sus invitados. −Disculpar esto, por favor sentaros, esta noche os podéis quedar aquí, mañana seguro que ya tenéis vuestras cosas.
−Gracias Abraxas. −Le dijo Alexander. −Pero no sé si me quiero quedar con un tipo que tiene como compañeros asesinos.
−Yo te invito. −Le dijo Abraxas y miro a Lucius. −Ni se te ocurra decirle nada a Alexander, ya me he enterado que tus compañeros lo mataron cuando no quiso unirse a vuestra causa.
No mucho tiempo después los demás llegaban.
−Papa. −Narcisa al verlo vivo se puso a llorar y se acerco llorando. −Lo siento, siento haber sido tan mala.
−Cissy lo importante es que sepas de tus errores y cambies, mañana iremos a ver a tu hermana, ya he visto a Dora.