Quiero ser tu heroe — capítulo 2
Capitulo 2.- Una Carta
Una chica de pelo castaño y rizado y ojos marrones, se despertaba a la fuerza, por el ruido que hacia su despertador.
“¿Por qué suena a esta hora? ¡Es muy pronto! Cuando me desperté ayer tendría que haber cambiado la hora”.
Hermione Granger intentó volver a dormir, pero ya no podía, aunque estaba muy cansada. La noche anterior se había acostado tarde, ya que estaba haciendo una sesión de sus películas favoritas antes de ir a Hogwarts, solo faltaban dos semanas para eso.
La chica bajó a desayunar con los ojos, aún, casi cerrados. Su madre le hizo un buen desayuno, para que, así, tuviera más fuerzas.
Cuando acabó de desayunar subió a su habitación para cambiarse, para ir a correr con su padre. Había empezado a hacerlo ese verano, y, todas las mañanas, se iba con su padre.
Cuando entró a su habitación y miró hacia la ventana, vio una lechuza blanca en la ventana. Era Hedwig, la lechuza de Harry.
Hermione fue hacia la ventana, la abrió y dejo pasar a la lechuza. Cuando le quitó la carta que llevaba en al pata, la lechuza volvió a salir volando.
La chica, abrió la carta y leyó:
Querida Hermione.
¿Cómo te va el verano? Espero que muy bien.
Como solo faltan dos semanas para ir a Hogwarts, Ron, Ginny y yo hemos quedado, para ir al Callejón Diagon el próximo viernes, a las 10:30.
Esperamos verte allí.
P.D.: Si tuvieras algún problema para ir, llama a casa de mis tíos.
Atentamente,
Harry Potter
Hermione bajó a preguntarle a su madre si podría ir, aunque suponía que la respuesta seria sí.
– Mamá –llamó la atención Hermione-. Harry me...
– ¿Quién es Harry? –interrumpió su madre.
– ¡¡¡¡Mamá!!!! –gritó Hermione un poco molesta, porque ya sabia por donde iba su madre. Ella sabia perfectamente quien era Harry, pero, últimamente, no paraba de decirle que se le notaba que estaba enamorada, que había algún chico.
– De acuerdo. Lo siento, hija. Continua.
– Te decía que Harry me ha enviado una carta. Diciéndome que Ron, Ginny y él, habían quedado para ir el próximo viernes al Callejón Diagon, a las 10:30, para comprar todo lo de Hogwarts. Puedo ir, ¿verdad?
– Sí... –Hermione ya iba saliendo de la cocina cuando su madre continuó diciendo- si me dices quien es ese chico que te gusta, sino, no vas.
– ¡Mamá! ¡Te lo he dicho mil veces! ¡No hay ningún chico! Y con esta actitud tuya lo único que vas a conseguir es que cuando haya algún chico no te lo cuente. ¿Me dejas ir o no?
– Esta bien, esta bien –dijo su madre, y continuó-. Sí que puedes ir, Hermione.
Hermione se despidió de su madre y se fue a cambiarse, para ir a correr con su padre.
El resto del día fue de lo mas normal.
La chica Gryffindor, ya esperaba con ansias ese día, para ver, por fin, otra vez, a sus amigos.
..--,,Continuará,,--..