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Harry Potter: Los Elfos de Lorien y la Madriguera de Voldemort — capítulo 1

1

EL ALMA PARTIDA DE SALAZAR SLYTHERIN

Miles de espinas se levantaban bajo los rayos del sol en medio de un lago cristalino y calmo que empezaba a aquietarse conforme cada punta movía el agua. Realmente era un enorme colacuerno húngaro que se erguía en el agua unido por un hilo rojo de luz a la orilla escarpada y llena de malezas que a lo lejos eran derribadas por alguna fuerza desconocida atrás muy indiferente a los oídos de un mago que vestía una túnica verde oscura que si no fuera por el débil reflejo del sol pasaría por negra completa. Una “S” bordada a mano de color negra con un borde blanco la decoraba en el pecho hacia la izquierda.

Buena parte del rostro era dominado por una barba entrecana que caía bajo el mentón y el cabello de igual matiz le llegaba a los hombros y ondulaba al ritmo de la brisa que producían los movimientos torpes del dragón que miraba con ojos disminuidos y blancos al señor que era el origen de esa conexión rojiza con el dragón gracias a su varita blanca que levantaba orgulloso.

Él empezaba a caminar hacia atrás chocando con los setos de un bosquecillo frondoso que se agitaba con los pasos temblorosos del animal al igual que el terreno arcilloso de las orillas del lago que formaba montones de ondas para todos lados pero sin inquietarse de mayor forma. Hasta el dragón lucía medio dormido conforme daba pasos lentos siguiendo una conexión hasta el encolerizado mago que tiraba de su varita bruscamente sin que nada antes delatara esa rabia que lo dominaba. Las tribulaciones estaban demasiado lejos de un dragón hechizado y un lago calmo.

“Por algo pasa esto” “No merezco un día definido como hoy para llevar adelante el fin mas noble que todo puede aspirar” “Tengo esperanza en que los otros no se den cuenta de mis verdaderos sentimientos y que ellos desean vencer la muerte”.

El propio mago se hablaba con furia dentro de su cabeza que parecía estar en dos realidades en ese momento hasta que la conexión con el dragón se cortó.

-- ¡Maldito! ¡No querrás que te convierta en un Nazgul! --- gritó el mago.

El colacuerno gimió alzando su rostro hacia el cielo con sus ojos rojos como siempre y llenos de la misma rabia que encarnaba el señor que alarmado miraba hacia el bosquecillo que sólo hacía un sendero hacia en fondo gracias a las setas que se desplazaban a cada lado del mago entrecano. Del fondo salió una mujer que vestía una túnica azul muy elegante y miró al mago del dragón con sorpresa.

--- No puedo creer que hayas sido tú y no el dragón que armara el escándalo que escuchamos allá dentro. Nada es secreto por ahora así que cualquier secreto será revelado, a menos que desees convertir el bosque en prohibido. Baja tus pensamientos de intensidad, por favor. --- dijo la mujer con un suspiro.

--- Helga... ¿Por qué temes a Gryffindor? Acaso compartes las cosas que yo hago. --- dijo el mago cerrando el bosque de un hechizo café silencioso.

--- Es admirable tu fascinación por las grandes criaturas que adornan cada terreno del mundo y no pienso prohibirte esa afición tan antigua como los calderos pegoteados de las mazmorras que construiste con pociones de concreto. Gryffindor aún piensa que fueron los elfos del bosque de Lorien quienes siguen ayudando con la construcción de Hogwarts, sólo te pido Salazar que manejes bien tus secretos inmortales. --- dijo Helga con sorna final.

Antes que Salazar exclamará una respuesta la bruja desapareció frente al bosque que volvía a abrirse para alguien invisible que dejaba sus barrosas huellas por el sendero a vista directa de inmensas torres a lo lejos. Salazar chasqueó la lengua al verles en el momento que un ventanal era alzado.

Los cabellos entrecanos eran negros cerca de los hombros de Salazar que recibió por detrás un halo de fuego del colacuerno que revolvía el agua con sus alas. El mago al voltearse mostró su varita y su rostro congestionado y tembloroso que se relajó apenas pronunció unas palabras que hicieron resonar a las más próximas criaturas:

--- ¡Mor Nazgul! –

De la varita del mago con el pelo chamuscado salió un rayo blanco que impactó en el dragón que se desplomó en el agua produciendo un pequeño maremoto en la orilla en donde estaba el mago furioso y al instante un halo negro y putrefacto salía de cada espina que como témpano de hielo salía en el agua.

--- Serás un espectro de las sombras que nunca se ven...tengo una mente agitada y ruin cada vez que interpreto la lengua de la alta magia que tanto escandaliza al león. Una boca sin control que murmura un hechizo digno de una sombra eterna que jamás ha existido en el mundo y que será hecha si el alma partida mal está. Los vapores de un nazgul llegan a mi cuerpo frente a este lago y recuerdan que tan cerca me encuentro de lograr ser infinito, temo convertirme en una sombra...un nazgul como este dragón. Sin duda alguna dije un hechizo improvisado pues el verdadero no suena tan vulgar ni dejaría a nadie de pie...mi voz tembló como cual escribe estos mismas palabras y no espera pasar el limite. --- dijo Salazar contemplando a un oscuro dragón que se erguía sobre las aguas del lago que lucía vaporoso alrededor del animal convertido.

--- ¡Avada Kedavra! --- dijo Salazar hacia el dragón con la varita alzada.

El colacuerno se deshizo en una nube que se perdió tras la orilla opuesta revolviendo los árboles de ese lugar expulsando vapor y un misterioso chillido que ensordeció a Salazar que se tapó los oídos con ambas manos y abrió el sendero del bosquecillo que tenía tras de sí y empezó a caminar por el sintiendo como el chillido iba haciéndose casa vez más débil conforme más cerca estaba de un enorme castillo que no tenía techumbre en numerosas torres.

A los pies del castillo había personas que llevaban martillos, serruchos y bolsas con clavos blancos que pesaban como éter a pesar de que ocupaban una bolsa de patatas de feria. Quienes las llevaban parecían emitir una luz a su alrededor que embelesaba a cualquiera que los comparase como la persona mas bella que hayan visto. No sólo caminar sino parecían que flotaban en el aire gracias a sus túnicas blancas que se movían al son de la más pequeña brisa. De ellos había hombres y mujeres jóvenes que estaban dispersos por todo el castillo ayudando en su construcción interior y a veces se daban el rato para salir al bosque próximo al lago de donde vino Salazar que los miraba con cierta resignación a estas personas desde un escalón blanco como el mármol cuando ya dejó los terrenos.

Desde arriba bajaba un muchacho de pelo negro vestido con la misma túnica de Salazar que se volteó adoptando una mirada complaciente al ver al joven haciendo florituras con una varita color caoba que Salazar tocó apenas llegó el joven al mismo escalón que el mago.

--- ¿A qué se debe esta dicha que emanas por todos lados? Cuidado con demostrarla demasiado usando la varita de canal hijo. --- dijo Salazar al joven.

--- Hablas siempre de tener un sentido en todo y ahora consigo ver cual es mi relación con una vara de madera y la magia. Mi mente está agarrotada de murmurar tantas veces hasta el hechizo más simple ya sea bueno o malo porque ahora necesitamos de una varita como canal. --- dijo el joven.

--- Esta vara que sostienes es infinita cada vez que la usas porque te da la opción de hacer ese mismo hechizo de muchas formas y escoger la que mas te convenga. ¿Qué cosa puntual te ha dejado tan cansada la mente? --- preguntó Salazar entornando los ojos.

--- La clase del profesor Gryffindor que nos enseña a conjurar los sortilegios imperdonables. --- dijo el joven.

--- David... ¿Qué usa Godric como prueba? --- preguntó Salazar con voz dura.

--- Usa insectos del bosque de Lorien. --- dijo David.

--- ¿Insectos? No son insectos hijo, son hadas elementales que salen en días de bulla y recogimiento de elfos pero es imposible verlas en lo cotidiano. Los elfos deben estar en cosas importantes como para que ellas salgas de sus guaridas y considerando lo pocas que son. --- dijo Salazar moviendo las manos como apretando una mosca.

--- Se que es lo importante padre...ayudan a construir Hogwarts. Eso dijo Gryffindor. --- dijo David con voz lenta.

Al padre de David le vino un estremecimiento al oír las últimas palabras de su hijo y más cuando dos elfos pasaron al lado de ellos con su singular aura blanca que irradiaban. Dentro de los pensamientos del padre aparecía otro mago con una túnica ancha y roja oscura casi negra frente a un batallón de elfos con miles de escudos portando flechas y arcos...

El hijo de Salazar volvió escaleras arriba pasados los elfos mientras el mago atravesó el amplio vestíbulo tumbo a unas puertas de metal que estaban entreabiertas y afuera aguardaban su turno dos grandes de roble que eran custodiadas por elfos con escudo. El mago se acercó a examinar esas dos puertas bajo la atenta mirada de los elfos que bruscamente cambiaron su posición dando golpes en el piso con los escudos asustando a Salazar que vio como los seres estaban frente a él en un lugar en donde examinaba las puertas.

--- ¿De dónde viene la madera de las puertas? --- preguntó Salazar nervioso.

--- Viene de nuestro bosque, Lorien. --- respondió un elfo de pelo negro.

--- Donadas especialmente por el sabio Earendil. --- dijo el otro elfo más rubio.

--- Earendil. Su maestro que nos prestó el terreno para hacer nuestro colegio y que permanezca a resguardo de miradas indiscretas y demasiado hurgadoras como los muggles que decidieron imitar de mala forma cada cuota de magia y poción que el primer mago de sangre limpia haya elaborado. La magia es inimitable y los magos también así como su esencia, su sangre como ustedes también queridos elfos de Lorien. Mándenle loas de mi parte al señor Earendil. --- dijo Salazar con fervor a los dos elfos que asintieron con el rostro.

El mago entró al castillo encontrándose a muchos jóvenes vestidos con las túnicas que tenían distintas letras grabadas en el pecho como la de Salazar. Dos chicos se acercaron con sigilo al mago que observaba el panorama ya desde el primer rellano de la escalera blanca que empezaba en medio del vestíbulo. Salazar se volteó sintiendo que le tocaban el hombro viendo a estos dos que tenían la misma túnica que él.

--- Disculpe señor Slytherin, queremos saber cuando va a estar lista la Sala Común de su casa. --- dijo un joven de tez blanca y pelo castaño.

--- Simplemente esquiven el agujero que hay en la puerta de ella porque aún se usa en la construcción de unas mazmorras. Yo estoy a cargo de eso y no creo que hagamos desaparecer al agujero aún. ---- dijo Salazar muy serio.

--- Bueno señor. --- dijo el joven que se devolvió con su amigo.

“No sabes que esta noche ese agujero lo cerraré con un gran secreto”. Pensó Slyhterin mostrando los dientes tímidamente y siguió su camino hacia arriba llegando a un corredor dominado por armaduras limpias y relucientes junto con cuadros en las paredes de paisajes boscosos y grandes lagos dibujados. Salazar llegó a un corredor mucho más desierto que el anterior hasta dar con una pequeña escalera de piedra mal cortada e iluminada con unos candelabros de aceite hacia abajo que se perdía en las sombras. Eso veía Salazar luego de haber hecho un manto de niebla que impedía la vista de cualquier persona de la escalera y de él.

No encendió la varita cuando las luces de los candelabros eran insuficientes para ver los propios pasos y caminaba tocando las paredes pedregosas a cada extremo conforme descendía tranquilamente hasta que llegó a un rellano pequeño pues el mago tanteó varias veces con la varita agachado buscando el comienzo de los nuevos escalones. Apenas se aseguró de tantear los primeros pasos hacia abajo caminó con más soltura dentro de toda la oscuridad que terminaba bruscamente con dos puntos luminosos en un recinto amplio pues la negrura era más grande allí y las manos de Salazar no daban con ninguna muralla u objeto. Encendió la varita dejando ver un basilisco enorme cuya cabeza tocaba el techo de piedra excavada por las marcas que había en los bordes con las paredes. El reptil se acercó a Slyhterin lentamente y bajó la cabeza en señal de reverencia.

--- Espero que no hayas exudado nada por el orificio que tienes más atrás porque nos delatarías con medio mundo. Lástima que tu escondite esté debajo de la inconclusa sala de mi casa de enseñanza noble, como tú. Eres de sangre de Slyhterin porque me has librado de muchas pociones mal hechas gracias a tus colmillos mágicos que una vez tocaron los elfos de cierto bosque desconocido. Es época de elfos, esta. Prefiero dejar tranquilos a quienes saben de magia tan avanzada que nos dejaría como iniciados a cuatro magos arriesgados como nosotros a poner un colegio tan al norte y que la magia sea de todos....idea de más que no debió aparecer y que supone otra piedra en las cosas que quiero. Deberé resignarme a hacer realidad mis principios de pureza en mi propia casa...no hay alternativa cuando el resto está de acuerdo con lo contrario...Bello animal que eres, te hablo como un humano, como mi hijo. --- dijo Salazar meditando cada palabra.

El basilisco se acostó en el piso frío de piedra mirando a su amo que sacó una botellita de su túnica y la vació cerca de la cabeza del animal. Era un líquido verde muy aceitoso con fuerte olor que atrapó todos los sentidos del basilisco que empezó la lamerlo pero sólo atendía su olor pues el contenido se secaba por miles de poros de las piedras así que Salazar no deseaba que el basilisco bebiera de la poción misteriosa. Abrió la boca totalmente mostrando sus largos colmillos blancos y pulidos que sudaban un líquido blanquecino que caía al piso a borbotones. Salazar miraba estupefacto.

--- Te he cuidado bien. Me das todo el elixir de la vida que necesito, tuve suerte de atrapar un animal tan generoso como tú. Mejor dicho tuve la dicha de cruzarme con elfos bondadosos como el señor Cerebimbor que me dejó perplejo con tomar las grandes esencias y atraparlas y tenerlas en la mano de uno. Método ideal para durar hasta el infinito como dijo el elfo herrero de Eregior en esas islas del norte llenas de vikingos hechiceros que arrinconaron a los bellos elfos a los golfos llenos de murallones que caen directamente al mar sin poder instalarse como quisieran. Hay tantos elfos libres por ahí y nadie prisionero de otros, pero eso era antes. Hoy hay elfos esclavos en islas como Man y cerca de Gales...no hay respeto. --- dijo Slytherin mordiéndose la lengua.

No hay forma de ver un reloj en la oscuridad así como es difícil ver como pasa el tiempo si estás inmerso en ella a pesar de tener alguien al lado tuyo pero que tiene rutinas tan distantes a la tuya, el asunto puede ser tedioso y duro. Es algo que debo pagar con mi sueño de alcanzar el poder de ser victorioso ante la muerte y de hacer realidad tus ideales a fuego durante tu larga vida, si lo logras. Parece que todo esto se confunde en la mente de Salazar Slytherin que logra matar el tiempo divagando sobre esa posibilidad de volver a Eregior y ver al elfo herrero que tantos secretos contiene y que Slytherin posee sólo una parte.

--- ¡Deben decir ese secreto de sabiduría! --- gritó el mago luego de tanto pensar.

Cuatro mesas multicolores estaban dentro de un enorme recinto decorado con banderas y escudos de armas que reflejaban la luz de miles de candelabros puestos por el techo y las paredes. Los ventanales actuaban como espejos a cada persona que lo viera, se vería sí mismo pero no todos eran capaces de encontrarse allí. Los elfos compartían la mesa con cientos de estudiantes que charlaban animadamente y comían cosas fritas que degustaban abiertamente luego de un día lleno de estudio, como comentaban. Una quinta mesa ocupada por gente mayor y más elfos también de aspecto mayor comían y conversaban si tanto ruido pero compartían las mismas sensaciones que los estudiantes: un día duro y lleno de estudio.

Cuatro magos miraban a las cuatro mesas cada vez que terminaban una conversación con los señores elfos que hablaban de la construcción del colegio que esos cuatro magos decidieron poner cerca de un gran lago que los elfos nombraron muchas veces durante la velada: Loch Ness. Varios de ellos afirmaban que en las profundidades había un secreto vivo que si no era molestado de forma absurda habría paz pues cada paso que diera fuera de su hogar sería igual a un terremoto en una tierra no acostumbrada a cosas así.

Cuando ya la mayoría de los estudiantes del colegio estaba yéndose a sus casas o salas como se mencionó dentro de la mesa principal los cuatro magos del colegio se levantaron y fueron hacia la puerta del Gran Salón, nombre que rezaba en una placa en ese mismo lugar en donde esperaban de pie una larga hilera de elfos enfundados en trajes grises y cotas de batalla junto con escudos redondos que contenían letras mezcladas que nadie entendía. No quedó estudiante alguno cuando se cerraron las puertas del Gran Salón y quedaron los cuatro magos y elfos que se ordenaron en filas muy rígidos como un ejército en formación.

De los magos dio un paso adelante el de la túnica roja que tenía la letra G en el pecho y saludó a dos elfos sin armas que antes habían compartido de la cena pero todo lucía mucho más serio y de inmediato sacó su varita para lograr aparecer un trozo de muro gris que tenía arriba una herramienta curvada de hierro negra que el elfo tomó e invitó al resto de los magos que se acercara. Slytherin parecía asustado.

--- De la tierra elfica que da cobijo a estos magos que quieren dar toda su sabiduría a quienes lo merezcan. La edad en que nosotros éramos parte de la vida cotidiana llega a su fin pues toda nuestra esencia se va convirtiendo en mitología y ese es un fin para cosas que mueren y los elfos están lejos de morir porque tenemos cosas por las cuales luchar. De lo que salga de la lucha mágica con las criaturas elementales del norte será buena parte de lo que sigue. Antes de irnos queremos que este lugar hecho para la enseñanza de la magia en su forma pacifica sea lugar de gente que la ejecute al más alto nivel y que sea protegido por ella misma. --- dijo uno de los elfos sin armas.

--- Nosotros los cuatro fundadores de Hogwarts juramos cumplir cada palabra dicha por ustedes que nos dieron la tierra. La magia es responsabilidad nuestra y que la bondad se preserve por siempre. --- dijo el mago de la túnica roja.

--- Godric Gryffindor, Helga Hufflepuff, Rowena Ravenclaw y Salazar Slytherin han jurado proteger la tierra. Nuestro ojo avizor nos dice que nada permanece igual siempre menos lo que pasa ahora. La tierra debe estar oculta a los ojos de quienes no tengan la magia en sus venas pues rompería el frágil equilibrio que se juega en el norte. Comienza la edad de los magos y los sortilegios terrenales y finaliza la edad de los elfos y los sortilegios elementales que unen todos los elementos. Permanezcan unidos y que la protección sea voluntad de los cuatro...Sus nombres han aparecido en la piedra, es tares suya escribir la protección. Que el hechizo más poderoso se haga presente. --- dijo el otro elfo.

Sobre la piedra apareció la inscripción:

“Cuando sea abierta esta caja llena de secretos será el fin de Hogwarts

Lejos de ser la fortaleza que conocías pasara a ser frontera visible de dos

Mundos que intentarán comerse al otro sin piedad. Nosotros cuatro, los

Fundadores de esta sabiduría que inicia la nueva era decimos que este

Lugar será la nada misma en donde mago y muggle serán lo mismo y las

Varitas serán desterradas.”

Hogwarts, 1286

--- Que su futuro sea infinito elfo Eregior. --- dijo Salazar al elfo que sostenía la herramienta que no había sido usada.

--- Dentro de la mente lo es, en nuestros corazones también así como nuestro reloj de vida lo es pero vida sin tierra es muerte viviente. --- dijo Eregior.

--- ¿Debemos sentir pena al no tener vida eterna? --- preguntó Godric a Eregior.

--- No. Ustedes viven varias veces porque la muerte es otra vida y nosotros tenemos un enorme peso debido a la inmortalidad de la cual no hablamos porque mantenerla en condiciones dignas para todos es ya suficiente para vivir pesados. --- dijo Eregior tras el gesto afirmativo de su camarada.

--- ¿Cuál es el hechizo más poderoso? --- preguntó Slytherin al vuelo cuando empezaba un sonar de escudos contra el piso.

--- La amistad de ustedes cuatro. El amor puede ser eterno si la atadura tiene que ver con el alma. --- dijo Eregior.

Los cuatro fundadores abrieron paso a las legiones de elfos que salían del Gran Salón hasta que por último salió Eregior que se despidió de cada persona y fue acompañado hasta las puertas de roble que iban temblando al son de los cánticos elficos que se alejaban volviéndose distantes así como la voz de Eregior pero no el espíritu de sus palabras.

Los magos regresaron al Gran Salón y se sentaron en una mesa contemplando la piedra inscrita por los elfos ya en viaje. Tras larga discusión sobre la misión de los elfos en las tierras e islas del norte contra los seres elementales que tenían nombre en la lengua mágica: vikingos. El bosque de Lorien estaba contra los acantilados eternos de las islas volcánicas del norte en donde el hielo se huele mezclado con el azufre de cada volcán que nace y de otros que van muriendo dejando miles de islas como hijos y que son estériles. Lo único que amenazaba la actitud de los elfos era esa oscuridad que no dormía cerca de los vikingos que movidos por algo atacaron a los elfos y ellos en la frustración por no tener las respuestas debieron ir a luchar por toda su historia ligada a las islas gélidas pero llenas del bosque mágico de ellos.

La inscripción fue llevada a los terrenos cerca del bosque contiguo al “Loch Ness” por los fundadores que hicieron una ceremonia en donde alzaron sus varitas conjurando hechizos que remecieron la tierra pero olvidables para las mentes de aquellos que dormían bajo las estrellas de Ness. Sólo Salazar Slytherin se quedó con la inscripción y la voluta de humo que quedó frente a él tras los hechizos de sus otros compañeros. Godric fue el último en hablar con él:

---...debes llevarla a donde los elfos hicieron el túnel de Hogwarts. Nuestra alianza ahora va a estar en la verdadera entrada a Hogwarts. --- dijo Godric.

Salazar caminaba por el pasto húmedo por una ligera garúa de la niebla que entraba desde el norte y llegó a los primeros árboles que marcaban un sendero hacia el interior que finalizaba con un inmenso agujero tubular que moría en las orillas del lago. Era muy ancho y sus extremos estaban abiertos, en ello se quedó Slytherin bastante rato mirando y la palabra alma pasaba por su cabeza con demasiada frecuencia cuando miraba más atento el agujero misterioso esculpido por los elfos y que servía como alianza entre magos y elfos. Finalmente Salazar puso la placa sobre el tubo de piedra pero sacó su varita de la túnica y con un hechizo pardo fusionó la inscripción en la parte superior del tubo y este empezó a cerrarse sólo con concreto que salía desde dentro y que levantaba la tierra cercana logrando aparecer raíces de árboles alrededor de Slytherin que lejos de temer conservaba una altivez con sus ojos rojos de expectación pues algo tenía planeado hacer en ese preciso instante.

“Ningún mago que se precie de tal debe permitir que gente no mágica vea nuestro arte que cultivamos día a día gracias a la generosa ayuda de esos seres elementales” “Muerte para quienes decidan atravesar las puertas de la magia sin ser seres puros y embebidos en ella” “Muggles, mestizos no tienen derecho alguno a entrar en Hogwarts ni menos todo lo que lo rodea” “El que permita la conjunción de las sangres debe pagar su error con la muerte”

Como si el hechizo saliera de esas palabras que decía Slytherin con emoción pegó contra la inscripción recién puesta añadiendo otras palabras:

Que el portal sea mortal, quien lo abre debe morir y quien lo cierre igual

Sino portal no será y las sombras tendrán su festín.

--- Será un lugar prohibido, no hay duda. Espero que este secreto no sea abierto por siglos pero será difícil con gente ingresando a Hogwarts todos los días, no veo el apuro por enseñarle a la mayor cantidad de gente posible si sólo una parte de ellos serán verdaderos magos. Debemos ser selectivos con todos porque sólo los magos de corazón pueden aprender ese arte de forma fluida y aspirar a algo superior como es mi meta que siento con especial fervor por estos días teñidos de elfico. --- dijo Salazar frente a las inscripciones.

No permaneció mucho rato más contemplando en bosque y las raíces que salieron hace poco que daban con rapidez sus primeros brotes en medio de la luz de la luna mezclada con la insipiente niebla que arrobaba los árboles de gotas de lluvia refrescando luego de un día caluroso y emocionante como aquel. Volvió al castillo con pocas ventanas encendidas y cerró la puerta de la explanada fuertemente tras un hechizo leve.

Slytherin no parecía muy apurado por tomar distintos corredores prestando atención a las paredes y a cada escalera que subiese y lo hacía con especial meticulosidad frente a cada paso extraño y luz que avistara en la noche del castillo. Llegó a la escalera de las nieblas en donde estuvo ese mismo día y bajó encendiendo su varita arribando donde estaba el basilisco durmiendo pero despertó apenas sintió el calor de la luz de la varita. Saludó al mago con una reverencia casi estudiada que Salazar recompensó con unos cariños en la espalda.

--- Llegó el día...tendrás un lugar donde vivir. --- dijo Slytherin.

El mago camino hasta detrás del basilisco donde había un agujero más profundo lleno de oscuridad que alumbró con la varita.

--- Vivirás aquí, a salvo de cualquier mago y de cualquier sangre sucia que entre a este colegio. Una profanación a mis principios estamos viviendo y eso no tendré pausa así que mejor vivo para siempre para mantenerlos vivos sino Hogwarts va a atestarse de gente sin pizca de magia y saldrán como ilusionistas y falsos prestigitadores de una escuela con buenos profesores y cuatro grandiosos magos. Ya ves hijo, eres una criatura sagrada de la cual me encariñé mucho y tu gente ya va camino al norte. Valioso regalo me dieron. --- dijo Salazar entrando un poco en el agujero.

Tardó mucho tiempo en hacer bajar al basilisco pues este era pesado y lanzaba fluidos asquerosos cada vez que se enterraba un trozo de cemento afilado en su cuerpo pero estaba sumiso a cada palabra del mago que cuando ya lo veía prisionero del agujero pues afloraba la cabeza brillante del animal desde abajó puso una enorme reja de metal que soldó al cemento gracias a la varita pero intento hacerlo sin ella antes.

--- Hago intentos para que las varas no resulten un estorbo cada vez que debo decir un sortilegio pero atribuyo a esta sensibilidad que tengo contigo el hecho de temblar la mano y la mente a esta hora. Estarás bien aquí y maldito sea quien intente desenterrarte porque tú eres motivo suficiente de peligro para la vida. Pero no debo ser tan egoísta pues me gustaría que quien alcance el mismo objetivo que yo en la vida pueda tener acceso a mi joya viviente...será un mago puro, demasiado puro, de la nobleza, del inicio...de mi casta saldrá el que abra esta cámara secreta...un heredero...no ahora sino que pasen los años necesarios para que la magia que se haya resuelta en ti sea de merecer del heredero. Sangre de la fundación volverá por ti. --- dijo Salazar dando unos pasos atrás cerca del primer escalón de la escala.

Débiles estertores se oían del basilisco preso en la oscuridad cuando el mago movía su varita con fuerza a lo largo del recinto amplio que dio cabida a toda clase de movimientos que terminaron en una serie de mesas y un caldero apareció sobre una de madera raída y cualquier cosa de un laboratorio de alquimia. Salazar miraba con nerviosismo todos los objetos y más nostálgica fue su expresión al ver un cuaderno de tapas duras y rojas que tenía la inscripción bordada con hilo: El Libro Carmesí.

Abrió el cuaderno que tenía las primeras paginas llenas de borrones y luego una serie de ilustraciones que terminaban en escritura que llenaba el resto de las hojas. Salazar leía con atención cada página, en especial aquella en donde aparecían cartas con ilustraciones ordenadas de forma muy sutil.

--- Formas de ver el futuro. --- dijo Salazar en voz baja.

Cerró el cuaderno y tomó su varita que puso en la mesa más próxima que tenía miles de objetos luminosos como baratijas, anillos, diamantes que reflejaban la luz de los candelabros débiles de la escalera en su parte alta. Sacó un anillo dorado sin decorado alguno que brillaba de forma intensa.

--- ¿Entregarme a la alta herrería elfa? ¿Por qué tengo todo esto entonces? --- se preguntó Salazar que arrojó el resto de los objetos al piso. Algunos se quebraron.

Miró el anillo mucho tiempo y lo tocaba por cada lado hasta que lo puso en la palma de su mano y cayó sólo a la mesa, Salazar chasqueó la lengua.

---Un alma en un sitio con movimiento, muere...con toda alma eso pasa... ¿Por qué tienes ese vigor anillo elfo? Pero si saliste de un taller de herreros de los elfos de Lorien... ¿Muestras vida y puede ser un sitio acogedor para un pedazo de alma poderosa como la mía? Tu historia es un misterio pues hay elfos que prefieren olvidarla... ¿Por qué? Parece que tu vida es igual a la mente de quienes pudieron haberte hecho anillo y temen darte cualquier cosa a cambio de su beneficio. Los elfos una vez mencionaron que odian los objetos de la maldad como el anillo de norte, zona maldita para ellos ahora. Esos herreros planeaban dar algo a su pueblo pero su intento salió traicionero, eh. ¿Acaso hubo ambición entre ellos y tú anillo tuviste alguna participación? No tengo tiempo de acertijos ahora así que eres mío sin ninguna discusión ni misterio...los elfos ya se fueron a jugarse su destino en el norte que huele a azufre por estos días. Podré llevarte siempre conmigo y veremos pasar muchas edades de la humanidad y la magia cambiará a cada ritmo que tomemos juntos en los largos días que vienen... ¿Aceptas esta alianza? Te doy protección de un amo entrañable pero deberás aceptar mi máxima esencia...mi alma que deberá ser inmortal dentro de ti en cada rincón de su preciado oro y que esta abertura que exhibes siga siendo señal de la buena ventura que siempre han tenido los anillos en la historia. Acepta mi alma que será pedazo de la esencia de mi persona. Excelente día de guardar parte de ti en el objeto en que más uno confía...Todo ahora es traicionero pero fuiste creado de forma noble por gente que tiene a la magia parte de su esencia...yo comparto todo con ellos y contigo...acepta mi mitad de alma y tendrás vida eterna anillo así como yo también seré infinito junto a ti. --- dijo Salazar extasiado.

Luego tomó otra vez el anillo y lo empuñó contra el pecho a medida que la luz de los candelabros fue apagándose y quedó todo en oscuras. Salazar no prendió la varita y como las cosas en la oscuridad suenan más fuerte tanto dentro como afuera y muchas cosas sonaban en el lugar como los latidos del corazón de Slytherin. Se veía parte de la sombra del mago contra la mesa pues resaltaba el color de su varita que estaba sostenida en alto entre el aire y el anillo que seguía pegado al pecho del mago. De pronto toda una niebla blanca dominó el lugar cegándolo todo como la misma oscuridad..............

El mismo anillo que sostenía contra su pecho Salazar Slytherin apareció puesto en el dedo de la mano derecha de una persona que andaba vestida de negro tras los bosques cercanos al castillo Hogwarts. Lo llamaban el Señor Oscuro y que vivía en el bosque pero para los fundadores del colegio resultaba alguien sin alma o que perdió parte de ella. Sólo tres de ellos seguían en Hogwarts pues el cuarto no daba señales de vida hace días y un secreto guardaban los fundadores sobre el destino de Salazar Slytherin que dejó todas sus pertenencias y su hijo en el colegio preguntando cada tanto a los tres poderosos magos sobre el paradero de su padre fundador de la Casa Slytherin. Sólo Godric Gryffindor daba señales pero todas conducían a lo mismo: al Señor Oscuro. Los temores los compartió con sus camaradas al encontrar un raro cuaderno de anotaciones de Salazar y que estaba tirado en un corredor la noche en que desapareció de Hogwarts.

Pasó el tiempo y el recuerdo de Slytherin era atribuido a su casa y a los rumores que lo indicaban como el mago que causaba la insipiente discordia entre los magos fundadores cuando los elfos habitaban esos terrenos y que gustaba de enseñar sólo a los puros pues por esto la casa Slytherin era la de menos alumnos y la más noble. Nada pudo romper ese legado de Slytherin otro tiempo más al momento de seleccionar a los estudiantes que debían ponerse un sombrero raído que hablaba y que poseía lo mejor de cada fundador y misteriosamente el legado de Slytherin andaba suelto en el aire y el sombrero sufrió un tiempo de temblores e intentos de hechizos por una rebelde niebla que entraba por cada abertura desde los terrenos del colegio. Cierta noche Helga Hufflepuff miró por un ventanal y vio la figura difusa de un hombre barbudo cabalgando un dragón negro con el cuello muy estirado y emitía un chillido que despertaba a todos. Esas criaturas rondaban el aire de Hogwarts obligando a todos quedarse dentro del castillo.

Desde el sur llegaron las noticias del mismo ser montando un dragón desconocido y el área la protegieron con una orden de magos que llegaron desde el continente europeo y muchos de ellos portaban sus varitas y a la vez espadas que conectaban con la varita en el momento de usarlas y tuvieron ocasión de hacerlo cuando Hogwarts estuvo a punto de ser destruida por el Señor Oscuro y cientos de espíritus de personas que salían del lago del castillo así como de su estribación norte mucho más allá del llamado Bosque Prohibido.

Hogwarts fue evacuada rápidamente gracias a los más diversos medios como desapariciones, polvos flu, escobas, carruajes y muchos que decidieron caminar a la ciudadela de Hogsmeade recién establecida a escasas millas de Hogwarts. Quedaron sólo los tres fundadores y la orden de magos con espada que aguardaba en las esquinas del castillo mostrando las espadas que lucían rojas gracias a un hechizo. Godric Gryffindor portaba una espada llena de símbolos y muy larga.

--- ¡Godric! ¡Godric! --- llamaba desde el medio de la explanada Rowena Ravenclaw montada en un hipogrifo.

--- Ya vienen las sombras del señor oscuro...Que las espadas nos ayuden...que su polvo de siglos nos de fuerzas. Usadas fueron en tiempos de aflicción pero esto es desconocido para todos... ¿Quién eres Señor Oscuro? --- dijo Gryffindor a los magos que lo secundaban.

--- Tendrás respuesta Godric de Hogwarts. Tu espada Narsil te dará la respuesta si las nuestras tienen suerte. --- dijo un mago de apreciable estatura que esperaba al lado de Godric.

--- Narsil...Noble espada del principio de los tiempos. Confío en que quebrarás al Señor Oscuro. --- dijo Gryffindor dando un paso al frente.

En los bordes del Bosque Prohibido aparecieron los espíritus que acompañaban al Señor Oscuro y él se hizo presente detrás de una inmensa fila de ellos montando el mismo dragón que emitió un chillido que hizo temblar a la orden de magos que protegía Hogwarts. No se veía el rostro del señor del dragón sino que se avistaba un halo blanco que expedía de la cara ensombrecida y los espíritus respondían afirmativamente.

--- Naz...gul...--- dijo el Señor Oscuro con voz ronca.

--- Un espíritu sin alma o que la perdió en partes...esa fue tu intención primigenia... ¿Qué otro hombre tendría como eso? Fallaste...Tan precavido y pierdes el horcrux... Por eso andas como las sombras...Salazar Slytherin. --- dijo Godric en voz alta al frente.

--- ¡Vienen las sombras! --- gritó un mago joven viendo como los servidores del Señor Oscuro corrían sobre el terreno y el Señor Oscuro volaba con su dragón.

--- ¡Ataquen Magos de Hogwarts y del Lago! --- gritó Godric que empezó una loca carrera levantando la espada roja brillante.

Todos los magos que protegían Hogwarts se lanzaron en una estampida multicolor gracias a sus espadas hechizadas y empezaron a repeler a los espíritus que resultaron ser débiles pues cuando uno era atravesado por estas espadas quedaban flotando en el aire o tumbados en el piso con expresión dolorosa. Al cabo de un rato no quedó espíritu en pie.

El Señor Oscuro miraba a la orden de magos que dejó un hato de almas detrás de él y mostraban las espadas al mago misterioso y su dragón negro.

--- Cuidado con el animal...es un Nazgul como él. --- dijo Gryffindor.

--- Es imposible matar a un espíritu pero puedes corromper lo poco de alma que encarnan porque les mandé lo peor que hallé de almas en pena. Yo no soy un alma en pena soy una persona viva con alma...partida en dos para vivir para siempre. Podrán mutilarme pero seguiré teniendo esencia y esa es tan mortal como la que llevo puesta. --- dijo el Señor Oscuro.

--- Has llegado demasiado lejos Salazar Slytherin. Ocultas lo que te aflige ahora porque tu destino no era ser un Nazgul, verdad. Tú horcrux no funcionó. --- dijo Godric al señor Oscuro.

--- Lo tengo conmigo desde el día en que formamos la alianza y puedes verla Gryffindor...el anillo de los elfos herreros de Eregior que batallan con los tiranos del norte hace tiempo. --- dijo Salazar Slytherin.

--- Ya estás de las sombras y es imposible sacarte de allí. Tu ambición ahora nos afecta a todos. --- dijo Gryffindor empuñando más la espada.

Salazar bajó del dragón y este salió volando por los cielos rumbo a Hogwarts.

--- ¡Protejan el castillo! --- gritó Ravenclaw que corrió con la orden hacia el castillo.

Godric quedó sólo con Salazar que mostró su espada que sacó de la varita mágica. Era una espada negra que tenía la misma conexión que Narsil.

--- Alojas tu alma en algo tan pequeño. --- dijo Godric acercándose al Señor Oscuro.

--- La pureza de la magia...algo que no es del gusto de tus compañeros que huyeron a defender un castillo. --- dijo Salazar expulsando halo.

--- El horcrux que llevas está maldito Slytherin. Sólo una maldición echó a perder tus planes. --- dijo Gryffindor subiendo la espada.

--- Bendecido, querrás decir. Los elfos lo forjaron y le dieron su vida. --- dijo Salazar.

--- Tus palabras resultan una visión que tengo la fortuna de ver pero no te fue revelada la noche en que partiste tu alma Salazar. Le dieron su vida, literalmente. Veo rostros de elfo cada vez que entro en comunión con el anillo...puede hacerlo y lo que no encuentro es tu alma Salazar. No está...la botaste. Mala suerte fue quedarte con un pedazo de esencia mala que te llevó a las sombras infinitas y buscas gente igual a ti. No hay Nazguls aquí Slytherin...estás maldito y los malditos deben morir...Veo dos traidores...tú y el anillo...perfecta unión para ti pero es un desastre. --- dijo Godric.

--- ¡Basta! Insultas mi memoria Godric...ya lo has hecho demasiadas veces...Tú debes morir. --- dijo Salazar que corrió con la espada en alto.

Godric se defendió con Narsil que contenía los halos negros que soltaba la espada del Señor Oscuro y así se llevaron largo rato pegándose con las espadas que temblaban con cada golpe que soltaban hechizos de diversa índole. Salazar volvió a los límites del bosque junto con Godric que intentaba murmurar un hechizo mortal pero el Señor Oscuro no daba tregua mientras al fondo en Hogwarts la orden de magos peleaba con el dragón y los espíritus que volvieron a levantarse e intentaban entrar al castillo.

--- ¡Ahhhhh! --- gruñó Gryffindor golpeando con la espada el brazo de Slytherin y lo cortó junto con la mano en donde estaba el anillo horcrux del mago oscuro. Salazar cayó al piso inerte y se convirtió en niebla que chillaba y dibujaba su figura en el aire. Godric mandó un hechizo con su espada al aire provocando truenos que llamaron al resto de los espíritus y al dragón que al llegar al lugar atacaron a Gryffindor que empezó a golpear el anillo del señor Oscuro.

--- Salazar no vive sin su horcrux, menos ustedes sombras. --- dijo Godric al aire.

--- Horcrux...mi alma...mi pedazo de vida...lejos de mí...el bosque. --- decía una voz desde la niebla.

--- Imposible es destruir el anillo Slytherin...Vete con toda tu inmundicia...vete... ¡Ahhhhh! --- gritó Godric que golpeó la espada contra el anillo y Narsil se agitó sin romperse.

Desde arriba se alzó una mano blanca que tomó el anillo y se lo llevó a lo profundo del bosque junto con el dragón y el grupo de niebla. Se perdieron y Hogwarts fue salvada del Señor Oscuro. Donde estaba Gryffindor llegaron los magos.

--- La Sombra está fuera de nosotros porque no encuentra reflejo en Hogwarts. Seguramente se van al último bastión de ese fin que quiso el Señor Oscuro...la pureza...la puerta de nuestro castillo será habitada por esos espíritus y por Slytherin...No volverán...Ese horcrux existirá y basta para que Salazar viva en sombras sin salir del túnel en donde mago y muggle son lo mismo... ¿Qué pureza podrá encontrar allí? ....Amigos...ojala esa eterna duda acabe por matar al Señor Oscuro. Malditos sean los que abran el portal de protección...queda maldita la línea de pureza de mago...sus herederos estarán marcados para siempre por querer alcanzar la inmortalidad y abusar de la magia corrompiendo la esencia..................

Las mismas sombras que atacaron una vez Hogwarts siguen cerca del castillo en un sitio de oscuridad que es linterna para ellos. El alma partida sigue allí porque la pureza volvió a verse en Hogwarts de la forma en que el Señor Oscuro siempre quiso y más si fue un propio heredero de siglos después que revivió esa magia pérdida y evadida por cuestiones de los tiempos. Un heredero de Slytherin habita las tierras buscando una esencia infinita pero el propio Slytherin está prisionero junto a espíritus que lo siguen por miedo, pero nadie sabe si se extinguió esa alma partida de Slytherin pues se encuentra en una incierta lucha por sobrevivir cuando su rincón fue abierto y otras almas vivas entraron en él.