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Harry Potter y la Heredera del Destino — capítulo 18

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-¿Estás seguro?-

-Completamente. Está en la enfermería. La vi.-

-¿Es guapa?-

-¡Ron! ¡Que comentario tan típico de ti.-

-¡Córtala Hermione! Y ese cucharazo me dolió, ¿sabes?-

-No se si era guapa. No, creo que no...Pero, estaba cubierta de sangre y barro. Bien podría serlo estando limpia. –

-Pobrecita...¿Y dices que los mortífagos asesinaron a sus padres?-

-Eso dijo Dumbledore, al menos. Y Dumbledore no mentiría con algo así.-

-Estoy de acuerdo. Y de todos modos, ¿que hacías merodeando sólo por el castillo a esas horas? Es peligroso.

-Hermione, no soy la única preocupación de Voldemort. No es como si estuviera hasta debajo de mi cama intentando atraparme.-

Hermione gruñó y se concentró en su plato de gachas. Harry los había encontrado a ambos en la mesa del desayuno, solos y discutiendo. No había podido dormir en toda la noche y se levantó temprano, para descubrir que Ron no estaba en su cama. Era sábado, y la mayoría dromía todavía.

Bajó a desayunar sonoliento y con la cabeza ocupada en la esena de la noche anterior. En la mesa de Gryffindor desayunaban rabiosos Ron y Hermione, que de vez en cuando se lanzaban miradas asesinas. Sin molestarse en preguntar porqué discutían, Harry fue directo al grano.

La reacción de ambos había sido bastante previsible, aunque Harry hubiera deseado que se interesaran más por el misterio que por la mala suerte de la pobre chica, o su aspecto.

Harry sorbió ruidosamente su té.- Bueno, me gustaría saber quien es.-

Hermione pareció apoyarlo.- ¿Crees que la dejen quedarse en el colegio?- Él no había considerado esa posibilidad. Había dado por sentado que la chica tenía el derecho a quedarse. ¿pero cómo? Parecía una muggle hecha y derecha y no sabía nada de magia, al parecer. Por su aspecto, parecía tener unos diecisiete años. Ya había perdido los estudios mágicos.

-No lo sé.- respondió.

~*~~*

-Vamos, queridita. Debes comer algo.- Madam Pomfrey intentó acercarle una cucharada de sopa a la boca , la cual terminó derramada sobre la pulcra colcha de la enfermería.

Chrsitine le dirgió una mirada furibunda, y le dio un manotazo para que se alejara. La buena enfermera, desesperanzada, se dejó caer derrotada sobre una silla.

No había logrado que comiera nada en todo el día. Claro que aún debía estar afectada por los últimos acontecimientos, pero a ella le parecía que al menos podría intentar adaptarse y ser más amable. Y a pesar de todas palabras amables, tampoco había logrado que hablara desde la noche anterior. La chica simplemente se estaba ahí, con el ceño fruncido, los labios apretados, y los ojos fijos en la pared del frente.

Madam Pomfrey se levantó y se puso amenazadoramente los puños en las voluminosas caderas.-Señorita Pollens, ¿como quiere estar viva si no come nada?

-¿Quien dijo que quiero estar viva?- susurró sombríamente Christine.- Y mi nombre no es Pollens, por lo demás. Soy Christine Berger.

La enfermera sonrió maliciosamente.- De modo que no le han comido la lengua los ratones, ¿no?- Por toda respuesta, la muchacha se dio media vuelta, dándole la espalda a la indignada Madam Pomfrey.

-Se acabó! ¿Me oye señorita? ¡Llamaré al director, porque yo con usted no puedo tratar!.

Christine no respondió.

Justo en ese momento tocaron a la puerta. Era Dumbledore.

-¿Como está Miss Iris Pollens?- Madam Pomfrey le dirigió una mirada con ojos de borrego moribundo, que fue de por sí autoexplicativa para el director. – Oh, ya veo...- dijo, diriendo su mirada a la chica inmóvil sobre la cama. –Poppy, déjanos solos, por favor.

La enfermera hesitó un momento antes de salir, y cerró la puerta tras de sí.

-Iris?-tanteó Dumbledor.-¿Christine?

Christine se dio vuelta, dando a entender claramente cual era su nombre. Lo miró con los ojos verdes llenos de temor y rencor. Lo mismo que había sentido todo el tiempo en que había estado en esa cama.

-¿Volviste a decirle asesina a Madam Pomfrey?

La chica negó con la cabeza.

-Porque, recuerda que ya te explique lo de tus padres.- A Christine se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas.

-T e explique que hay magos buenos y magos malos.-

Un lágrima rodó sobre una mejilla llena de cicatrices y quemaduras.

  • Y que nosotros somos buenos. Sólo queremos ayudarte.-

Chrsitine murmuró algo por lo bajo. Dumbledore sonrió amablamente y la interrogó.

-¿Que dijiste Christine? No alcanzé a escucharte.

  • Dije que en cuanto pueda levantarme de esta cama me iré de este maldito lugar.-

Dumbledore la miró fijamente, a través de sus anteojos de media luna.-Lamento informarte, Christine, que mientras yo esté vivo y a cargo de este colegio tu no harás eso.- Viendo que la chica estaba pronta a replicar, prosiguió.- Ya sabes el porqué. Sabes que tu vida peligra y que no tienes otros parientes con los que quedarte. Lo siento mucho.-

-Déjeme sola, por favor.-

Dumbledore comprendió, y no replicó nada. Cerró la puerta sin hacer ruido. La luz del sol se colaba por las ventanas de la enfermería.

~*~~*

Había pasado una semana desde el incidente, y el problema de la chica misteriosa se había esfumado de su cabeza. Halloween se acercó al castillo a pasos agigantados, entre redondas calabazas adornando los pasillos con risas malévolas y festivos fantasmas que celebraban la víspera de noche de brujas con grandes muestras de sufrimiento.

El banquete llegó finalmente, con gran alegría de todos. Especialmente de Harry y Hermione, quienes pensaban que la fiesta lograría distraer a Harry.

Harry había estado deprimido ese último tiempo, y sus amigos lo habían notado en su ojos. En la melancolía reflejada en su mirada cuando estaba solo.

El Gran Salón estaba más estupendo que años anteriores, y Harry dedujo que era por la necesidad de Dumbledore de subir el ánimo a los presentes. Muchos habían sufrido bajas familiares en el verano, especialmente los nacidos muggle, y nadie se sentía seguro. Incluso cuando empezó el año escolar,Harry pensó que jamás podría olvidar la mirada de una Hufflepuff de primero cuando se le informó que sus padres habían muerto en un ataque de mortífagos. Había sido durante el desayuno, con la llegada del correo, un sobre negro había caido sobre su taza de té. El color negro del sobre debía haber tenido algún significado especial, pues todos en la mesa de Hufflepuff se pusieron blancos como la tiza. De inmediato todos los ojos del Gran Comedor se fijaron en la chica que abría la carta con dedos temblorosos. La taza de té golpeó el suelo. La chica intentó ponerse de pie, pero las rodillas le fallaron y se desplomó en el suelo llorando ruidosamente.

Como la viva imagen del dolor.

Eso era todo lo que Voldemort causaba.

Dolor.

Dolor a Neville, por haberle quitado a sus padres.

Dolor a Harry, por haber matado a sus padres.

Dolor a miles de muggles inocentes.

Dolor a aquella chica inocente.

Dolor.

Harry apartó los pensamientos difíciles de su cabeza. Quería disfrutar de la fiesta y no preocupar a sus amigos. De modo que bromeó y rió todo lo que pudo, hasta que Dumbledore se puso de pie.

-Alumnos. Un minuto de atención por favor.- parecía más serio de lo habitual.- Sé que todos disfrutan su cena en este momento, pero creo que les interesará saber que tendrán una nueva compañera este año.- Cualquier resto de conversación o queja por haber sido interrumpidos en su cena, se apagó al instante.-

Dumbledore sonrió débilmente.- Así esta mejor. Supongo que varios de ustedes pensaran que esto es imposible, pues es bastante inusual que alguien ingrese al curso escolar a mitad de año.- Harry , Ron y Hermione se miraron. Sabían perfectamente de quien se trataba.- Pero , por supuesto, la rodean circunstancias especiales.

La ateción en el Gran Comedor era casi palpable.- Por supuesto, debo respetar su vida privada y no puedo contarles toda su vida. Pero también se que tiene que comprender para juzgar.

?gHace mucho tiempo, como todos saben, Voldemort sembró el terror en la conunidad mágica y no-mágica.- Muchos alumnos dieron un respingo a la mención del nombre.- El caso es que la madre de la chica en cuestión fue muerta a manos de los mortífagos y ella, bebé de apenas unos meses, fue recogida por una familia muggle que la crió como si fuera su propia hija.- Harry inconscientemente volteó a ver a Draco Malfoy. Éste arriscó la nariz a la mención de los muggles. Harry tenía la corazonada de que no sería muy amable con la chica nueva.- Hace una semana, sin embargo, algo horrible ocurrió. Los mortígafos supieron de la ubicación de la niña y se dirigieron a su casa, matando a sus padres. Afortunadamente, los aurores llegaon a tiempo para salvarla de la muerte.

Creció en una completa oscuridad respecto de la magia y de sus propios poderes, y no se ha adaptado bien a su nueva situación. Me temo que todos los últimos acontecimientos la han puesto en una situación delicada, y algo reacia a estar aquí. Estoy seguro que los compañeros de la casa donde le toque estar la ayudarán a salir adelante. Ella debería estar aqui en cualquier momento, Madam Pomfrey la traerá. Ha estado toda esta semana en la enfermería, recuperándose de sus heridas.

En medio del silencio expectante, dos voces se escucharon, acercándose por el pasillo. Una pertenecía a Madam Pomfrey.

Dumbledore sonrió con un poco mas de alegria.- Parece que ya llega.

De pronto, el silencio sepulcral se rompio con el estruendoso ruido de una armadura al caer. Luego voces murmuraban. Y gritos, muchos gritos de chica.

Otra armadura cayó y más gritos siguieron al estruendo. Eran chillidos de miedo, histéricos. Algunos empezaron a reír.

Dumbledore alzó la varita y abrió las puertas de golpe. Los ojos de los estudiantes se encontraron con una escena difícil de olvidar.

Madam Pomfrey yacía despatarrada sobre el piso del hall, con una armadura tirada sobre su voluminoso cuerpo. Había una hilera de unas diez aramduras mas tiradas sobre el piso. La autora del desastre se encontraba en una esquina, con la boca abierta en una mueca de horror. Harry la reconoció de inmediato como la muchacha de la enfermería.Nadie podía haber definido que causaba su alteración, pues lo único que había en el hall aparte de la malograda enfermera y la asustada chica desconocida, era un muy confundido Nick casi decapitado, que parecía estar disculpandose ante la chica.

Dumbledore avanzó raudo y serio por el Gran Comedor, haciendo que todas las risas se extinguieran. Cruzó las puertas con una rapidez y agilidad impensadas para su edad, y cogió a la muchacha por los hombros. Luego habló en voz muy baja con Nick, y este se esfumó con rapidez. Ayudó a Madam Pomfrey a ponerse de pie, y esta se fue refunfuñando a la enfermería.

La chica aun seguía estando muy pálida, cuando Dumbledore la tomó por los hombros y la dirigió delante de todo el colegio, junto a la mesa de profesores. Harry pudo observar que tenía un aspecto muy diferente libre de quemaduras y heridas, limpia y vestida de pulcro uniforme. No era hermosa como Cho Chang (a Harry se le revolvió misteriosamente el estómago con la comparación) pero tenía cierto atractivo. Era muy alta, y parecía mayor de lo que en realidad era, como Harry descubriría después. No era delgada, ni tampoco rolliza. Quizá algo robusta.El cabello liso y oscuro le llegaba a media espalda, y en sus ojos verdes brillaba una gota de timidez e inseguridad notable. Tenía la cara redonda, y las mejillas sonrosadas, a pesar de que el miedo se las había aclarado un poco. Sus largas pestañas negras se batían con rapidez bajo la tenue luz de las velas que alumbraban el gran Comedor.

-Espero que esta situación no excite su hilaridad. Su nueva compañera tuvo miedo por el simple hecho de que jamás ha visto un fantasma en su vida. La cultura muggle los tiene como seres de leyenda, y no es de sorprender que se atemorizara. – Al ver que la mayoría en el Gran Comedor bajaba la mirada, continuó más alegremente.- Esta es Christine Berger, su nueva compañera. Espero, como dije antes, que los compañeros de la casa que le toque la ayudarán a adaptarse. Christine tiene catorce años- Hubo murmullos por toda la sala. Parecía mucho mayor.-, y debería entrar a cuarto año. Lo hará, dormirá con sus compañeras de cuarto año a fin de que le sea más fácil acostumbrarse al ambiente. Tamién irá a clases con ellos al principio, pero como una mera medida. Hará clases intensivas durante las tardes con los porfesores e irá a clases con los de primer año.- Le sonrió a Christine tranquilizadoramente, porque esta parecía a punto de desmayarse de los nervios en cualquier momento.

-Bueno, Christine , bienvenida a Hogwarts.- La chica no reaccionó, pues se habia interesado mucho en las velas que fotaban por sí solas en el techo del Gran Comedor. A harry le pareció que tenía la misma mirada que el señor Weasley cuando examinaba objetos muggles.

La profesora McGonnagal, que había estado observando a la nueva alumna con cierta inddetectable sempiterna desconfianza, se puso de pie y acercó adelante el sombrero seleccionador y el pequeño taburete. Le indicó con una seña que se sentara, y Christine obedeció, más asustada de lo que había estado antes, al notar cientos de pares de ojos fijos en ella. Se sentó con torpeza en el taburete y la profesora le puso, no sin cierta brsuquedad misteriosa, el sombrero seleccionador sobre la cabeza. El sombrero demoró un buen rato, y un segundo después de habérselo puesto, la chica se había sobresaltado tanto, que el somrero casi cae al suelo.

~*~~*

-¿Otra Pollens, eh?-

Christine dio un respingo y el sombrero casi se le cae.- Dios mío, ahora esta cosa habla!- pensó.

  • ¡oye! Mas cuidado. Tengo sentimientos, aunque sea un sombrero, sabes?

-Ya nada me sorprende...Detesto este lugar-

  • Si, me doy cuenta. De hecho, en este momento detestas al mundo en general. Lo que te haría una perfecta Slytherin. Pero se que sólo estás de mal humor, y no puedo basarme en eos para ponerte en ninguna casa.

-¿Slytherin? ¿Que diablos es eso? ¿ De hecho, que demonios hago con un sombrero viejo en la cabeza? Supongo que el vejete chiflado lo hace para burlarse de mi. Ahora todos deben estarse riendo.

  • Si con vejete chiflad te refieres a Dumbledore, pues, no. El jamás se reiría de nadie. Y deja de ser tan insegura y resentida.-

-¿Insegura y resentida? Vaya, yo también te quiero...-

-Gracias, querida. ¿Donde estabas? Ah, cierto, estaba pensando en que casa ponerte. Ah, y veo que Dumbledore SI te ha explicado el asunto de las casas.

-No sabría decirtelo. No presto atención a lo que dice.-

-Mmm, no serías una muy buena Huffepuff, sbaes? No se te da el trabajo duro. De hecho, creo que te mimaban demasiado en casa. Tienes unos padres consentidores.

-Tenía.-

-Oh.-

-...-

-Y eres demasiado quejica y egoísta para estar en Gryffindor.-

-¿Eso me deja en Ravenclaw, verdad?

-¿Que es lo que escucho? ¿No escuchabas lo que Dumbledore decía?-

-Callate y sigue, quieres? Me pone nerviosa toda esta gente desconocida.-

-¿no crees que estas muy vanidosa? ¿Que te dice que eres lo suficiente inteligente para estar en Ravenclaw.

  • Mira, primero me dices que soy insegura y resentida, luego quejica y egoísta, malhumorada, y ahora, tonta. No puedo tener solo defectos, verdad?

-No de hecho, tienes buen corazón. Y no eres una cobarde. Para nada. Una quejica, si, pero no una cobarde. Tienes un alma noble, y...si, lo reconozco, una inteligencia fuera de lo normal. Podría ponerte en Slytherin, pero sufrirías demasiado. Eres demasiado débil para estar con esa gente.

-No digas eso.-

-¿Que?-

-No soy débil.-

  • Lo siento. Como decía, sufrirías en esa casa, y creo que ya has sufrido mucho. En Hufflepuff, no. Eres demasiado inteligente y egocéntrica para esa casa. Los harías sufrir. Eso nos dejas dos opciones.-

-Ravenclaw y Gryffindor.-

-Exacto, y creo que es mejor que seas:

A/N: jajajajajaj, que suspenso tan típico en un fic con una mary sue xD En fin, acepto propuestas. Este será uno de los pocos capítulos interactivos que habrá, de modo que, disfrútenlo. Besos

Iris Pollens

akane wakashimatzu: Ehmm, gracias por el apoyo ;__, peor me dio la impresión que me ibas a arrancar la cabeza u.ú. Nah...gracias^^

Minerva McGonagall: Hola! Me alegro de haberte lagrado la tarde^^. Gracias J

kamila : Gracias por tu review^^

CurlsofGold: Si quieres agradecerle a pili, ve a su profile, y lee su maravilloso fic, Repsuestas, no te arrepentirás.(Dikana)

http://www.fanfiction.net/read.php?storyid=729680

black kt malfoy: ehmm, gracias^^ Que bueno que no te dio nignun ataque ^^Uu

Hermi12: Yo también te quiero o.ó Uu Gracias por tu review^^

Yadhwiga: Me gusta que te guste (o.ô ehmm, claro... -__-) no te preocupes, me apuro ^^

Porfa chicos, apreten el botoncete lila, morado o azul (soy daltónica de nacimiento ;__; ¿alguien me dice de que color es el bendito boton?) y alegrenme el dia!!

Besos.