Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← ¿Cómo llegamos aquí? · de

¿Cómo llegamos aquí? — capítulo 13

Capítulo 13:Familia, recuerdos y selecciones

-Vamos Lils! No reniegues. En el fondo lo estás deseando.-Dijo Sophie tratando de convencer a su obstinada y pelirroja amiga.

-¿Yo deseándolo? Ni loca iría a la casa del despeinado ese.-Dijo Lily mientras Katie sentada en un sillón asentía limándose sus perfectas uñas.

-Osea, a ese chico le falta style, el look despeinado es como de hace tres temporadas.-Dijo Katie dejando de limarse las uñas para mirar a Sophie.

Lily pasó de largo rumbo al cuarto de baño mientras a su espalda Sophie miraba furiosamente a Katie.

-Se supone que tu deberías apoyarme.-Susurró Sophie para que Lily no la escuchara desde el baño.

-Pero darling, que gano yo a cambio?-Preguntó Katie volviendo a sus uñas.

-¿El placer de ayudar a una buena amiga?-Dijo Sophie poniendo cara de niña buena.

Katie la miró alzando una ceja.

-Bueno, debía intentarlo. Si ma ayudas a convencer a Lily te deberé una. Me podrás pedir lo que desees.

-Umhh, interesante. Siempre es bueno que alguien te deba un favor.-Dijo Katie sonriendo.

-Entonces trato hecho.-Dijeron ambas estrechándose las manos.

Y así entre las dos lograron convencer a Lily de ir a pasar la tarde con los vecinos. Por supuesto que a C.J. no tuvieron que convencerla de nada.

Nada más cerrar la puerta del cuarto James notó que algo no iba bien. Sirius le miraba seriamente desde su cama.

-¿Ocurre algo Sirius?-Pregunto dudoso.

Incluso Remus había dejado por un momento su maravilloso libro y miraba extrañado a Sirius.

-No me gusta, James. No me gusta nada.-Dijo Sirius extremadamente serio.

-¿A que te refieres?

-A la tal Sophie.

-Ya se que no te cae bien, Canuto, pero eso no significa que sea mala persona.

-Vamos James, no seas ingenuo. Es la clase de mujer que maneja a los hombres a su antojo. Esta bien que te lo pases bien con ella. Pero no te encariñes, recuerda que el amor lo complica todo.

-Pero...ella, me gusta.

-Lo se, por eso te lo digo. No es la clase de chica de la que te puedas enamorar. Eso solo te hará daño a ti.

-Ya entiendo lo que ocurre.-Dijo James cambiando completamente de cara.-Lo que ocurre es que estas celoso por que ella no te hace ningún caso. Y por eso quieres conquistarla tu.

--No es eso, James-Gritó Sirius furioso.- Ella no me interesa para nada. Solo te estoy advirtiendo, pero si no quieres escucharme es tu problema.-Dijo saliendo furioso de la habitación.

Estaba tratando de transmitir a su amigo sus miedos. Esa chica no le agradaba para nada. Pero James se lo tomaba a broma.

Las cuatro guapas vecinas de los chicos llegaron a la casa de James y tocaron a la puerta. Enseguida apareció el merodeador y las hizo pasar. Al ir hacia la parte de atrás, donde se encontraba el jardín pasaron por la cocina.

Allí estaban el resto de los merodeadores y la señora Potter.

-Oh! Hola Katie, querida. Cuanto tiempo sin verte.-Dijo la señora Potter al ver entrar a las chicas.

A Katie nunca le había gustado la gente de la alta sociedad. Pero los Potter eran diferentes. La señora Potter tenía una cálida sonrisa y una voz dulce que no encajaba para nada en el perfecto mundo de hipocresía en el que Katie se movía.

-Es un placer volverla a ver, señora Potter. Deje que le presente a mis amigas.

Katie le presentó a sus amigas de una en una. La señora Potter les dedicaba una cálida sonrisa y dos besos a cada una. Sophie fue la última a la que presento. La señora Potter con el rostro desencajado por la sorpresa trató de ofrecerle una sonrisa cálida, consiguiendo solo una torpe mueca. Eran pocas las veces que se podía ver a la elocuente y educada señora Potter confundida y sin saber como reaccionar. Solo atinó a decirles a los chicos que saliesen al jardín mientras ella terminaba de preparar algo para que merendasen. No era la única a la que se le había desencajado el rostro al escuchar ese nombre. Dark. Una de las familias más conocidas del mundo mágico. Una familia que todo el mundo había creído extinta. Y allí estaba ella, la última de los Dark. Hacía años, la tragedia se había cebado en esa familia de la que nadie sabía casi nada. Eran ricos, snobs y les gustaba la opulencia. Pero nadie sabía de donde sacaban el dinero para permitirse los múltiples lujos a los que estaban acostumbrados. Magos importantes por hacer grandes donaciones al Ministerio. Gastaban dinero como si poseyesen todo el oro del mundo. Pero, ¿a que se dedicaban? Ninguno tenía una profesión conocida. Algunos miembros trabajaban para el ministerio como consejeros. Otros se dedicaban a dilapidar la fortuna. Pero no tenían ningún negocio en el invertir sus fortunas. Y llevaban ese tren de vida desde hacía siglos. Así habían sido todos los Dark. Pero hacía como 9 o 10 años ocurrió una gran tragedia. Y todos murieron. No se sabía que hubiese habido algún superviviente. Entonces cuando la vio corriendo por el jardín para coger una escoba un recuerdo vino a su mente.

Flash Back

El pobre Sirius había tenido que acompañar a sus padres a una aburrida fiesta. Tenía Seis años y odiaba las fiestas de la alta sociedad mágica por encima de todo. En aquella ocasión los anfitriones eran los Dark. Su padre a menudo hablaba de esa familia. Al parecer tenían una gran fortuna y una larga tradición mágica. El patriarca presidía la mesa donde cenaron. Era un hombre que imponía respeto con su augusta presencia. Se veía que allí todo el mundo temía y respetaba al patriarca Dark. Su padre le había dicho una vez que el temor y el respeto van de la mano. Una vez que comenzó a sonar la música y todo el mundo bailaba vio algo que lo dejó mudo. Era una niña, de su edad, vestida con un bonito vestido amarillo, que corría por la estancia, dando vueltas al son de la música.

-Sofía-Chilló repentinamente una mujer.

La música paró en seco y la niña miró a la mujer que había gritado. La mujer la cogió fuertemente del brazo mientras le gritaba:

-Se puede saber que diablos estás haciendo aquí? Te dije que te quedaras en tu cuarto.

-Basta-Bramó repentinamente el señor Dark.

La niña corrió hacia él y le abrazó.

-Yo también quería bajar a bailar, abuelo.-Dijo la niña con cara de inocente.

-Creí haberte dicho que estabas castigada.-Dijo el hombre con tono estricto.

Cualquiera se hubiese sentido intimidado por el tono, pero la niña solo rió y dijo:

-Puede que lo oyese. Pero no recordaba haber echo nada malo para estar castigada.

-¿Debo refrescarte la memoria querida?-Preguntó el hombre.

-Casi que no abuelito, que puede pensar toda esta gante si no?

-Si, quizá sea mejor que te vean como la niña encantadora y descarada que eres. Pero no creo que te debas quedar sin castigo después de robarle la varita a tu abuela y andar hechizando elfos domésticos.

Los presentes no pudieron evitar que se les escapase una sonrisa.

-¿Qué te parece una demostración a nuestros invitados de lo que te he enseñado?

-Vale.-Dijo la niña con una sonrisa.

Se puso frente a la sala y cogiendo la varita de su abuelo comenzó a hacer algunos hechizos. Empezó por algunos sencillos como hacer aparecer unas flores, convertir el agua en hielo, algunos fuegos artificiales de interior, y cosas similares.

Fin Flash Back

Aquella fue la primera vez que la vio. Aquel era un recuerdo escondido por el olvido en un recoveco de su mente. No sabía que ella hubiese sobrevivido. Y no esperaba que la insufrible arpía fuese una Dark.

James notó en su madre algo extraño al saludar a Sophie, pero prefirió no darle importancia. Estuvieron casi toda la tarde jugando al quidditch. Aunque les costó un buen rato convencer a Lily y Katie para que se subieran a las escobas. C.J. resultó ser una gran jugadora. James esperaba que se presentase a las pruebas para el equipo. Alguien como ella era lo que necesitaba el equipo para vencer un año más y ganar la Copa de quidditch. A Sirius al parecer se le había pasado la neura de quererlo proteger de Sophie. Aunque tal vez no, con él nunca se sabía. Pasaron una tarde divertida, entre risas y bromas. Y algún que otro intento de asesinato por parte de Lily hacía el pobre James.

Lo que quedaba de vacaciones fueron un caos. Las chicas estaban hasta las orejas de trabajo y solo veían a los merodeadores cuando estos iban a visitarlas al trabajo. Y por fin llegó el día de coger el expreso de Hogwarts. Las chicas y sus enormes equipajes llegaron a la estación muy ajustadas de tiempo. Por suerte encontraron un compartimiento vacío y se instalaron allí. Pusieron un hechizo silenciador a pesar de las reticencias de Lily, que decía que estaba prohibido hacer magia en el expreso. Y allí comenzaron a planear alguna de sus bromas y travesuras. Ese iba a ser un curso movidito.

Al llegar a la estación se encontraron con una gran mole con la que Lily se chocó.

-Auch!-Dijo Lily al chocarse con una montaña nadante.

-Joder, quien a puesto una piedra en medio de la estación?-Preguntó CJ.

La piedra en cuestión se dio la vuelta algo colorado. ¿Desde cuando las piedras se ruborizaban?

-Disculpad.-Dijo el gran hombre rascándose la nuca.

-Perdone! No pretendía insultarlo.-Dijo CJ totalmente colorada.

-Oh!, no te preocupes. Soy Hagrid, guardian de los terrenos y de las llaves de Hogwarts. ¿Vosotras sois las chicas nuevas verdad, verdad? Debeis seguirme a mi y a los de primero.

Las chicas le siguieron hasta unas pequeñas embarcaciones. Katie mirando la pequeña barquita como diciendo: “Osea, que quiere que haga yo con esto, ¿qué lo use de bolso?”. Pero no, lo que el loco y enorme hombre pretendía era que cruzasen un enorme lago negro sobre la precaria embarcación. Y para colmo un calamar gigante habitaba el fondo del lago. Eso del lago con mascota incluida estaba de la más out, era de la época de los fosos y los puentes levadizos.¿Es que no tenían ningún decorador en Hogwarts?

Finalmente la convencieron de que no ocurriría nada y lograron montarse en las barcas y llegar al colegio. Allí entraron antes que los chicos de primero.

El profesor Dumbledore se levantó para hablar a los alumnos.

-Hoy comenzamos un año más. Hogwarts os abre sus puertas. Antes de comenzar con la selección de los alumnos de primero tenemos a cuatro nuevas alumnas que se incorporarán al sexto curso. Espero que las reciba con los brazos abiertos. El profesor Dumbledore se sentó y una mujer de mirada estricta y aspecto severo se adelanto y dijo:

-Cuando diga sus nombre se adelantaran y se sentarán en el taburete mientras yo les coloco el sombrero. Comencemos. Brooks, Katherine Alexandra.

Katie se adelantó y se sentó en el taburete. Su expresión era segura y serena. Al sentir una vocecilla sobresaltó. Pero solo era el sombrero hablándole. Pero....¿Desde cuando los sombreros hablaban? ¿Su pamela de Morgio Arcali también hablaba?

-No niña, no creo que tu pamela hable. Aunque me la podrías presentar, llevo mucho tiempo aquí solo.

-Ah! Eres un sombrero pervertido.

-¿Yo? Que va! Eres tu la que ha venido aquí pensando en su pamela. Yo una vez salí con una pamela, pero me dejó por un bombín. Y mi anterior novia me dejo por una chistera. Odio a las chisteras, van de graciosillos.

-Ejem, disculpa, me puedes colocar en alguna casa de una vez?

-Estos jóvenes de hoy en día no respetan a sus mayores. Veamos.....Umhh, creo que Slythering sería un buen lugar para ti. Allí esta la gente de tu nivel social. Es un mundo que conoces bien. Allí estarás a gusto.

-No. Yo ya me he cansado de ese mundo de apariencias.

-¿Seguro?

-Si

-Bien en ese caso.......¡Griffindor!-Gritó el sombrero seleccionador.

La mesa de Griffindor estalló en aplausos dando la bienvenida a su nuevo miembro.

-Dark, Sofia Alya.

Sophie se sentó en el taburete mientras le colocaban el viejo y mugriento sombrero.

-¿A quien llamas tu mugriento, niña?-Dijo una vocecilla en su oído.

-Ups.

-Desde luego, vaya panda de descaradas que me han caído encima este año.

-Eh, no te quejes, así no vas a ligar nada. Eres un cascarrabias.

-Dios dame paciencia. Veamos, a ti donde te pondré..... creo que Slythering sería un buen sitio. Orgullo, arrogancia, astucia y ambición. Lástima que pases demasiado tiempo en la luna. Si no lo hicieses aprovecharías más tus cualidades.

-¿Dices en serio lo de Slythering?

-Claro. Eres la última de los Dark. Y descendiente de dos familias de sangre limpia. ¿No crees que ese sea tu lugar?

-No. Yo quiero estar con mis amigas.

-Bueno. En ese caso......¡Griffindor!

La mesa de los leones volvió a aplaudir. Ya iban dos de cuatro.

-Evans, Lilianne Jane

Lily se dirigió al taburete y espero pacientemente a que el sombrero la colocase.

-Por fin algo de educación. Pensé que todas serían unas snobs o unas descaradas.

-Discúlpelas, no son mala gente.

-Umhh, como sea. Veamos que tenemos aquí. Veo inteligencia. Y aunque no lo quieras admitir y pretendas ser la sensata del grupo, veo que te gusta romper alguna que otra regla de vez en cuando. Creo que te voy a poner en Ravenclaw, la casa de las grandes mentes.

-Ni hablar. Yo quiero estar con mis amigas.

-Además de inteligente mandona. Supongo que no lo podías tener todo, preciosa. En ese caso....¡Griffindor!

Y ya iba otra para la misma casa. Tres de cuatro. Más aplausos se escucharon de la mesa mientras la pelirroja se sentaba con sus dos amigas.

-McLagen Caroline James.

CJ se sentó en el taburete pensando que seguramente se tendría que lavar el pelo nada más llegar a la habitación por que el sombrero estaba lleno de mugre.

-¿Qué he hecho yo para merecer esto?-Escuchó que decían en su oido.

-¿Merecer el que?-Preguntó intrigada.

-El tener que soportar a unas mocosas irrespetuosas y sin modales. Hay algo llamado educación, ¿lo sabias?-Dijo la voz de muy malos modos.

-Lo mismo te digo.

-¿Qué? ¿Mal educado yo? He tenido que soportar todo tipo de pensamientos degradantes hacia mi persona.

-¿Persona? ¿No querrás decir tela?

-Sois todas unas insufribles.

-En serio? Gracias, hacía tiempo que nadie me llamaba algo tan bonito. Por cierto, ¿No deberías estar haciendo tu trabajo en vez de hablar? Ten cuidado no te vayan a despedir.

-Solo me faltaba eso. Que pongan en duda mi profesionalidad. Debería dimitir en este instante. Pero para que veas que soy un profesional me limitare a colocarte en alguna casa. Haber..... desdén por las normas, valiente.... es fácil decidir. A ti te pondré en ....¡Griffindor!

º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º

Hola gente loka!!!!!

Os e exado de menos!!!!

buff! tenia unas ganas lokas de actualizar, y por fin estoi aki!

Espero q os haya gustado el capi.

Besos!!!!!!!

º.ºSkyº.º Miembro del Indecenter´s Clan!!!