¿Cómo llegamos aquí? — capítulo 5
Capítulo 5: trabajo
Lily se levantó muy pronto ese día. Normalmente Katie también se levantaba pronto, para tener tiempo de ponerse guapa. Por eso mismo se solía ir a la cama temprano, ya que para tener un cutis perfecto y estar guapa hacen falta al menos 9 horas de sueño. Pero aquel día se le habían pegado las sabanas y Lily tubo que vérselas con tres adolescentes dormilonas. Finalmente logró despertarlas, aunque para ello tubo que utilizar medidas algo drásticas. Con un movimiento de varita colocó tres cubos de agua fría sobre las cabezas de sus amigas y ….
-AHHHHHHH
Tres gritos resonaron por toda la mansión. En realidad se debieron de oír a una manzana a la redonda. Sophie miró con los ojos muy abiertos alrededor hasta que vio a Lily riéndose. La miró amenazadoramente y dijo:
-Evans, corre.
Sophie comenzó a perseguirla por todo el cuarto.
-Ay, Lily, …achis…podrías haberme despertado de otra forma. Ósea, ellas están acostumbradas a que las despiertes con agua fría, pero yo voy a coger una pulmonía.-Dijo Katie.
-Vamos Kat, estamos en pleno julio. Además, miralo por el lado positivo, así ya no te tienes que duchar.-Dijo CJ.
-Ay, como puedes decir algo así! Yo me voy a duchar ahora mismo. ¡Que asco! Ya noto los microbios por los poros de mi piel.
Y es que Katie era un poco paranoica con eso de los microbios. Bueno, era algo un poco más exagerado que eso. Solo os diré que antes de conocer a las demás llevaba una mascarilla a lo Michael Jackson. Si, si, de diamantes. Finalmente Sophie atrapó a Lily y entre CJ y ella la metieron en la ducha con el agua fría a tope.
Les costó más de dos horas, pero finalmente todas estaban listas para su primer día de trabajo. Todas ellas iban más arregladas de lo normal para comenzar a trabajar en la prestigiosa tienda de Malvin Blein y en la tienda de libros en el callejón Diagon. Gracias a Katie habían conseguido trabajar allí. Katie y Sophie se ocuparían de la tienda de ropa. Katie por que lo suyo era la moda y Sophie por que no se perdería la posibilidad de ver tíos buenos y de estar rodeada de sus adorados postres de famosos magos vestidos únicamente con los calzoncillos del afamado diseñador. Lily por supuesto se había decantado por su santuario, la librería. Y CJ había decidido acompañar a la pelirroja por que era una buena samaritana. No cuela, ¿no? Vale, en realidad se lo jugó a suertes con Sophie y perdió. Por eso se iba a pasar los días rodeada de polvorientos libros y viendo tan solo a ratas de biblioteca.
Los merodeadores dormían placidamente hasta que un grito ensordecedor rompió el aire de la mañana y se coló por la ventana.
-Sirius, ¿Has sido tu?-Preguntó James con voz somnolienta saliendo de entre el nido de sabanas con el pelo revuelto.
-¿Te parece que tengo voz de nenaza?-Dijo Sirius malhumorado desde su cama.
-Un poco-Remus estaba en la puerta de la habitación ya vestido.
-Ay que chispa tiene el lobo! Hoy te has levantado con la gracia subida o que?
-Y tu de mala leche. Joder, como te pones cuando alguien te despierta.
-No aguanto que me despierten, luego no puedo volver a conciliar el sueño. Y vosotros, lleváis cinco años viviendo conmigo. Queredme como soy o dejadme en paz.
-Oh ya entiendo-Dijo James acercándose a Sirius- Lo que pasa es que Paddie necesita que le digamos cuanto lo queremos.
James se abalanzó sobre Sirius y empezó a abrazarle.
-Quita Potter!! Déjame en paz. Joder que asco.
-Calla tonto, si se que te encanta.
-Suéltame. Moony ayúdame, este obseso sexual no me deja en paz.
Pero Remus no le podía ayudar por que estaba riéndose de él. Sirius se puso serio de repente y le dijo a James.
-Se está riendo, vamos a por él.
Y así entre los dos fueron a por Remus. Acabaron los tres en el suelo peleándose con cojines. Hasta que les estropearon la diversión. La señora Potter entró a la habitación de los chicos al oír el ruido.
-¿Se puede saber que estáis haciendo? James, deja de pelearte con los demás. Duchaos ya que el desayuno está en la cocina. Remus, cariño, baja ya a desayunar. Te he preparado tortitas con sirope de chocolate, como a ti te gustan.
La madre de James era una mujer con el cabello rubio oscuro muy atractiva de unos 40 años. Se la veía joven y hermosa. Era alta y tenía los mismos ojos de James. James era hijo único, por eso sus padres lo tenían muy mimado. A Sirius le adoraban por que era como James, un alborotador nato. Le querían como a un segundo hijo y por eso le había acogido cuando se había ido de casa. Y en cuanto a Remus, era el hijo educado y responsable que siempre había querido tener. A la señora Potter siempre le había gustado que su casa estuviese llena de ruido y de gente. Por eso adoraba a esos dos chicos. Sirius era el hermano que James siempre había deseado y Remus era el único responsable. El único que no le gustaba era Peter, siempre pegado a los demás, siempre retorciendo las manos con nerviosismo. Siempre le había parecido un niño cobarde que utilizaba a los que eran más fuertes que él en propio beneficio. Le convenía tener amigos fuertes para que nadie se metiese con él. Y los otros tres siempre se metían en líos por defenderle. Pero estaba segura de que a la primera de cambio Peter los dejaba en la estacada. Y eso lo sabía bien ya que James había estado muchas veces en el despacho del director con sus dos amigos, pero Peter siempre se escaqueaba. Pero ese era el problema de su hijo, que en ese aspecto era igual que su padre, era capaz de hacer cualquier cosa por un amigo. Su marido actualmente se encontraba en una misión secreta. Nadie sabía donde. Ni cuando volvería. Con los años ya se había acostumbrado a esa sensación de incertidumbre constante que la embragaba hasta que su marido entraba por la puerta de casa tras una de esas misiones secretas. Últimamente había habido mucho movimiento, había un mago oscuro que estaba atacando a los hijos de muggles. Siempre había un mago oscuro. Este llevaba años actuando. Se hacía llamar Lord Voldemort. Pero la gente comenzaba a sucumbir al pánico. Por eso muy pocos se atrevían a pronunciar su nombre. Esperaba que esa situación no durase mucho. Sabía que si duraba su familia estaría en peligro. Su marido estaba a punto de convertirse en el Jefe de los Aurores. Si llevaba a cabo esa misión. Además los Potter eran muy conocidos en el mundo mágico. Pero haría lo mismo que cada día. Luchar por no sucumbir al miedo cuando leyese sobre algún ataque en el periódico y por conservar el mundo perfecto, la burbuja de felicidad en la que vivía para que James no viese el horror que los rodeaba. James sabía que se padre era un importante auror y que se encontraba en una misión secreta. Y lo echaba de menos, por supuesto, pero era algo a lo que se había acostumbrado de pequeño. Solo se preocupaba por el próximo partido, los resultados de la selección, los exámenes, la siguiente broma que gastaría…quizá no estuviese haciendo bien, por que algún día James saldría del colegio y se enfrentaría a la dura realidad en medio de una guerra. Además estaba segura de que iba a ser auror, igual que su padre.
CJ llevaba todo el día trabajando en la librería y ya estaba harta de tanto libro y de escuchar a Lily de un lado a otro de la tienda, comprobando los ejemplares que había y diciendo continuamente:
-¡Fascinante!
-Achis!!!
CJ estornudó fuertemente sobre un libro lleno de polvo que estaba limpiando. Eso hizo que levantase aún más polvo y volviese a estornudar.
-Lily es la séptima vez que dices eso en cinco minutos. ¿Quieres parar ya? Me he dado cuenta de que son fascinantes y ¡No me interesa!
Lily la miró con cara de odio y dijo:
-¡Que borde te pones cuando te da la alergia!
¿Borde? Llevaba horas ahí cuando podía haber estado en la sección de ropa interior masculina de Malvin Blein. Y tios buenos por libros no es un cambio justo. Puede que para Lily si, pero para cualquier adolescente normal y que no tuviese un rechazo hacía los hombres tan grande como el de su pelirroja amiga no era justo para nada. Todos sus problemas se esfumaron cuando se encontró con dos ojos color miel que la observaban. Pero, ¿Dónde los había visto antes?
Flash Back
Estaban en la piscina y Katie le acababa de quitar el hechizo que los dos degenerados esos les habían mandado a ella y a Lily. Sophie acababa de hacer una de sus inesperadas confesiones. Un capítulo más para añadir a “Los oscuros y vergonzosos secretos de Sophie Dark”. Y eso había provocado un silencio sepulcral. Ese era el efecto que sus confesiones solían tener.
Entonces un muchacho de ojos miel y aspecto frágil entró al jardín.
-Sirius, James, ¿No estaréis molestando a los vecinos?
-Si, nos molestan. Llévatelos.-Dijo Sophie haciendo un movimiento con la mano. Parecía una reina dando ordenes a los lacayos.
-Vamos, Sophie, no seas mala con el pobre chico.-Dijo CJ.
¡Ay que mono! Se había ruborizado al ver a Sophie así. A CJ le encantaban los chicos tímidos. Bueno, lo que le gustaba era juntarse con Sophie para escandalizarlos. ¡Era tan divertido verlos rojos de la vergüenza!
-Pero tiene razón, es mejor que te los lleves antes de que el huracán pelirrojo ataque de nuevo, cuando Lily se enfada es peligrosa.
-¡YO NO SOY PELIGROSA! ¡Y SI ESTOY ENFADADA ES POR ESTE PLAYBOY DE PACOTILLA!-Chilló Lily.
Lily ya iba a tirarse sobre el despeinado de gafas. Katie pensaba que alguien la detendría, por eso decidió que no quería romperse una uña por culpa de esa loca. Sophie pensó que estaba demasiado cómoda para detenerla, que lo despellejase vivo si lo deseaba. CJ estaba demasiado entretenida pensando que parte del cuerpo le arrancaría la pelirroja de cuajo al pobre incauto como para meterse. Por eso nadie la detuvo y se tiró contra él tratando de estrangularlo. El de ojos color miel levantó a Lily por los aires y la volvió a dejar en el suelo, pero lejos de su amigo. Mientras, el de pelo negro ayudó al despeinado a levantarse y los tres salieron huyendo. ¿Cómo podía ese muchacho de aspecto tan frágil tener tanta fuerza? Misterios sin resolver de la vida. El de pelo negro se dio la vuelta mientras salían del jardín y guiñándoles un ojo les dijo:
-Nos vemos preciosas.
FIN FLASH BACK
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Hello people!
¿Que os parece? en el proximo tendremos calzoncillos y reencuentros. jajaja....¿Quién se provará los calzoncillos de Malvin Blein? ¿Cómo será el encuentro entre Remus y CJ? ¿Con qué nueva excentricidad nos sorprenderá Sophie? yo también me lo preguntó. jajaja
MUXUS!!!
HASTA QUE NOS LEAMOS!
P.D.: Estube investigando y vi q algunas habeis puesto mi historia entre vuestras favoritas, no os imaginais la ilusión que me hace! jo, se me salen las lagrimitas ¡_¡
además tb hay que me a puesto entre sus autores favoritos! GRACIAS!!! Se me va a estropear el teclado de tanto llorar sobre él!! Muxus enormes para todo el mundo.