¿Cómo llegamos aquí? — capítulo 6
Capítulo 6: encuentros y calzoncillos
CJ miró al muchacho y esbozando una de las conocidas sonrisas marca ACME le preguntó:
-Hola, ¿Puedo ayudarte en algo?
-Estaba buscando estos libros de Defensa contra las artes oscuras.-Dijo mostrándole una lista.
Ella la miró y le dijo:
-Sígueme por favor.
Mientras iba caminando entre las estanterías con el muchacho tras ella le pregunto:
-¿Nos hemos visto antes? Tu cara me suena de algo.
-Soy Remus Lupin. No tuve tiempo de presentarme ayer cuando mis amigos James y Sirius se colaron en vuestro jardín.
Ella le miró y dijo:
-Oh! Ya caigo. Eres el amigo del despeinado que sacó de quicio a Lily y del descarado. Yo soy CJ McLagen. Un placer-Dijo tendiéndole una mano.
Le llevó hasta la estantería que estaban buscando.
-Bueno, aquí están los libros de defensa. Los que tienes en la lista están muy bien, pero mañana nos traerán un ejemplar de “Conocer y combatir las Artes Oscuras: Manual completo para reconocerlas.” Si te interesa el tema ese es un libro muy interesante.
-¿Te refieres al libro de el aprendiz de Merlín?-Preguntó el muchacho emocionado.
-Aja, ese mismo. Si quieres te lo puedo guardar.
-Eso sería genial-Dijo con los ojos brillando por la emoción.-Entonces nos vemos mañana.
Lily apareció por entre las estanterías y dijo:
-CJ, ¿hablabas con alguien?
-¿Yo? Que va!
En menudo lío se acababa de meter. Todo por querer entablar conversación con el fortachón de aspecto enfermizo.¿Y que iba a hacer cuando se presentase al día siguiente a por el libro? Necesitaba a Sophie y sus disparatadas ideas. Lily seguro que le armaría una buena bronca así que prefería contárselo en casa. No le gustaban las escenitas de recién casados en público. Iría más tarde a buscarla.
Katie y Sophie estaban pasando el mejor día de sus vidas. Exceptuando el momento en el que habían tenido que aconsejar a un mago de 150 kilos con pinta de rata vieja acompañado de un muchacho sobre que calzoncillos le sentaban mejor: los slip o los boxer. Katie se puso verde, morada y hasta azul. Parecía el arco iris. Sophie no paraba de poner ojitos a todos los chicos guapos que entraban y de ofrecerles su ayuda para vestirse. O desvestirse. Los chicos le reían las gracias. Y lo cierto es que con ese desparpajo que tenía al colarse en los probadores había conseguido que muchos saliesen de allí con bolsas llenas y carteras vacías. Sin lugar a dudas el señor Blein había echo bien en contratarlas. Eran las dos mejores vendedores que se podía encontrar. Katie por que había comprado mucho en su vida como para saber que había que decir para vender. Y Sophie por que convencía a quién quisiese de lo que fuese. Juntas podrían vender hielo a los esquimales.
Katie y Sophie estaban aconsejando a una señora sobre que calzoncillos comprarle a su marido cuando escucharon la puerta abrirse y unas voces familiares. Familiares para Katie que tenía memoria prácticamente fotográfica para las personas y sus estilos de ropa. Para Sophie no tan familiares por que la mayor parte del tiempo se lo pasaba en su mundo.
Por la puerta acababan de entrar dos guapos muchachos seguidos de una malformación genética. ¿Dije malformación genética? Quería decir....eh.....bueno, vale, quería decir exactamente lo que dije. Iban seguidos por el gordito y patético chico que había acompañado al gordo de 150 kilos a comprar. Ambas chicas ni se molestaron en darse la vuelta para mirarlos cuando escucharon la voz del gordinflón. Pero la hormona con patas que era Sophie casi se rompe el cuello al voltear a mirar al escuchar hablar a otro de ellos. Es que nunca había oído una voz tan sexy. Era profunda y grave. Y el chico estaba muy bien. De ojos grises y pelo negro. Conseguiría que el guapo de ojos grises se llevase media tienda. Se notaba que tenía dinero. Iba vestido con ropa cara.
La señora se alejo de las muchachas para ir a pagar y Sophie aprovechó para coger a Katie del brazo y dirigirse con paso seguro a los tres muchachos.
-Sophie, ¿pero que haces?
-Te saco de caza.
-¿Eing?
-Digo que esos dos van a ser nuestros. Y de paso nos llevaremos una buena comisión por las ventas.
Katie la miró alarmada.
-Estas loca. Ese es mi vecino. ¿No te acuerdas de lo que pasó ayer?
¿Ayer? No recordaba que hubiesen echo nada fuera de lo normal. Esnifar cola cao le debía de estar afectando a la memoria. Bueno, si no se acordaba no sería importante. Normalmente recordaba los detalles importantes.
Tres cuartas partes de los merodeadores observaban a las guapas dependientas acercarse con decisión.
-Oh, ellas son las chicas que estuvieron aconsejando a mi tío Ralph.-Dijo Peter emocionado.
-En serio Pet?-Dijo Sirius con indiferencia. Se inclinó hacía James y le susurro al oído:-Pobrecitas, las compadezco. Han tenido que ver a esa cosa en calzoncillos.
James tuvo que hacer grandes esfuerzos para no soltar la carcajada. Y es que el tío de Peter era igualito a él, pero en feo. Y si el pobre de Pet por sí solo ya era feo imaginaos a su tío favorito.
-Buenos días señores. Somos Katie y Sophie, nos encargaremos de atenderles en todo lo que necesiten.-Dijo Sophie con otra de las famosas sonrisas marca ACME en tono sensual.
-Normal que quieras atendernos a nosotros. Somos James Potter-Dijo Sirius señalando a su amigo- Peter Pettigrew-Señaló al otro- Y yo soy el gran Sirius Black .-Dijo besando la mano de cada una de las chicas y haciendo una caballerosa reverencia.
¡Pero que tío más arrogante! A Sophie no le gustaban los que presumían tanto. Normalmente era todo de boca. Además para presumida y arrogante ella. Bastante espacio vital ocupaba ya su ego como para pelearse por el aire con otro igual de hinchado. Miró al tal Black y le ignoró. Se giró para mirar a su amigo y le dijo:
-Bueno guapo, ¿en que puedo ayudarte?
-Pues....-James estaba sorprendido. Esa chica acababa de pasar de Sirius como de la mierda.
-Ellos quieren renovar su vestuario para el próximo curso.-Dijo Peter con una sonrisa tímida. Solo deseaba que alguna de las dos se fijase en él. Nadie nunca se fijaba en el si iba con sus amigos. Ni cuando iba sin ellos.
Sophie lo miró despectivamente. No le gustaba ese muchacho. Se agarró del brazo de James y comenzó a pasearle por la tienda mostrándole toda clase de ropa con los otros dos merodeadores y Katie siguiéndoles de cerca.
Sirius no creía lo que veía. Esa engreída había pasado de él!!! ¿Pero quién se pensaba que era? Nadie desprecia nunca a un Black.
Después de haber cogido un montón de ropa aconsejados por las chicas se metieron en dos probadores que estaban uno al lado de otro. Cada vez que se probaban algo salían para que les aconsejasen.
Sophie y Katie veían la escena entretenidas desde un sillón frente a los probadores con un bote de palomitas. Lo único malo es que el gordito con un problema nervioso estaba con ellas. Aunque mejor eso que aguantándole probándose cosas.
Y entonces llegó el esperado momento.
-A probarse calzoncillos, chicos!!-Dijo Sophie llegando hasta los probadores con las prendas.
Con aquella frase dos cabezas se asomaron por la cortina.
-¿Qué? Yo no salgo en calzoncillos ni loco.
-Venga Canuto, desde cuando eres tan tímido. No decías lo mismo durante aquel streap-teasse en la sala común.
-JAJAJAJAJA......así que sacaste en público esa vena exhibicionista que todos tenemos.-Dijo Sophie sin poder aguantar la risa de verlo rojo de vergüenza.
-Igual que tu, bonita.-Cogió un par de calzoncillos negros y se metió en el probador de mal humor.
Y mientras los chicos se probaban las prendas Sophie puso en marcha su plan.
-Tres, dos, uno.....
Abrió repentinamente la cortina de James y entró en probador diciendo:
-Bueno, que tal los calzoncillos?
-Por Merlín, que susto me has dado ¿Qué haces aquí dentro?-Dijo comenzando a enfadarse.
Sophie lo miró fingiendo inocencia y le dijo con los ojos llorosos:
-Es que pensé que te daría vergüenza salir y como te tengo que aconsejar pensé que no te enfadarías si entraba para decirte como te quedaban.-Con un sollozo dijo:-Lo siento no quería molestarte.
Y salió del probador fingiendo llorar. Se metió dentro del baño y cuando salió menos de un minuto después ya tenía los ojos rojos como si hubiese llorado.
Buff, James no estaba nada mal. Además le había contado que era capitán de equipo de Quidditch. Y Premio Anual. Vecino de Katie, por lo tanto rico. Un buen partido. Un apetitoso partido. Un brillo malicioso apareció en sus ojos.
Cuando James salió del probador se le veía preocupado y afectado. Y encima buen chico. Un poco arrogante quizá. Pero nada comparado con su amiguito. En ese mismo instante se lo propuso. James Potter iba a ser suyo.
-Oye Sophie, lo siento, no quería enfadarme. Es que me sorprendió.
-Oh, James no pasa nada. Yo no debería haberlo echo. No pensé que te fuese a molestar. Como nos hemos llevado tan bien. Pero tienes razón, no tienes suficiente confianza conmigo como para que me meta en tu probador.-Se lo dijo todo como si estuviese muy afectada.-Ojalá te pudiese compensar de alguna manera.
-No hace falta. Pero que te parece concederme el placer de ser tu acompañante en la primera salida a Hogsmade de Hogwarts.-Preguntó él con una sonrisa.
Ella se sonrojó a propósito y dijo:
-Oh, James, sería perfecto.
Siguieron hablando un rato mientras los chicos pagaban. Entonces entró un muchacho de aspecto frágil y cansado. Katie lo miró con desconfianza. Sabía muy bien lo que era. Y por eso mismo no sabía si fiarse de él. Y por ende de sus amigos. No parecían mala gente. Pero en aquella época nadie era lo que aparentaba. Ni siquiera ella.
-Hola chicos. Vengo de la librería. Mañana traerán un ejemplar de “Conocer y combatir las artes oscuras”
-Ese es el libro que has estado buscando tanto tiempo, ¿no?
-Si, ese es.
James le presentó a las chicas y ellas le sonrieron cordialmente.
-¿Dijiste que venías de la librería? Allí trabajan nuestras amigas.
-Si, acabo de conocer a CJ. Ella fue la que me habló de que iban a traer el libro. Yo iba con una lista, pero me dijo que iba a llegar uno más interesante y resultó ser el que yo andaba buscando.
¡Que raro! ¿CJ hablando de libros? Además no podía saber que era más interesante por que no lo había leído. Sophie sabía que algo raro ocurría. Ese libro era muy difícil de encontrar, era muy raro que lo fuesen a llevar a la tienda sin ser un encargo especial. De alguien muy rico, por cierto, por que costaba un ojo de la cara.
Se despidieron de los chicos y cuando estos se fueron Katie se dio la vuelta y le pregunto:
-Así que ya tienes próximo objetivo. Yo apuesto a que este te durará menos de una semana, pero más de tres días.
º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º.º
Hola!!!!
Ya estoy aki. No he tardado muxo no? es q e estado ocupada esxribiendo muxas cosas. ojalá les echeis un vistazo para ver q os parece.
bueno, me ha costado escribir este capitulo(esq estaba en el messenger y no me dejaban de hablar, jajaja).
espero que os haya gustado. haber como salé CJ de ese embrollo. siesq no se puede una poner a mentir sin pensar en las consecuencias. pero la culpa es de Lily por dejarla sola. Por cierto la escena de Lily diciendo "fascinante" la saqué de la cuarta peli, cuando Harry está con Neville en la orilla del lago. esq siempre me ha gustado esa escena. bueno gente, espero vuestras críticas. si no os gusta que sepais q puedo hacerlo mejos. otra cosa es que lo haga, jajaja
Hasta que nos leamos!!!
Muxus!