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Amores Cruzados — capítulo 25
Entro al gran comedor un poco cohibida....algunas personas me miran con extrañeza y yo sólo les sonrió tímidamente. después de (4 meses de ausencia?) es normal que olviden a una escritora con tan poca ética...que deja a sus lectores en ascuas por sus problemas personales, ¿verdad? Subo por las escaleras, siento algunas miradas penetrantes, y tomando mi varita pronuncio sonorus para que todo el mundo me escuche....
Hola gente!!
Sí, se que muchos estarán diciendo: y esta a las horas que se viene aparecer, verdad?? sí, sí, lo lamento, pero para lo que leyeron ps he tenido problemas, pero ya ps...digamos que mmm estoy bien....no crean que los he abandonado, eh??? Aquí les traido el 26avo capitulo de esta historia que les agradezco de corazón, esten siguiendo....Espero que les guste, si esta un poco emo, o lo que sea, me dicen, ok? jejejeje....y no me maten por la tardanza y si tampoco les gusta el chap igual me lo hacen, saber, va????
Ustedes saben qoe yo los quiero mucho!! (aunque a muy poco conozca bien) se cuidan harto y gracias por soportarme tanto tiempo!!!!
¡Que lo disfruten, ps!!
PD: Se ve extenso por el formato de la pagina que da espacio a cada ENTER que cliqueo en word, ok? :P
25 Vasos vacios
¿Qué ha cambiado entre nosotros? ¿Por qué te alejas así? ¿Quizás el amor se acabo o el destino nos esta cobrando factura?
S u abuela arrugó el ceño al verla jugar con el arroz en su plato.
-
Sarita, pequeña, ¿te encuentras bien? - le preguntó la señora Thomas algo preocupada. La niña asintió ensimismada y siguió jugando con su comida.
-
¿Entonces porqué no has probado bocado? - la pequeña se encogió de hombros y sirviéndose una cucharada grande de arroz se la metió a la boca y le sonrió a su abuela. La señora Thomas no dijo nada, pues sabía que su nieta era algo especialy no quería que sintiera que se estaba volviendo sobre protectora como su hija, no con todo lo que le había ocurrido hace una semana.
Pero la verdad era que Sarita desde la mañana se sentía muy inquieta y a pesar de que tratase de ignorarlo su subconsciente se lo recordaba a cada segundo.
- Abuela, lo siento pero no quiero más. ¿Puedo subir a mi cuarto? - la mujer de ojos azules asintió y observó a su nieta mientras subía por las escaleras: algo ocurría con esa niña y tenía que tomar cartas en el asunto.
˜˜˜˜˜˜˜˜
El pelirrojo estacionó el auto sin ninguna prudencia en el pequeño parqueadero del hospital Westminstery bajaron a todo correr hacia el ascensor.
-
¡Dios, no me importa que Ownes vaya a la quiebra si salvas a Hermione! - rezó Ron mientras entraban al pequeño cubículo.
-
¡Ron! - Lo regaño Luna con los ojos vidriosos - ¡Ni si quiera lo pienses!
-
Bien, bien, ¡lo siento! - exclamó el pecoso mientras el ascensor ascendía hasta la sala de emergencias.
No tuvieron que preguntar en la recepción por la castaña, pues el semblante alicaído de un pobre moreno brilla en la sala de espera mientras miraba taciturno hacia una puerta blanca.
-
Hola Harry - lo saludo Luna en un susurró - Llegamos en cuanto pudimos.
-
Cuando Luna me llamó no lo podía creer - le comentó Ron- Estaba organizando unos papeles y…
-
Hermione dejó de respirar cuando estábamos en la ambulancia - les comentó el moreno en un hilillo de voz - A pesar de que le colocaron ese aparato no respondía y…los paramédicos tuvieron que entubarla para que pudiese respirar por la garganta…- sus ojos se anegaron en lagrimas y Luna tuvo que tragar entero para no llorar también. Ron carraspeó la garganta y se miró las manos simplemente para hacer algo.
-
Cuando llegamos al hospital ella…estaba más pálida de lo normal y sudaba frío…- sus ojos surcados en lagrimas seguían clavados en aquella puerta blanca - El médico me dijo que iban hacer todo lo posible para salvarla, pero se había descompensado tanto que…- y prefirió callar para no pensar lo peor.
Luna se arrodillo a su costado y tomándole una mano se la apretó con firmeza.
-
Toda va a salir bien, Harry - le aseguró la rubia - Hermione es fuerte y…
-
Si no hubiese sido tan estúpido, si me hubiese quedado callado cuando ella me lo pido… ¡Todo esto es mi culpa, como siempre!
-
¡No es el momento para que te conviertas en mártir! - Le espetó la Ravenclaw para hacerlo entrar en razón - ¡Hermione necesita que sigas fuerte y echándote la culpa como siempre acostumbras hacer, no vas a lograr nada!
-
¡Luna! - le advirtió Ron, algo sorprendido por la osadía de su amiga, pero la rubia lo ignoro.
-
Como dice mi padre: Lo que pasó en el pasado, en el pasado quedo. Así que ya deja de lamentarte y sé fuerte, que Hermione te necesita - Harry no dijo nada y se mordió el labio inferior. Luna tenía razón, debía dejar de ser el mártir de una vez por todas y convertirse en el hombre que Granger necesitaba: un hombre fuerte y con entereza para sobrellevar lo venidero.
Flash Back
"Ya un poco más calmada y respirando el fresco aire de la mañana, tocó a la habitación de su hija.
- ¡Ginny, Ginny ábreme, soy mamá! - Pero la pelirroja no quería responder - Ginebra, por favor ábreme, tenemos que hablar - pero el silencio fue la única respuesta que tuvo.
- ¡Tumbare la puerta si no me abres ahora mismo!- le amenazo su madre con voz cortante, pero no hubo ningún cambio.
- Bien, tú lo pediste - y sacando su varita, la apunto hacia la puerta y está hizo un pequeño crac y se abrió. Molly entró a la habitación y lo que vio provocó que casi se desmayara por la conmoción: la habitación de su hija estaba patas arriba y sus pertenencias junto a los libros y las túnicas de Hogwarts ya no estaban y Ginebra Weasley brillaba por su ausencia.
Molly Weasley se encontraba ensimismada mirando las hortalizas del jardín, mientras que unos cuchillos que ella misma había encantado, cortaban eficientemente las patatas para el almuerzo.
El recordar a su hija siempre la hacía llorar, aunque debía admitirse que desde un año para acá ya sus lagrimas estaban secas, pues las había derramado todas que seguro no quedaba ninguna.
Su hijo, George-el cual se encontraba pasando unas merecidas no**vacaciones como las llamaba su hermano por dejarlo solo a cargo del negocio-se acercó y le posó una mano sobre su hombro.
- ¿Todavía pensándola? - le preguntó su hijo con desdén, pues desde que su hermana se había largado sin dejar si quiera una miserable nota de despedida, un desprecio indescriptible había nacido hacía ella, desprecio que al parecer sólo sentía él, pues Fred, su gemelo, decía que Ginny había tenido sus razones de haberse largado de la Madriguera y que no la culpaba por hacerlo después de lo que su madre había hecho.
Molly se encogió de hombros y sus mejillas se tornaron rosas. A George Weasley lamentablemente no le podía mentir.
-
Sí hijo, es…inevitable - confesó y suspiró. George arrugó el ceño y negó con la cabeza.
-
Ya han pasado nueve años, mamá, ¿Y acaso Ginebra se a reportado? ¿Te a enviado alguna lechuza o a telefoneado a ese aparatejo que papá te dio? - y miró de soslayo el celular que Arthur le había obsequiado a su esposa la pasada navidad - ¡Ginebra ya se olvido de todos nosotros, mamá y es injusto que tú la sigas recordando y derramando lagrimas!
-
¡Pero, George, entiende, es mi hija…yo…yo no puedo echarla al olvido y fingir que nunca existió!
-
Pues lo estabas haciendo muy bien hace unos meses hasta la visita de Fleur - le recordó su hijo, diciendo con algo de asco el nombre de la esposa de Bill.
-
¡Fleur no tiene la culpa! - Le espetó su madre con las mejillas tan rojas como su pelo - Ella no sabía lo de Ginny y pues era normal que preguntara
-
George soltó una risita de repulsa y suspiro.
-
Claro y su esposo nunca le contó nada, ¿verdad? Mamá, admítelo, desde que ella la nombró no has dejado de pensarla y mira que haz vuelto a decaer - le dijo, señalando su cuerpo. Y era verdad, el robusto cuerpo de la señora Weasley-como se conocía de antaño-ya no era tan robusto, pues si seguía así podía hacerle competencia en muy poco tiempo a su nuera Fleur.
-
¡No seas exagerado George, yo estoy bien! - e incorporándose del sillón se acercó a los cuchillos que ya habían terminado de cortar las patatas
-
Y piensa a ver cuando vas a regresar a trabajar, porque Fred envió una carta ayer y me suplico que te insistiera para que volvieras porque no puede manejar la tienda solo - George negó con la cabeza.
-
Fred se la puede arreglar perfectamente sin mi, además tiene a Amanda, que lo hace mucho mejor que yo.
-
¿Amanda?
-
Sí, la nueva novia, es que dejó a Angelina porque era demasiado controladora - y rodó los ojos - Y te dejo, voy a ver si juego quidditch con los vecinos, porque hablar de Ginebra me hizo doler el estomago - y sin agregar nada más, abrió la puerta y se perdió de vista.
OoOoOoO
Entró a su pequeño pero modesto apartamento y miro su reloj: tenía sólo el tiempo exacto para que se diera una rápida ducha y comiera algo ligero, pues la sala de emergencias jamás daba espera.
Se quito la sucia bata y los pantalones con los que había estado desde la noche anterior y se metió a la ducha. Sentir el agua fresca recorrer su cuerpo siempre la confortaba y más en esos días en que sentía que quizás la promesa que le había hecho a Sebástian no la podía seguir cumpliendo, debido quizás, a su debilidad.
Cerró los ojos y se dejó llevar por un momento de aquellas fantasías que siempre la embargaba, fantasías que hasta cierto punto creía reales y deseaba, en secreto, que fuesen así.
Sentía como unas suaves manos comenzaban a subir por su pantorrilla hasta sus muslos y luego, sin previo aviso, subían hasta su abdomen recorriéndolo por completo.
Apretó más los ojos por el éxtasis y se mordió el labio inferior para no soltar un gritito ahogado.
*"-Shit, calla amor, que luego qué dirán los vecinos"*le dijo una voz en su subconsciente, que sabía no era real, pero deseaba tanto que lo fuese.
Aquellas manos acariciaron sus senos desnudos y erectos y luego fueron ascendiendo por su cuello hasta tocar sus carnosos labios, esos labios que en tiempos de antaño a Sebástian Cow lo volvían loco.
*"-Te amo" -*le dijo aquella voz y ella sólo se limito a sonreír.
*"-Te amo"*volvió a repetirle y aquella mujer soltó un suspiró de excitación.
"-Te amo" fue la última palabra que le escuchó antes de que su celular retumbara en la pequeña habitación.
La pelirroja abrió los ojos como platos y sacando una de sus manos del agua contestó el móvil.
-
¿Bueno?
-
¡Dra. Cow, la necesitamos urgente, dos buses escolares se volcaron en Avenue Park y tenemos más de 50 niños heridos y los EM no dan abasto! - la ojimarrón salió de la tina a todo correr y secándose a medias, volvió a tomar las mismas prendas que se había quitado, mientras tranquilizaba a la enfermera.
-
Tranquila, Rosie, ya voy en camino - y colgando el móvil, se abrocho el pantalón mientras tomaba las llaves del nochero…
******
-
¡Doctor, la estamos perdiendo! - Gritaba un médico de turno mirando al paciente - ¡La estamos perdiendo!
-
¡Despejen! - gritó el doctor al tomar el desfibrador. El médico de turno y los demás presentes en la sala de emergencias miraron al hombre algo extrañado y uno de ellos supo que era el último haz que tenía bajo su manga…
ººººººººº
Sarita se sentía impaciente….sabía que algo andaba mal pero no sabía el qué. Pensó en su mamá, pero no era Helen la que la preocupaba, si no…
-*Hermione -*suspiro y se mordió el labio inferior, al tiempo que recordaba la vez en que la conoció en el parque y cuando se entero el día de su cumpleaños que ella era…
Pensó por un momento en tomar el teléfono y llamar a Harry para preguntar cómo estaba Hermione, pero su terquedad podía mucho más que su preocupación, así que tomando un libro se acostó sobre la cama para tratarde despejar su mente de asuntos que no eran de su incumbencia.
Después de lavar los platos tomó su móvil y le marco a su ex nuero, pues creía que Sarita le estaba ocultando algo y Harry seguramente era el más indicado para confirmárselo….
ººººººººº
Luna y Ron pegaron un respingo cuando el celular de Harry (el cual lo tenía la rubia porque esté por sugerencia de ella había ido a despejarse un poco) sonó dentro de su bolso.
-
Contesta, contesta, que puede ser de la empresa - le comentó Ron preocupado. Luna lo miro de reojo y chasqueó los dientes.
-
Al parecer sólo te preocupa Ownes, cuando tu disque mejor amiga se esta jugando entre la vida y la muerte - le espetó la ex Ravenclaw con altivez. Ron apretó los puños y negó con la cabeza.
-
¿Cómo te atreves a decir eso? Yo aprecio mucho a Hermione y obviamente me preocupa, pero también tengo otras prioridades…
-
Sí, te estoy conociendo muy bien - dijo la rubia a lo bajo al tiempo que contestaba el móvil.
-
¿Bueno?
-
¿Alo? ¿Harry?
-
Eh…no, soy Luna Lovegood, una amiga de Harry… ¿con quién hablo?
-
Hola Luna, soy Martina Thomas, la abuela de Sarita…
-
Buenas noches, señora Thomas, ¿le ocurrió algo a Sarah? - preguntó la rubia automáticamente. La mujer negó.
-
No, ella esta bien…o bueno eso creo…
-
¿Pasa algo? - la señora Thomas guardo silencio y suspiro.
-
Desde la mañana Sarita se encuentra algo….rara….esta muy inquieta y no ha comido bien…presiento que me oculta algo - Luna arrugó el ceño y Ron la miro extraña.
-
¿Pasa algo?- le susurró. La rubia hizo un ademán de que se callara.
-
Pues no sabría decirle…porque…ahora me encuentro en el hospital…
-
¿Harry esta bien?
-
Sí, sí…pero…- la joven dudo si decirle o no, pero al fin de cuentas sabía que era lo mejor - Hermione sufrió una contusión por la depresión que le dio desde que Sarita se entero de su parentesco y…ahora esta en urgencias desde hace más de dos horas…-escuchó como la señora Thomas exclamaba un *"Dios mío"*y guardaba silencio.
-
¿En donde se encuentran?
-
Estamos en el hospital Westminster
Muy bien, gracias por avisarme Luna, voy para allá - y acto seguido colgó el móvil.
Ron miro extrañado a Luna y le preguntó quién era.
La madre de Helen…llamaba para preguntarme si sabía qué le pasaba a Sarah….pero….le termine diciendo que Hermione estaba grave - Ron negó con la cabeza.
No creo que eso a Harry le vaya a gustar…
¿Qué no me va a gustar? - les preguntó el moreno a sus espaldas. Sus amigos pegaron un respingo y fingieron una falsa sonrisa.
Pues…
Harry, llamó la abuela de Sarita y…yo le dije lo que estaba ocurriendo…- Harry suspiró y sentándose en una mullida banca, guardo silencio.
Sería...estaría genial que Sarita viniera con ella, ¿no les parece? - y suspiró de nuevo. Ron y Luna se miraron y ambos asintieron…
Martina entró a la habitación de su nieta y la vio leyendo un libro, como siempre.
¿Esta interesante? - le preguntó. La joven asintió sin levantar la vista del tomo.
¿Qué lees?
-
Atonement (Expiación) de Ian Mcewan - su abuela asintió. Sarita la miro de reojo y suspiro.
¿Pasa algo, abuela? - Martina se mordió el labio y surcando una pequeña sonrisa en sus labios, se sentó al borde de la cama.
Siempre creí que esa…madurez que tenías lo habías heredado de…John, el esposo de mi hija Violete…pero…ya veo que siempre estuve equivocada. Sarita dejo el libro a un lado y observó a su abuela atentamente.
Abuela…no quiero hablar de…
Hermione se encuentra muy grave en el hospital - le soltó sin anestesia la señora Thomas. Sarah arrugó el ceño y sintió una compresión en su pecho, la misma que desde la mañana se había manifestado.
¿Hablas...abuela…estás hablando enserio?
Muy enserio…- Sarita se mordió el labio inferior y negó con la cabeza. No sabía cómo reaccionar: por una parte quería alegrarse porque muy en el fondo creía que se lo merecía, pero por otra… (Que era mucho más fuerte que su lado oscuro) se encontraba asustada…temía por su vida. Su abuela examino meticulosamente la reacción de su nieta y suspiro.
Se encuentra internada en el hospital Westminster, si quieres podemos…
¡Ve tú! - le espetó a lo bajo con la mirada gacha - Ve tú, abuela…yo no tengo nada que hacer allá - la señora Thomas la miro sorprendida y negó con la cabeza.
¿Cómo que no tienes nada que hacer allá? Sarita, Hermione aunque no lo quieras es tu…
No lo digas por favor - le suplico su nieta, pero Martina concluyó la frase…
-
Tú madrey por ende tu deber es estar con ella.
Una madre no le miente a su hija, ¿o si? - la anciana suspiró.
Tu no sabes las razones por las cuales te abandono…Sarah, tu ni si quiera le haz dado la oportunidad de que se explique…de decirte lo que realmente ocurrió
-
pero la peliazabache negó con la cabeza, tan terca como ella sola.
Ellos me abandonaron porque no les importe, porque eran jóvenes y tenían un futuro planeado y una hija los iba arruinar por completo.
Eso no lo sabes - le volvió a repetir su abuela, pero la niña negó.
No tengo necesidad de que me expliquen las cosas para saberlas, yo sé cómo ocurrió y sería una perdida de tiempo.
Pero ella esta muy grave…puede fallecer… ¿eso no te remueve un poco tus sentimiento? - Sarah tragó saliva, y negó.
Que te vaya muy bien, abuela - y sin agregar nada más, volvió a su lectura en la pagina 56.
Harry se despegó de su asiento como un resorte al verla entrar a la sala de espera, pero se mordió los labios al percatarse de su ausencia.
Gracias por venir, señora Thomas - le agradeció el ojiverde fingiendo una sonrisa. La mujer asintió.
-
A pesar de todo yo te aprecio y sé que el momento que estas pasando es muy duro ¿Hay alguna noticia?
No, hace una hora salió una enfermera pero no quiso decir nada porque no le correspondía - y suspiró. Martina asintió y miro a su alrededor: sólo ella, Harry y otras tres personas se encontraban en la sala de espera a las diez de la noche.
¿No te estaba acompañando tu amiga Luna? - el moreno asintió.
Sí, ella y Ron, pero les dije que se fueran a descansar, que no se trasnocharan por mi culpa…aunque me aseguraron que iban a venir a las once - y rió con desanimo. La señora Thomas lo miró solemne y posó su mano sobre su hombro.
Todo va a salir bien, Harry, ten fe - el ex Gryffindor no dijo nada y miro de soslayo la puerta que conducía hacia los quirófanos.
¿Entonces tuvo una decaída por depresión? - le preguntó su ex suegra al tiempo que el entregaba un vaso con café. Harry asintió.
Sí, hace semanas no dormía, no comía y…bueno, una persona no puede soportar tanto - y suspiró.
Claro, lo más importante es dormir y comer siempre bien.
Ajá, además…no era la primera vez que le ocurría - Martina arrugó el ceño y miro sorprendida al moreno.
¿No es la primera vez? - Potter negó.
No…- miro su vaso ensimismado y después alzo la mirada hacia la vieja mujer - Si tiene tiempo le podré contar la historia de mi vida y la de Hermione…cómo éstas se unieron y el motivo por el cual Sarita ahora nos odia…- aunque por supuesto no iba a ser toda la historia…
Una vez Potter terminó su historia, Martina suspiró. Realmente su nieta los estaba juzgando muy mal y Hermione no tenía la consideración que debía.
Yo…- no sabia qué decir, la historia de ellos, de como cayeron en una trampa, la forma como Hermione se alejo de él y la manera tan ruin de arrebatarle a Sarita de sus brazos, fueron cosas que dejaron a la señora Thomas muda, sin poder decir ni una palabra.
Helen me había contado algunas cosas pero… ¡Esa pobre joven ha sufrido mucho! -
Sí, y lo peor es que yo soy el principal responsable, nunca me preocupe por ella cuando nos separamos y…
Tu no podía evitarlo, Harry…las cosas suceden por algo - el exhalo profundamente y negó con la cabeza.
Yo pude haber evitado todo esto de alguna forma…si sólo no me hubiese rendido y…- se tapó el rostro con sus manos y lloró en silencio. Martina le posó una mano sobre su hombro y trató de animarlo.
Ahora lo importa es pensar en Hermione y cuando se recupere pensar cómo van hablar con Sarita, porque ella tiene que saber la verdad.
Lo sé…pero…Hermione no quiere presionarla, es más, la manera como Sarita se enteró no era la indicada, ella…Hermione no quería tomar nada a la ligera, apenas se estaba acercando a ella y lo último que deseaba era una separación y… ¡todo por mi maldita impaciencia! - Espetó - ¡Si no le hubiese insistido ella estaría bien…tranquila…no estaría luchando entre la vida y la…!
Te vuelvo a repetir, cuando Hermione salga del estado en el que se encuentra los dos deben hablar con Sarah y…- pero Martina no concluyó la frase-o bueno, Harry no la había dejado-porque en ese momento el doctor Ryan salía del quirófano para buscarlo.
¡Doctor! - le gritó el moreno llamando su atención. El doctor Ryan sonrió y se acercó al joven.
¿Cómo se encuentra? - El médico de emergencias asintió con la cabeza y le esbozó una pequeña sonrisa - Tuvo complicaciones pero logramos restaurarla, tuvimos que entubarla porque no lograba respirar bien y recibió dos transfusiones de sangre. En estos momentos la trasladaron a cuidados intensivos y no puede recibir visitas hasta nueva orden - le informó el médico. Harry y la señora Thomas suspiraron aliviados.
Pero ya se encuentra fuera de peligro, ¿verdad?
Por supuesto, los riesgos de alguna baja son mínimos. Como ya le dije no puede verla hasta que la examine mañana en la mañana, así que le recomiendo que se vaya a su casa, descanse y si sucede algo nosotros le avisamos - Harry dudó en hacerlo pero fue su ex suegra que respondió por el.
Por supuesto, doctor, obligaré a este joven a que descanse para venir mañana muy lucidos - el doctor asintió y deseándoles una buena noche, se retiró.
¿Ves? Todo salió muy bien - Potter sonrió.
Sí, Hermione es una mujer muy fuerte - y haciendo caso a lo que el doctor le había recomendado, tomó su chaqueta y se dispuesto a salir del hospital, pero no sin antes llamar a Ron.
ºººººº
Después de dejar a Luna en su apartamento e insistirle que descansara, que él iba acompañar a Harry y si sucedía algún imprevisto le avisaría, entró en su carro y justo cuando iba arrancar, su móvil timbró.
¡Harry! ¿Ocurrió algo? ¿Hermione se agravó? - exclamó alarmado.
Harry soltó una pequeña risa al otro lado del móvil y negó.
No, no, todo lo contrario, Ron, esta muy bien, tuvieron que entubarla y ahora se encuentra en cuidados intensivos, pero fuera de peligro gracias a dios - Ron soltó un hondo suspiro y sonrió.
-¡Genial, hermano, ya iba a ir para allá!
-
¿Y Luna?
Acabo de salir de apartamento estoy fuera de el, ahora mismo me bajo y le aviso.
Muy bien, sí, avísale y dile que le agradezco su preocupación…igual a ti, viejo, eres un gran amigo.
¿Cómo no me voy a preocupar por mis mejores amigos? ¡Sería una piedra si no lo hiciera!
Bueno, te dejo, voy a descansar porque Hermione no recibirá visita hasta nuevo aviso así que si ocurre algo te estoy llamando.
OK, Harry, no hay problema - y sin decir nada más, colgó.
Ron bajó del auto y entró de nuevo al edificio, no tuvo que anunciarse, pues el portero lo recordaba, subió por el ascensor y timbro.
- ¿Ron? ¿Le paso algo a Hermione? - fue lo primero que pregunto la rubia cuando lo vio parado al otro lado de la puerta. El pelirrojo abrió los ojos como platos y un ligero rubor subió por sus mejillas. Luna se tapó la boca con ambas manos y entre cerró la puerta.
¡No mires, no mires, no mires! - le gritaba la ex Ravenclaw un poco alarmada y avergonzada al notar que se encontraba en cacheteros y con un sostén muy sexy.
Lo siento, yo…yo, ¡te juro que no vi nada! - le decía al otro lado su amigo pelirrojo que en esos momentos se encontraba tan rojo como su cabello.
-Eh…creo que mejor te vas ¿no? - le sugirió Luna al otro lado de la puerta con las mejillas coloradas. Ron asintió.
Sí, si pasa algo yo te…aviso - y sin agregar nada más salió a todo correr.
La enfermera lo vio salir junto con aquella mujer del hospital, y entrando cautelosamente al cuarto de servicios, sacó su móvil y remarco el último número. Al otro lado una mujer (un poco agitada) le contestó.
Acabo de salir - le anunció la enfermera algo temerosa porque la vieran - Y según lo que escuche, ya se encuentra fuera de peligro, pero no podrá recibir visitas hasta nuevo mañana - la mujer del otro lado asintió.
Muy bien, Paula, gracias por avisarme, puedes venir luego por tu pago.
Sí señora, de nada - y acto seguido, colgó.
Kimberley ladeó su cabeza y miro al hombre con que una vez juro nunca volvería a caer en sus brazos.
¿Y bien? - le preguntó Shaoran mientras jugaba con su cabello.
-
Ésta fuera de peligro, pero no podrá recibir visitas hasta mañana - el castaño chasqueó la lengua y suspiro.
Bueno, creo que tendré que dejar mi jueguito a un lado hasta que se recomponga, ¿no crees? Porque no me parece justo aprovecharme de una enferma - Baxter asintió, pero luego lo miró preocupada.
¿Todavía tienes esa loca venganza en mente? - el joven asintió.
Sí, y también la otra.
¿La otra? - el castaño volvió asentir y sin explicarle (o recordarle) de qué estaba hablando, rozó sus labios con los de ella.
¿Jugamos ahora en el baño? - y la mujer, al aspirar su viril fragancia, no tuvo más remedio que rendirse a sus pies.
Al otro día Sarita se levantó con unas ojeras que ni el mejor maquillaje podría ocultar, y su abuela supuso que fue porque se desvelo en toda la noche por saber de Hermione.
-
¿Quieres pan con huevos? - le preguntó la señora Thomas al verla en la mesa. Sarah asintió como una autómata.
-
Si te interesa…- comenzó hablar desde la cocina mientras preparaba los huevos - Tu…Hermione ya se encuentra fuera de peligro, de pronto hoy podrás verla…claro, si quieres - y miro de reojo a su nieta, la cual (y sin temor a equivocarse) se le había dibujado una pequeña sonrisa en su rostro al escuchar sus palabras.
-
¿A si? - Preguntó como quien no quiere la cosa mientras jugaba con una cuchara - Ah…supongo que Harry debe estar muy contento, ¿no? - su abuela asintió.
-
Si, por supuesto… ¿acaso tu no? - y sonriendo para sus adentros, comenzó a fritar los huevos.
ºººººº
Cuando los primeros rayos del sol entraron por las cortinas, la castaña se removió incomoda en la cama del hospital. No quería despertar, pues sabía lo que se le venía en sima: volver a la realidad donde su hija la odiaba. Pero su mente ya estaba despierta y podía escuchar las voces de una enfermera conversando con el doctor:
- Sus signos están estables, doctor, y creo que ya esta despertando - el doctor asintió mientras escribía algo en su historia clínica.
-Muy bien, ya sabe las indicaciones, si algo ocurre me llama, ¿entendido?
-
Sí doctor - una vez el médico se retiro, Hermione entreabrió los ojos y vislumbro a una mujer rubia, de pómulos rosas y ojos verdes; al verlos apretó los dientes y recordó al responsable de todo aquello: Harry.
-
¿Señorita? - La llamó la enfermera al verla mover los ojos - ¿Cómo se siente?
-
No…quiero despertar - espetó con desanimo al recordar a Harry. La enfermera sólo soltó una pequeña risita.
-
Es muy normal por todos los fármacos que recibió al momento de la intervención, pero no se preocupe que en unas horas va a estar muy bien - pero Hermione no quería estarlo, es más, no quería salir del hospital nunca.
-
¿Estoy bien? - preguntó con pena. La enfermera asintió.
-
Sí, usted tiene mucha suerte, señorita Granger, porque he visto muchos casos como el suyo y la mayoría si se salvan quedan con secuelas, en cambio usted… ¡esta como nueva!
-
¡Que alivio! - escupió con acidez y abrió por fin los ojos. La luz del sol le molesto un poco pero no le importo.
La mujer rodó los ojos y tomando sus apuntes se retiró de la habitación, no sin antes decirle que si necesitaba algo no dudara en llamarla…
Harry llegó al hospital en compañía de Luna (la cual, por alguna extraña razón, le había suplicado que no fuera con Ron) y se dirigieron a la recepción para preguntar por Hermione.
-
Disculpe, ¿me puede informar si la señorita Hermione Granger ya puede recibir visitas? - la recepcionista empezó a revisar en su base de datos pero fue la enfermera con la que estaba Hermione quien respondió:
-
¿Usted es algo de la señorita Granger? - el moreno asintió.
-
Sí, soy su…un amigo,¿cómo se encuentra?
-
Ya esta despierta y sin ninguna secuela.
-
¡Genial! ¿Y cuanto tiempo necesita estar internada?
-
Hmmm, máximo dos semanas, pero si no presenta ninguna complicación yo creo que dentro de ocho días podrían darla de alta.
-
¿Y puedo verla? - la enfermera dudo un poco pero después se conmovió al ver el rostro ansioso y angustiado del ojiverde.
-
El doctor sólo permitió visitas después de las dos de la tarde pero…de acuerdo, entre, pero sólo por cinco minutos, ¿está bien? - Harry asintió.
-
¿Y yo también puedo entrar? Es mi mejor amiga - le suplicó Luna con ojitos de cordero. La enfermera resopló y asintió.
-
¡Solo cinco minutos! - enfatizó.
-
¡Ve, entra! - lo animó la rubia empujándolo hacia la puerta - ¡Anda!
-
Pero… ¿y si no me quiere ver?
-
Pues eso no lo vas a saber parado aquí, ¿no crees? - el moreno rodó los ojos y recordó el porque no debía traer a Luna en situaciones como esas.
-
Yo te espero en la sala - y sin más, lo dejo solo en el pasillo.
Su cabeza se encontraba perfectamente ladeada sobre la almohada. No miraba nada en particular, pero la luz del sol que entraba por las rendijas de la ventana y llegaba a la habitación después de traspasar aquel velón de un rosado pálido, impactaba en su rostro de una forma increíble. Podía notar su fresca y suave textura que hacia una perfecta combinación con las sábanas blancas y las paredes del lugar. Parecía un ángel, un perfecto y único ángel.
Creía que no lo había visto por estar mirando al lado contrario, pero al escuchar su voz tan acida, como sólo ella podía hablar en momentos así, se percató de que se había equivocado.
-
¿Qué haces aquí? - Harry tragó saliva y se acercó parsimoniosamente a la cama procurando quizás no alterarla. Carraspeó su garganta antes de hablar.
-
Yo…vine a ver cómo seguías.
-
Desgraciadamente estoy bien - le espetó la castaña sin mirarlo, pues sabía que si veía esos hermosos ojos verdes iba a caer derrotada y era lo último que quería.
-
¿Desgraciadamente? - repitió el moreno sin dar crédito a sus palabras - No…no te entiendo, ¿Por qué dices eso? - Hermione blanqueó los ojos y suspiró.
-
Como si tener de enemiga a tu hija no fuese razón suficiente para matarse - masculló a lo bajo con los ojos cristalizados. Harry levantó el entrecejo y apretó los puños.
-
Lo hiciste a propósito, ¿verdad? - Hermione se limitó a guardar silencio. Harry empuño las manos y los dientes, quiso gritarle pero se contuvo.
-
Tú… ¿pero qué te esta pasando, Hermione? ¿Es que acaso no aprecias tu vida? - sus palabras en ese momento no le importaba, lo único que había aprendido amar ya no la quería y era lo único que le importaba desde que el la dejo.
-
¿Y acaso tu no me apreciaste hace nueve años cuando quede embarazada? - Harry negó con la cabeza.
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No estamos para preguntas retoricas en estos momentos, Hermione, tu nunca…
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¡Claro que estamos para preguntas, Harry Potter! - Espetó la mujer de bucles castaños y ojos cafés - ¡Estamos para muchas preguntas!
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¡Pero ahora no estamos hablando de tu y yo! - Exclamó Harry perdiendo un poco los estribos - ¡Estamos hablando de ti, de tu…!
-¡Siempre a sido de nosotros, Harry! - Le interrumpió la intelectual con lagrimas en los ojos - Desde que te conocí siemprea sido de nosotros. No se habla de Hermione Granger sin nombrar a Harry Potter. No se habla del hombre sin nombrar a la mujer que tan cruelmente lo abandono sin contarle que estaba embarazada. ¡Nunca se habla de Hermione Granger sin nombrarte a ti! ¡Nunca! - Harry bufó a lo bajo y se removió con desesperación el cabello.
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Este no es el caso, Hermione…lo nuestro…lo que te hice ya te lo explique, creí que había quedado claro. Ahora eres tú, entiéndeme, ¡siempre haz sido tú, siempre! - Hermione soltó una pequeña carcajada.
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¿Siempre? - Repitió con incredulidad - Claro, pero eso no pensabas cuando tenías 17 años, ¿o si? Lo primero para ti era Voldemort, el Quidditch, tus amigos, salvar la humanidady cuando te acordabas, existía yo. Me temo que ya es tarde para acordarse de mí, ¿no crees? - Harry volvió a suspirar.
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No puedo creer que me estas hablando de esa forma tan…*egoísta,*yo siempre he pensando en ti, cuando me aleje fue pensando en ti, porque no quería que Voldemort te hiciera daño. Siempre he tratado de mantenerte al margen para no lastimarte, para que no te lastimen. ¡Siempre, siempre he pensando en ti, es lo único que he hecho desde que te conocí en el tren, por Merlín!
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Si realmente pensaras en mi nunca me hubieses alejado cuando Voldemort te lo propuso, si pensaras en mi siempre me hubieras tenido a tu lado…
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¡Lo estuviste!
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¡Pero no de esa forma! - Exclamó la joven con desesperación - ¡No de esa forma! - guardo silencio mientras sus lagrimas recorrían su rostro - Y sí, quería suicídame, ¿contento? ¡Quería morirme porque…sin mi hija no soy nadie…si…ella me odia yo…yo sencillamente no quiero existir! - mas lagrimas surcaban por su rostro, una tras otra, como una llave descompuesta. Harry se acercó a un más y extendió su mano para secarlas, pero ella lo detuvo.
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No lo hagas, no me toques porque solo empeorara las cosas…
-
Her…Hermione todo…te prometo que va a tener solución, vamos hablar con Sarita y ella nos comprenderá y por fin tendremos esa felicidad que tanto merecemos…- la castaña no dijo nada, solo guardo silencio.
-
Fui muy cobarde - dijo, después de varios minutos. Harry arrugó el ceño.
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¿Cobarde?
-
De morir…podía efectuar algún hechizo en mi contra o utilizar alguna de esas técnicas muggles que se ven en las películas, pero…desistí y sólo me encerré en mi misma aunque sabía lo que pasaba. Podía escuchar a las personas que llegaban y me suplicaban que saliera pero…yo quería morirme, sólo eso… ¿acaso es mucho pedir? - y el llanto de nuevo se hizo presente, pero esta vez mucho más intenso. Harry se sentía impotente, quería abrazarla, besarla, decirle que no estaba sola, que nunca lo estuvo, que el siempre a estado para ella y siempre lo estará, pero…ella no quería, no en esos momentos.
-
No estás sola - fue lo único que pudo pronunciar.
-
Pero quiero estarlo - susurró la castaña entre dientes - Quiero estarlo - y secándose las lagrimas con el dorso de su mano lo miro por primera vez desde que había entrado.
Once upon a time we had a lot to fight for (Hace algún tiempo teníamos muchas cosas por las cuales luchar) We had a dream, we had a plan (Teníamos un sueño, teníamos planes) Sparkles in the air, we spread a lot of envy (Destellos en el aire, los demás nos envidiaban) Didn't have to care once upon a time ( No teníamos preocupaciones )
Sus ojos se encontraron y Harry sintió aquella sensación que había sentido cuando descubrió que estaba enamorado de ella, de ella…su mejor amiga. Y sucedió ese momento que sólo Harry Potter y Hermione Granger compartían cuando sus miradas se cruzaban: ese momento de complicidad…momento que por lo general Hermione siempre trataba de arruinar.
Remember when I swore (¿Recuerdas cuando juré) That love was never ending (Que el amor nunca se acabaría) And you and I would never die (Y que tu y yo nunca moriríamos?) Remember when I swore (¿Recuerdas cuando juré) We had it all (Que lo teníamos todo) We had it all (Que lo teníamos todo?)
Quiero estar sola - le volvió a repetir mientras varias ideas pasaban fugazmente por su cabeza - *Sola -*enfatizo. Harry comprendió y como siempre, lo iba a respetar.
Pero nunca lo estas - le recordó antes de salir de la habitación.
Luna no preguntó nada, pues al ver su semblante era más que obvio que no había resultado nada bien.
Creo que me gaste dos de tus cinco minutos - fue lo único que le dijo. La rubia le sonrió y caminó hacia la habitación de su amiga.
Al escuchar la puerta deseo que fuese cualquier otra persona menos ella, pero cuan cruel es el destino que siempre te hace jugarretas.
Hola - su voz siempre la ponía de buen humor, pero aquel instante era lo último que deseaba escuchar.
Luna - masculló con falsa alegría.
¡Pero que entusiasmada te encuentras, pareciera que no quisieras vivir! - y sentándose en una butaca que había al lado de la cama, la miro.
¡Estás muy mal!
-
¡Gracias por tu sinceridad! - la rubia soltó una pequeña carcajada y la miro a los ojos.
Lo que sea que estés pensando para hacerle daño a Harry no funcionara - le soltó sin anestesia a una aturdida castaña. La intelectual abrió los ojos como platos y se odió por ser tan expresiva, o por lo menos para ella.
¿Qué piensas que le voy hacer? ¡Estás loca!
Sí, y mi novio es superman - y blanqueó los ojos - Mira, yo se que en estos momentos te encuentras aturdida por todo lo que te ha pasado: primero Harry te busca después de muchos años sin saber de el y pretende que todo este bien; luego te enteras que la hija que creías muerta está con vida y ahora esa hija te odia porque cree que tu la abandonaste… ¡cualquiera se aturdiría con una vida tan…agobiada! - exclamó con exaltación - Pero…debes aprender a controlarte, encerrarte en ti misma nunca soluciona los problemas y si no los enfrentas jamás podrás madurar.
Hermione agacho la mirada y se mordió el labio. Por eso no quería hablar con ella, porque trataría de desistir de lo que estaba planeando desde que Harry entró a verla.
Yo no me estoy encerrando en mi misma - le aseguró - Y…sé perfectamente que para madurar hay que enfrentar las adversidades.
Pues pareciese que lo hubiese olvidado - *"maldita Ravenclaw"*espetó en su fuero interno mirando con rabia a su amiga. Odiaba que tuviera razón.
Luna…estoy muy cansada yo…si no te diste cuenta estuve apunto de morir así que…
¡Claro, claro, la enferma necesita descansar! - y levantándose de la banca como un resorte, le dio un beso en la frente, para luego mirarla fijamente y susurrarle:
- Yo creo que lo que estas pensando no es lo adecuado- y guiñándole un ojo se retiró de la cama y salió por la puerta.
Harry la dejo en su apartamento y desistió en quedarse para tomarse una taza de té.
-Tranquila Luna, yo tengo que madrugar para ir a la empresa ya que esta apunto de acabarse por mi culpa - la rubia asintió algo triste.
-
Bien, claro lo entiendo, el deber ante todo.
-
Exacto, ¿quieres que salude a Ron de tu parte? - notó como la rubia se ruborizaba al escuchar su nombre y enarco una ceja.
-
¡No, no, tranquilo, yo…después lo llamó! ¡Gracias por traerme! - y saliendo del auto, cerró la puerta. Harry la observó mientras caminaba hacia la portería y arrugo el ceño.
-
¿Segura que están bien? - le preguntó bajando la ventanilla. La ex Ravenclaw asintió.
-
Sí, sí, ¡adiós! - y a todo correr se escabullo entre una pareja que entraban al edificio.
ººººººº
La miro desnuda sobre su cama y sonrió. A pesar de que dijera mil veces que se iba alejar de él, jamás tendría la voluntad suficiente para hacerlo.
Entró en la ducha y abrió el grifo para que la fría agua cayera sobre su cuerpo desnudo. Iría a verla, a demostrarle su apoyo y que no había rencores por lo acontecido anteriormente. Quería volver a ser su amigo y que confiara en ella como en los tiempos de antaño, quería tenerla muy cerca como antes…
-
¿Usted es algún familiar de ella? - le preguntaba el doctor cuando él pregunto por la castaña. Shaoran negó.
-
No, sólo un viejo amigo.
-
Muy bien, entre pero no tarde demasiado, ¿de acuerdo?
-
No hay problema.
-
¿Shaoran? - escuchar su voz por un momento le hizo recordar el afecto que le tenía, pero después las imágenes de ella echándolo de la casa, del trabajo y de su vida para irse con ese perdedor del Potter, lo colocaron de nuevo en su sitio.
-
¿Y cómo esta la modelo más hermosa del mundo? - le preguntó el castaño con una farsa sonrisa. Hermione arqueó una ceja y lo miro sorprendida.
-
¿Estás bien? - preguntó un poco confusa. Li asintió.
-
¡Maravillosamente! ¿Y tu princesa? - Hermione se ruborizo un poco al escuchar aquella palabra bajo sus labios.
-
Pues…recuperándome, pero… ¿qué haces aquí? ¿Cuándo viniste? ¿Cómo supiste lo que me había pasado?
-
Pudiste alejarte de las pasarelas y los flashes, pero ellos aún no se alejan de ti - le dijo, guiñándole un ojo.
-
¿La prensa sabe lo que paso? - preguntó la ojicafé preocupada. Shaoran soltó una pequeña carcajada.
-
No princesa, por el momento no - Hermione respiró aliviada y luego miro con pena a su amigo.
-
Shaoran yo creí que…- no sabía que decirle, pues al fin y al cabo era el quien la había lastimado.
-
La principal razón por la que estoy aquí, aparte de saber cómo estabas, era para pedirte disculpas, yo…sé que fui un completo imbécil por lo que hice, una mujer tan maravillosa como tú no merecía que te hubiese engañado de esa forma, tú confiaste en mi y no te pague como era debido - Hermione lo miro solemne y sonrió.
-
Shaoran eso ya paso…te mentiría si te digo que no me dolió en ese entonces pero…ahora ya es diferente, tengo muchas cosas en que pensar.
-
¿Cómo en que? - le preguntó como quien no quiere la cosa. La castaña dudo si en decirle o no, pero al fin y al cabo el fue siempre un gran apoyo después de la ruptura con Harry, así que le dijo:
-
Hace unos meses me enteré que mi hija esta viva y hace poco supe quien era - Li fingió que la noticia lo sorprendía.
-
¿Tu hija viva? ¿Pero cómo es posible? - Hermione negó.
-
No lo sé, sólo sé que así es. Cuando Ha…cuando él estuvo en Canadá nos dimos cuenta de todo y yo…bueno…- suspiró, la otra parte de la historia no era muy conmovedora.
-
¿Pero quien es? - Hermione sonrió al recordar su rostro.
-
Una niña maravillosa, linda, inteligente y muy madura. Su nombre es Sarah y…bueno, es que es una historia un poco larga.
-Tengo tiempo - le afirmó su ex novio sentándose en la butaca que hacia unas horas había ocupado Luna. Hermione lo miró y mordiéndose el labio comenzó:
-
Bueno, resulta que…
-
Y es por eso que…estoy aquí - concluyóen un susurró. Shaoran la miro con algo de tristeza.
-
¿A si que quisiste suicidarte porque no soportabas el hecho de tener a Sarah lejos de ti? - Hermione asintió.
-
Sí, una salida muy cobarde pero…es que me sentía desesperada, Harry no hacía nada para acercarse a ella y yo...- tragó saliva - Bueno…la verdad es que le había pedido a Harry que no la presionara, lo último que quiero es que nos termine odiando más por perturbarla.
-
Pero sabes que si morías nada ibas a solucionar. Sarah se iba a quedar sola y quizás él nunca se acercara a ella - la intelectual asintió.
-
Lo sé. Pero la verdad ya perdí las esperanzas por completo - le dijo con la mirada gacha.
-
¿Por qué dices eso?
-
Sarah tuvo que enterarse de lo que me ocurrió y si realmente le importara hubiera venido a verme, ¿no crees? La verdad no veo la razón por la cual luchar por algo que ya se ha perdido, ella me odia, cree que le abandone y de paso le mentí cuando la había conocido, yo…no veo motivo para seguir luchando por ella - Shaoran miro fijamente a su joven castaña y supuso hacia dónde quería llegar, y sonrió para sus adentros.
-
No tienes que rendirte tan fácilmente…- le dijo, antes de ver esa mirada de decisión en sus ojos…
Los días habían pasado muy lentos para Harry (y más después de que al día siguiente le enfermera le dijera que por ordenes de Hermione no permitiría su ingreso a la habitación, eso lo había puesto muy mal, pero si eso era lo que quería, lo iba a respetar.
-
Hoy le dan a Hermione de alta, ¿verdad? - le preguntaba su amigo pelirrojo en la oficina mientras revisaban unos papeles.
-
Sí, le preste el auto a Luna para que la fuese a recoger - al decir su nombre las mejillas del Weasley se tornaron igual de rojas que su cabello y Harry no lo paso desapercibido.
-
¿Paso algo entre tu y ella la otra vez que la dejaste en el apartamento? - le preguntó su amigo como quien no quiere la cosa mientras seguía revisando los documentos. Ron tragó saliva y desvió su mirada al suelo.
-
Eh…bueno, yo…este…es que cuando le fui avisar lo de Hermione ella…estaba…eh…en…eh…en in-inte…interi…
-
¿Interiores? ¿Estaba en interiores, Ron? - el pelirrojo asintió avergonzado. Harry lo miró y soltó la carcajada.
-
¿Y porque te ríes? - le espetó su amigo indignado.
-
¿Es por eso que están así? ¡Por dios, Ronald, yo pensaba que era algo más grave!
-
¿Y que más que ver en ropa interior a una amiga?
-
Hmmm, pues no sé, acostarse con ella, ¿quizás? - Ronald Weasley abrió los ojos como platos y miro asustado a su amigo.
-
¡Eres un cerdo, Harry Potter! - el moreno volvió a reír y negó con la cabeza.
-
No me vengas ahora con esos comentarios, como si nunca te hubieses acostado con esa noviecita que tuviste en Hogwarts, ¿Cómo se llamaba?
-
¡Hannah Abbot! Y eso es algo que no te incumbe.
-
Pues sí, no me incumbe, pero por ver a Luna en ropa interior no deberías hacer un escándalo de aquí a pequín.
-
¡Pero es mi amiga! - le recordó el alarmado pelirrojo.
-
Lo sé, pero tu eres hombre y ella mujer y no tiene nada de malo…
-
¡Harry te desconozco, mejor cállate si no quieres que…! - pero el móvil del moreno lo interrumpió.
-
¿Bueno?
-
Harry, ven rápido al hospital es urgente.
-
¿Luna? ¿Qué pasa? ¿Le ocurrió algo a Hermione? - hubo una vacilación y luego escuchó las palabras que siempre había temido desde que la había encontrado:
-
Hermione se fue, Harry, sólo te dejo una nota, lo siento....
Sail away, it's time to leave(Alejarse, es tiempo de partir)Rainy days, are yours to keep (Días de lluvia, te esperan a ti) Fade away, the night is calling my name (Apagándome, la noche me llama) You will stay, I'll sail away (Tu te quedarás, yo me alejaré ) BY: Sail Away-The Rasmus-
[To be continued....]