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Historia 24226 — capítulo 27

Capitulo 25.

Una mala noticia.

El viento y el frió estaba matando a Draco a pesar de que Zagato había tratado de sanarlo esto había sido inútil, su pierna y sus demás heridas se estaban entumiendo, ya que no era por nada pero el viñedo en el que vivía la abuela de Draco era grandísimo y desde el lugar en el que se había suscitado la pelea hasta la casa era un largo camino. Además una extraña marca estaba comenzando a hacerse presente en su pecho, por supuesto que el chico no se había percatado de esto mas sin embargo un extraño y penetrante dolor lo estaba rompiendo en dos, ya no solo era soportar el horrible dolor que le causaba la rotura de uno de sus miembros, sino que ahora algo hacía presión en su pecho, entonces el chico recordó que la chica del cabello negro le había dado de lleno con uno de sus hechizos en el pecho

Sin mas el chico comenzó a quejarse cuando ya que también comenzó a sentir como la sangre se estaba acumulando en los cortes de su pierna, cientos de punzadas que parecían cuchillos lo estaban matando con cada movimiento en falso que hacia.

-Ahh—gimió dolorosamente el rubio, apretando su pierna para tratar de disminuido, sin embargo el dolor del pecho lo hizo recostarse de nuevo y poner su mano en su pecho, cosa que llamo la atención de Zagato.

-No hagas eso primo, vas a empeorarlo—le dijo Zagato que lo había mirado de reojo dándose cuenta de que algo estaba brillando por debajo de la camisa que Draco vestía.

El chico levanto la ceja, había visto en su entrenamiento como auror una cosa similar pero no, Draco no podía tener esa marca, esa maldición, Kali no era tan poderosa como para convocarla, ni siquiera Voldemort había podido hacerla—se decía el chico horrorizado al ver lo que le ocurría a Draco.

-Tranquilo mi amor, ya casi llegamos—menciono su madre que estaba al borde de un colapso nervioso ante la idea que de que su retoño estuviera herido.

Cuando subían por lo que parecía ser una pequeña colina, una luz segadora dio de lleno en los ojos grises del príncipe de Slytherin lastimando sus pupilas, a unos cuantos metros la casa de los Malfoy comenzaba a divisarse, tan bella, enorme y lujosa; Draco sonrió ante la idea de que pronto recibiría atención medica y sin mas se desmayo por un apremiante dolor que lo había acogido, lo único que había podido ver antes de cerrar sus ojos habían sido a varias personas vestidas en túnicas blancas y con cubrebocas que se acercaban a el.

-¿Cómo estas Hermy, porque no has asistido a las clases? —le pregunto McGonagall a la castaña después de asegurase de que los demás Gryffindors estaban en sus dormitorios.

Hermione se sonrojo y miro hacia el suelo, estaba demasiado apenada—vera profesora, se que es una excusa tonta y trillada pero la verdad es que no recuerdo nada de lo que paso después de que vine de la clase de criaturas mágicas, creo que iba a ir a ducharme al baño de prefectos, pero la verdad no estoy segura si lo hice o no, solo me desperté recostada en mi dormitorio, ni siquiera recuerdo cuando me he puesto el pijama.

-Debe ser agotamiento querida, descuida se que las clases con Lupin y Kaira han sido de lo mas duras y entiendo perfecto la presión por la que estas pasando. Yo a tu edad jamás hubiera podido con tantos problemas, debo decir que no estoy de acuerdo con que te carguen la responsabilidad de cuidar a Harry y de ser entrenada mas fuerte que a un auror, para que te enfrentes a una psicópata que no tiene nada que ver contigo, pero bueno esa es mi opinión y supongo que has elegido ese camino por alguna razón.

-Yo...yo...no puedo dejar que le pase algo a Harry, él es un chico muy especial para mi, es mi mejor amigo, seria una ingrata si no hubiera aceptado después de que él ah arriesgado tantas veces la vida por mi, pero en fin, no se porque profesora pero me da la impresión de que no me ha estado buscando solo para decirme que usted no hubiera podido lidiar con tantos problemas a su edad.

La mujer sonrió—es cierto Hermione, como siempre tan sagaz, veras—la profesora se puso de lo mas seria.

Hermy se acongojo y comenzó a recordar lo que la había despertado, ese apremiante dolor en el pecho la estaba matando algo le estaba pasando a Draco y no podía soportar no saber que era, así que sin pensar muy bien lo que hacía se tiro al suelo y toma las manos de la profesora McGonagall.

-Profesora, profesora, dígame que pasa, ¿tiene que ver con Draco verdad?

La mujer sorprendida por la actitud de Hermione y por lo certera de su pregunta, asintió y comenzó a acariciar el cabello de la chica mientras Hermy se recostaba en el regazo de su maestra.

-dígame por favor, dígame.

-Hermione, Draco...mmm ya sabias que tenía que ir a ver a su abuela verdad.

-Si me lo dijo en la tarde—la chica miro hacia otro lado y los ojos se le enrojecieron, se sentía muy triste por alguna razón que no sabia cual era, se sentía como si le hubiera hecho algo a Draco, algo imperdonable

—y lamentablemente tampoco recuerdo si me despedí de él, sin embargo siento que algo le ha pasado, de hecho una pesadilla relacionada con él a sido lo que me a despertado, dígame por favor profesora—chillo la castaña llenando sus ojos de lagrimas.

-Bueno pues las cosas no salieron como las habíamos predicho, para empezar no pudimos mandar a Draco por medio de la red flu y se tuvo que ir solo en su escoba hasta Francia, sin embargo eso no fue el problema, parece que el muy testarudo, desobedeció una orden de Dumbledore que le dio, ya que el profesor le advirtió que no se infiltrara en el bosque debido a rumores de una posible emboscada por parte de lo seguidores de Kali, con el objetivo de matarlo y así mostrarle a Voldemort de lo que era capaz de hacer si no cedía a su petición de batirse en duelo con ella.

De pronto un cuervo Aparicio en el alfeizar de la ventana llamando a la profesora, así que la mujer se acerco al ave y le quito un rollo de pergamino de una de las patas, dejando que el cuervo emprendiera el vuelo hacía su dueño, la mujer quito el listón del pergamino y comenzó a leerlo con sumo cuidado, entonces fue ese el momento en el que Hermione se asusto mas, pocas veces habían sido las veces que la profesora McGonagall se veía asustada y tan pero tan seria, habían sido solo esas ocasiones en las que la vida de alguien estaba en peligro.

El corazón de Hermione estaba a mil por hora, la chica sentía como su órgano brincaba en su pecho ocasionando que sus manos sudaran de lo nerviosa que se encontraba quería hablar, preguntar acerca de lo que decía en ese papel, pero el miedo era mas grande y mas poderoso que ella, evitando que pudiera gesticular palabra alguna, la boca se le sentía seca y le dolía el estomago.

McGonagall la miro por encima de sus anteojos y suspiro—Hermione a llegado el ultimo informe de Zagato y parece que Draco logro desviar el primer ataque con ayuda de los mortifagos—la castaña ya se preparaba a preguntar, el saber que Draco había desviado el primer ataque y que Zagato estaba con el la habían tranquilizado mucho, sin embargo antes de que hablara la profesora la interrumpió—la razón por la que esos, sabían que Kali iba a atacar a Draco no la conocemos por si lo querías saber, de hecho fue extraño ya que parece que llegaron antes que la orden, sin embargo en un ataque cerca del viñedo de los Malfoy, Kali lastimo a Draco—Hermione estaba a punto de desmayarse y las lagrimas comenzaron a correrle por los ojos, su situación se estaba poniendo fea, estaba a punto de entrar en una histeria prolongada y dramática, la chica se había caído de rodillas en la alfombra con la mirada perdida y la cara llena de ese liquido cristalino que sale de nuestros ojos cada vez que nos sentimos tristes.

McGonagall continuo—según el informe de Zagato respaldado por los medimagos que auxiliaron a Draco—la profesora dio un vistazo al pergamino y tomo aire, como si estuviera a punto de decirle a Hermione que el rubio había muerte y que tenía que ir a su funeral.

-¿Que fue lo que le paso profesora? —pregunto la chica de los ojos color miel en un susurro mientras se limpiaba un poco las lagrimas.

-Veraz parece que se le ha roto la pierna, tiene un hombro mal y unos cuantos cortes en la cabeza y rasguños en el rostro, pero... —McGonagall enrollo el pergamino y se acerco a Hermione para levantarla del piso—Vamos querida es mejor que estés sentada.

La Gryffindor tenia los ojos como platos mirando a su profesora con mucho dolor, que era eso de que lo mejor era que se sentara, pues que le iba a decir, que era ese pero que no termino de decir.

El trasero de lleno cayó de lleno en uno de los mullidos sillones de su sala común y McGonagall se sentó a su lado y la tomo de las manos mientras la miraba con una tristeza y un dolor que Hermione nunca había visto en su maestra.

-Kali...Kali...bueno al parecer cuando ataco por segunda vez a Draco y este se cayo de la escoba, ella le lanzo un encantamiento y lo marco con una maldición, maldición tan grave que solo tendremos hasta el próximo sábado para romperla, si no lo hacemos me temo que el señor Malfoy podría morir.

Al escuchar lo anterior, Hermione sintió como si un balde de agua helada le hubiera caído en la espalda, sus manos apretaban fuerte las de su maestra y sentía como la vista se le estaba nublando, la boca le sabia amarga y un hueco había hecho presencia dentro de sus cuerpo, hueco que la había convertido en una coraza viviente, el tan solo escuchar las palabras Draco y muerte en la misma oración, simplemente le crispaba los nervios de una manera exorbitante, no sabía porque pero ella ya se había temido que algo por el estilo le iba a pasar al chico, el sueño que la había levantado de su desmayo ahora tenia bastante sentido, sin embargo había algo que la intrigaba, como habían maldecido a Draco, y que es lo que podía hacer ella para evitar que el chico mas importante en ese momento para ella no muriera, en definitiva no podía imaginarse una vida sin Draco, ya se había acostumbrado demasiado al rubio como para estar sin el, se preguntaba porque la vida se empeñaba en odiarla, por fin había encontrado un chico que de verdad la quería y que no había dudas que valía la pena muchísimo, y ahora se lo quería quitar como si ella no se mereciera ser feliz—pensó la muchacha de lo mas triste y destrozada.

McGonagall por su parte la miraba con tristeza y trataba de encontrar las palabras correctas para poder consolarla, pero la verdad es que no se le ocurría absolutamente nada, sin más la mujer abrazo a su alumna.

-Gracias—susurro la chica de los cabellos castaños ante el afecto que le estaba mostrando su profesora favorita, pero aun así la tristeza no se iba y la impotencia y desesperación se estaban apoderando de ella, se estaba muriendo, quería estar con Draco.

-Descuida Hermione, el señor Malfoy estará bien, te prometo que pondré todo de mi parte para poder ayudarlo.

-Profesora ¿por qué atacaron a Draco?, no encuentro la relación entre ellos de que sirve que maten al hijo de uno de los mortifagos de Voldemort, la verdad no creo que la muerte de Draco le llegara a causar un gran conflicto a usted ya sabe quien.

-Así es Hermione, es que veraz, la orden del fénix y Kali comparten una cosa.

-¿que? —pregunto la castaña totalmente destrozada por dentro.

-Ninguno de los dos sabemos quien es la madre de Kali y no se, el profesor Dumbledore deduce que al estar muerta lilly Potter, Kali supone que su madre es nada mas y nada menos que Narcisa Malfoy, por lo que matar a Draco no solo la deja como la hija de Voldemort, sino también como la única heredera de la fortuna Malfoy, por lo que si su plan surtía efecto esta noche, seguro que también iría a matar a Narcisa y a Lucius.

La castaña se llevo las manos a la boca, esa chica era horrible, ella pensaba que no existía alguien mas perverso que lord Voldemort pero se estaba dando cuenta que era cierto eso de que los genes se afinan de acuerdo a las generaciones—profesora... —hablaba la chica con dificultad debido al nudo en la garganta que tenia.

-Si Hermione ¿qué pasa?

-Yo...yo vi a Kali de cerca y créame que estoy 80% segura que Narcisa Malfoy no es su madre, yo reconocí esos ojos, los ojos de Kali los miro a cada momento, cada vez que me levanto, en las clases, en mis pensamientos en mis fotografías, porque esos ojos son los de Harry, profesora esos ojos que Harry heredó de su madre.

McGonagall no dijo nada solo se quedo seria mirando hacia la penumbra que le mostraba la ventana de la sala común.

Hermione suspiro_ profesora, ¿como es que se rompe la maldición que tiene Draco?, por lo que me ha dicho me parece de lo mas inapropiado estar aquí lloriqueando y quejándome en lugar de estar haciendo una poción o buscando en la biblioteca alguna solución al problema.

La maestra negó con la cabeza—No es tan sencillo querida, la maldición que tiene al señor Malfoy, se quita de una forma diferente, Dumbledore a estimado que la magia no nos va a servir de mucho con esta maldición, al parecer lo único que evitara que siga contaminado el cuerpo de Draco es encontrar alguna forma revertir lo que es Kali en esencia y dárselo a Draco, eso es lo único que puede revertir la maldición.

-¿Pero que eso que tiene Kali? Dígame entonces que es lo que quieren que haga, yo estoy dispuesta a lo que sea, solo tienen que decirlo.

-No te preocupes Hermione, tu no eres la indicada para encontrar una solución ya te lo dije no es magia lo que se necesita se tiene que hacer rápida y profunda investigación en el señor Malfoy basándose en ideologías y filosofía antigua muy complicada incluso para mi, Dumbledore es el único que podrá ayudar a Draco, pero debes de tranquilizarte, ya que el joven Malfoy no esta enterado de lo que le paso, por lo que te pido que no solo estés al pendiente de Harry Potter, sino que ahora tendrás que pasar tu tiempo con Draco y vigilar que no decaiga, ya que en cualquier momento podría desmayarse o algo por el estilo la maldición tiene cierto efecto en las personas y no se sabe cuando son los momentos en los que esta mas activa pero... confía en nosotros veras que solo será cuestión de tiempo y Draco estará de lo mejor.

-¿Dónde esta en este momento? —pregunto Hermy con el corazón casi saliéndose por la boca.

-Esta en el viñedo de su abuela en Francia, mañana mismo lo trasladaremos aquí, no es seguro que este fuera de Hogwarts.

-¿podría...?

La profesora interrumpió a Hermione negando rotundamente con la cabeza, sabía lo que Hermione tenía en mente y era imposible, no solo porque sería muy arriesgado para ella y para Draco, sino que el ir a la casa de los Malfoy sabiendo que el padre de su chico tiene conocimiento de que es hija de muggles, seria como suicidio.

-No es correcto Hermione, es por seguridad tanto tuya como la de Draco, imagina que diría Lucius Malfoy al verte entrando a su mansión francesa.

-Tiene razón, como pude pensar es eso.

-Descuida Hermione, mañana por la mañana podrás verlo, yo misma te avisare en cuando arribe a Hogwarts, no quiero ser pesimista ni pensar en malas cosas pero seria bueno que aproveches el mayor tiempo que puedas junto a Draco, dado el caso de que no se pueda hacer nada.

-No diga eso, el profesor Dumbledore es el mejor mago de nuestros tiempos, seguro que en este momento el ya sabe perfectamente como curar a Draco, yo lo se. —lloraba Hermione sin entender porque la profesora decía eso, Draco iba estar bien Dumbledore era el mejor y ella lo sabia.

McGonagall suspiro y se levanto un poco triste al ver a su mejor y más querida alumna destrozada en llanto y auto engañándose con ideas que talvez no podrían cumplirse.

-Tranquila Hermione, ya veras que todos superaremos lo que ha pasado, ahora por favor te pido que subas al dormitorio y descanses mucho.

La castaña se levanto del sillón pero no sirvió de nada sus piernas no le respondieron, estaba muy dolida sentimentalmente como para poder ponerse en pie, todo el cuerpo le dolía, la cabeza la estaba matando por tanto llorar, la chica en definitiva lo que menos podía hacer en ese momento era irse a descansar, solo estaría allí tirada frente al fuego esperando a que se hiciera de mañana para ver a Draco.

La muchacha estaba como en shock con la mirada perdida y con lágrimas recorriendo sus mejillas vigorosamente mientras miraba fijamente a las llamas de la chimenea como si ahí fuera a encontrar la respuesta a lo que le estaba ocurriendo.

-Por cierto Dumbledore ha cancelado tus clases particulares hasta que el lunes, por lo que tendrás este fin de semana completamente libre para que descanses y estés junto a Draco.

La chica asintió y sin más McGonagall se dio la medio vuelta, salio de la torre de Gryffindor y se fue a su dormitorio, sacando un pañuelo y limpiando sus ojos empañados al ver a Hermione en ese estado.

La madrugada se estaba haciendo presente en Hogwarts y Hermione ya llevaba mas de media hora en la misma posición, haciendo un único movimiento, el de parpadear de vez en cuando, la chica seguía llorando y llorando se sentía tan mal por haber sido tan tonta como para no aprovechar el amor que Draco le estaba brindando por pensar haber desperdiciado su tiempo pensando en dos chicos que jamás la iban a ver como mas allá de su mejor amiga o la sabelotodo.

Hermy se sentía pésima al no poder estar al lado de su serpiente llenándolo de besos y abrazos con la esperanza de que la respuesta a la maldición le llegara del cielo.

Los sollozos de la chica comenzaron a hacerse mas fuertes al grado de que retumbaban en las paredes, su llanto era incontrolable, no podía parar, no concebía imaginarse de que Draco estaba a una semana de morir, de desaparecer de este mundo terrenal, dejándola tan sola como antes, expuesta al horrible mundo que sin él seria como si estuviera en el infierno.

Las manos de la chica estaban en la alfombra tratando de desquitar en la tela el coraje y la impotencia que sentía, sus puños estaban aferrados a la alfombra dejando sus nudillos blancos, sollozando cada vez mas y mas fuerte, de pronto en la habitación de los leones de Gryffindor un pelinegro de ojos verdes escucho el extraño ruido, sollozos que el había escuchado en tan innumerables ocasiones y que tenia grabados en la mente y en el corazón, con cautela se desesperezo y hecho un vistazo a ver si sus demás compañeros había escuchado a Hermione, pero parecía que no tenían idea de lo que pasaba, los chicos tenían el sueño tan pesado que muy bien pudo haberse estrellado el auto volador del señor Weasley en la ventana y ni aun así se hubieran levantado.

Harry se puso una bata y tomo una frazada, abrió la puerta con cautela levantándola un poco para que las bisagras no chillaran y se asomo por el balcón, sin duda alguna ahí estaba Hermione justo como lo había pensado, nadie lloraba como ella, pero lo que mas lo traumatizaba es que el llanto de Hermy tenia demasiado dolor un dolor tan grande que solo alguien podía causarle.

-Algo le ha pasado a sus padres—pensó Harry incrédulo de que un hombre pudiera ser la causa del sollozo de la castaña, si más y cuando se disponía bajar un susurro llamo su atención.

-Chssss—dijo Ginny mostrando su pelirroja cabellara y sus ojos de zafiro por la puerta del dormitorio donde dormían las chicas de séptimo.

-¿Ginny, pero...que demonios haces tu allí?

-Estoy esperando a Hermy, pero al juzgar por como esta llorando será mejor que me vaya a dormir, sin embargo quiero pedirte un favor.

-Claro—afirmo Harry acercándose a la pequeña Weasley.

-Dale esto por favor, Malfoy lo dejo en su cama.

-No creo que con esto deje de llorar, lo que diga estar carta seguro no es importante para ella. —dijo Harry frunciendo el entrecejo mientras en su interior el monstruo de los celos hacía presencia.

-Créeme Harry, ella estará feliz de que le des esto, yo misma se la daría pero ahora no quiero hacerle preguntas tontas, por favor Harry dásela—le suplico Ginny con una cara tan triste como la de Hermy, la pequeña pelirroja no concebía ver a su mejor amiga así, quería correr hacia ella y abrazarla para darle todo su apoyo, pero no quería ser entrometida Hermy ya le contaría después lo que estaba pasando y ella se portaría como la chica mas comprensiva del mundo, lo que menos quería en ese momento es hacer que la castaña se sintiera peor de lo que se veía.

-¿por qué crees que esta llorando por Malfoy?, ese imbecil no tienen nada que ver con Hermione en este momento, además que se cree al dejarle esta clase de cosas a ella—fingió Harry suponiendo que Ginny aun no sabía que la castaña estaba de novia con la serpiente.

Sin embargo Ginny alzo una ceja y removió algo en sus bolsillos, un pedazo de carne como una cuerda con una oreja colgando al final se hizo presente.

-Una oreja extensible—se sorprendió el pelinegro.

-Sip, conserve esta después de la purga que hicimos en la mansión de... —Ginny dudo no tenía idea de que tan afectado podría estar Harry aun por lo de la muerte tan prematura de su padrino.

-Sirius—completo el muchacho dejando ver la tristeza en sus ojos mientras trataba de cambiar el tema.

-Bueno como sea, ya no sirven muy bien que digamos pero la profesora a mencionado un par de cosas que tiene que ver con Malfoy y Hermione se ha puesto muy mal, así que supongo que esto lo tiene que leer—la pelirroja le dio a Harry la carta y el chico la tomo muy a su pesar.

-Bueno Harry me voy a dormir tu eres el mas indicado para tranquilizar a Herms, gracias por el favor y buenas noches—la pequeña Weasley se acerco a Harry lo abrazo y le dio un beso en la mejilla.

Harry sintiendo un nudo en la garganta mientras bajaba por las escaleras, no se había puesto ah analizar como es que Hermione iba a reaccionar al verlo después del momento fogoso y carnal que habían compartido.

Si mas el ojiverde se armo de valor y bajo de forma cautelosa tratando de no alertar a Hermy sobre su presencia, presencia que no fue notada debido a los sollozos de la chica.

-Draco, Draco, porque, porque—repetía Hermy, —quiero verte—musito y se quebró en llanto.

Harry camino por detrás de ella y le puso la manta que llevaba sobre su espalda mientras la abrazaba con fuerza, el no iba a decir nada, Hermione tenia que tener la primera y la ultima palabra ya que no deseaba presionarla, si la chica no recordaba lo que había ocurrido con ellos ya después el se lo confesaría y si, si lo recordaba quería que ella fuera la primera en aceptar que lo amaba o en arrepentirse de haberlo besado en la forma en la que lo hizo.

-Harry—dijo Hermione de forma pausada por el llanto.

-Si—le respondió el pelinegro esperando con todas sus fuerzas que le dijera un te amo.

La castaña se volvió de forma violenta hacia el y lo abrazo fuerte muy pero muy fuerte, Harry se había golpeado con el sillón pero no le importo y con sumo cuidado puso sus manos sobre la espalda de Hermione para abrazarla también, el chico la beso en la cabeza mientras la chica seguía llorando.

-Harry...Draco...Draco esta mal, esta muy mal... —sollozo la chica mientras apretaba más a Harry.

Entonces fue cuando el pelinegro se dio cuenta de que afirmativamente, Hermione estaba llorando por Draco Malfoy, por ese hombre que al parecer seguía clavado en el corazón de la chica y que ni el encuentro tan bello que habían tenido en el baño de prefectos había sido lo suficientemente fuerte como para que ella se olvidara del príncipe de Slytherin.

El oijverde lloro también, había perdido, Hermione había olvidado sin lugar a dudas que lo había besado y que le había dicho que lo amaba, había olvidado que estuvieron a punto de entregarse a si mismos en cuerpo y alma, Harry no podía soportarlo le dolía demasiado el corazón pero no quería hacerle daño no la quería ver llorar aun mas diciéndole lo que había pasado entre ellos, eso seguro la mataba, el enterarse de que había traicionado a Draco con él jamás se lo perdonaría.

-Harry—Hermione levanto la cara y miro al Gryffindor con los ojos llenos de lágrimas, el pelinegro también la miro esperando otra herida en el corazón. —lo amo Harry, lo amo no puedo vivir sin Draco Malfoy y tengo que decírselo. —musito la chica, por fin se había dado cuenta de lo que el rubio significaba para ella, el estar en esa situación la había hecho olvidarse de Ron y de Harry y darle su corazón solo al príncipe de las serpientes, ahora si podía decirlo lo amaba y mucho era el hombre de su vida y no estaba dispuesto a perderlo, si Draco moría ella lo iba a hacer a su lado.

Al escuchar a Hermione diciendo que amaba al rubio Harry sintió como su alma había salido de su cuerpo, en definitiva estaba perdido el ya no era una pieza de ajedrez en el juego de Hermione y Draco y rubio había hecho jacke mate y lo había destruido como lo hacía Ron con sus piezas cuando jugaban.

-¿qué eso lo que le ocurre a Malfoy? —pregunto el pelinegro sin saber a ciencia cierta por que lo hacía, la verdad es que no le importaba, talvez había preguntado solo para desviar la atención de Hermione para que no lo viera llorar, para que no se diera cuenta del daño que le estaba haciendo y de lo basura que se sentía al tener tan poco valor de gritarle a la cara que como era posible que amara a Draco cuando hace solo unas horas estuvo a punto de acostarse con el.

-Se va a morir—susurro la chica que había comenzado a llorar de nuevo.

El chico abrió los ojos como platos, jamás, pero jamás le había pasado por la mente que Draco Malfoy fuera a morir tan joven, pero porque, que había pasado, quien lo había provocado, el muchacho se estaba dando cuenta que el mundo no giraba a su alrededor y que no era el único que tenia problemas, un malestar le invadía el corazón y el estomago, nunca pero nunca le ha agradado Draco mas sin embargo el escuchar que el rubio los iba a dejar ocasiono que sintiera un terrible escalofrió, ahora comprendía el dolor de Hermione, ella a pesar de lo que le molestara, ella quería a Draco, lo besaba, había aceptado estar con él, ahora entendía el terrible golpe que la chica había tenido que pasar, Harry sabía muy bien lo que era a perder a alguien que querías de una manera prematura, ya habían pasado dos años y el escuchar el nombre de Sirius Black lo ponía muy triste y le recordaba que ese horrible hueco que tenia en el estomago aun no se cerraba, el extrañaba demasiado a Sirius que era su padrino y amigo no imaginaba lo que estaba sintiendo Hermione al saber que la persona que quería de forma sentimental ya no iba a estar con ella. —Debe ser muy duro—pensó Harry dejando de lado el odio que sentía por Draco.

Sin mas abrazo mas a Hermione empapándose de sus lagrimas.

-Descuida el...yo... —El niño que vivió no tenia idea que decirle a Hermione aveces el silencio era lo mejor.

-Gracias Harry, de verdad gracias por estar con migo, si no fuera por que estas aquí creo que ya me hubiera muerto de tristeza, aun así no soporto la idea de no verlo todos los días caminando por los pasillos de esa forma tan pedante que tiene, no puedo imaginarme no verlo en la clases con su cara de aburrido mientras se pone a levitar cosas o fastidiar a sus compañeros, no quiero darme cuenta de que ya no me va a abrazar de que no me va a besar de que no me va a decir con ese tono de voz tan particular que tiene, te quiero Granger.

Harry que voy a hacer, te juro que me voy a morir con el.

El pelinegro la tomo de la cara y la miro desesperado—no digas eso, que de tu boca no vuelvan a salir esas palabras, si Malfoy va a morir tengo la certeza de que lo que menos querría es que tu murieras, por favor Hermione no pienses así, no lo des por perdido, pero dime porque estas tan segura que va a morir que es lo que le pasa.

-lo marcaron con una antigua y muy poderosa maldición en la que ni la magia ni las pociones sirven de algo, y el único que puede ayudarlo es Dumbledore.

-Vaya, entonces no debes de preocuparte Herms si esta en manos del profesor Malfoy seguirá con nosotros igual de molesto y pedante como hasta ahora.

-Pero Harry y si el profesor no llega a encontrar la manera de desenvenenar el cuerpo de Draco.

El pelinegro se puso serio, siempre existía esa posibilidad—te prometo que Malfoy estará bien, confía en el profesor es el mejor mago del mundo no lo olvides—Harry la abrazo una vez mas con fuerza.

-Quiero verlo—susurro Hermione—quiero decirle que lo amo, sabes no se que me pasa parece que algo me golpeo porque ni siquiera recuerdo si me despedí de el.

Harry trago saliva ahí estaba su confirmación Hermione había perdido en su memoria los momentos que había pasado bajo el efecto de la pastilla.

Hola, hola a todos aquí ando de nuevo dandoles lata en estos dias les subo las demas actualizaciones de los demas fics, que gusto que la pagina ya este al 100 me moria por leer sus criticas y compartir mis locuras con ustedes que son lo mejor del mundo, ojala les haya gustado el cap y si no diganmelo jijiji, bueno en el siguiente cap les dire que pasa con Draco y si Hermy prodra verlo y la reaccion de Harry bueno los dejo y recuerden CRITICAS, CRITICAS sino dejan un gatito morirá ^^ besotes los quiero muak*