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Historia 24226 — capítulo 29
Capitulo 27.
La decisión de Hermione.
Recordando el capitulo anterior, el medimago amigo de Zagato, Sam, le explico al chico la gravedad de la marca que le habían hecho al rubio de Slytherin, por lo cual no solo la familia Malfoy y la orden del Fénix estaban devastados, sino que el hecho había causado gran preocupación dentro de la organización de los mortifagos, el ataque a Draco Malfoy el único hijo de Lucius Malfoy el que era la mano derecha del señor tenebroso era una prueba fehaciente de que Kally la supuesta hija de Voldemort estaba dispuesta a destruir a todos los mortifagos comenzando desde los altos mando hasta por supuesto llegar a su padre y asesinarlo, lo que no sabían era porque justamente se había atrevido a atacar a Draco y como sabía de los planes del chico para visitar a su abuela, eso solo significaba una cosa había un espía en Hogwarts y eso definitivamente complicaba demasiado las cosas que de por si ya era muy problemática.
Sin embargo eso pasaba a segundo termino comparado con el dolor que la castaña mas linda de la casa de los leones estaba sintiendo en ese momento, la chica no sabía porque pero sentía una horrible impotencia y un intenso remordimiento en su interior por no haberse despedido de Draco, además justo como Harry lo había predicho el darle la carta que Draco le había dejado la había perjudicado mas que animarla.
La leona que después de varios minutos abrazada a su mejor amigo ahora se encontraba un poco mas calmada; la chica estaba sentada en el sillón de frente a Harry, cosa que al muchacho le causaba muchos contrastes emocionales, por una parte le dolía una infinidad mirar como la mujer a la que mas amaba estaba destrozada por otro hombre, otro hombre que no era él y que jamás lo haría y en segundo lugar le dolía el alma al no poder animarla, al no poder hacer nada por ella, pero que podía hacer él en esa situación que de ninguna manera le incumbía y mucho menos estaba en sus manos, no sabía que hacer, que decirle, como mirarla, era la primera vez en mucho tiempo que Harry se sentía de esa manera, ese sentimiento que era el que mas odiaba y mas lo atormentaba se estaba apelmazando una vez mas en su corazón, el ser un inútil ante una situación era lo que menos le gustaba, pero en definitivamente esta vez lo que pasaba no era su culpa y por ende no tenía idea de cómo solucionar el problema de Draco.
Por mas que le diera vueltas él no tenía ningún conocimiento en las maldiciones a largo plazo, claro que se las habían enseñado en las clases y por supuesto recordaba las que el falso ojo loco Mody les había mostrado en cuarto año, pero nada, ninguna de las maldiciones que había estudiado tenían el efecto que McGonagall había descrito cuando le informo a la castaña lo que había pasado con Draco.
El chico negó con la cabeza ya que por mas que quisiera y por mas vueltas que le dará al asunto el en definitivamente no podía hacer nada, al menos no sin la ayuda de alguien que le diera una pista, o mas detalles del ataque hacía el Slytherin, sin mas se quito los lentes y los limpio con su camisa y al ponérselos vislumbro de nuevo a Hermione sentada en la misma posición y con la misma cara desde hace horas.
-me pregunto que estará pensado—se dijo Harry al ver la cara de su amigo
Entonces la chica se movió, bajo la mirada hacía lo que parecía ser la carta de Draco la apretó fuerte contra su pecho y su rostro se hizo mas fuerte y maduro de lo que Harry jamás había visto y fue en ese momento en que se dio cuenta que tenía una tremenda curiosidad por lo que decía aquel trozo de papel que hacía que Hermione cambiara tanto su expresión.
-Hermione se que no es el momento pero quiero que me cuentes el contenido de la carta que te ha dejado Malfoy, no se porque pero parece que te a afectado demasiado y lo que menos quise fue hacerte derramar mas lagrimas.
Hermione negó con la cabeza—No Harry, no descuida, de hecho si no me hubieras dado la carta creo que no hubiera soportar mas y ya me habría aventado por la ventana, y bueno lo que decía es solo un montón de cosas cursis de esas que me encantan a mi, no es nada de cuidado, Draco simplemente es una gran persona y muestra sentimientos muy distintos cuando escribe, no es que no quiera que sepas lo que dice pero me parece que es algo intimo, espero que lo entiendas.
-Lo entiendo y me disculpo por ser tan entrometido, lo que pasa es que pensé que te había terminado o algo así al ver tu reacción.
-Jejeje—rió la muchacha de forma triste—créeme que no lo culparía por hacerlo de hecho me sorprende que no me haya terminado, he sido una novia muy desagradecida con el, soy una desvergonzada, no se como pueda aguantar saber que hay otros hombres en mi corazón y en mi mente además de el y así seguir queriéndome
Al pelinegro le latió de forma rápida el corazón, talvez Hermione estaba recordando lo del baño y se estaba dando cuenta que uno de esos hombres era el, pero entonces porque no se lo decía directamente, acaso no sentía curiosidad por las imagines que seguro estaban pasando en su mente, esas imágenes en las que él y ella se besaban con una pasión de lo mas intensa y tan exquisita que casi era irreal, porque, si estaba recordando no le decía nada, definitivamente el cerebro femenino era todo un misterio para el, o, su cerebro y sus ganas de que Hermione lo reconociera eran tan grande que ya estaba alucinando que Hermione estaba recordando su maravilloso y romántico encuentro en el baño y aunque sabía que no era el momento para tratar de averiguarlo por la pena que estaba pasando la muchacha se armo de valor y dejo de lado los sentimientos de Hermione y la inminente mala noticia de Draco para darle paso a su felicidad ya no le importaban los demás era tiempo de que el fuera feliz pero no debía hacer sufrir a Hermione así que de forma sutil le pregunto.
-Oye Mione y ya recordaste algo, ya vez que dices que solo que recuerdas haber terminado el ejercicio de criaturas mágicas y luego ya no supiste que paso hasta que despertaste.
-Lo siento Harry, no logro recordar nada pero créeme eso ahora no me importa, en este momento solo tengo cabeza para una cosa, quiero ver a Draco.
-Pero McGonagall te dijo que sería peligroso para ti y para esa serpiente, solo trata de esperar hasta que amanezca ya solo son un par de horas y podrás verlo debes de ser paciente.
Hermione miro al pelinegro con los ojos llorosos pero dispuestos a todo, Harry se sorprendió al ver tanta determinación en esos ojos tan bellos que nunca habían mostrado una mirada de enojo y de rabia sin embargo ahora era todo lo contrario, su amiga ya no era la misma chiquilla de hace siete o cinco años que era una maniaca de las reglas y de la seguridad, ahora se había vuelto audaz e irresponsable con tal de cumplir sus deseos, de hecho ahora se parecía un poco a el, parecía que por mas que le dijera y por mas explicaciones que el pelinegro le pudiera dar, la castaña no estaba dispuesta a cambiar de opinión, Harry lo había comprobado al tratar de acercase a ella y sentarla a su lado para que se calmara y con suerte se quedara dormida hasta que trasladaran a Draco a Hogwarts, pero la chica había dado negativa hacia su petición y sin inmutarse en lo que dijera Harry y mucho menos la profesora McGonagall, subió a su habitación y en solo dos minutos salio de ella con una mochila al hombro en la cual seguro llevaba su varita y sus otros artefactos mágicos de los cuales Harry no tenía conocimiento, la chica estaba vestida con un top ajustado un jeans y una bufanda lista para viajar.
Hermy bajo las escaleras de forma veloz y saco de su mochila una pequeña bolsilla.
-¡Hey espera!, ¿que es lo que tienes ahí?—le pregunto el chico de los ojos verdes.
-Lo que parece Harry, son polvos flu, voy a escaparme del colegio, correré un par de metros colina abajo y llegare a Hogsmeade y le pediré a Rosmerta que me preste su chimenea e iré a casa de Draco.
-¡NO LO HARAS!—farfullo Harry de lo mas enfadado, por nada permitiría que ella se arriesgara a tanto peligro solo por un estúpido capricho que el consideraba era el de una chiquilla que lloraba porque su madre no la dejaba salir al parque con sus amigas.
Sin mas se acerco a la chica y la detuvo tomándola de los hombros y zarandeándola un poco con desesperación— ¿Estas loca o que te pasa?, Hermione por dios eses la persona mas cautelosa y sensata que he conocido en mi vida, lo que estas a punto de hacer no tiene sentido no es maduro, no eres tú, la antigua Hermione... —La castaña lo interrumpió gritándole.
-¡LA ANTIGUA HERMIONE YA NO EXISTE HARRY!, entiende algo todas las personas cambiamos y yo no voy a ser la excepción tu también cambiaste, Ron no se diga, porque tengo que ser yo la única entupida que me quede como la aburrida, débil y tonta ratón de biblioteca que era antes, no es justo Harry, no lo es, por favor quítame las manos de encima y déjame ir, no voy a parar solo porque me estas sosteniendo, recuerda lo que le hice a Neville en primer año, un movimiento de mi varita y estas frito Harry, ya he tomado una decisión y esa es ir con Draco.
Una lagrima comenzó a correr por la mejilla del pelinegro, no tanto porque Hermione le había gritado como nunca lo había hecho, sino por el simple hecho que no se había dado cuenta que la chica de la que se había enamorado había crecido y ya no era una niña, él solo se había inmutado de eso al ver sus curvas sin embargo había dejado de lado lo mas importante, la madurez y el crecimiento emocional y mental que había tenido la muchacha, talvez esa había sido la verdadera razón por la cual ella no lo había elegido a él, talvez esa era la razón por la cual su atracción era mas sexual que otra cosa, a lo mejor Malfoy si había presenciado el cambio de Hermione y la había enamorado respetando sus sentimientos y dejando de tratarla como una niñita, como una chica débil.
Harry la abrazo fuerte, muy fuerte y le susurro de forma lenta y pausada—lo siento, no he medido mis palabras ni mi actitud, sabes...ahora me doy cuenta de que has crecido eres una gran chica Hermione.
Hermione sonrió y se sentía plena, por fin Harry se había dado cuenta que había cambiado que había crecido y que estaba decidida a hacer lo que fuera por volver a ver a Draco.
La castaña soltó de forma lenta al elegido y se limpio lo que parecía ser una lágrima que se había colado de uno de sus ojos.
-Gracias Harry y descuida no hay problema, mmm...bueno ya tengo que irme no soporto estar mas tiempo sin Draco. Tengo que.... —Hermione cerró los ojos y de nuevo unas cuantas gotas cristalinas corrieron por sus mejillas mientras apretaba con mucha fuerza la carta que Draco le había dejado.
Hermione estaba a punto de pasar por el agujero del retrato de la señora gorda cuando Harry la detuvo tomándola por el tobillo, Hermione se volvió hacía la chica con el entrecejo fruncido—Harry ya te dije que no vas a detenerme.
-Lo se y no pienso hacerlo...mmm...mas bien quiero acompañarte a ver a Malfoy—Harry se enojo mucho ya que una vena le había aparecido en la sien pero trato de disimularlo—mmm...bueno no a verlo mas bien quiero acompañarte porque no me perdonaría que te pasara algo a sabiendas que te deje ir sola, solo espérame.
Hermione sonrió—gracias Harry.
El chico subió rápidamente a su dormitorio con mucha cautela esperando que Ron no estuviera en su cama esperando a que le contara que es lo que le pasaba a Hermione, sin embargo para la suerte de Harry en cuanto paso el umbral de la puerta los ronquidos de su pelirrojo compañero se hicieron presentes en sus oídos molestando un poco sus tímpanos. El pelinegro sonrió ante su suerte pero se olvido de eso en cuanto recordó lo que tenía que hacer, del baúl comenzó a sacar su mochila y algo de ropa para cambiarse, cuando estaba listo se anudo el tenis, tomo la mochila donde guardo su varita y tomo su saeta de fuego.
Bajo de las escaleras a paso veloz y se encontró con Hermione que estaba esperándolo sentada en un sillón alumbrada por una pequeña llama flotante que al parecer ella había aparecido, al fijar mejor la vista Harry se dio cuenta de que la muchacha estaba leyendo una vez mas la carta de Draco, le causaba demasiada curiosidad su contenido, dudaba realmente que la carta que le había dejado Draco estuviera solo plagada de palabras cursis que su novio en un momento sentimental le había escrito a su novia al mas puro estilo de la lengua romance.
Al bajar de la escalera el chico hizo ruido para que Hermy se percatara de su presencia y no creyera que la estaba espiando, y justo como lo pensó la mucha lo miro al escucharlo, la luz de la vela la alumbraba de forma linda acentuando sus hermosos rasgos mientras le sonreía a Harry, el chico por supuesto que se sonrojo a mas no poder, tratara lo que tratara los sentimientos y la atracción que tenia por Hermione dominaban no solo su cuerpo sino que de antemano sus sentidos, sintiéndose mas atraído a ella que nunca, esa chica de cabellos color chocolate y esa mirada endulzada en miel lo mataban, sin embargo debía de entender de una buena vez que Hermione Jane Granger no iba a ser para él, jamás, —a menos que Malfoy se muera—pensó su mas oscuro psique, entonces el chico se golpeo en la cabeza ante la mirada atónita de su mejor amiga, el chico no sabía porque su mente le había hecho una mala jugada.
-¿te encuentras bien?—le pregunto la chica al pelinegro al ver que esta se estaba comportando un poco extraño.
-Jejeje, si Herms disculpa—Harry termino de bajar los escalones.
-entonces vamos Harry, tengo un plan bajamos de forma cautelosa por los pasillos bajo tu capa invisible, con un encantamiento especial que acabo de idear abriré la puerta, correremos por los terrenos hasta colarnos por la puerta de salida y llegaremos corriendo a Hogsmeade, al parecer tendremos algo de problemas ya que son las dos de la mañana y Rosmerta ya ha de haber cerrado las tres escobas por lo que nos colaremos a algún negocio y tomaremos prestada una chimenea.
Harry la miraba atento—esta muy bien tu plan Hermione, pero dime algo, sabes el lugar exacto de la casa de Malfoy.
Los ojos de Hermione se hicieron de punto al no percatarse de ese gran detalle—lo siento Harry pero bueno solo se que estaba en Francia, supongo que en las afueras pero no tengo ni la menor idea.
-Mmm...Ya veo, eso va a convertirse en un problema, estas segura de que aun quieres ir a buscarlo, tenemos el riesgo de perdernos.
-no me importa Harry ya te dije que no voy a desistir.
-Eso pensé—le dijo el muchacho en voz baja mientras sonreía—que te parece si—Harry le mostró su saeta de fuego.
Al instante Hermione se puso nerviosa y unas cuantas gotas comenzaron a correr por su rostro mientras negaba con la cabeza—no Harry en la saeta no, ya sabes que le tengo un pánico tremendo a la escoba, no podríamos solo hacer lo que tenía pensado y buscar la casa de la abuela Malfoy caminando, prefiero tener mis pies bien instalados en la tierra.
-Claro eso seria una posibilidad si existieran chimeneas mágicas en las calles de Paris, vamos Hermy sabes perfecto que necesitamos la dirección de una casa habitada por Magos para que el plan funcionara, si hubieras tenido la decencia de preguntarle a Fleur la dirección de su casa en Francia todo esto se nos hubiera hecho de lo mas sencillo.
-Cállate Harry ya sabes que esa chica jamás me ha caído bien, y aunque se vaya a casar con Billy jamás me agradara, digas lo que digas, pero bueno dejando a esa pedante de lado dime que es lo que tienes en mente con esa horrible escoba.
-Bueno, te parece si usamos el hechizo de la brújula, fijamos el camino hacía Francia y volamos hasta allá con la intención de encontrar la mansión de los Malfoy ten en cuenta de que si estamos desde lo alto podremos ver mejor y además entraremos desde la frontera pudiendo divisar todas las villas que hay en las afueras de la ciudad.
-Esta bien Harry, lo haré por Draco, ahora salgamos—dijo la chica apuntando a la ventana a lo que Harry negó con la cabeza.
-Lo siento Hermione no podemos salir directamente de aquí de Hogwarts, a menos que tengas un permiso de Dumbledore y retire el encantamiento protector.
-Pero...entonces ¿como Fred y George pudieron escapar aquella vez?
-Jajaja de hecho por culpa de esa grandiosa huida el director opto por esa medida jejeje—sonrió el chico—por lo cual seguiremos con el plan de salir bajo la capa invisible hasta llegar a Hogsmeade y de ahí ya podemos volar de forma libre.
-Este bien vamos entonces—dijo Hermione.
Al salir del agujero del retrato de la señora gorda Hermione y Harry se cubrieron con la capa invisible, cosa que resultaba realmente todo un desafió por el hecho de que Harry había crecido un par de centímetros dejando a la vista un par de zapatos y tobillos que se verían de forma muy macabra si el señor Filch se encontrara con ellos.
-Parece que ya no somos unos niños—musito el muchacho mientras se encorvaba un poco para que no se vieran sus pies.
-Si, lo se, imagina si hubiera venido Ron, el pobre tendría que ir casi en cuclillas.
-Si, y hablando de Ron el pobre mañana va a estar hecho un loco cuando se de cuenta que no nos encuentre en ningún lado.
Hermione asintió, mientras se agarro de la cintura de Harry para no caerse y caminar al mismo paso, al instante le pelinegro se sonrojo.
De forma pausada y protegidos por la penumbra los chicos avanzaban hacía la puerta cuando de pronto se toparon cerca de la escalera del vestíbulo con Blaise Zabini que estaba sentado en las escaleras que bajaban a la mazmorra de forma triste mientras no miraba a ningún lado, por la sorpresa de ver que no eran los únicos que vagaban por el castillo y a divisar que justamente era el mejor amigo del Slytherin; Harry tropezó y cayo boca al suelo destapando a Hermione ya que por la fuerza centrifuga de la caída el quedo enrollado en la capa por lo cual su identidad aun estaba incubierta.
Blaise asustado por el ruido saco la varita de forma rápida perdiendo su mirada perdida y optando una postura feroz y amenazante.
-¡Granger, eres tú!—se sorprendió el muchacho mirando a la asustada castaña que solo se digno a sonreír de forma asustada.
-¿Que hace aquí, una loca de las reglas como tú? que jamás saldría de la cama a estas horas a menos que... —Blaise miro a todos lados en busca de un espía, al parecer el chico no se había percatado de que la castaña venía acompañada de Harry porque el chico había quedado invisible a los ojos del Slytherin, lo único que se veía del elegido era la punta de su tenis.
-Supongo que ya sabes lo que le paso a Draco ¿eh?, vamos Granger no pongas esa cara, se que tú y Draco tienen algo, él no me ha dicho nada pero sucede que me encontré con cierta carta bastante cursi en la que le declaraba su amor a un ratón de biblioteca—dijo Zabini al ver la cara que había puesto la chica al escuchar lo que le había dicho—pero descuida no diré nada, a lo que voy es, dime ¿que piensas hacer?.
-Voy a ir a verlo.
-Pero...Granger
Hermione negó con la cabeza—no me importa nada, lo único que quiero es verlo no puedo creer lo que me dijeron necesito que me lo diga él personalmente.
-Si, te entiendo yo desde que me avisaron no he podido dormir sin embargo no se me ocurrió ir a buscarlo, supongo que soy una persona mas paciente que tú, yo esperare a verlo mañana, al menos el profesor Snape dijo que lo trasladarían en la mañana.
-Lo se pero...bueno.
-No digas nada ahora vete, la noche se acaba, solo ten cuidado de no toparte con ninguno de sus padres o le causaras muchos problemas—musito el chico de forma fría—por favor dale mis saludos.
-Oye Zabini
El Slytherin la miro—tú ¿sabes donde vive la abuela de Draco?
-Claro he pasado varios veranos y navidades en esa finca.
-¿Me dirías como llegar o como es la casa?—le cuestiono la castaña con la voz mal dulce que emano de su garganta.
Blaise alzo una ceja—vaya creí que esa información ya la tenias, dime Granger ¿cómo pensabas encontrar a Draco sin tener idea de su paradero?
La Gryffindor se rasco la cabeza y se sonrojo de vergüenza, aunque sus sonrojadas mejillas no se veían por la penumbra del colegio que esa noche parecía estar de su lado—bueno pensaba buscarla por mi cuenta, supongo que una villa francesa de la ostentosidad de los Malfoy no es difícil de encontrar.
El Slytherin se golpeo en la frente como si las palabras de Hermione se le hicieran de lo mas tontas—vaya que no tienes ni idea Granger, para empezar la villa Francesa de la abuela de Draco es una mansión mágica, que a menos que sepas la ubicación exacta o que vayas acompañado de alguien que sabe donde esta se debela su paradero, si siguieras tu maravilloso e “inteligente plan” —musito Blaise haciendo énfasis en la palabra inteligente—jamás encontrarías la mansión, pero bueno al parecer hoy estas de suerte al haberte encontrado con migo—el chico saco una libreta negra del bolsillo de su pantalón, la cual parecía ser su agenda personal de citas y rápidamente garabateo un par de letras, arranco la hoja y se la dio a Hermione con una sonrisa—toma Granger espero que puedas ver a Draco, al parecer tú le agradas mas de lo debido, que tengas buena suerte.
Hermione tomo el pedazo de papel y lo pego a su pecho como si fuera un gran tesoro mientras los ojos se le llenaban de lágrimas de felicidad.
-Oh diablos, estas llorando, por favor no hagas eso Granger, odio ver a las chicas llorar—chillo el Slytherin dándole una palmadilla a la muchacha en el hombro, sin esperarse ni por un segundo que la castaña se pondría mas que emotiva por el gesto tan amable que había tenido con ella, sin mas Hermione se acerco a el y lo abrazo fuerte.
-Gracias Zabini, de verdad no sabes lo feliz que me haces
-Si de nada Granger ahora sal de aquí—le dijo el chico haciendo un ademán con su mano para que la castaña se alejara de el.
Asintiendo Hermione se despidió de la serpiente y guiándose por donde estaba el pie de Harry lo ayudo a levantarse y juntos se taparon con la capa y salieron con cautela del castillo.
-Te tardaste mucho con esa serpiente, ¿que es lo que quería?—le pregunto el chico de los ojos verdes a la castaña mientras atravesaban los terrenos del colegio.
-Me estaba dando la dirección de Draco
-Eso quiere decir que el idiota de Malfoy no se ha portado como un caballero y anda divulgando a su idiota amigo lo que hace con tigo—musito el pelinegro furioso.
La chica negó con la cabeza—no precisamente, él primero que nada jamás haría algo similar y segundo la forma por la que se entero Zabini se salio completamente de las manos de Draco, fue accidental, al parecer se topo con la carta que Draco me escribió, la leyó y se dio cuenta; sin embargo parece que no se lo ha dicho a Draco, como sea eso no importa Harry, lo realmente genial es que ahora sabemos perfectamente donde esta Draco en cuanto crucemos esa puerta—la castaña señalo la gran masa de madera que separaba a Hogwarts del pueblo mágico de Hogsmeade—estaremos a un paso de ver a Draco.
Como si esa idea la impulsara al máximo emprendió el camino de forma más rápida a tal grado que el chico de los ojos verdes tenia que correr con todas sus fuerzas para poder seguirle el ritmo a la muchacha.
Después de solo unos cuantos minutos, sedientos y jadeando habían logrado llegar a las afueras del pueblo, fue entonces que Hermione saco su varita realizando el hechizo de brújula y diciendo varias palabras que Harry no tenía ni la mas remota idea de lo que significaban fue entonces que la punta de la saeta comenzó a brillar y después de solo unos segundos de lanzar la destellante luz un radar o algo parecido a eso apareció, Harry la miro con atención y se dio cuenta que en la pantalla del artefacto aparecía un mapa en el cual un punto rojo permanecía pasivo con las letras MM en la esquina superior y otro punto azul con las iniciales HH.
-Herms pero que es eso, se parece a los radares muggles que se usan en los autos o en el ejercito.
-así es, es uno de mis experimentos en los que convoco artefactos muggles por medio de la pronunciación de runas y los adapto a la situación que me encuentre por medio de la magia, como veraz el radar y la brújula no nos permitirá desviarnos del camino además de que nos indicara el lugar exacto en el que nos encontramos y que tan lejos o cerca esta nuestro destino, mira Harry el punto rojo con las dos M es nuestro destino la Mansión Malfoy y nosotros somos el punto azul jeje, o sea Harry y Hermione—explico la muchacha.
-Genial entonces vamos, Harry saco de su mochila unos guantes para no resbalarse del palo y se puso la varita dentro del pantalón por si la necesitaba, el chico trepo en su escoba y miro a Hermione que lo veía con horror como si la escoba fuera un monstruo que estaba a punto de comerla.
-Vamos Mione no será tan malo, te prometo que te protegeré y no dejare que te caigas o algo por el estilo que tu loca mente se este imaginando.
-créeme Harry ni siquiera tengo idea de cómo subirme a esa cosa, por mas clases particulares que le llegue a solicitar a la señora Hoch y con los cientos de libros sobre el vuelo que leí sobre esas cosas no se como se hace.
-Descuida ya te lo he dicho, no te pasara nada, además tu no la vas a manejar, lo haré yo y puedo asegurarte que tu vida estará a salvo en las manos del buscador mas rápido y mas prometedor de Gryffindor, vamos Herms estarás bien sube.
Con un tremendo miedo y un gesto de dolor Hermione se sentó en la escoba y después de que Harry la acomodara en un lugar seguro y de explicarle los movimientos que haría y le decía lo que no debía de hacer para evitar accidentes la chica encogió las piernas y se aferro de forma fuerte al tórax de su compañero para emprender el viaje hacía la casa de Draco.
El sudor corría por la frente de Hermione al mismo tiempo que apretaba mas a Harry ocasionando que el chico se sonrojara por sentir en su espalda como los pechos de Hermione se friccionaban y se aplastaban, sin mas y sacudiendo la cabeza para sacar sus malos y pervertidos pensamientos grito—¡ESTAS LISTA MIONE!
Harry dio una patada hacia arriba— ¡Nooooooooooo, ahhhhhhh, Harryyyyyy! —grito la castaña con lagrimas en los ojos mientras se elevaban de forma súper veloz haciendo que los gritos y las lagrimas de Hermione se mezclaran con el frió viento que les daba en el rostro.
Hola a todos bueno aquí les dejo este capitulo que espero les haya gustado en el siguiente ¿Hermione llegara a ver a Draco, o el viaje será un fracaso?, ¿qué hara el pelinegro en el caso de que encuentren a Malfoy al ver la triste realidad de que su Hermione jamás se separara de Draco?, ¿alguna vez le confesara lo que paso entre ellos? Jejeje esto y mucho mas en los siguientes capitulos de esta emocionante historia, por cierto mil gracias a todos los que se molestan en dejarme un comentario, de verdad muchas gracias así al menos se que todavia hay personas hermosas que leen mis locuras jejeje les mando un besote invitandolos a que no olviden dejarme sus comentarios, criticas, amenazas o lo que gusten bye bye los vere de nuevo en breve con la continuación y por cierto a todos los que siguen mis demás fics, les aviso que el de ESTE AMOR NO PUEDE SER JAMAS PODRE DECIRTE QUE TE AMO.... ya esta actualizado, bueno ya me he alargado demasiado espero que les haya gustado y me despido SAYONARA besos y DEJEN COMENTARIOS ^_^
Faby